borde Sumario. Nuestro novel
Jordi Macarulla Tarrés

Francisco Ruiz

«La multitud silenciosa es aquello en lo que nos han convertido, pero se puede revertir, no me cabe duda»

 

Entrevista de Patricia Reguero Ríos

 

Poética

Francisco Ruiz era el típico chaval de barrio que soñaba con ser futbolista o policía. Pero el tiempo le puso en su sitio, como a todos, aunque él no dejó de salirse de la linde.

Así, al llegar a la adolescencia, seguía interesado por las andanzas de la Quinta del Buitre y por “Canción triste de Hill Street”, aunque cada vez más desengañado, más descreído, y cada vez con más interés en plasmar de alguna forma las historias que desde muy niño era capaz de pergeñar.

Es al llegar a la edad adulta temprana cuando el gusano se hace mariposa (tras pasar por la etapa de capullo) y tras apostatar de la fe en el oficio de policía, y seguir con cada vez menos atención las andanzas de esos millonarios que corren tras una pelota en calzoncillos, se decide, al fin, a escribir sus historias, convencido de que tienen algo de interés para los demás.

Para los amantes de la estadística Francisco Ruiz es padre de dos hijos que se mueven como si fueran cuatro; también es metalúrgico, ciclotímico, realista en lo literario y de Madrid Sur y andaluz a la vez.

 

Entrevista 

1. En la novela hay un accidente, una ciudad gris, unos personajes inmersos en una sociedad competitiva y despiadada... ¿qué hay de autobiográfico?

Pues tanto como de competitiva y gris pueda tener nuestra propia sociedad. La novela se inscribe en la tendencia realista, y como tal, aspira a mostrar el mundo tal y como lo conocemos, sin adornos, ausente de heroísmos, pero intentando reflejar la naturaleza del ser humano, con sus miserias y sus grandezas.

2. Antes habías mostrado interés por la poesía, ¿qué hay de ella en 'La multitud silenciosa'?

La palabra poesía es muy grande para relacionarla con lo que yo escribía. Siempre he sido un cuentista, un narrador, pero he tenido relación personal con grandes poetas como Enrique Pérez Arco u Óscar Aguado, y me imagino que trataba de, por imitación, crear las mismas emociones que ellos me inspiraban a mí. En la novela, la poesía casi siempre se asocia a la luz, a la piedad o a la esperanza, cualidades, a mi entender, muy ligadas a un buen poema.

3. Arrabal es ninguna ciudad identificable y a la vez todas... ¿qué representa?
He intentado que Arrabal sea una metáfora de las barriadas periféricas que rodean las grandes urbes. Me he criado en una de ellas, y allí se da un tipo de persona que cada vez se aliena más, se siente más alejado de sus raíces, emigrantes que dejaron atrás una identidad y que no llegan a ser del sitio al que emigran. Arrabal es el sitio a evitar, un enjambre sin colmena, da igual que llegaras en los sesenta de Extremadura o ahora de las montañas del Rif. Nunca serás de Arrabal...


4. Pedro M empieza buscando su identidad, ¿la encuentra?

La paradoja de Pedro M. es que siempre ha sabido quién era, aún sin querer saberlo, pues su pecado es la lucidez. Lo que si encuentra, de alguna extraña manera, es cierta libertad, ya que en la medida en que las sucesivas situaciones lo van desposeyendo de programaciones sociales (familiares, laborales, etc...) recupera sensaciones que creía olvidadas, se reconcilia con el pasado o aprende a vivir con menos. El problema es que para liberarse, en esta sociedad del consumo masivo y las apariencias hay que ser un freakie a ojos de los demás, y es duro remar a contracorriente.

5. ¿Qué quieres decir con el título?

Que somos muchos, que está en nuestra mano cambiar lo que no esté bien, que normalmente, y esto debería pesarnos, nos dejamos zarandear de un lado a otro en silencio, sin hacer valer nuestra fuerza. Si esa multitud silenciosa de Pedros M. que conforma nuestra sociedad se decidiera a coger la manija, a arrebatársela a los profesionales del poder, este mundo sería un sitio mejor para vivir. La multitud silenciosa es aquello en lo que nos han convertido, pero se puede revertir, no me cabe duda.

6. Ventajas de publicar con una editorial como Patrañas

Muchas. Es una editorial pequeña, pero totalmente independiente, con lo cual puedes escribir de lo que te dé la gana; si quieres escribir de Mitrofán, el oso borracho que fusiló el Rey, vas y lo haces, si quieres escribir acerca de lo repelente que te resulta el Papa Ratzinger, vas y lo haces, si quieres hablar de la mafia del mundo de la política nadie te va a poner pegas... Además, cuenta como editor con Andrés Mencía, lo cual es una garantía de que el trabajo de edición va a resultar impecable, porque además de editor también es novelista, y sabe lo que hace. Tan sólo echo en falta algo más de distribución, porque al fin y al cabo, todos escribimos para que nos lean.

7. A pesar del mensaje cruel hay humor.... ¿novela cómica?

No, no llega a tanto, pero en la intención que te contaba antes de ser realista va implícita la carga de humor. Incluso en las situaciones más desesperadas, en las vidas más desoladoras que podamos imaginar, hay momentos para reírse a carcajadas. Está en nuestra naturaleza, es una de las características únicas del ser humano: La capacidad de reírnos.

8. ¿Cuáles son los temas de la novela?

La soledad, la infancia como ancla necesaria, el paso del tiempo y la muerte, la capacidad que delegamos de decidir sobre nuestras vidas, las escombreras que construimos para malvivir, lo mucho que nos ahogamos en vasos de agua casi vacíos... Son 320 páginas, sólo me ha faltado escribir sobre los bailes regionales de Teruel...

9. Inspiraciones, influencias.

Me gustan Céline, Henry Miller, Hemingway o Günther Grass, entre muchos otros. De lo último que he leído me ha gustado mucho “los príncipes valientes” de Javier Pérez Andujar. También admiro a Brian de Palma, Kubrick, el Clint Eastwood director o a Martin Scorsese. Son tan buenos narrando como los escritores consagrados. El XX es el siglo de lo visual, y dentro de lo visual, el cine en particular, es una formidable escuela para aprender a contar historias.

10. Proyectos.

Criar a mis hijos, principalmente. También tengo un volumen de relatos cortos que podría concretarse este mismo año con Ediciones Alfar, pero que aún está en el aire. En el corto plazo, tomarme una caña fresquita.
           

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