borde Sumario. Libros. Reseña.
 

Todos los cuentos

 

Cristina Fernández Cubas

 

Tusquets, 2008

 

Leticia Sánchez

Cristina Fernández Cubas, Todos los cuentos

Bienvenido a la casa de Cristina Fernández Cubas. El felpudo tiene dibujada una interrogante y la puerta está entreabierta. Ya entramos con una sensación desasosegante, empieza la duda y el misterio. En la entrada hay un reloj de pared y dentro de él corretean las ánimas, que a veces se escapan y bailan entre el fuego de las cocinas y las faldas de las viejas. Nos encontramos con un salón enorme donde se reúnen los amigos a contarse cuentos de terror en un día de lluvia, con un gran baúl donde una monja guarda el espejo en el que no se verá más  y una calabaza que esconde un crimen. Dentro del armario hay un hombre desnudo y sucio tocando un helicón. En la cocina nos espera una jícara de chocolate caliente que tomaremos para calmarnos porque hemos leído en un libro cómo nuestra amiga se suicidaba y nosotros no lo impedíamos. En la cama es mejor no echarse; puede entrarte la fiebre azul y verte a ti mismo acurrucado entre las sábanas durmiendo a pierna suelta, mientras tú realmente estás sufriendo de insomnio mirándote desde la mecedora. Hay que tener cuidado por dónde se pisa, hay algunos puntos donde tú ves pero no te pueden ver, podemos caer en un ángulo del horror y todo de repente será deformado o subir aun altillo donde se refugia otro mundo. Debemos procurar llamar antes de ir, si no podemos encontrarnos con una fiesta de cumpleaños en la que no pasa nada, pero sabemos que algo sucede, que hay un niño encerrado a quien no dejan hablar. La casa, por supuesto, está aislada en medio de la nada, el coche está estropeado y hasta dentro de unos días no vendrá a recogernos un taxi. Si es que viene.

Así es el mundo de Cristina Fernández Cubas: un universo entero dentro de ella, unas páginas cargadas de inquietud, unos cuentos únicos que jamás sabes cómo acabarán o a dónde van a dirigirte. Cubas es una de nuestras escritoras más originales y más indómitas. Siempre balanceándose en el limite de lo increíble y de lo improbable, dominando el arte de escribir, toda una maestra.  Es una mujer que ha logrado la proeza de que en España se la reconozca como cuentista, un título reservado a muy pocos, por no decir casi ninguno, en un país en el que apenas se leen cuentos. Pero cada uno de los relatos de Cubas parece una novela, una novela corta y envolvente.

Tusquets acaba de gratificar a los lectores reuniendo sus 5 libros de relatos en un solo tomo: “Todos los cuentos”. Leyéndolos hay dos sensaciones que son recurrentes: inquietud y escalofrío. La inquietud de verte en un ambiente claustrofóbico (véase internado, convento, isla, casa aislada sin carretera, hotel perdido de África…), de saber que algo está sucediendo o va a suceder, de no saber ponerle nombre a ese algo. El escalofrío que se siente al leer la última frase del maravilloso cuento “Mi hermana Elba”, de saber qué es realmente el ángulo del horror, de oír :“¿Hace tiempo que conoces a Laura?”, de conocer el panteón familiar donde acabará tu tumba.

“Todos los cuentos” es, en definitiva, el resumen de una escritora única y genial que jamás deja indiferente. Es tan escurridiza como alguno de sus personajes. Tal vez ahí resida la magia.

Lo mejor: Los cuentos protagonizados por niños. Son los más terroríficos, angustiantes y bellos.

Lo peor: Que el mejor libro sea precisamente “Mi hermana Elba”, el primero que escribió, y el más flojo “Parientes pobres del diablo”, su libro más reciente.