Manuel Quiroga Clérigo

XXIV Encuentro sobre la edición: Las nuevas formas de edición y su incidencia en los derechos de autores y editores, celebrado del 9 al 11 de julio de 2008 en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander
En la apertura oficial del XXIV Encuentro sobre la Edición “Las nuevas formas de edición y su incidencia en los derechos de autores y editores” participaron además del Director General del Libro, Archivos y Bibliotecas Rogelio Blanco Martínez, el Rector de la U.I.M.P., Salvador Ordóñez, Rosalina Díaz Valcárcel, Directora General de Wolters Kluwer España, como Directora del Encuentro y el Editor Juan Ramón Azaola como Secretario quienes dieron paso a los participantes de unas jornadas en las que se tuvo en cuenta cuestiones tan importantes como son los nuevos medios tecnológicos del mundo editorial y los actores que en ellos intervienen. “No cabe duda- se explica- de que las nuevas tecnologías y en particular la digitalización de contenidos, presentan ya nuevas oportunidades y retos tanto para los editores como para los autores, pero, en muchos aspectos, está todavía pendiente de análisis lo que se prevé que el futuro nos reserva en este terreno”. Blanco vino a decir que su departamento se muestra sensible “a las preocupaciones de un sector tremendamente dinámico en la incorporación de las nuevas tecnologías”, siendo una industria “que representa casi el 1% del PIB de España”. Salvador Ordóñez destacó “las posibilidades que abren las nuevas tecnologías en un mundo nuevo que hay que regular”.En una breve intervención Jordi Úbeda, Presidente de la Federación de Gremios, reclamó el apoyo de las leyes para la nueva situación en que se encuentra la industria del libro y advirtió que las preocupaciones de los autores no deben entenderse como “miedo a las nuevas tecnologías ya que no hay ningún otro sector productivo en el mundo que haya incorporado a sus procesos de producción las nuevas tecnologías de forma tan masiva y eficaz como lo ha hecho el sector editorial”. En la posterior rueda de prensa Antonio María Ávila , Director Ejecutivo de la FGEE afirmó estar convencido que los formatos electrónicos “son una gran contribución al negocio editorial y que ya existen en el mercado más de ciento cincuenta empresas que no utilizan el papel como soporte de forma permanente, lo cual, por otra parte viene a abaratar el coste del libro, aunque se cuidó de solicitar que autores y editores sean remunerados de forma adecuada siempre que sus productos se vehiculen por los nuevos mercados. Hace un par de años quien presidía el Encuentro en aquella ocasión, Beatríz de Moura, dijo que estábamos ante el acoso de las nuevas tecnologías que había llegado (al mundo del libro), “y han venido para quedarse”, afirmó.
La primeras participaciones de la primera jornada (9 de Julio), bajo el epígrafe de “Una visión global de los nuevos negocios editoriales”fue moderada precisamente por Rosalina Díaz Valcárcel quien admitió que los nuevos modelos de negocio que las nuevas tecnologías hacen posible ofrecen más que “un modelo único un abanico de posibilidades” y que en esta nueva situación “los textos y la protección de derechos de propiedad intelectual deben quedar garantizados” pues, dijo, “El usuario del futuro han nacido en la era digital. Y hay que adaptarse a ello”. En la mesa redonda participaron de Javier Cremades y Rolv Eide. El primero, Presidente de Cremades & Calvo Sotelo, cuya ponencia giró en torno a “Una visión global de los nuevos negocios editoriales”.”Las redes de conocimiento- dijo Cremades- facilitan una interacción a nivel mundial, relacionando casi en directo a todos los participantes en esas redes. En cada comunidad siempre había un centro de influyentes, hoy día esos influyentes pueden llegar a ser unos referentes sociales. El individuo emerge como nunca, el protagonismo ya es de persona a¡ persona. Se está dando una revolución, puesto que desde la invención de la imprenta no se había producido un cambio tecnológico tan importante como el actual. Se llega a la personalización de al información, pues por ejemplo Yahoo incorpora las mismas fuentes informativas que los editores usan para sus diarios en todo el mundo. En Google se usa un algoritmo para seleccionar titulares de miles de sitios informativos; con ello crea una especie de quiosco global de noticias. En el caso de la “globosfera” los blogs o weblogs aparecen como la forma más activa del nuevo periodismo de información. Un medio de Corea del Sur, llamado “Ohmynews” funda su razón de ser en la producción directa de participación ciudadana, es decir los lectores no sólo pueden escoger las noticias sino que pueden escribirla e incluso valorar a los periodistas que las escriben”.Valiéndose de la tecnología adecuada Cremades iba resumiendo en la pantalla los apartados de su comunicación y al referirse a las “wikis” comentaba que ya“Francis Galton (1822-1911), primo de Charles Darwin, aplicó la estadística al estudio de la inteligencia humana. Este fenómeno de información compartida es lo que ha dado lugar a las “wikipedias”. “Superstar”, una compañía de Pekín, ha digitalizado 1,3 millones de libros, o sea la mitad de todos los editados en China desde el año 1949, y los ofrece a las bibliotecas en que los ha escaneado al precio de cincuenta céntimos de dólar por ejemplar. Bill McCoy de Adobe, igual que lo hace Amazon.com, ofrece los libros a través de la red pero, además, ha creado un tipo de periodismo participativo que trata de conectar con el público y donde los productos de calidad se abren paso de inmediato. Es lo que ha logrado la citada Ohmynews: con 40.000 colaboradores repartidos por todo el mundo, no tiene reporteros en nómina ni empleado alguno. En ese caso son los lectores quienes pueden recompensar al autor de un trabajo, haciéndolo a través de una donación por teléfono móvil o por tarjeta de crédito, premiando así el artículo que más les guste. Un buen trabajo percibí en el transcurso de 5 días la cantidad de 30.000 dólares. CNN creó una plataforma permanente donde cualquier puede generar y colgar su información. Lo mismo anuncian MSNBC y AOL. Yahoo mezcla contenidos profesiones como aportaciones de aficionados. Los afectados por los ataques terroristas a los trenes de Londres colgaron en la red múltiples informaciones de los mismos. En España el bloguero Enrique Dans se ha situado en el 8º lugar de las empresas informativas, por delante de periódicos como “El Heraldo de Aragón”, convirtiéndose en un agente importante de influencia social”.
También se refirió Cremades a Rupert Murdoch, Presidente de News Corporation, quien afirma que “los diarios deben convertirse en un lugar de conversación”. El mismo Murdoch, comentaba el ponente, “reúne en San Francisco con amigos suyos de todo el mundo, como Mandela, Aznar o el matrimonio Clinton. En una de esas reuniones el cantante Bono llego a afirmar que en este momento es muy importante “el poder de uno”. En ese mismo sentido, de apreciar las opiniones individuales, refería Cremades, “Los Angeles Times y The Washington Post” han dejado abiertas varias páginas (“wikitorial”) para que cualquier persona pueda participar en ellas enviando sus noticias u opiniones. La Web 2.0 tiene en cuenta la diversidad de quienes protagonizan las noticias. Tim O’ Reilly dice que estamos ante un ecosistema de tecnologías con tres principios: la innovación, que no viene dada desde arriba sino que nace en la base, en lo que pueda aportar cualquiera; el valor, que no responde ya a la posesión de algo sino a su conocimiento y experiencia; y el poder, que pasa de las instituciones a las comunidades.”
“Los oligopolios- comentó Cremades- están en cuestión al acabar siendo desafiados y ser cuestionada su propia legitimidad; se cuestionan los conceptos de propiedad y se llega a una imposibilidad de protección de los contenidos, pues esos contenidos son cada vez más compartidos por otras personas y nos llevan a la conclusión de que se crea un entorno cultural en el que todos pueden participar. Estamos ante una desmaterialización del derecho de propiedad: llegará un momento en que se pagará por el derecho a poder utilizar un medio no por utilizarlo”.
