Sumario. Especial Literatura fantástica
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Geralt de Rivia, brujo sobrehumano

Juan Pablo Orejudo González

Su nombre es Geralt y viene de la lejana tierra de Rivia.  Para aquellos que no le conozcáis debéis tener cuidado al pasar la página. Es un brujo mercenario, un vagabundo guerrero que habita en un mundo fantástico plagado de arcanos hechizos y criaturas ancestrales contra los que tendrá que lidiar por trabajo. A eso se dedican los brujos, limpian el mundo de bestias, acaban con su propio sustento.

Geralt  siempre se encuentra acompañado por sus dos espadas: una de plata para herir monstruos; otra de acero para combatir contra humanos. Nunca estará solo, el filo le escolta allá donde va. Su pelo blanco y su tez pálida son  inconfundibles. Todo brujo sufre mutaciones tras la prueba de Kaer Morhen. Sobrevivió y aquí está. Su Cambio, entre otros muchos que se irán descubriendo, fue ese. Hay quien puede vislumbrar que es poseedor de un potencial sobrehumano nada más verle; otros deben sufrir sobre sus propias carnes lo que realmente es capaz de hacer.  Cuando le ves una vez ya nunca te olvidas de ese hombre, de esa figura, de ese colgante en forma de cabeza de lobo enseñando los dientes.

Se rige por su propio código. Perdió la fe, las ilusiones y el entusiasmo hace mucho tiempo, casi al principio de su dilatada andadura. Se considera respetuoso hacia otras opiniones y religiones aunque él nunca ha creído en otra cosa que no sea la fuerza de voluntad, el sacrificio, la palabra cumplida, su honor perdido y, sobretodo, en la espada que le da sentido a la vida. Luchará por encargo contra todo aquello que se le pida. ¿Héroe o villano? ¿Son maléficas las criaturas con las que se enfrenta o les rompe la paz a unos pobres seres para poder cobrar unas monedas? Geralt piensa y nos hace pensar a los lectores. La sorpresa, la decisión inesperada bien meditada suele ser la correcta en el transcurso de sus aventuras. Incluso en ocasiones podremos ver como son más monstruosos los humanos que contratan sus servicios que las propias bestias a las que debe dar muerte.

En busca de sustento recorrerá un mundo habitado por innumerables razas. Caminaremos junto a él entre bosques élficos, pantanos malolientes, llanuras demoníacas, pueblos bárbaros, grandes capitales de reinos y hasta llegaremos al confín del mundo. Conoceremos reyes encanecidos con vastos y yermos territorios, plebeyas malhumoradas, viejas casquivanas, príncipes rencorosos y princesas encantadas. El lector se sorprenderá al encontrar esta saga salpicada por influencias de inconfundibles cuentos populares actuales y leyendas contemporáneas. Somos apresados por la narración de una forma agradable gracias a la mezcolanza de historias que ya conocemos junto a otras surgidas en este nuevo mundo que se nos revela.

Esta historia nos la cuenta Andrezj Sapkowski, escritor polaco creador de otras novelas como el ciclo de Camino sin Retorno. La Saga de Geralt de Rivia se encuentra estructurada de una forma pocas veces vista en este género. Los capítulos son inconexos unos de otros debido a los grandes saltos cronológicos que nos relatan solamente aquello que merece la pena ser contado. Son aventuras en estado puro jalonadas con digresiones y monólogos surgidos de los más profundos e inconfesables sentimientos de Geralt. De esta forma, el lector toma parte activa en la novela reconstruyendo y atando cabos sobre lo que ha sucedido, o ha podido suceder, entre hazaña y hazaña. Son capítulos cortos, algunos muy breves pero intensos, divididos a su vez en subcapítulos. Éstos nos ayudan a deleitamos con una conseguida visión panorámica de unión entre escenas al más puro estilo cinematográfico. Durante la lectura nos sobrevendrá en ocasiones la sensación de estar disfrutando de la historia de Geralt, el Brujo, cómodamente sentados en la butaca de un cine que muestra a nuestros sentidos lo que desean apreciar para quedar sublimados.

Lo más novedoso es su renovado lenguaje aplicado a la novela de corte épico medieval. Al abrir las tapas desterramos al instante todos los términos maniqueos y vetustos a los que nos tienen acostumbrados este tipo de narraciones para respirar con un nuevo léxico agradable a la vista y a la mente. La narrativa es rápida, sencilla y de fácil comprensión. Aun así, no se deben obviar los tecnicismos nunca irritantes y a veces tan necesarios como una pieza de puzzle bien encajada. Cada personaje denota su personalidad en el acento, la pronunciación y el registro que usa. Leyendo un diálogo sabemos en todo momento quién está hablando por el inconfundible sello impreso en la palabra.

Y la Saga de Geralt de Rivia no termina aquí ni mucho menos. Existen, además de los seis  libros publicados (siete en total, uno en estado de traducción al castellano), juegos de cartas, un juego de ordenador y una nueva adaptación a las videoconsolas de sobremesa. Este amplio material complementario nos ayudará a la hora de saciar nuestra sed de conocimiento sobre este gran albino. Demos por hecho que una vez leídos los libros desearemos tomar parte en las aventuras de nuestro amado brujo pudiendo interpretarlo desde otro punto de vista más cercano: tomando el camino correcto y blandiendo en el aire las espadas que libran grandes batallas en su nombre.