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María Aixa Sanz
“Yo nací en Turín. Sé que significa ver a otra con medias de seda y no tenerlas.”
Estas dos frases son justamente las que engloban todo lo que Pavese intentó plasmar en una novela en que la ciudad de Turín, sirve de hermoso escenario.
‘Entre mujeres solas’ (Lumen) de Cesare Pavese, contiene muchas frases contundentes que tienen la intención de poner el dedo en la llaga y marcar la línea que separa a unos de otros, así como las diferencias entre las clases acomodadas, las clases trabajadores y otra tercera clase: los que no se resignan a seguir siendo de la clase trabajadora y trabajan como bestias para acceder a una clase acomodada que mantiene las puertas cerradas.
Clelia es una mujer elegante, que disfruta con los lujos y que vive en Roma. Vuelve a su Turín natal para pasar una temporada por negocios: debe abrir una tienda de modas. De costurera, a modistilla en un taller de modas, a decoradora de interiores de una cadena de prestigiosas boutiques, mano derecha de la gran jefa, Clelia se ha labrado su destino, que como ella misma dice no es mejor ni peor, lo que la enorgullece es que lo que tiene es gracias solamente a ella. Ha trabajado para ello como una bestia y ha dejado muchas cosas por el camino: formar una familia, atarse a amigos, Turín, algún amor,... Abandonó un mundo que era el suyo por el que ahora tiene y eso es lo único que vale para ella: haber luchado por ello y haber llegado.
Clelia vuelve a Turín siendo una mujer totalmente diferente a la que se marchó un día a Roma, sabe que la manera de ser de su madre y lo que le inculcó tiene mucho que ver en la forma en que se ha desenvuelto en el mundo, para no quedarse en el escalón social que la vida le tenía designado. Clelia huyó de él y trabaja con ahínco, ese es el único vicio que dicen que tiene los que la conocen. Ella es una mujer que se ha hecho a si misma y vuelve como una señora a Turín: es en esos días cuando frecuenta a la clase social con la que ella nunca hubiese podido codearse, entonces se encuentra con una cantidad de jóvenes burgueses, que teniendo todo a su favor, la cuna, el dinero, la posición para comerse el mundo se apalancan y ven la vida pasar, ante el escepticismo de Clelia, que siempre quiso comerse el mundo y que todavía le da grandes bocados. Cesare Pavese aprovecha su retorno para realizar un retrato del escepticismo y desencanto que la protagonista encuentra en una ciudad que todavía sigue siendo de provincias.
(...) -Morelli, esta gente que baila y se emborracha, ha nacido de pie. Han tenido criados, nodrizas, sirvientes. Han tenido veraneos, favores. ¡Bonita fuerza! ¿Cuál de ellos habría sabido llegar de la nada, desde un patio que es un agujero, hasta este baile, de máscaras? (...)
Pavese perfila una protagonista que es auténtica con sus virtudes y defectos, seguramente el mejor personaje creado por el autor italiano y que en párrafos como los que contiene el capítulo diez hace estremecerse al lector, por la concisión del lenguaje, la veracidad y la claridad con que relata unos pasajes magníficos y duros.
(...) Llamó a las hijas. Habría querido irme. Aquel era todo mi pasado, insoportable y sin embargo tan distinto, tan muerto. Me había dicho muchas veces en aquellos años -y también más adelante, al pensar en ello- que el objetivo de mi vida era triunfar, convertirme en alguien, para regresar un día a aquellas callejas donde había sido niña y disfrutar con el calor, el estupor, la admiración de aquellos rostros familiares, de aquella pobre gente. Y había triunfado, regresaba (...)
Con motivo del centenario del nacimiento de Cesare Pavese vuelve a reeditarse sus obras, Lumen, ha apostado por ‘Entre mujeres solas’ y ‘La literatura americana y otros ensayos’, es por tanto buen momento para conocer al autor en una sólida novela como es ‘Entre mujeres solas’ o para releerlo de nuevo y seguir comprobando que el mundo no ha cambiado tanto y tanto. ‘Entre mujeres solas’ se publicó en 1949. Ahora en 2008 muchos comportamientos siguen siendo idénticos a los de entonces.
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