| ( lee la reseña )
Tras Nocilla Dream, Nocilla Experience viene a confirmar la excepción a la regla. Un nuevo mensaje y una forma actual de hacer literatura, excepciona el predominio narrativo del panorama literario español. Que la editorial Alfaguara apueste por hacerse eco de la calidad literaria, pero sobre todo, por las nuevas formas, es una buena noticia. Como lo es que Nocilla Experience sea una novela que camina por similares bifurcaciones que la primera Nocilla.
Esta nota concreta aún más la entrevista: Agustín Fernández Mallo está bebiendo Fanta de naranja durante la misma.
Iván Humanes Bespín
¿Qué es Nocilla Experience?
Agustín Fernández Mallo
Es curioso, porque para mí en realidad es un poema. Un poema muy extenso. Como lo era Nocilla Dream. Porque en mi cabeza se confunden mis poemarios y las novelas, porque todo parte de lo mismo, de una pulsión poética, no de una pulsión estrictamente novelística. Como parten de una pulsión poética, allá en el fondo se unen y tiendo a mezclarlas y a sentir que son lo mismo. Es verdad que Nocilla Experience parece que es un poco más novela, porque la historia se cierra más… y ésa forma de concluir las historias es lo que la gente suele asociar más con la novela… Pero yo me he enterado de ello ahora. Mientras la escribía era igual que la primera y no percibía que las historias eran más cerradas.
Iván Humanes Bespín
Nocilla Experience se acerca más al juego del parchís que al del ajedrez, y el azar también pudo hacer que las historias fueran así…
Agustín Fernández Mallo
Haciendo un buen símil, es fruto del azar, uno acaba una novela, empieza otra y nadie sabe por qué, ni yo mismo lo sé, es diferente a la anterior.
Iván Humanes Bespín
¿Qué importancia juega el humor en la novela? ¿Cuánto de surrealismo contiene Nocilla Experience?
Agustín Fernández Mallo
De surrealista ojalá no tuviera nada. Aborrezco un poco el surrealismo, al menos en el grado que se le denomina cotidianamente. Otras cosas son pequeños componentes surrealistas, que a veces están incluso hasta en el realismo mágico, y eso sí que lo admito. Más que el surrealismo, a mí me interesa lo que viene del dadaísmo, el humor absurdo y bastante conceptual. Cuando Duchamp coge el urinario y lo mete en el museo está haciendo un acto humorístico magistral, pero cuidado, un acto humorístico muy serio porque al mismo tiempo cambia el arte del siglo XX. Ése tipo de cosas me atraen, el humor absurdo que al vez es muy serio.
Iván Humanes Bespín
¿Es la soledad el tema central?
Agustín Fernández Mallo
Sí, la soledad siempre me ha interesado, porque no la entiendo. No entiendo bien qué es la soledad, no entiendo por qué a veces estamos solos y no queremos estar solos y viceversa. No sé por qué nos moviliza tanto. Quizá por eso la escribo, para poder verla, o acercarme a ella. Siempre me han interesado los personajes solitarios, tiendo más a la individualidad que a la colectividad.
Iván Humanes Bespín
Cortázar con su Rayuela B y Nocilla Experience, ¿qué grado de influencia ha ejercido el autor argentino en la novela?
Agustín Fernández Mallo
De Cortázar me han influido mucho sus cuentos. Yo no he leído la Rayuela de Cortázar, sí fragmentos, pero “canónicamente” no lo he leído. De Cortázar lo que hay más en Nocilla Experience es él propiamente, su vida, su discurso. Rayuela no la he leído pero me ha influido mucho. No hace falta pisar la luna para que pueda influirte. Con las novelas sucede igual, yo he leído a Rayuela indirectamente, he leído a autores que han leído Rayuela, entonces Rayuela está en ellos y por lo tanto también está en mí. Y eso está en el ambiente, no te puedes escapar. La persona de Rayuela me fascina, el cómo vio Cortázar esa línea que atravesaba en su apartamento una especie de collage… eso sí que es realismo mágico. Y luego los cuentos, la forma que tiene Cortázar de dejar los cuentos abiertos… Es poético. Lo que es la poesía. La sugerencia que queda ahí. Aunque quien me ha enseñado a hacer artefactos es Borges.
Iván Humanes Bespín
La matemática y la física aplicada a la literatura.