El segundo turno de la mañana, concebido como mesa redonda, fue para Rolv Eide, CEO de Wolters Kluwe Europe, quien comenzó preguntándose adonde nos dirigimos, pues hay una gran distancia “desde la editorial tradicional a la actual”. “Los cambios-dijo- están influyendo en el caso de empresas como la nuestra”, a la que no quiso llamar editorial. “Todo está cambiando de forma muy acelerada. En nuestra empresa contamos con cuatro áreas, de salud, área legal, servicios financieros y asuntos fiscales del Reino Unido. Los servicios financieros han sido gran negocio en los últimos años, pero ahora nos enfrentamos a desafíos inesperados teniendo en cuenta la situación del mundo. En 2003 el 55% de nuestros ingresos provenían de la edición tradicional, es decir libros, diarios, etc; de los servicios el 40% y el negocio on-line el 14%. Ahora tenemos únicamente el 37% del negocio tradicional, es decir la edición y las operaciones on-line han pasado a los medios tecnológicos. Esto sucede porque el mundo está cambiando y debemos adaptarnos a ese mundo: adaptarnos y capitalizarlo. Todo va a seguir cambiando con un ritmo más acelerado aún. Hay mucha información que publicábamos en forma impresa la ofrece los gobiernos y otras instituciones de forma gratuita. Google y otros están penetrando también en ese mundo. Debemos, entonces, considerar a Google como un competidor o como un socio. Es ambas cosas. El entorno de contenido y tecnología facilita que cualquier pueda copiar ideas; hay que cambiar la cultura de la empresa. En los años noventa todo lo relacionado con la web parecía estratósferico. Eran tecnologías que estaban llegando a un mundo no adecuado, no estábamos preparados para asumir aquellas ideas, que no eran malas. Mi madre, por ejemplo, no podía hacer la compra por Internet y mis hijos eran demasiado pequeños para entrar en la red: no era el momento. ¿Cómo cambiar para asumir lo aceptable?”.
Al referirse a la situación de los medios digitales y sus usuarios Rolv Eide distinguió habló de los considerados “nativos digitales, que es cualquier persona nacida a principios de los años ochenta, con una visión diferente del acceso a la información, quienes usar su libertad para acomodarse a esa información a través de los medios que ya conocen y utilizan. Su deseo de buscar y encontrar se plasma en encontrar en la red exactamente lo que desean y no otra cosa y, para ellos, lo más importante es el estar conectados con los demás de forma casi permanente: lo primero que hacen por la mañana es abrir el ordenador y lo último, antes de irse a dormir, es cerrarlo. Ahí está su vida, la web es la parte más importante de información que poseen, igual que antes poseíamos las bibliotecas o los periódicos y libros. Es esa búsqueda (seach) a través del ordenador la clave de sus vidas y gracias a ello empresas como Amazon o Google aumentan sus ventas día a día. Cabría preguntarse, entonces, cual es el papel del editor en ese mundo digital que cambia tan rápidamente. Realmente hay que crear estrategias flexibles para acomodarse al ritmo del mercado”.
Rolv Eide en su extensa disertación de los contenidos, suponiendo que cuanto mayor contenido se tenga más posibilidad existe de facilitar la información a quienes la demandan; de la capacidad empresarial para crear valor como algo importante dijo que “debemos ayudar a los autores a ser más eficientes, ya hay jueces que reúnen información contenida en los blogs como fuente de información natural, pues la calidad de estos blogs aumentan día a día, dándose el caso de que los propios abogados ya publican sus trabajos y conclusiones en los blogs, añaden opciones, etc”. “Todo ello-concluyó en este apartado- crea otras oportunidades de negocio para empresas como Wolters Kluwer Europa”. No negada que para el autor todo cambio, el soporte, el papel, el tipo de letra. Dijo que la Web 2,0 “es y seguirá siendo un elemento importante en este cambio fundamental donde todo Edmundo se comunica con todos. Esto es clave en lo que respecta a la facilidad para adaptarnos a los rápidos cambios que están teniendo lugar en el mundo de la edición. Ha llegado un momento en que todos se convierten en editores, aunque ya hemos dicho que informaciones por las que antes se pagaban hoy pueden ser gratis”.
"¿Qué se espera de nosotros, los editores”, se preguntaba Eide. “Hay que integrar contenido y tecnología, optimizar el motor de búsqueda en relación a los contenidos. En este sentido los buscadores son la clave poseen la respuesta inmediata de lo que se desea en cada momento. Estamos buscando distintos tipos de buscadores a fin de optimizar nuestros sistemas y llegar a abarcar más contenidos, pues el producto que deseamos ofrecer es un sistema de agregaciones que está influido por distintos medios de información. Tenemos la aspiración de ser innovadores y mostrar pasión por todo lo que hacemos, o sea que deseamos ir más allá de la tecnología. Por eso precisamos inspiración para construir soluciones que nos permitan transmitir los nuevos valores, como parte de un servicio a la comunidad. Necesitamos, pues, un nuevo producto editorial. El futuro está aquí y hemos de pasar del cliente a la comunidad; la solución pasa de un contenido normal a una experiencia de nivel más interesante y más rico. Eso es crear nuevos accesos para los contenidos para llegar a una solución integral. Hay mas oportunidades para los editores, pero la complejidad y arte serán también más grandes. Los grandes- concluyó- van a ser más grandes y los pequeños van a desaparecer o van a seguir siendo pequeños”.
Los datos que se disponen en torno la industria editorial en España son los siguientes: mueve cerca de 4.000 millones de euros, da empleo directo o indirecto a más de 30.000 personas en 836 empresas editoriales agrupadas en la Federación de Gremios de Editores de España. Éstas empresas representan el 95% del sector y en 2007 editaron 358 millones de libros y más de 70.500 títulos con una tirada media por título de 5.070 ejemplares.
En la segunda sesión del mismo día titulada “El libro electrónico y los distintos soportes para la lectura (reader, PDas, teléfonos móviles, pizarra digitales…)”, que dio comienzo a las 16,30, con la moderación de Jesús Badenes, Director General de la División Editorial de Librerías del Grupo Planeta hubo tres interesantes participaciones: Esther Franch, Martí Manent y Luis Francisco Rodríguez. Franch, Responsable de Derechos de Autor de Larousse Editorial comenzó preguntándose quién controla el mundo de la edición digital, “¿los creadores de contenidos y nosotros los editores, o estos cuatro señores Jeff Bezos de Amazon, Steve Jobs de Apple y Larry Page y Segey Brin de Google?”. Amazon.com refirió Esther Franch “impone que los libros que vende mediante Print on Demand se fabriquen con su propio impresor. Cuando no llega a un acuerdo con un editor respecto al descuento quita el botón de “comprar nuevo” de sus libros y permite a los usuarios comprarlos sólo de segunda mano. Los gastos de envio son gratuitos contra lo que dice la Ley del Precio Fijo= vender a pérdidas hoy para monopolizar el mercado mañana. El juicio ganado por Alapage en Francia puede sentar jurisprudencia a su favor. (Amazon.com además) comercializa su propio reader Kindle para el que solo se pueden adquirir e-books en su tienda, pues el formato de ficheros no corresponde a ninguno de los más atizados como PDF, MS Reader o Mobypocket.” “Es muy posible- advirtió-que Amazon se instale en España”. Al referirse a Google dijo Franch que “su programa Google Book Search obtuvo demandas por doquier, pero han ganado ya algunos juicios sentando jurisprudencia”. Parece ser que llegaron a acuerdos con ciertas bibliotecas españoles, incluida la llamada Biblioteca Nacional de Cataluña para difundir determinados libros por la red. “Algunos editores-dijo- se muestras satisfechos con su participación en el programa de Google que les ha llevado a descubrir el long tail marketing, revitalización de algunos títulos de fondo ya descatalogados y que gracias a los nichos que descubre Internet pueden seguir teniendo ventas”. “¿Se muestran-preguntó-igualmente satisfechos los editores españoles aquí presentes que entraron en el programa de Google?”. Al referirse a Apple nos dejaba un interrogante: “¿Conseguirá hacer con el iPhone lo que ya hicieron con el iPod en la música?”.Parece que leer en la pantalla del móvil no es tan del agrado del público- admitió la ponente- pero “en Japón país pionero a nivel tecnológico las novelas en SMS y los mangas son un éxito en el móvil”. “Los no partidarios de la teoría del móvil como soporte único creen que prevalecerá el ordenador portátil. Los hay tan pequeños como el de ASUS o el OQO, que vale 1200 dólares frente a los 500 del iPhone. Acabarán por fundirse ambos dispositivos en uno, pues Appe ha creado un teléfono ordenador y hay portátiles con cámara y teléfono”. También habló Esther Franc de los audiolibros para el móvil, como “diversas fórmulas de negocio para el teléfono móvil donde la gente está dispuesta a pagar por las descargas (politonos, juegos…).La tienda de Apple iTunes vende audiolibros y en eMule ya circulan versiones piratas de grabaciones de novelas en español. También Random House Mondadori ha puesto en el Reino Unido sus contenidosen forma de audio a través de www.infospolen.com”. En su interesante exposición se refirió a la microfacturación por descargas de microcontenidos, Internet en el móvil o juegos y como conclusiones más sobresalientes destacó la necesidad de no permitir “Que nuevos contendientes de fuera del ámbito de la edición se metan en nuestro terreno y jueguen el que debería ser nuestro rol. Seamos más creativos y preactivos y ofrezcamos nosotros al público en alianza con los libros todo lo que nuestros contenidos pueden dar de sí en formato digital aprovechando así las oportunidades que se nos presentan. No esperemos que nos sucede lo que a las discográficas, pues el futuro está aquí y el panorama de la edición digital debería ser el que los autores y los editores configuremos, sobre todo si queremos seguir manteniendo nuestro negocio, en lugar de permitir que sean otros quienes se lleven las ganancias de nuestra propiedad intelectual”.
