borde Sumario. Nuestro novel
Christian Reynoso

Christian Reynoso

«Soy un escritor peruano, nada más, con toda la libertad de escribir y reinventar al Perú desde diversas ópticas y sin perder de vista la ficción»

 

Entrevista de Nataly Villena

 

El poeta Núñez, personaje de Febrero lujuria, en algún momento dice: “Sólo cuando niño, sólo cuando adolescente pero nada más. La historia termina ahí, porque el proceso es inevitable: primero creer, cuando no se conoce la vida y los juguetes son los únicos amigos; pero después, cuando el lenguaje de la piel, el intelecto liberador y la proyección de las fronteras junto a la fuerza imaginativa se imponen, la búsqueda de la perfección te hace descreer de todo”. Entonces, allí entra a tallar el elemento de la ficción para creer nuevamente en la construcción de universos perfectibles de valoración. Quizás ello pueda sugerir mi relación con la ficción. Febrero lujuria fue presentada hace algunas semanas en París. Christian Reynoso es uno de los jóvenes representantes de la nueva literatura peruana: autores sin complejos ni deseos reivindicativos, formados en el periodismo y cuyos primeros trabajos van mostrando exigencia y ambición.

 

Nataly Villena
¿Cómo nace tu novela Febrero lujuria? Cuéntanos un poco más acerca de ello.

Christian Reynoso
Nació del intento frustrado de escribir un cuento sobre la fiesta de la Candelaria, después de un viaje a la Isla del Sol en Bolivia, donde casualmente terminé siendo parte de una gran fiesta. La fiesta la ofrecía una familia en honor a uno de sus hijos. En ella había bandas de músicos que tocaban los ritmos de las danzas que se bailan en la Candelaria. Fueron cuatro días de danza y cerveza donde se me configuraron muchas escenas. Después, cuando por fin estuve a buen recaudo, me senté a escribir sobre la fiesta de la Candelaria. Sin embargo, a medida que lo hacía, empezaron a surgir situaciones y personajes que se fueron moldeando con la experiencia vital y de observación que yo había tenido en muchas fiestas de Candelaria. Entonces, reparé que muy bien podían adaptarse a una estructura de novela, además que podía explorar la creación de un universo. De ese modo, deseché el cuento y me embarqué en Febrero lujuria.

 

Nataly Villena
Formas parte de una generación de escritores peruanos liberada del determinismo geográfico de anteriores décadas, y sin embargo vives en Puno, una ciudad altamente tradicional. ¿En qué medida esas características influyeron a la hora de escribir Febrero lujuria?

Christian Reynoso
Escribir esta novela me llevó cuatro años. En todo ese tiempo traté de desprenderme lo más que pude de Puno. Por ello inventé la ciudad de Lago Grande, maravillosa ficción, que me sirvió para mostrar algunas características de la ciudad pero también para sentirme cómodo y poder hacer y deshacer a mi libre albedrío según los intereses literarios de la novela. Ahora, en efecto, Puno es una ciudad tradicional e incluso en muchos aspectos provinciana y con ello también sus ciudadanos, sin embargo, en los últimos años está ingresando a una apertura marcada por un mayor dinamismo propio de su crecimiento, lento, pero crecimiento al fin. Si yo no me hubiera preocupado por viajar fuera de Puno una y otra vez, respondiendo también a una búsqueda de goce vivencial e intelectual, quizás me hubiera dejado ganar por esa tradición localista y ahora no podría sentarme en un bar de Lago Grande a tomar una cerveza y ver el mundo pasar.

 

Nataly Villena
Febrero lujuria es una novela coral, pero si hay que identificar un protagonista, es la fiesta de la Candelaria. ¿Por qué le otorgas ese lugar central?

Christian Reynoso
Cuando empecé a escribir la novela no definí que la fiesta en sí sería el personaje principal. Sólo tenía claro que el collage de personajes y las situaciones que desarrollarían podían dar una idea del escenario de la fiesta en todos sus sentidos. Después de publicarse la novela, algunos lectores han señalado que la fiesta es el personaje principal. Pienso que esta idea me queda bien considerando que la fiesta, ya de por sí, es un acontecimiento complejo, diverso, con una personalidad fuerte, borracha y de excesiva pasión, acaso lujuriosa, que muy bien puede vérsele como un megapersonaje. Por ello, que sus contradicciones permitan entender su esencia.

 

Nataly Villena
La sociedad de Lago Grande se dibuja a través de distintos personajes y, contrariamente a lo que sucede en muchas primeras novelas, éstos escapan al estereotipo. ¿Puedes decirnos cómo han ido surgiendo en tu etapa creativa?

