El panorama literario español es, cuando menos, extraño. A la cifra en descenso de lectores de libros y la crisis económica se une la cada vez menos sorprendente aparición de editoriales independientes. Este fenómeno no es nuevo ni despierta prácticamente el interés de casi nadie, pero no podemos dejar pasar la oportunidad de fijarnos en Fórcola, cuyo director, Javier Jiménez, todoterreno del mundo cultural (alguien que conoce como pocos todos los recovecos de la industria del libro), nos ofrece una jugosa entrevista para darnos a conocer su proyecto editorial, que sobresale por la calidad de los textos hasta ahora escogidos, por la cuidada edición y por la arriesgada apuesta de contenidos (arriesgada porque escocerá a muchos que, defendiendo la cultura, se defienden a sí mismos)
P. ¿Qué es una fórcola? ¿Por qué este nombre para su editorial?
R. «Fórcola» es una palabra italiana que designa la parte más rara y hermosa de la góndola veneciana, una pieza hecha en madera dura y tallada con minuciosidad, en la que el gondolero apoya el remo para maniobrar. Una auténtica «fórcola» se talla, de forma artesanal, sobre una curvatura natural del árbol. Por eso, no hay dos «fórcolas» iguales. Pues bien, mi curiosidad por esta pieza parte de la fascinación que me suscita desde hace años la ciudad de Venecia, un verdadero icono estético y literario que ha provocado el interés apasionado de narradores, poetas, dramaturgos, pintores y arquitectos desde hace siglos. La «fórcola» es todo un símbolo del trabajo artesano que pasa de abuelos a nietos, y que resiste el paso del tiempo siendo fiel a sus raíces, un secreto callado conservado durante siglos y que sigue vivo y actual. La «fórcola» y el oficio que le da sentido, la del gondolero, han permanecido como referente del trabajo manual bien hecho, y me ha inspirado en la creación de mi propio proyecto editorial.
P. ¿Dónde comienza su trayectoria profesional?
R. Tras cursar estudios de Filosofía en la Universidad de Madrid, mi trayectoria profesional comenzó hace más de 15 años en el mundo del libro. Mi primer trabajo fue como vendedor de periódicos en las librerías Crisol, donde descubrí mi verdadera vocación profesional en todo lo relacionado con el libro. He trabajado durante varios años tanto en cadenas de librerías como en librerías independientes especializadas. Mi interés por aprender más sobre este sector me llevó a cursar estudios de posgrado en Edición, lo que me dio oportunidad de trabajar en varias editoriales. Mi paso por Ediciones Siruela, donde entre otras cosas fui Director Comercial durante seis años, me decidió definitivamente a encauzar mi profesión hacia la edición de libros. Así, en enero de 2007 comienzo mi colaboración con la editorial Páginas de Espuma como editor director de la colección de ensayo. En estos casi tres años he tenido oportunidad de editar libros de Jorge Volpi, Julián Marías, Harold Bloom, Eugène Ionesco, Edmundo De Amicis, Alphonse Daudet, Cyrano de Bergerac o William Dean Howells.
P. ¿Qué lugar tiene Fórcola en la edición independiente?
R. En 2007 me decido también a fundar mi propio sello editorial, Fórcola Ediciones, que en su ideario recoge los que considero los principios fundamentales que deben definir a cualquier editor independiente: 1. Edición de editor, es decir, responde a un proyecto personal; 2. Edición de catálogo, coherente, identificable, riguroso, de calidad; 3. Edición de fondo, con vocación de futuro; 4. Edición comprometida, que subraya la responsabilidad y el compromiso civil del editor con la sociedad en la que vive; 5. Edición con voluntad estética y dimensión cultural; 6. Edición sostenible, que exige la responsabilidad empresarial del editor con el sector; 7. Edición solidaria: la aliada natural del editor independiente es la red de librerías independientes. Desde estos parámetros considero mi trabajo, vocacionalmente entendido, no como un empleo, sino como un oficio, un quehacer diario donde mi vida va cobrando sentido.