Martí Manent, joven abogado Presidente de la Asociación de Comercio Electrónico y Director General de Derecho.com habló de su particular experiencia en el campo del libro jurídico y del libro electrónico, sobre todo dirigidos a los profesionales del derecho. Refirió como las tiendas de préstamo de películas se han ido viendo sustituidas por descargas de la red y se preguntaba, “¿será el libro el protagonista de las próximas descargas?”. Comentó la posibilidad de utilidad determinados medios tecnológicos y digitales, que mostró al auditorio, donde puede almacenarse cientos de libros que están a disposición del usuario en cualquier momento en un reducido formado y con un escaso costo. Admitió que puede llegar un momento en que ocurra lo que sucedió con otras industrias, pues ahora mismo ya se están intercambiando libros por Internet. La primer web en que basa su negocio digital apareció en el año 1997, que funcionó en los años 98, 99 y 2000 hasta que en 2003 lanza su empresa, en la cual ya tenían peticiones de compra diversas.”La mayoría de las editoriales- apuntó Manent- ya venden libros por Internet. Nosotros hemos vendido por este sistema miles de ejemplares. En nuestro caso la editorial nos los facilita en formato PDF, accesible a cualquier ordenador. Y así llegamos a tener clientes felices”. Se trata en general de libros de formación pudiendo atender a un cliente que un sábado a las 21,56 tendrá necesidad urgente de contar con un libro concreto, el cual puede obtenerse de manera sencilla y rápida tras pagar su importe, a través de la red, lo que no puede proporcionar el negocio tradicional. “Estos clientes felices nos localizan a través de un buscador y pueden descargarse el libro al instante. Si el libro se solicita por correo tarda en llegar al cliente 24 horas. Ya hay 25.000 clientes que han comprado algo por este sistema, pues se cuenta con 1.000 títulos y llegamos a vender más de 4.000 libros al mes”. Estamos ante lo que Manent denomina “la solución tecnológica” , quien pidió “que nadie copie a nadie sin autorización previa”.
Luis Francisco Rodríguez, Gerente de Publidisa, primera librería on-line creada en España en el año 1995 y que hoy cuenta con 90 empleados. Se trata de una compañía de nuevas tecnologías y producción bajo demanda. Según Rodríguez se tata de crear una visión entre la oferta y la demanda para avanzar una gestión diferente en el mercado editorial, haciéndolo a través de gestión digital de contenidos. Los clientes de Publidisa con editores y la mercantil ya tiene 35000 ISBN dados de alta en el sistema, que sirven a 1400 clientes y que en el año 2007 han llegado a 107 países. Pueden vender desde un ejemplar hasta el número de 15.000. Admite la existencia de un “cambio tecnológico continuo y tener presente a dónde nos puede llevar una digitalización masiva”. “Las nuevas tecnologías son producto del trabajo de los pioneros que antes las implementan, aunque siempre puede haber errores y aciertos”. Todo ello llevaría a descubrir los condicionantes que animan a la agilización del negocio, no de los libros. Puso Rodríguez un ejemplo de negocio surgido con el invento del frigorífico y al resistencia a adaptarse a la nueva situación por parte de los fabricantes de hielo. ¿”Dónde estaba el error en esa actitud?”. Los fabricante de hielo que vendían frío no hielo no supieron invertir a tiempo en General Electric que era, entonces, el negocio del futuro. De ahí dejó sobre la mesa las similitudes con la edición, comparando al hielo y el frío con el libro y el contenido: el frigorífico sería el equivalente a Intenet. “Cuando ahora pensamos en la publicación de los libros, no debemos olvidar que el hielo se sigue vendiendo, incluso industrialmente”. Una nueva tecnología no anula los modelos de negocio, genera mercados distintos que se gestionan de manera distinta. “El caso es que llegamos a Internet donde hay información a raudales de forma aparentemente caótica. Pero en ella se crean negocios en base a la selección de información”. Existen generadores de contenido, gestores de contenido, etc. Pero surgen varias preguntas: todo eso ¿ puede ser gratis o de pago?”, ¿protegido o abierto?. “El negocio del futuro es de un contenido estructurado: aparecen los generadores de contenido (autores), las propuestas de contenido comercializable, el editor que selecciona y enriquece el contenido y que define las estructuras básicas y posibles; asimismo han de tenerse en cuenta los agregadores de contenido (empresas o individuos que gestionan los contratos de servicio, los buscadores de nuevas tecnologías, el almacén digital de contratos y derechos de autor y las aplicaciones del negocio)”. Los contenidos se universalizan mediante su comercialización pero con el permiso del autor y esto sucede: en todos los canales posibles, en todos los formatos posibles, en todo el tiempo de vida posible y con la estructura deseable. Con todo ello estamos ante la aparición de nuevos negocios y aparecen los condicionantes del editor donde, recuerda Rodríguez, “no es difícil compatibilizar lo antiguo con lo nuevo”. La venta on-line se está ampliando día a día.
La Universidad Internacional Menéndez Pelayo cumple este curso 75 años, pues comenzó su actividad académica en el Curso 1932-1933, por lo cual ha programado dentro además de los diferentes cursos, encuentros y seminarios variadas convocatorias culturales y en concreto el día 9 de julio tuvo lugar una rueda de prensa sobre “La situación económica y laboral de España. Factores de crecimiento económico y cohesión social en un nuevo escenario” con intervención del Presidente del Consejo Económico y Social Marcos Peña, un encuentro informativo con el Vicepresidente del Gobierno y Ministro de Economía y Hacienda Pedro Solbes, la entrega del Premio La Barraca al cantante flamenco Diego “El Cigala”y la presentación en el Hall Real del Palacio de la Magdalena del libro del cervantista Eulalio Ferrer “Háblame en español”, presentado por el Vicepresidente de la Fundación Santillana e iniciador de los Encuentros sobre la Edición Francisco Pérez González “Pancho”. Eulalio Ferrer ha llevado a cabo una importantísima obra de expansión y divulgación de la obra de Miguel de Cervantes, siendo el fundador de los Coloquios Cervantinos Internacionales de Guanajuato, en México, en cuya ciudad ha creado el Museo Iconográfico de El Quijote con aportación, y acumulación, de importantes obras de ensayistas, pensadores, pintores, escultores y artistas diversos relacionados con la obra cumbre de la literatura española. “Pancho”, por otra parte, además de su labor al frente de Santillana durante muchos años, fue el fundador de la Editorial Taurus en el año 1954 en unión del editorial Rafael Gutiérrez Girardo ya creado en su pueblo natal de Cantabria la Fundación Barcenillas, con patronos como Jorge Edwads, Enrique Krauze, Emilio Lamo de Espinosa, etc. cuya actividad consiste en la propagación y estudio de la literatura iberoamericana. Dicha Fundación, atendida por dos bibliotecarios reúne una cuantiosa colección de libros de los más destacados autores de nuestra lengua, primeras ediciones, ejemplares dedicados por sus autores, manuscritos, incunables, fotografías y otra documentación de primer interés para los investigadores, editores y amantes de la lectura y del libro en general. Trabajador incansable, su pueblo Barcenillas-Ruente leha dedicado una placa “con agradecimiento de sus vecinos”, entre sus proyectos está el de fundar una amplia biblioteca dedicada a la literatura infantil y juvenil, con libros que recojan lo fundamental de la creación literaria en este género.