Agustín Fernández Mallo
Uno no puede escamotear su formación, ni su estructura mental. ¿Cómo se revela en la novela y en los poemas? De muchas maneras. Por ejemplo, esta forma de escribir tan sintética, que en realidad es una forma que proviene de la poesía. El poeta intenta expresar el máximo significado en el menor número de palabras, es lo que es una teoría científica, una ecuación. La ecuación es la compresión más absoluta de un fenómeno, y es lo que también nos encontramos en el verso: la compresión absoluta de algo. Por eso la poesía y la ciencia tienen mucho que ver. Si a un buen poema bien conseguido le quitas una sola palabra lo destruyes, a una ecuación le quitas un solo símbolo y la destruyes. Así que tienen muchas similitudes. Además yo no escribo programado, cuando vas por la página diez como lector sabes tanto como yo cuando lo iba escribiendo. Escribo por impulsos. Igual que cuando escribo un poema, no lo programas, sencillamente surge. En el mismo momento de la escritura, aparece.
Iván Humanes Bespín
Hay que tender, como decía Michi Panero y reflejas, a no ser un coñazo…
Agustín Fernández Mallo
Enlazando con lo que comentaba anteriormente sobre el humor, todas las obras de arte, o lo que yo considero como obra de arte, tiene que tener algo de humor. En algún momento uno debe reírse, aunque sea de forma trágica. Hoy en día, en una posmodernidad tardía, donde lo hemos visto casi todo, es imposible escribir sin hacer algo de autoparodia. El discurso que no sea algo paródico mientras se enuncia, hoy en día es ridículo, porque suena demasiado solemne… Ésos personajes ridículos que se lo creen todo a pecho… No… Es fundamental el humor, o lo que creo que Félix de Azúa, uno de mis maestros, voy a decirlo así porque lo adoro, en el plano teórico, llamaba la caricatura. No se puede narrar o hacer arte sin hacer caricatura. Es la superación de todo lo que hemos visto, debemos darnos una vuelta de tuerca a nosotros mismos.
Iván Humanes Bespín
¿Por qué Apocalypse Now de Ford Coppola y Saigón?
Agustín Fernández Mallo
En el libro está la soledad presente, y a mí una de las imágenes que se me vino a la cabeza de soledad es esa primera parte de Apocalypse Now, sólo en una habitación, paranoico, el paradigma de la soledad llevada a la tortura. Lo vi. Estaba ahí. Introduje el monólogo en la novela. Y fue escribirlo y vino otra cosa más, era como un mantra, era un mantra que tenía que hacerse más grande, amplificado. Y me dije que si la historia me lo pedía lo iría ampliando. Era un globo que se iba hinchando, líneas que se iban ampliando y envolviendo, y al final es el mantra que en la última historia que no te esperas, y que se me ocurrió cuando acababa la novela. El tipo que va a buscar a su hija, ésa es su misión, misión para elegidos que el protagonista nunca más querría volver a tener. Es el juego que descontextualiza la historia de la que parte y que se acerca a lo más banal, a lo más cotidiano, pero a la vez muy trágico. Recuerdo: “Saigón, mierda, sigo sólo en Raigón, es la misión para elegidos que no querría volver a tener”. Es uno de los momentos que más me gustan del libro.
Iván Humanes Bespín
Conforme avanzamos en la entrevista veo que anoté que Nocilla participa del Principio de la Inercia: toda cosa en movimiento continúa su trayectoria a velocidad constante.
Agustín Fernández Mallo
Es verdad, Nocilla es una inercia.
Iván Humanes Bespín
¿Te consideras un afterpop?
Agustín Fernández Mallo
Entendiendo afterpop como la definición que da Eloy Fernández Porta, sí en cierta medida. Somos personas que venimos en el fondo de una intelectualidad pero estamos acostumbrados a un discurso transversal, mezclamos la alta cultura con lo que se llama la baja cultura. Pero en el fondo para elaborar un producto pop también muy evolucionado. Que es lo que también dice Eloy: no, si yo no soy pop, soy un puto intelectual que ha encontrado en el pop una forma de expresarse, que lo supera. De ahí el afterpop. En ése sentido, sí, podría ser.
Iván Humanes Bespín
¿Definirías a Nocilla Experience como una obra que baraje y construya una “poética del suicidio”?