P. ¿Por qué se decidió por el género del ensayo, la no ficción?
R. Vivimos en una sociedad que ha sobrevalorado la narrativa y en concreto la novela, el género rey desde hace dos siglos, y al que el sector editorial dedica gran parte de sus recursos y energías, desarrollando catálogos y herramientas de mercadeo propios del mercado de masas, es decir, del gran consumo, el de «los demasiados libros», según la genial expresión de Gabriel Zaid. El libro se ha incorporado así a la cesta de la compra como un producto más del mercado. Reivindico, por el contrario, otro tipo de edición, la que Einaudi bautizó como «edición-sí», que tiene mucho de artesano, que busca la diversidad editorial, alejada de los grandes mercados, más cercana a la cultura, a la reflexión, al pensamiento, sin renunciar, por supuesto, a llegar con libros de calidad al mayor número de sensibilidades. Mientras que en los años setenta y ochenta España tuvo mucho interés en este tipo de libros, en concreto el ensayo histórico y político, en los años noventa el tema de interés en el género de la no ficción fue el de la autoayuda. Con el nuevo siglo se ha producido un renacimiento del libro de ensayo, con preponderancia de la historia pero sobre todo esta vez más cercano a los temas de espiritualidad, interculturalidad, nuevas tecnologías o divulgación científica. El género del ensayo está muy vivo en la edición independiente, que apuesta por «los otros libros» y que tiene muy buena acogida en las librerías.
P. ¿Por qué publicar ensayo «en español»?
R. Fórcola nace con su colección «Señales» dedicada al ensayo «en español». El pensamiento español ha dado, durante siglos, grandes frutos que han influido de manera significativa en la sociedad y en la cultura occidental los dos últimos siglos. Unamuno, Ortega y Gasset, Julián Marías, María Zambrano, o los más recientes Fernando Savater o Reyes Mate, reciente Premio Nacional de Ensayo en España, demuestran con su obra que el pensamiento, la reflexión, el ensayo en español está muy vivo. Una «señal», según el Diccionario de la Real Academia, es una marca o nota que se pone o hay en las cosas para darlas a conocer y distinguirlas de otras. Signo o medio que se emplea para luego acordarse de algo. Con ese espíritu nace la colección «Señales», para dar cuenta de aquellos temas que actualmente pueden suscitar el interés del lector, desde la estética hasta la filosofía, desde la importancia de la lectura como ejercicio de libertad hasta el estudio del impacto que las nuevas tecnologías e internet están teniendo en la formación de nuestra propia identidad. De todo ello están dando cuenta pensadores que escriben en español, y a ellos está dedicada esta colección.
P. El primer título de la colección «Señales» es de un autor mexicano, Juan Domingo Argüelles. ¿Cuál es el peso cultural de este país?
R. México es un país que visito regularmente por motivos profesionales desde hace ya nueve años y que cada vez me entusiasma más. Su producción editorial goza de prestigio internacional y me interesa sobremanera, especialmente la dedicada al ensayo. México tiene una larga trayectoria de editoriales dedicadas a este género, desde FCE, ERA o Porrúa hasta las más recientes Sexto Piso o Aldus. Por otra parte, la tradición de escritores mexicanos dedicados al ensayo es de primer rango, desde Octavio Paz y Alfonso Reyes hasta Gabriel Zaid, Juan Domingo Argüelles y Carlos Monsivais. Tampoco podemos olvidar a los ensayistas del destierro que eligieron México para escribir y vivir, como José Gaos o María Zambrano. Una producción ensayística rica y de peso que hace a este país parada obligada de todo lector y, por supuesto, de todo editor interesado en el ensayo.
En cuanto a Juan Domingo Argüelles, es un escritor al que llevo años leyendo. Desde mi primer viaje a la Feria del Libro de Guadalajara, hace ya nueve años, he tenido la costumbre de comprar y leer «el último» libro de Argüelles, un prolijo autor del que es muy difícil adquirir libros en España. Nos les tengo que contar la dilatada carrera profesional de este mexicano nacido en Quintana Roo en 1958, poeta, ensayista, crítico literario y editor, que ha publicado una docena de libros de poesía y varios de estudios y ensayos literarios. Argüelles, además, ha recibido diversos premios: el Premio Nacional de Poesía Efraín Huerta (1987), el Premio de Ensayo Ramón López Velarde (1988), el Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen (1992), y el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes (1995). Su obra me ha interesado por su calidad y la oportunidad de los temas sobre los que reflexiona, que siempre tiene que ver con la cultura escrita, con la edición y el mundo del libro y las librerías, en una línea ya abierta por uno de sus maestros y amigos, Gabriel Zaid. Sus libros tienen un marcado compromiso con la libertad de pensamiento y tienen una profunda vocación pedagógica.