Pedro de Andrés, Director de Relaciones Institucionales del Grupo Anaya, fue el moderador de la primera mesa redonda del día 10 de julio, la cual comenzó a las 9,30 horas, bajo la denominación de “Autoedición, reutilización y web 2.0”. Susana Esparza, Directora de la Asesoría Jurídica del Grupo Santillana, hizo una clara exposición acerca de la evolución de las nuevas tecnologías y “la total transformación de cada uno de los sectores relacionados con la Propiedad Intelectual: el cine, la música y también el sector editorial, algo impensable hace tan sólo 20 años en un negocio tan tradicional como éste”. Afirmó que la “concepción clásica del editor de libros como mero ´reproductor´ de textos, donde su labor se limitaba a reproducir un original que previamente había entregado el autor y a ponerlo a la venta, ha quedado atrás”. Recordó que el editor parte de un elemento primario, o “en bruto”, y que partir de ahí tiene que “concebir la obra, organizarla, seleccionar sus contenidos, el diseño gráfico y tipográfico; ocuparse del aspecto físico que tendrá (tipo de papel, encuadernación…),decidir la inclusión o no de prólogos, ilustraciones, fotografías, notas… y un largo etc, hasta tener un producto final que, nadie dura, tendrá un valor añadido del que carecía por sí mismo el manuscrito original del autor”. “El editor lo que construye es un método global que, por ejemplo , en el caso de la enseñanza, abarca todo un ciclo- los 6 cursos de Primaria, los 4 de ESO y los dos del Bachillerato”.Pasó revista a la labor del editor como “gestor de contenidos” que le lleva a plasmar las obras en formatos diferentes y agregó que “esa labor gestora del editor se ve, quizá más claramente, en la explotación multimedia de obras y formatos digitales on y off line (Internet, CD,CD-Rom,DVD, dispositivos electrónicos de lectura, contenidos en teléfonos móviles, audiolibros, etc)”. Señaló que “La obra colectiva regulada en el artículo 8 de la Ley de Propiedad Intelectual, es aquella obra creada por iniciativa y bajota coordinación del editor que la edita y divulga bajo su nombre y que está constituida por la reunión de aportaciones de diferentes autores cuya contribución personal se funde en una creación única y autónoma para la cual ha sido concebida sin que sea posible atribuir separadamente a cualquiera de ellos un derecho sobre el conjunto de la obra realizada”. En ese supuesto los derechos de la obra son del editor. Antes todo se concretaba en el título de una obra, “hoy-expresa Esparza- sus contenidos podrían incluirse con absoluta facilidad en otras obras y en otros soportes distintos”, pudiendo, por ejemplo, en un libro de lengua crearse un Método Global, pues además del libro del alumno, aparece la guía del profesor, los cuadernos de ejercicio y los elementos complementarios como audio o video además de fichas, programas didácticos, etc. Así llegamos a la concepción del editor como “gestor de contenidos frente al mero reproductor o fabricante de obras”. Por todo lo expuesto Susana Esparza afirma que “deberían existir derechos otorgados legalmente de y para los editores, que también invierten y gestionan , que también son extremadamente relevantes para la industria cultural, como lo son los productores de fonogramas, quienes no titubearon en su día en ponerse en marcha para solicitar, y al final obtener, el reconocimiento de un derecho, similar o próximo al del autor, respecto de los fonogramas, basándose en la facilidad de reproducción de los mismos, en la piratería, y en los problemas suscitados por las audiciones de obras fonográficas en lugares públicos”. La solicitud de esas empresas de derechos exclusivos para sus creaciones y la de los fabricantes de datos, se justifica por la inversión realizada en las mismas. Esparza se refirió al encorsetamiento de la Ley de Propiedad Intelectual pese a haber sido pionera en su momento. Aplicarla “es verdaderamente complicado” (y el contrato de edición) tal como está regulado es difícilmente aplicable a otras obras que las tradicionales en papel”. Un repaso a la LPI indica “que el editor al producir una obra, haya de contratar los contenidos, además de con el autor del texto, con otros suministradores () con personas n general no identificadas a quien es difícil reconocerles derechos morales”; a “veces no es posible hacer un contrato por cada una de las aportaciones”; “las nuevas tendencias nos llevan a la necesidad de obtener derechos globales, para todo el mundo y en ocasiones, en más de un idioma”; “la ley determina que el pago ha de ser proporcional a los ingresos del editor (pero) debería ser tan ágil como demandan las nuevas técnicas de publicación y permitir al editor la reutilización de los contenidos”. Esa reutilización “dificulta poder indicar de antemano, como exige la Ley, a qué obra se incorporarán ya que ()muchas veces estos pueden incluirse en formatos de distinta naturaleza”. Hizo mención a las restricciones “que establece la Ley al regular los saldos de las ediciones, que solo pueden realizarse tras los dos años de la puesta en circulación del texto” y concluyó Esparza pidiendo un cambio que flexibilice la Ley de Propiedad Horizontal y la “adecúe a los nuevos tiempos en los que los editores se encuentran con tan novedosas formas de edición” y que los legisladores ayuden en este nuevo panorama “en el sentido de otorgar a los editores derechos similares a los que ya tienen otros agentes en el mercado que trabajan con objetos de la Propiedad Intelectual”.
Alberto Guerrero, Director General de E-life Europe se refirió a los nuevos hábitos de lectura y de expansión de la literatura que se están creando gracias al mundo digital. Tecnologías como las de los blogs, aplicadas a la información, y extendidas en un ámbito tan amplio como es la red está dando lugar a la existencia de fenómenos como la Applesfera y todo su conglomerado de tecnología aplicada a los más amplios niveles de uso de la red. Así es como han surgido nichos como Flickr que tiene como base la transmisión y almacenamiento de fotografía con tecnología digital, Sideshare o Bubok cuyo objetivo es directamente la publicación de libros, generalmente previa petición o solicitud. En este sentido destaca la utilización y uso continuado de la web 2.0 como una suma de tendencias que continuamente están generando nuevos hábitos y, con ello, modificando de continuo las reglas del mercado que antes se consideraban inamovibles. Así es como las nuevas tecnologías aplicadas a la enseñanza, la autoedición, la reutilización y la web 2.0 “es decir, la organización de los contenidos digitales y sus problemas” vemos que se requieren nuevas plataformas de tecnología muy avanzada y procedimientos de trabajo muy detallados, al tiempo que se precisa de la gestión colectiva de los tradicionales derechos de autor para una eficaz obtención de sus remuneraciones, ya que en caso contrario estos podrían quedar desprotegidos sobre todo en los nuevos terrenos de la edición que sobrepasan los ámbitos conocidos hasta la fecha.