Christian Reynoso
La complejidad de la fiesta me exigía crear una diversidad de personajes que pudieran explicarla y protagonizarla desde distintos puntos de vista, situaciones, pasiones y conflictos. Eso me supuso crear personajes ficticios y también algunos otros inspirados en ciertos prototipos. Luego, en el proceso creativo traté de interpolar en cada uno de ellos, características que contribuyeran a hacer verosímil la novela sin dejar de lado la ficción. Seguro unos resultaron mucho mejor que otros pero ahí están, como parte de esa “sociedad” de Lago Grande, porque justamente Lago Grande no sólo es un pretexto de ficcionalizar Puno, sino el deseo de pretender representar un universo que se irá construyendo poco a poco en futuras novelas. Algunos de los personajes secundarios de Febrero lujuria aparecerán como protagonistas de otras historias.

 

Nataly Villena
En la escritura de Febrero lujuria ¿ha influido tu experiencia como periodista?

Christian Reynoso
A lo largo de mi labor literaria y periodística he logrado conciliar ambas actividades a favor de mis textos. La literatura me otorga ficción, poesía, belleza de lenguaje, desinhibición. El periodismo me ubica en la realidad, me permite opinar y sentirme ciudadano. De hecho, mucha de la información que obtengo a través del periodismo me sirve para luego explotarla literariamente. Es muy interesante lograr esto. También hay que saber hasta qué punto los hechos y las historias trascienden del periodismo a la ficción o viceversa. Es como un rompecabezas que puedes armarlo, desarmarlo, volverlo a armar, cogiendo diferentes piezas cada vez, sin que la figura varíe.

 

Nataly Villena
En tu novela encuentro una interesante mirada hacia la práctica social y el folklore. Aunque la novela gira en torno a una fiesta tradicional, estamos en las antípodas del costumbrismo, frecuente en la literatura latinoamericana de la primera mitad del siglo XX. ¿Cuál es tu posición al respecto?

Christian Reynoso
A mí me interesó que la novela pusiera en evidencia el otro lado de esa práctica social que está asociada a la fe religiosa a través de la danza. Ese otro lado está caracterizado por el desenfreno, el exceso y el derroche que terminan convirtiéndose en los elementos principales de esa fe o supuesta fe que los devotos creen tener. Y esto hay que aceptarlo como tal, sin ninguna posición mojigata. Las fiestas están hechas para eso. No hay de qué alarmarse. Yo como escritor asumí esa posición de crítica frente a esa realidad y por supuesto, a muchas personas digamos conservadoras no les gustó este punto de vista. Me da igual. Quizás esta fiesta tradicional, a través de la ficción ha adquirido nuevos niveles de interpretación que desde una mirada costumbrista no podría hacerse.

 

Nataly Villena
¿De dónde viene el valor literario que otorgas a la transgresión?

Christian Reynoso
Me parece que la transgresión otorga un interesante nivel de análisis en una realidad compleja y ficticia. Hay que aprender a despercudirse de los parámetros que bordean lo cucufato y chiflado cuando la realidad muestra lo contrario. Así, a través de la ficción literaria, esa realidad aún puede ser mucho más rica en contenido y al mismo tiempo, posible de ser explicada. De ese modo, este intento en términos de transgresión, puede entenderse como una actitud de rebeldía que el escritor asume cuando escribe una ficción y pretende reinventar una realidad.

 

Nataly Villena
Una hornada de escritores peruanos se va dando a conocer con fuerza en el espacio literario internacional. En el ámbito peruano  se les diferencia a menudo en dos grupos: telúricos y evadidos. ¿Cómo te sitúas en este contexto?

Christian Reynoso
No me sitúo en ninguno de los dos grupos. Soy un escritor peruano, nada más, con toda la libertad de escribir y reinventar al Perú desde diversas ópticas y sin perder de vista la ficción. Me parece que aquello de telúricos y evadidos son simples categorías de momento. Más adelante seguramente vendrán otras definiciones. En buenas cuentas creo que sólo generan entredichos y prejuicios. El estudio y la comprensión del proceso de la narrativa peruana trascienden estas categorías. Las obras literarias valen por sí solas vengan de donde vengan cuando demuestran calidad, pasión, verosimilitud y conocimiento de causa.

 

Nataly Villena
¿Puedes decirnos cuáles son tus pasiones literarias y tus mayores influencias?

Christian Reynoso
Disfruto y aprendo mucho de la literatura de Capote y Hemingway. Por otro lado, la obra de Ribeyro, Arguedas y Vargas Llosa, salvando las distancias y características propias de cada cual, me han posibilitado muchas opciones en mi quehacer literario. Últimamente he venido interesándome en la narrativa de Kawabata, Mishima y Oé.

 

Nataly Villena
Cuéntanos algo acerca de tus próximos proyectos.

Christian Reynoso
Antes de escribir Febrero lujuria inicié algunos proyectos de novela que quedaron rezagados. Ahora, estoy dándoles vueltas para poder articular una nueva historia. Sin embargo, estoy pensando en una novela que aborde desde una óptica intimista el tema de la dupla sexualidad/amor teniendo como fondo el particular y violento escenario político-social de los últimos años en el sur peruano.

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