Sumario. Literatura Infantil y Juvenil
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Montserrat del Amo, la literatura de la honestidad

Anabel Sáiz Ripoll

Álex Orbe



A Montserrat del Amo le han reconocido en múltiples ocasiones sus valores como escritora, pero quizás, por ser el más reciente, el Premio Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil, otorgado en octubre de 2007 por toda su trayectoria literaria es uno de los que más alegría le han dado puesto que es un premio a sus 50 años de trabajo y también a sus esfuerzos por crear, en cada título, una obra llena de calidad literaria y de respeto hacia sus lectores. Es más, nuestra escritora reúne los méritos suficientes para ingresar en la Real Academia de la Lengua y acaso por dedicarse a la Literatura Infantil y Juvenil, a la que aún no se le concede la importancia que merece, no ha conseguido el apoyo necesario.

La escritora Montserrat del Amo no quiere saber nada ni de modas literarias ni de experimentos puesto que ella ha llevado a cabo su carrera con rigor y respeto. Cree en una obra cercana a los niños y jóvenes y duda de las novelas de pura fantasía; no obstante, muchos de sus títulos están llenos de símbolos. Como ella misma explica: “A mí no me gustan ni como lectora ni como escritora, las novelas de pura fantasía. Yo deseo que mis obras, que parten de mi propia experiencia, tengan una parte de realidad y que la fantasía esté cargada de símbolos enriquecedores, que el buen lector podrá interpretar a su aire” (CLIJ; 214, pág. 56).

Montserrat del Amo y Gili (Madrid, 1927) se dio a conocer en 1958 cuando, por primera vez en la literatura española de posguerra, un escritor se reconocía fuera del ámbito nacional. Montserrat del Amo figuró en la Lista de Honor del Premio Internacional Andersen de ese año, al que fue nominada en una segunda ocasión. A partir de ahí, y aun antes, ha conseguido diversos premios que avalan su oficio; en 1956, el “Abril y Mayo” por Patio de Corredor (obra con la que figuró en la Lista de Honor y recientemente reeditada); en 1960, el Lazarillo por Rastro de Dios; el Doncel, en 1968 por Zuecos y naranjas; el CCEI en 1971 por Chitina y su gato; el Nuevo Futuro por La Torre, 1974, y el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil, en 1978, del Ministerio de Cultura por El Nudo. También podríamos mencionar el Complutense 1993 de Literatura Infantil y Juvenil, el Premio CCEI en 1991 por La casa pintada. Dos obras suyas han sido adaptadas para televisión: Patio de corredor, emitida por TVE en cinco capítulos en 1866 y Zuecos y naranjas en 1968. Su cuento poético La noche, con música de José de la Vega fue estrenado en concierto por la orquesta de RTE en 1994. En 2006 obtuvo el Premio de Literatura de la Fundación Álvaro Mutis.

En la actualidad Montserrat del Amo sigue su carrera literaria y participa en distintos actos de animación a la lectura para niños, jóvenes y adultos y pronuncia numerosas conferencias en Casa de Cultura y Centros de Enseñanza, estatales y privados de toda España. En octubre de 2008, está prevista la celebración de un congreso en Almería que se centrará en su figura y en su obra.

Montserrat del Amo es también una mujer muy activa, que viaja frecuentemente por Europa, América, África y Asia y con los ojos muy abiertos, como debe ser. Algunas de sus obras están influidas por la filosofía zen. Así ha escrito varias novelas ambientadas en China, país que la impactó profundamente como La Casa Pintada. Ya en África, transcurren otras historias como El abrazo del Nilo, que se centra en Egipto y en los contrastes de su sociedad. En las montañas del Kurdistán transcurren Los hilos cortados. La encrucijada, una de sus novelas más comprometidas, sucede en un kibutz de Israel.

Montserrat del Amo ha escrito también teatro, libros de historia, biografías y ensayo. Su bibliografía ha sido objeto de distintos estudios por su variedad y calidad literarias. Y, por su puesto, gran parte de su obra está traducida al alemán, inglés, portugués, gallego y catalán.

Montserrat del Amo ha cultivado diversos géneros y tendencias, acordes al tiempo en que fueron escritos. Así, dentro de la novela de grupo, Montserrat del Amo, siguiendo a Enid Blyton, creó un tipo de novela de intriga protagonizada por los “Blok” que son un grupo de muchachos de una barriada española que viven distintas aventuras. Hoy, si se reeditasen, se podrían leer aún con interés puesto que sus personajes despiertan mucha simpatía.

Montserrat del Amo ha escrito varias novelas que podríamos considerar, hasta cierto punto, históricas porque recrea épocas pasadas, aunque sin apoyo en hechos reales o estrictamente reales, ya que ella más bien se mueve en la esfera de lo que pudo haber sido, de la alegoría y la metáfora. Mencionamos, sin ir más lejos, El fuego y el oro, que nos habla de los misterios de la Alquimia, y La piedra y el agua.