José Moyano, Presidente de la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza (ANELE) nos llevó a una reflexión en torno a las actuales vicisitudes de la lectura, sobre todo en los espacios de los primeros lectores yla enseñanza, en lo que se consideró un toque de atención a los administraciones educativas que han obviado los desastrosos resultados del último informe PISA. “El sector- dijo Moyano, en el mismo sentido que lo había hecho Esparza- reclama únicamente los mismos derechos que ya tienen otros sectores que trabajan con la propiedad intelectual y un nuevo marco legislativo”. “¿Para qué y cómo educar a los ciudadanos del siglo XXI- los alumnos- con profesores del siglo XX en una institución escolar nacida en el siglo XIX?”. Este interrogante-galimatías vienen a corroborar otra pregunta como es si los libros de texto e Internet pueden coexistir de una forma pacífica en las aulas actuales donde, por supuesto, llegan alumnos que ya han nacido en la era digital, que conocer la red y se conectar a ella a diario. Explicó Moyano como se han incorporado las nuevas tecnologías a la enseñanza, hizo un repaso desde la generación del Baby boom (los nacidos tras el fin de la II Guerra Mundial, desde 1946-1964), período de extraordinario número de nacimientos, a quienes las informaciones les llegaban a través de la prensa, radio y televisión y cuyos miembros se caracterizan por ser reivindicativos, optimistas y con grandes expectativas de futuro. Hizo una reflexión sobre los indicadores de lectura, mencionando que España se encuentra por debajo de esos indicadores, con un alto porcentaje de analfabetos funcionales, es decir personas incapaces de leer o de comprender lo que leen. Ello, señaló, es consecuencia de la escasa inversión en educación que han llevado a cabo los distintos gobiernos. “Los alumnos deben aprender a esforzarse”, admitiendo que es preciso inculcar la existencia de libros y lectura en el hogar, ya que esta influencia es muy relevante a la hogar de ampliar el nivel sociocultural del país. Por parte de algunos estamentos, dijo “se quiere hacer del libro un instrumento sin valor”.Mencionó como la llamada Generación X, (los nacidos entre 1965 y 1985) considerada invisible y sin identidad propia, marcada por la depresión y que se comunicación de forma unilateral. Y llegó hasta la llamada generación Einstein(nacidos a partir de 1988), época de crecimiento. Todas ellas se han ido enfrentando, una u otra manera, a la sociedad de la información. Para los últimos, que necesitan expresar lo que piensan y lo que sienten, que aprecian la familia y la amistad y son intuitivos porque utilizan los dos hemisferios cerebrales, el mundo digital “no tiene ningún secreto” pues “no sólo consume información sino que aporta esa información” a los medios digitales. En los próximos cinco años se prevé un cambio en la empresa y en la política a todos los niveles. Entonces es cuando llega la preocupación por el papel del editor y en paralelo se advierte, según el citado informe PISA, que el 42% de los alumnos se encuentra en un nivel de incompetencia lectora. Si a ello añadimos los datos que se desprenden de la acción de las Comunidades Autónomas, pueden advertirse cuestiones como una distancia de 50 puntos entre La Rioja y Andalucía y otras como que el 40% de los alumnos son repetidores en sus respectivos estudios. Dijo el Presidente de ANELE que “ninguna Comunidad Autónoma está haciendo lo mismo en temas educativos”, describiendo caos como los que suceden en Andalucía con cientos de ordenadores llenos de polvo en los almacenes, con bajos niveles de atención y con escasa capacidad del alumnado para incorporarse con habilidad a las técnicas modernas. “El problema real- afirmó Moyano en una divertida ponencia- tiene que ver con el tipo de enseñanza, los libros y el hábito lector en el hogar” y se llegó a preguntar si tenemos cerca una verdadera generación de alfabetos funcionales, pues, son sus palabras “la sobreabundancia de información genera ignorancia”. Para evitarlo, habría que plantearse “un nuevo concepto de alfabetismo que estimule el desarrollo de competencias para uso inteligente, culto y ético de la información y la comunicación a través de cualquier lenguaje y tecnología”. Al preguntarse cómo ser editor en la cultura digital y distinguir entre iconosfera (cultura de la imagen) y logosfera (cultura de la palabra), Moyano se plantea qué está pasando, dónde está el sitio del editor , con qué problemas se enfrenta, qué debe saber y qué debe aprender. “Es preciso ir más allá de ´aprender a aprender` y ´provocar el deseo y la necesidad de continuar aprendiendo`”. Ello supone hacer un esfuerzo para aproximarnos a la cultura letrada para penetrar en la cultura digital. Advirtió, sin embargo, sobre la existencia de una sobreabundancia de información o una omnipresencia de las tecnologías digitales. “¿Qué es alfabetizar?.”. “El desarrollar competencias para un uso inteligente de la infancia para su desarrollo educativo en cualquier terreno”.Al interrogarse sobre si puede coexistir el libro e Internet en las aulas comentó, esta vez dando datos concretos, de los diferentes proyectos en las distintas comunidades españolas. Según estos datos hay comunidades en las cuales los alumnos reutilizan los libros de texto, con el consiguiente descenso en la venta de ejemplares y la existencia de un 27% de manuales demasiado viejos y deteriorados, como Andalucía, Aragón, Baleares, Canarias, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia, Navarra, Rioja y Cataluña; el País Vasco se cobra un canon. Otras comunidades mantienen el sistema de propiedad de los textos: Asturias, Cantabria, Madrid, Valencia y Murcia. No obstante, y tal vez para tranquilidad de los editores, Moyano indicó que con una edición de 33.000 en el último ejercicio el libro de texto es el más vendido después de la narrativa.
El moderador, Pedro de Andrés, se nos recordó que “la nueva situación generada por la irrupción de las nuevas tecnologías no tiene marcha atrás” al dar paso a la intervención de Guy Van Peel, Director de Desarrollo de Contenidos de Wolters Kluwer Bélgica. Van Peel comenzó explicando que la superación de web 2.0 es lo que ya se conoce como la web semántica, la cual tendrá un importante impacto en la red y en el campo de las nuevas tecnologías digitales. Dijo que su empresa actúa en 18 países y posee 20.000 empleados, factura 3,4 millones de euros al año y su objetivo es ayudar a los profesionales del derecho, de la fiscalidad y otros profesionales con un apoyo directo. Estamos en un momento-dijo- en que “Las editoriales profesionales están definiendo un cambio significativo por el llamado “efecto real”. Cada día menos de publican títulos y más sobre ofrecer información en un contexto concreto”. Habló de la explosión de contenidos que llega al mercado gracias al acceso de herramientas profesionales.”La mística consiste de la publicación es eliminada pues los consumidores crean su propio contenido, lo producen y consumen sin involucrar a una editorial profesional”. Van Peel advirtió que “los datos sobre datos que identifican documentos en la red (metadatos) soncada vez más importantes. El desarrollo de productos está cada vez más desarrollado por la tecnología, tiene un papel muy destacado en el diseño de los productos , se dan oportunidades para explorar el “long trail” para segmentos de mercados muy reducidos”. Por todo ello Van Peel afirma que “las tareas de publicación están crecientemente centradas en soluciones técnicas y en mejoras de procesos como el control de costes o el volumen de clientes. El desarrollo de la tecnología está pasando por cambios fundamentales debido a ese “efecto real”. Se da, entonces, una omnipresencia del contenido, es el usuario el que ha de buscar la información por todos los espacios dentro o fuera de lo real. Wolters Kluwer lleva 15 años materializando la edición electrónicas, aunque todas sus empresas han desarrollado su propia estructura de datos y de contenido”. Nos comentó que en un futuro próximo las empresas editoriales tendrán recursos compartidos y se podrá trabajar con formatos más interoperables. “Descubriremos el significado del contenido, pues hemos desarrollado sistemas prescrititos”. Para todo ello es preciso trabajar con “metalenguajes” que puedan agregar fuentes más heterogéneas, ya que los multimedias publican en papel y en soportes eléctricos (por lo que) es necesario crear nuevas experiencias en los usuarios. “La web 3.0 no es un concepto aún aceptado, pues el término correcto sería “web semántica”. La web 2.0 es muy visible ya que el modo en que se va a presentar la web 3.0 es menos espectacular, aunque sea algo que ayudará a mejorar las búsquedas en la red”. Así que,concluía Van Peel, “En medio del cambio aparece la red semántica, la web 3.0, como una página más de la web 2.0 donde se mezclan conceptos y tecnologías que transforman el espacio on-line: comunidades, redes sociales, contenidos de los wikis, blogs. Los editores abrazan ahora el modelo de negocio “Freemiun”, aceptando una tecnología en la cual la web 2.0 se encuentra en el punto máximo de “expectativas hinchadas” como herramienta importante para el marketing, visible en todas partes”. La pregunta sería como hacer rentable esta herramienta pues la web 3.0 está en fase de “despegue tecnológico” con implementos tempranos, standares de cambio reconocidos pero con herramientas todavía inmaduras”.
A partir de las 11,30 tuvo lugar la segunda mesa redonda del jueves 10 de julio, esta vez moderada por Salvador Fernández, Consejero Delegado de Wolters Kluwer España, bajo la denominación de “Press clipping, agregadores de contenidos y estructuración de contenidos digitales”. Mario Tascón, Exdirector de Contenidos de Prisa.com comenzó indicando que los editores ya utilizan las organizaciones de derechos de reproducción (RRO) para definir sus contenidos. El tráfico de un sitio de noticias puede ser directo (60), de buscadores (30) y agregadores (10). “Google facilita este servicio”. Si los agregadores citan los títulos de otros medios es cierto que sus prácticas se explican por el propio funcionamiento de los medios. Se sabe que los medios digitales utilizan con frecuencia la agregación. Así es como, recuerda Tascón, “los escritores se enfrentan a la paradoja de que si no se alían con aquellos que usan los sistemas de agregación (agregadores, blogs, redes sociales y otros), se quedarán fuera de la revolución digital. En lugar de hacerlo plantean batallas que están perdidas de antemano y que dañan de forma grave su posibilidad de publicar en el futuro”.
