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Entrevista
MARIO
VARGAS LLOSA
"La
literatura es la mejor defensa contra la infelicidad"

por
©Nicolas
Hellers - ©Fabian
Vázquez
El
2001 fue un año movido para Mario Vargas Llosa. Y aunque su eterna
tranquilidad parezca demostrar permanentemente lo contrario, la vida
del autor de "Los perros y la calle" transcurrió entre la
incomodidad de los aviones y el confort de lujosos hoteles, que
seguramente apenas pudo disfrutar. Luego de las últimas ferias
literarias europeas y americanas del año, el reconocido escritor
podrá retirarse a descansar y observar como su país natal, Perú,
intenta recuperar los caminos de la democracia.
Nacido en 1936 y nacionalizado español, el autor de "Pantaleón
y las visitadoras" reside actualmente en Londres, desde donde
ha salido a reconquistar el mundo con su
última novela, "La fiesta del Chivo", un trabajo arduo de
varios años de gestación
, que él mismo prefiere explicar:
Mario Vargas Llosa.-"La Fiesta del Chivo es una novela
que comenzó a gestarse en 1975, a raíz de un viaje que hice a República
Dominicana. Allí estuve viviendo alrededor de 8 meses con el fin de
supervisar la adaptación cinematográfica de una de mis novelas.
Durante todo ese tiempo escuché muchas anécdotas sobre la época
en que Trujillo tenía el poder y que ya había terminado 14 años
atrás. Leí varios libros en parte horrorizado y en parte fascinado
por las historias transcurridas en esos 31 años de dictadura.
Principalmente me aboqué a la lectura de dos libros que me
impresionaron mucho: una biografía de Trujillo del historiador
norteamericano Cross Willer y un reportaje de un periodista del New
York Times asignado al Caribe, escrito el día en el que mataron al
dictador dominicano. Esta nota, titulada "La muerte del
tirano", es una investigación interesantísima sobre lo que
fue la conspiración, el asesinato y lo que ocurrió inmediatamente
después. Desde entonces me quedó la idea de una novela situada en
ese contexto histórico y procuré seguir leyendo todo lo que caía
en mis manos respecto a ese personaje político y la República
Dominicana. Poco a poco fui enriqueciendo el proyecto inicial y hace
tres años y medio comencé a trabajar en forma sistemática sobre
esta novela".
¿Por
qué le llevó tanto tiempo?
Mario Vargas Llosa.- Es una novela que me ha costado mucho
trabajo escribir, puesto que está situada en un país muy distinto
del mío (Perú), donde se habla una variante del idioma español
muy distinta de la peruana, con diferentes historias, paisajes y
problemáticas. Por esta razón consulté libros, revistas, periódicos,
archivos, y sobre todo entrevistas a ciudadanos dominicanos de
diferentes condiciones sociales y posición política, que han
vivido la experiencia de convivir con Trujillo desde la oposición o
en colaboración con el régimen. Afortunadamente, en la época en
que comencé a interesarme por el tema ya no existían los temores y
tabúes de los años 70, por lo que la gente me manifestó sus
opiniones muy libremente.
¿Este
libro siempre estuvo pensado cómo novela o en algún momento existió
la posibilidad de plantearlo como biografía?
Mario Vargas Llosa.- La historia fue construida desde el
principio con el objetivo de volcarla a la ficción. Por supuesto,
hay un poco de invención y otro tanto de memoria histórica,
algunos personajes creados y otros reales; pero me propuse no
atribuir a ningún personaje nada que no hubiera podido ocurrir
dentro de las coordenadas sociales, políticas, morales e históricas
que vivió la República Dominicana entre los años 1930 y 1961. En
mi novela he procurado mostrar que la realidad desmesurada de la que
hablo no se debe tanto la naturaleza personal de Trujillo sino a la
acumulación de poder, puesto que la crueldad es una manifestación
de ese poder absoluto.
Lo cierto es que la realidad con la que me encontré era tan
desmesurada y tremenda, que me vi obligado a rebajarla para darle más
credibilidad. Sin duda este es uno de esos casos donde la realidad
supera a la ficción.
Hablando
de realidades que superan la ficción. Nadie hubiese sospechado hace
algunos pocos años sobre el enorme impacto que está causando la
Internet en el mundo. De hecho, en el ámbito literario, el éxito
de ventas de Arturo Pérez Reverte con su primera novela on-line,
fue abrumador. ¿Qué opina sobre la digitalización de libros?
Mario Vargas Llosa.- Creo que ya empezó y está instalada, y
que por lo tanto habrá que resignarse a que así sea. No me opongo
a esta tendencia, pero debo confesar que no me gusta leer un poema o
una novela de una pantalla. Hago votos para que el libro no desaparezca. Creo que es fundamental el
contacto con el papel, con su olor, su color, su sabor...
Personalmente seguiré leyendo de los libros hasta que me muera.
Los libros han enriquecido como ninguna otra cosa el género humano.
Además,
los libros fueron para muchas personas una tabla de salvación. En
una entrevista, usted mencionó que la literatura lo salvó del
suicidio. ¿De qué otras cosas lo salvó?
Mario Vargas Llosa.- La literatura es la mejor defensa contra
la infelicidad. Creo que los
seres humanos estamos condenados a la infelicidad, salvo que seamos
tontos. Los seres humanos tenemos la facultad de la imaginación
e imaginamos y deseamos cosas distintas a las que tenemos. Hay un
abismo entre lo que deseamos y la realidad. La literatura nos
permite superar ese abismo permitiéndonos vivir mil vidas; gracias
a ella podemos multiplicarnos, salir de nuestros confines, viajar en
el tiempo, en el espacio y desde luego en la experiencia de ser
muchos y uno al mismo tiempo.
Cuando
uno es un autor consagrado, ¿resulta difícil elegir un tema?
Mario Vargas Llosa.- Resulta difícil escribir. Llevar tantos
años haciéndolo no me ha dado una seguridad. Lo que si me ha
brindado es un convencimiento de que si persevero termino la
historia, pero la inseguridad que vivo cuando tomo los primeros
apuntes y escribo el primer borrador es igual a la que sentía
cuando comencé a escribir. No tengo la mínima seguridad, me siento
desvalido.
¿En
qué reside principalmente esa inseguridad?
Mario Vargas Llosa.- La inseguridad consiste en no saber si
eso va a funcionar, si va a empezar a tener vida propia. El comienzo
de toda novela es una lucha contra la inseguridad, en busca de una
confianza que solo llego a tener cuando he terminado el primer
borrador. Entonces sí me siente más seguro y trabajo con mucho
entusiasmo.
¿Sigue
sosteniendo que si en una novela no hay sexo ni violencia no le
interesa?
Mario Vargas Llosa.-La novela es una representación de la
vida en toda su amplitud; y para desgracia y fortuna nuestra la vida
esta llena de violencia y sexo de una manera primordial...
Nota: ©Nicolás
Hellers
Entrevista: ©Fabián
Vázquez
Esta es una entrevista que fue publicada originalmente en la revista
Bitácora.net y que
cuenta con las autorizaciones respectivas para su reproducción en
Literaturas.com.


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