P. ¿Cuáles son las claves del encuentro autor-editor?
R. En mi último viaje a México, en noviembre del año pasado, tuve oportunidad de hacerme con un ejemplar del libro de Argüelles titulado Antimanual para lectores y promotores del libro y la lectura, que confieso que leí de nuevo con un lápiz en la mano y que devoré en poco tiempo. Sus reflexiones, siempre sorprendentes y gratificantes, me impulsaron a escribir varias entradas en uno de los blogs que edito, «El vuelo del Alción», en las que desarrollé varias de las ideas del libro con todo lo relacionado con el mundo del libro y la edición. Cual fue mi sorpresa cuando un día recibo un mensaje en la cuenta de correo asociada a este blog en el que el propio Argüelles se dirige a mí para agradecerme el interés que había mostrado por su libro. Desde entonces el carteo electrónico entre Juan Domingo y yo ha sido frecuente e intenso, en un encuentro personal facilitado por las nuevas tecnologías y la Web 2.0. Un blog nos unió en una relación de amistad basada en el mutuo amor apasionado por la lectura como ejercicio de la libertad y por el libro y el mundo de la edición, las librerías y las bibliotecas. Entre mensaje y mensaje surgió inevitablemente hablar del libro que en ese momento estaba terminando de escribir, de tal manera que surgió de forma casi natural la idea de que fuera precisamente Fórcola quien lo editara como número uno de su colección Señales, en ese momento en proceso de gestación. Han sido meses de intenso trabajo mano a mano que ahora dan sus frutos en esta edición española de su último libro y que ahora, con el título de Si quieres… lee: Contra la obligación de leer y otras utopías lectoras, presentamos en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
P. La lectura, pues, de nuevo a debate.
R. Efectivamente, el tema del libro y de la lectura es frecuentado por Argüelles desde hace años en sus escritos. Tan es así que le ha dedicado los siguientes libros: ¿Qué leen los que no leen? (2003), Leer es un camino (2004), Historias de lecturas y lectores (2005), Ustedes que leen (2006) y el citado ya Antimanual para lectores y promotores del libro y la lectura (2008). Más que un experto, que lo es, Argüelles es un apasionado de la lectura y un enamorado del libro, pero lejos de fariseísmos y falsos fanatismos. La lectura y su fomento, tan pregonada por políticos y estudiosos de la enseñanza, no podemos convertirla en una nueva religión y obligar a niños y jóvenes a leer por obligación y a adorar al libro como si fuese una especie de objeto sagrado. Los lectores no se fabrican en serie, afirma Argüelles en este su último libro, que es un verdadero alegato por el placer de la lectura y el amor a los libros. Según Argüelles, «la lectura es un enorme fracaso en la escuela y la universidad porque hemos hecho obligación del placer». La lectura como ejercicio de la libertad y como experiencia placentera es algo que hay que descubrir más allá de todas las utopías lectoras que convierten la lectura en una obligación.
P. ¿Cómo fue su presentación en sociedad dentro de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara?
R. Fórcola presentó el día 1 de diciembre de 2009 el libro «Si quieres… lee: contra la obligación de leer y otras utopías lectoras», en el marco de la FIL de Guadalajara, una feria que tanto ha hecho por la promoción del libro y la lectura, y tanto ha ayudado a la edición independiente en español. La diversidad editorial queda garantizada en esta Feria que es una verdadera fiesta del libro. Quiero transmitir mi agradecimiento a Laura Niembro por el entusiasmo que desde un principio mostró por el proyecto editorial de esta pequeña editorial independiente y por el cariño y apoyo mostrado para que Juan Domingo Argüelles pudiera estar presente en la puesta de largo de Fórcola en la FIL.
P. ¿Cuáles serán los próximos títulos de Fórcola?
R. Los próximos libros de la colección Señales serán un estudio sobre la obra de Frank Kafka y Fernando Pessoa, que, bajo el título de El funcionario poeta, ha escrito el español Carlos Eymar, así como un ensayo sobre las relaciones entre cine y literatura titulado Paseos sin rumbo, del mexicano Mauricio Montiel.
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