Juan Ignacio Peinado, Catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad de Málaga, vino a decir que actualmente se ha llegado a un momento en que Google, con toda su tecnología, es incapaz de discernir que ingresos proceden de Google.com y cuales del resto de sus negocios de la red. Realmente, dijo, “el correo electrónico hoy sigue siendo gratis pero también es cierto que lleva aparejada o asociada una cantidad importante de publicidad”. Eso supone ciertos ingresos aunque la información se puede utilizar de una manera gratuita o a cambio de determinadas prestaciones de empresas relacionadas con Google. De esta manera, dice Peinado, “no se puede expropiar a nadie de sus derechos”, pero sí obtener algunos beneficios concretos, que es la manera que tiene Google para comercializar determinados contenidos que aparecen de forma paralela a su capacidad de facilitar el uso, o utilización, en gran escala del correo electrónico, los buscadores generales, el ofrecimiento de mapas y la información general. En otros campos también ayuda a los editores a tener más audiencia y, con ello, a procurar aumentar sus ingresos propios y los de dichos editores.
Enrique López, Portavoz del Consejo General del Poder Judicial, habló de Internet como un espacio de libertad, pero recordó que el mar también “es un espacio de libertad que en el siglo XV se utilizó para transportar esclavos, para hacer piratería, contrabando, etc” , lo cual sería incompatible con esa definición, hasta que se llegó a un momento en que fue necesario regular de una manera concreta la libertad de los mares”. “Hay que cambiar la libertad de Internet- afirmó-“ . Y hay que hacerlo basándonos en el principio de la utilitas, como dominio público de la información que todos podemos utilizar, pero si añadimos fotos, viñetas, etc. aparece el número de ambos y se reflejan los datos de la editorial, el autor, el derecho a realizar un registro propio y lo que nos reporta el artículo 52 de la Ley de Propiedad Intelectual. Internet no cambia los conceptos sino que transforma sus métodos. “La polémica de su regulación surge a partir del año 2000. El Tribunal de Defensa de la Competencia pide que se reconozca como una entidad gestora de derecho a las obras intelectuales, según la Sentencia de Febrero de 2008 que reconoce el derecho de autor colectivo. “Es preciso-afirmó López- coaligarse para defender los derechos propios”. Cuando un periódico digital reproduce fotos y viñetas del diario El Mundo un recurso ante la Audiencia Provincial de Madrid da como resultado la resolución del Juzgado de 1ª Instancia por la que se condena a cesar en la actividad y resarcir por daños y perjuicios al medio. A través del press clipping se puede llegar a producir un diario en formato electrónico, de acceso universal y gratuito. Una publicación de ese tipo puede competir con los diarios habituales y justificar su existencia. Al final, los perjuicios causados a otros medios, se llegan a solucionar generalmente mediante acuerdos no por litigios. “Una reseña- señala López- es una cita pero puede convertirse en una reproducción literal de un artículo. Si tiene un fin comercial el autor que haya prestado su consentimiento tiene, por ello, derecho a percibir la remuneración adecuada equitativa o suspender la actividad, pero ¿cómo se produce en consentimiento en Internet?: por la cooperación y el acuerdo llevado a cabo entre editoriales y legítimos representantes de quienes a cabo esta actividad. En caso de oposición expresa ya no está amparado el límite de la cita”. De todas las maneras el ponente reclamó la necesidad de conciliar la existencia de buscadores con el uso de los mismos. “Gutenberg-dijo- no inventa los contratos de edición, inventa la imprenta y eso transforma o inicia la venta de libros; a partir de entonces ya no se venden de uno en uno en los conventos sino que su venta se hace de manera más rápida. Ha nacido el editor y poco a poco el negocio todo lo va a justificar”.
Jesús Martínez de Rioja, Director de “Expansión” quiso explicar que no ha de plantearse una bipolaridad entre Internet y papel. “Se trata de hacer compatibles ambos medios , pues hay un cambio de gestión que es preciso tener en cuenta. Los periódicos siguen compitiendo con Internet y otros medios. De esa convergencia han de resultar una difusión de valores y una ampliación de los contenidos, aunque es cierto que existe un proceso de cambio en la gestión de esos contenidos ya que Internet y los medios habituales están convergiendo cada vez más. La diferencia estriba en que exista lucro o no, pues se da cada vez más la tendencia a eliminar intermediarios. Hay portales que ofrecen menús a la carta para determinados usuarios”. “Llegará un día- pronostica el ponente- en que desaparecerán los kioskos como meros intermediarios de la información. Y es que Internet ha supuesto la desaparición en los medios de la exclusividad periodística. De todas formas no se debe distinguir entre empresas de Internet y empresas de otro tipo. Internet ofrece su producto por la red y otros medios usan todavía el papel como medio de reproducción de la información”.
Sesión de tarde (10 de Julio), 16,00 horas, mesa redonda en torno a la gestión colectiva de los derechos de autor. El moderador, Juan Ramón Azaola, traductor y secretario del Encuentro afirmó que las formas de negocio, los contenidos y soportes así como la protección jurídica y los derechos regulados tienen un interés especial para los editores. Esa protección está encomendada a las entidades de gestión de derechos, siendo CEDRO, entidad patrocinadora del Encuentro, la principal que actúa en España, con 20 años de existencia y gestada precisamente en uno de estos actos. CEDRO se gestó al tratar los temas de las fotocopias ilegales y, desde su nacimiento, es la entidad que vela por estos derechos. El noruego Olav Stokkmo, Licenciado en Historia Moderna y en Ciencias Políticas y Secretario General de International Federation of Reproduction Rights Organisations (IFRRO) ofreció una interesante panorámica del tema indicado. Comenzó preguntándose porqué son hoy tan importantes las agencias de recaudación de licencias. Y aclaró que estas agencias ofrecen la forma de administrar sus obras a autores y a editores, rigiéndose por unas normas sin afán de lucro en más de 60 países de todo el mundo. “Todo lo que se puede imprimir son copias de libros o copias que pueden obtenerse de Internet, ofrecen unos servicios más allá de las disposiciones legales y administran los derechos de autores extranjeros de acuerdo con las normas dictadas al efecto”. Pero, además, para administrar una obra es preciso o conveniente establecer contratos, por ejemplo cuando se trata de las múltiples copias que se requieren en las universidades o en la administración. Se da el caso, dijo Stokkmo, de que “hay editoriales que no permiten ninguna copia sin autorización expresa, aunque a veces están dispuestos a permitir alguna copia. Los gobiernos están analizando estas cuestiones para ver si es posible incluir limitaciones en este campo. IFRRO cree que ello ha de hacerse siempre a través de licencias, pero pueden crearse licencias voluntarias: éstas son las que verdaderamente otorgan permiso para sacar copias, aunque hay también licencias con soporte legislativo y existe la licencia no voluntaria, que son aquellos que como usuario puedes hacer copias pero pagando una cuota”. En algunos países como España existe un impuesto sobre las fotocopiadoras y otros productos, que lo gestiona CEDRO, y se dan otros casos como en Austria, Bélgica o Alemania con sistemas diferentes. Entra las licencias-señaló Stokkmo, existen “las de repertorio que se utiliza para todo el repertorio, incluyendo a los autores, a los editores y a otros beneficiarios de derechos. En este caso las copias que se hagan no han de sustituir a los productos que se compran en los canales habituales; se negocia una cuota por empleado o alumno y se divide entre los autores o beneficiarios de derechos afectados. Otro sistema es el de unificación de condiciones que puede ser una remuneración única para hacer copias. La llamada licencia transacional crea unos derechos de acuerdo con las estipulaciones del contrato. Si hablamos de las áreas de licencia, éstas se dan en la Educación, en la Administración Pública y en otras instituciones. Pero cualquier sector que quiera realizar copias ha de obtener estas licencias. En las áreas digitales, el sistema de licencias llega también a los diferentes organismos, la prensa y los servicios on-line. Se pueden copias obras pero únicamente para un uso resringido. La CE ha recomendado centros y clases de datos para las licencias que se establezcan; de esta manera se protegen los derechos de autores y editores”. Stokkmo concluyó pidiendo que se establezcan determinados tipos de licencias y que se haga a través de un diálogo constructivo entre todos los beneficiarios, ya sean autores, editores o público consumidor. IFRRO, dijo Stokkmo, “está a disposición de todos para lograr que ello se lleve a cabo ahora en un futuro próximo”.