En cuanto a novelas con personaje real y con intención social y moralizante, destacan Patio de corredor, que nos habla de la clase humilde en el Madrid de posguerra, Todo un joven y A dos mil kilómetros.

Aborda también el factor emigración; pero desde su doble perspectiva: desde los pueblos que se quedan abandonados (Soñado mar) y desde los emigrantes que van a Europa (Zuecos y naranjas). Se centra también en los emigrantes que llegan hoy en día a nuestro país. En ese grupo se pueden incluir también El bambú resiste la riada, La casa pintada, El abrazo del Nilo e, incluso, ¡Ring, ring!

Dentro de la corriente realista encontramos un tipo de narración protagonizado por el niño o el joven en su propio entorno como La Torre, El Nudo, Chitina y su gato o La piedra de toque, protagonizado por Fernando Méndez, uno de los personajes más emocionantes de los creados por la escritora y es que Fernando Méndez, a causa de su parálisis cerebral, tiene que luchar mucho para ser aceptado. Montserrat del Amo mira directamente al ser humano y trata de centrarlo en toda su dimensión; por eso, no niega que a veces hay problemas y limitaciones, no las esconde, las trata con realismo, incluso con crudeza; pero lo prefiere a ir con medias tintas y a sentir lástima. No obstante muchos de sus personajes son también simbólicos.

Entre el realismo y la corriente fantástica, Montserrat del Amo escribió en 1960 Rastro de Dios, cuento precioso que narra la Creación a través de los ojos de un angelito del que todos se olvidan, el Sentao.

Nuestra escritora también recoge distintos cuentos en Cuentos para bailar, Tres caminos, Cuentos para contar o Cuentos Contados pertenecen a esta mundo de la narración hecha para ser contada, tan querida por la autora. La oralidad es uno de los factores que puede definir gran parte de su obra.

Montserrat del Amo observa el desequilibrio social y la pobreza y le indignan siempre. Ella vivió la Guerra Civil y repudia todas las guerras, a la vez que reivindica la igualdad entre hombres y mujeres.

La importancia de pertenecer a algún sitio, de formar parte de un grupo es de vital importancia y así lo recrea la autora. A veces, los personajes rompen con el grupo como Verges que descubre un terrible secreto (en La piedra y el agua), otros se ven obligados a dejar su hogar (el Abuelo de El abrazo del Nilo), algunos tienen que cortar con su pasado si quieren ser felices (en Los hilos cortados), otros descubren que en lo cotidiano está la alegría (Patio de Corredor) y la mayoría se sienten parte de un grupo, de una tribu, como se dice en El Nudo, que es una novela llena de poesía, que bien merecería mayor atención por parte de los editores.

Montserrat del Amo no ha perdido empatía con sus lectores y comparte sus temores que también refleja en sus obras. Así, el miedo o la muerte también aparecen en algunos de sus títulos, es un sentimiento común a sus personajes que, a menudo, tienen miedo ante aspectos de la vida o ante imponderables como puede ser una riada, algo frecuente en los recursos narrativos de la autora, en El bambú resiste la riada, en La Casa Pintada o en Mao Tiang, Pelos Tiesos. El señor Macario, en Patio de Corredor, también siente miedo cuando llega al trabajo, porque intuye algo diferente, que es lo que, en suma, nos produce temor. Aunque también se pondera el valor de la unión familiar, de la amistad y del afecto entre hermanos.

En definitiva, la obra de Montserrat del Amo contiene unos valores que nuestra sociedad necesita hoy más que nunca. Ella no huye de la realidad, ni de los problemas, pero tampoco renuncia a la buena escritura. Y es que abrir una novela de Montserrat del Amo y empezar a leerla supone, sin duda, aparte de garantía de calidad literaria y de respecto hacia sus lectores, un encuentro gozoso que todos tenemos derecho a disfrutar y... a compartir con los demás.

 

Anabel Sáiz Ripoll (Vila-seca, Tarragona, 1963)
Doctora en Filología Hispánica, profesora de secundaria de lengua y literatura españolas en el IES Jaume I de Salou, Tarragona. Especialista en literatura infantil y juvenil ha publicado artículos y reseñas en revistas como Cuadernos de Literatura Infantil y Juvenil, Primeras Noticias y, esporádicamente, en Babelia, el suplemento literario de El País. Colabora con sus reseñas en www.pizcadepapel.org y también pueden leerse sus trabajos en Alacena, Crítica, Platero, Cuatrogatos o Lazarillo.

 

Álex Orbe (Baracaldo, 1973)
Empezó su carrera profesional en 1995 cuando entró a trabajar a la empresa Merlín animación de Bilbao donde participó en el desarrollo de varios largometrajes y series de TV. A partir del año 2002 y ya como freelance ha continuado trabajando en dibujos animados y sobre todo en libros infantiles, libros de texto, story boards para diferentes agencias de publicidad y cómics para diversas publicaciones así como animación flash para web. www.alexorbe.com/ y http://alexorbe.blogspot.com.