Gwen Chasan, Vicepresidenta Ejecutiva de Copyright Clearance Center (CCC) de Estados Unidos es responsable de la oficina de clientes de su empresa y atiende las infraestructuras para mantener sus productos y servicios. CCC es la más grande de todas las organizaciones de derechos de reproducción (RROs). Dijo que han superado el millón de royalties al llegar al 30º aniversario de la fundaciòn de CCC y han ponderado esos ingresos para las editoriales con soluciones que puedan incrementar sus beneficios. “Hemos encontrado- explicó Chasan- nuevas fuentes de ingresos para que las editoriales maximicen el beneficio de sus derechos; lo hacemos desde el momento en que comenzaron a usarse las fotocopiadoras de una forma masiva y cuando sólo se usaba el papel para hacer esas fotocopias”. Explicó que los ingresos de CCC han sido de 185 millones de dólares con una plantilla de 230 empleados, que han demostrado que se pueden seguir produciendo resultados a favor de los editores y que trabajan para hacer frente a la era digital. “Queremos compartir información y conocimientos, pues Internet nos ofrece algo fantástico, aunque deseamos seguir trabajando con soluciones innovadoras de fácil acceso y haciendo entender a todos que lo que no es legal no es legal, además de aportar soluciones que sean fáciles de utilizar para todos los usuarios”. “Un estudio de CCC nos deja datos como que el 89% de los usuarios envían contenidos a otros, pero no sabemos si nuestras editoriales estarán aquí dentro de 5 años para ocuparnos de sus derechos reprográficos. A las empresas les interesa poder cumplir su programa y son buenas candidatas para las licencias”. Entre los productos básicos para esas licencias citó la Licencia de Derecho Anual con millones de títulos para su explotación, cuyo canon se basa en una tasa anual, llegando a ser de millones de dólares para algunas empresas y el conocido copyright que es un entorno rico de explotación.”Trabajamos- dijo Chasan- con los editores para que se vea su trabajo y cómo se pueden elevar sus ingresos a través o gracias a las nuevas herramientas que les vamos proporcionando”
Magdalena Vinent, Directora General del Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO), recordó que la Entidad se creó en 1988 con entidad de gestión colectiva. Hizo una panorámica de la labor de la entidad mencionando que representa y defiende los legítimos intereses de autores y editores de libros y de publicaciones periódicas, siendo su principal actuación la de llevar a cabo la recaudación y reparto por usos secundarios de las obras de esos autores y editores. Además su gestión se amplia a la compensación del canon por copia privada, el préstamo público, las licencias de reproducción, la gestión colectiva en el extranjero por convenios RROs , convenios con otros países, de traductores, etc. Cualquier organismo puede reproducir cualquier obra que le interese siempre que ello suponga las adecuadas regalías por esa reproducción. En cuanto a cifras anotó que en el año 2007 la recaudación alcanzó 46 millones de euros, siendo 43 los relativos a copia privada, O,5 los producidos en el extranjero y el resto por licencias diversas. Ahora bien Vinent declaró que si se elimina, como pretenden determinados sectores sociales, el canon digital también se eliminaría el canon referente al libro. Existe, al efecto, una campaña de los medios tecnológicos para eliminar ese canon digital al tiempo que se está dando una presión internacional para reducir las remuneraciones por copia privada. Sin embargo dejó datos de interés.la referencia a la demanda en un potencial mercado donde el usuario quiere actuar de forma legal, que desea un fácil acceso a las obras literarias, que aspira a contar con un formato flexible, con facilidad de explotación y cómodo así como una suscripción rápida, un precio ajustado y un interlocutor único. Si además cuenta con unas condiciones de uso homogéneas estaremos ante lo que proclama un plan estratégico: se trata de conseguir un equilibrio entre compensación por copia privada y remuneración de la gestión colectiva de derechos exclusivos. Todo ello trata de convertir a CEDRO en un referente en el ámbito de la propiedad intelectual. Basado en la voluntad el editor que no lo desee puede no firmar el mandato, o puede decidir que obras incluye en la gestión de la entidad. Cree Vinent que la confianza de autores y editores es algo vital para mantener las licencias generales, que ello dará una respuesta rápida para que el usuario acepte las condiciones impuestas. También se requiere una flexibilidad para distintos tipos de usuarios y diferentes tipos de editores. Los objetivos de CEDRO son mejorar los sectores tradicionales y hacer que la entidad esté plenamente presente en establecimientos como copisterías, universidad, bibliotecas; gestionar licencias, participar activamente en los datos, conseguir licencias de distintos sectores como Administración, Empresas, Educación y, ante todo, ampliar su repertorio en la prensa, obras técnicas, obras profesionales y repertorio internacional. Con todo ello se pretende crear una opinión pública favorable a CEDRO, creando un plan de relaciones institucionales. El Ministerio de Cultura cree que el futuro es el derecho de elaborar licencias con unas tarifas específicas. Las nuevas licencias han de identificar usuarios, poseer una comunicación ágil con los titulares y la adhesión del titular de nuevos proyectos, así como la puesta en marcha de oportunidades para que esas nuevas licencias sean una realidad. Magdalena Vinent afirmó, en fín, que el pilar de la industria cultural y del libro es “el derecho de autor”. Señaló que el debate sobre la gratuidad de contenidos es falso, aunque proclamó “no estamos a favor de la restricción sino de un uso razonable”. Seguimos-dijo- admitiendo “la necesidad de buscar nuevos modelos de negocio”.. El nuevo mundo digital afecta tanto a autores como a editores y es preciso adoptar medidas para satisfacer las necesidades del usuario. “Tenemos que estar ahí para poder hacer llegar al autor la parte que le corresponda y al autor que vea mínimamente compensada la inversión que ha llevado a cabo”.
En el Ateneo de Santander, acompañado por Carlos Galán Lores Presidente de la institución, el escritor peruano radicado en Barcelona y Premio Alfaguara de novela por “Abril rojo” Santiago Roncagliolo dictó una interesante conferencia en torno a la historia del libro, su nacimiento y vitalidad actual así como la inserción de nuevos medios de edición en un ámbito digital que, pronosticó, no minimizará el valor de la lectura y la existencia del libro en la sociedad.
El viernes 11 de julio a las 10 de la mañana, con la moderación de Ofelia Grande, Directora de Ediciones Siruela, tuvo lugar la última mesa redonda, “El movimiento global de open access”, con tres interesantes ponentes.
Antonio Vázquez, Director de Relaciones con las Universidades de Universia España, que sustituía a Pedro Aranzadi, dijo que “la única capacidad que tiene el ser humano de asumir la información, hoy en día, es a partir del conocimiento intuitivo”. Proclamó que el profesor debe acompañar al alumno a conocer la realidad, no imponérsela. Se preguntaba cómo el mundo editorial puede ayudar a los alumnos a conocer todo lo que precisen para su educación y su formación. Afirmó que los profesores tienen más acceso a los medios de aprendizaje; que el movimiento racional, típicamente masculino, es el que ha dominado durante siglos y siglos y que el talento, como conocimiento intuitivo, no es una cuestión de conveniencia sino una necesidad, aunque no se pueda reconocer a cualquier persona ese conocimiento intuitivo. “El mercado-dijo- ejerce un control pues en un mundo de superproducción lo que interesa es una cosa salga en primera lugar”. Google, por ejemplo, pondera a quien interesa. Únicamente instituciones como la Casa Blanca tienen un sistema de referencias. Se trata de usar criterios de ponderación homogéneos para lo que existen mecanismos diversos de acceso a los medios: el más principio de todos ellos actualmente es la tecnología.
Antonio Ariño, Vicerrector de la Universidad de Valencia, también se refirió al conocimiento intuitivo diciendo que no es algo divino. “El problema de la educación-vino a afirmar- es que está fuertemente anclada en el pasado; hay que reconocer que en las aulas se está viviendo en un mundo irreal”. Comentó que todo aquello que es cooperativo resulta productivo y, a la vez, es algo perdurable. Como ejemplo dijo que desde siempre miles de ojos se ponen sobre todo lo otros han escrito, pero que los profesores actuales tienen que enseñar no sólo a manejar información, dar apuntes o conferencias, pues algunos de esos profesores creen que tienen en su clase, enfrente a ellos, a verdaderos copistas. “La inteligencia colectiva en el siglo XXI funciona a través de la tecnología digital. Este es un campo sobre el que pesan muchos prejuicios y muy poca práctica. Debemos practicar más y desechar nuestros prejuicios”. Refiriéndose a las publicaciones científicas que salen o se manejan en la Universidad vino a decir que la mayor parte de esas publicaciones es sufragada por los propios autores.
Ofelia Grande se convirtió en interlocutora para preguntarse que es lo que queremos en esta nueva era digital y si sabremos adaptarnos a ella. Quiso dar paso al Victoriano Colodrón, Secretario Técnico de CEDRO, para que expusiera sus criterios en torno al tema de debate. Colodrón dijo que al hablar del open access se debía tener un respeto a la libertad de decidir por parte de los autores y editores, es decir respetar su voluntad en todo aquello que suponga la difusión de sus obras y, también, tener respeto a todos los que deseen utilizar sus derechos a través de open access, pero aconsejando que tengan bien presente cuales son los derechos de cada cual, su capacidad para volverse atrás o revocar un contrato o poder tomar una decisión u otra diferente en torno a sus obras. Colodrón advirtió que cualquier obra que sea llevada a Internet requiere una licencia, que CEDRO gestiona esas licencias, o puede gestionar otras, y lo mismo si la publicación se lleva a cabo en cualquier otra plataforma. Estas licencias ya están siendo utilizadas por editoriales como SM. Refirió también Colodrón que en relación al open access existen dudas sobre su viabilidad económica, pues a veces los autores no son remunerados de la manera que les corresponde e incluso se da el caso en que esos mismos autores han de pagar para acceder a esos medios. Ofelia Grande habló del peligro de la falta de control de los contenidos, ya que se pueden poner en igualdad de condiciones lo que aportan distintas partes no iguales. Por eso advertía estudiar en manos de quien nos podemos a la hora de autorizar la difusión de una obra, recomendando ver primero lo que diría un experto. Colodrón dijo que no es posible la gratuidad de contenidos, puesto que los mismos han requerido una determinada inversión en maquinaria, empleados, locales, energía como teléfono, luz, agua. Y manfiestó que los 13.ooo asociados de CEDRO ya consideran que la remuneración es un símbolo de significación profesional. “El derecho de autor es uno de los motores qe impulsan la renovación científica y tecnológica”.
David Ugarte, Director de la Colección Planta 29 de Ediciones de El Cobre se proclamó como un nativo digital, al haber nacido en el año 1970. Dijo que igual que Fernando Trueba no cree en Dios sino en Billy Wilder él, como economista, cree en lo genérico que llega al mercado. “El monopolio temporal llamado derecho de autor es necesario para impulsar la innovación; el modelo económico que venía a desarrollar el negocio editorial es un incentivo para los autores”. Refirió como la industria más innovadora de los últimos diez años ha sido la del porno, que ha producido grandes cantidades de dinero. Ahora la más innovadora es la industria farmacéutica, pues ocupa los primeros lugares en los ámbitos económicos, dándose el caso de que existen productos que ni siquiera necesita patente para su comercialización. En 2001/2002 comenzaron a trabajar de la misma manera que sería una sociedad editorial sin derechos de autor. ¿Qué sucedería- se preguntaba- si pasamos a un derecho moral que no implica la renuncia a los derechos económicos?. El mercado del libro es un mercado que precisa un marketing, pero el coste a repercutir en los libros es altísimo por lo cual se trata de conseguir que se hable del libro y, con ello, se aumenten las ventas. Comentó que cuando Ediciones de El Cobre les permitió trabajar en su àmbito llegaron a producir 35.000 ejemplares de libros de ensayo, la mayoría a través de descargas de Internet. “Cuantas mas copias doy en formato digital más copias vendo”.Proclamó que pueden existir discos o videos piratas pero no libros piratas. La moderna industria editorial está representando una democratización de las editoriales, del mundo editorial. “La transmisión y universalizaciòn de los libros se hace ahora de persona a persona, a través del conocimiento”. Si el libro aparece en los medios digitales se venderá. Leer en la pantalla lo hace cualquiera, pero escasear un libro y llevarlo como contenido digital facilita la venta de libros. Esas ventas se producen de forma distinta. El valor del editor no está en vender contenidos, los repositorios facilitan la compra de esos libros. Determinados organismos hacen un gran esfuerzo en la generación de conocimiento: es preciso que la gente lea más, que se acostumbre a leer en el formato digital y que eso pueda pagarse a través de una factura plana. La diversidad humana es irreductible. El coste marginal de la producción digital es cero, lo que supone un gran avance en todos los aspectos.
En ningún momento se habló en este Encuentro de la formación del editor, pero así como en una entrevista que nos concedió Francisco Pérez González habló de su idea de formar libreros, para conocimiento de los interesados en estos temas nos permitimos dejar la anotación de que en el curso 2008/2009 la Universidad de Alcalá y el IPECC, Instituto de Postgrado de Estudios Culturales y de Comunicación, ofrecen un Máster en Edición en las modalidades Online o presencial (en Madrid) cuyos objetivos son ofrecer a los alumnos el conocimiento y las técnicas necesarias que las permitan iniciar su andadura profesional en la edición y progresar en la misma; desarrollar la comprensión y las habilidades necesarias en las distintas funciones editoriales, de tal manera que pueda participar en la creación, producción y comercialización del libro y promover las capacidades críticas, analíticas y evaluativos de cada alumno. Dirigido por Purificación Moscoso (UAH) y Emilio Torné (UAH) el curso se desarrollará del 22 de octubre de 2008 al 30 de Junio de 2009. Al igual que el Máster en Periodismo de El Pías/Universidad Autónoma de Madrid, que dirige Joaquín Estefanía Moreira, está creando interesantes periodistas uno de los cuales es el actual director de El País Javier Moreno, creemos que este Máster En Edición puede ser de gran utilidad para formar futuros editores. Otros estudios que anuncia el IPECC son Máster en Edición: online o presencial (Barcelona), Máster en Promoción de la Lectura, Máster en Gestión Cultural y Máster en Periodismo Digital.
Con la consigna de que es preciso advertir contra el uso agresivo de las nuevas tecnologías, el mundo del libro admitió que existe un universo nuevo que hay que regular. Esas fueron, en definitiva, las recomendaciones que quedaron en el momento de ser clausurado el Encuentro. El Rector de la U.I.M.P. Salvador Ordóñez, saludó la llegada, el próximo año de las bodas de plata de los Encuentros sobre la Edicíón y ante las nuevas tecnologías proclamó: “Bienvenidos sean los problemas porque nos hacen mejorar las cosas, nuevos retos suponen nuevas oportunidades”. Jordi Úbeda dijo: “Los editores estamos acostumbrados a los retos y también tenemos intuición”. Y la Directora del Encuentro Rosalina Díaz Valcárcel añadió que con “ las nuevas oportunidades para los editores y las nuevas formas de producción y fabricación del libro, un mundo nuevo se abre para todos; algo que en el futuro se vivirá con toda naturalidad sin que sea necesario en ningún momento renunciar a los derechos de autores y editores”.
Francisco Pérez González “Pancho” reunió en la casona cántabra de la Fundación Barcenillas a la mayoría de los participantes en el XXV Encuentro sobre la Edición, alrededor de buen vino y viandas como anticipo de un excelente cocido montañés, que sirvió para aflojar la tensión, las prisas y la adrenalina de las discusiones del evento, todo ello en un maravilloso espacio de montañas verdes y donde, en intervalos regulares un par de loros silvestres y otras aves visitaban el cenador de la Fundación, rodeado de un pasto fresco y bajo un cielo azul y limpio. El olor a libros, a madera recia y a cultura presidía toda la velada.
En ese momento comentando con el Secretario de los Encuentros, Juan Ramón Azaola, el inicio de los preparativos para el XXV Encuentro se nos indicó la idea de reunir a todos, o parte, de los participantes en todos los que se han celebrado hasta la fecha, dando así una idea real de la evolución del mundo del libro desde el comienzo de estas reuniones hasta el año 2009. Que lo veamos.