Agustín Fernández Mallo
No. No lo veo. Creo que incluso al contrario. Los personajes destilan claramente una voluntad de vivir muy importante a pesar de su soledad. En ningún momento me imaginé a ninguno suicidándose. Quieren vivir. Hay un tipo que encañona a alguna iraquí y dice que no, no la voy a matar, quiero vivir con ella. Deciden por la continuidad, por la vida. Vale, están solos. Pero viven, sobreviven.
Iván Humanes Bespín
¿Cada capítulo es un link, una ventana, cuánto de Internet y nueva tecnología hay en la forma de narrar de Nocilla Experience?
Agustín Fernández Mallo
Bastante en el sentido de que Nocilla es una propuesta involuntaria de literatura en red, o literatura horizontal. Hoy día las partes de las ciencias que estudian la teoría de redes lo aplican a todo: a la economía, a la neurología, a la sociología… Digamos que el mundo tiene a esa horizontalidad, a una red, con algunos puntos más importantes que otros, pero ya no hay tantas jerarquías, ya no sólo es una cuestión piramidal. Yo narro sin querer en red, sin proponérmelo. No hay unas materias más importantes que otras, son abiertas, como sucede en las redes, cada uno vive su mundo y es fragmentado. Cuando lo escribía nunca pensé en Internet, nunca tenía la cabeza en Internet, cuando es el mismo modelo. Debe ser porque ya lo tenemos interiorizado. Tenía más en mente un día en mi propia vida que cómo experimento o veo Internet.
Iván Humanes Bespín
¿Un libro actual?
Agustín Fernández Mallo
Me está impresionando España, la última novela de Manuel Vilas y editada por Dvd.

Reseña
Nocilla Experience, de
Agustín Fernández Mallo
por Miguel Ángel Gara
Del tiempo y del azar
Nocilla Experience, la segunda entrega de la trilogía que utiliza por enigmático título la conocida crema de cacao de la infancia, no tiene en apariencia un planteamiento muy distinto de la primera: Nocilla Dream. Sin embargo, una vez se acaba de leer, se aprecia una sutil diferencia: Si en el primer libro, los desiertos, las fronteras, los hitos, escenografiaban la narración, aquí predominan los instantes, las estaciones, los proyectos.
Porque, si bien el concepto fundamental de estos libros sigue siendo el fractal, recordemos, que los fractales no sólo se representan en formas espaciales (longitud ilimitada, superficie finita) sino que en la Teoría del Caos, dentro del concepto matemático de Sistema Dinámico, pueden definir también realidades simples que se acaban convirtiendo en una nueva realidad más compleja. Es decir: la excelente imagen del recientemente difunto Lorenz de la mariposa que aletea en Brasil y produce el huracán en Kansas.
Y esa es la sensación que se tiene al leer Nocilla Experience: historias fragmentadas y aparentemente excéntricas (de personajes excéntricos) pero que al fin y al cabo retratan emociones esenciales; amor, desamor, ambición, necesidad de libertad, venganza. Todas las historias que en su conjunto forman un sistema complejo, una sugerente tomografía del mundo en que vivimos y crea, o al menos lo intenta, otra forma de verlo, otra mirada.
Si en Nocilla Dream se trataba más bien de ex-poner, Nocilla experience tiene vocación de pro-poner, si la anterior sitúa, esta novela insinúa –con la parábola, el diagnóstico, el documento- que el mundo se rige más por las leyes del azar “...de un parchís, no por las mecánicas leyes del ajedrez”, que por cualquier tipo de estrategia sociopolítica o plan humano, pero también, y eso es lo más importante, sugiere que la belleza existe, que está ahí ahora.
A pesar de todo se podría decir que la visión de Fernández Mallo es pesimista, entendido esto como descreimiento del mundo real, o que se nos vende por “real”. Su ironía es más bien melancolía, su exposición utiliza el pastiche, el guión, la crónica periodística, la búsqueda en google. Pero dentro de este escaparate escéptico desde el punto de vista social hay una welstanchaung casi romántica, o como escribió el poeta japonés Basho, un “adelgazar el corazón” para penetrar en las cosas. Lo de pensar el océano mientras se mira la gota; el fragmento que define la totalidad.
Soy de los que piensan que Agustín Fernández Mallo ha llegado a esta forma de novela desde la poesía. El experimento Nocilla, con todos sus posibles defectos y carencias puede que fructifique o no en un modo distinto de enfocar la narratividad, pero no es tanto el formato postmoderno y en absoluto novedoso de estos libros lo más importante, sino esa visión abierta que produce una identificación casi instantánea, a veces con estremecimiento incluido, con el mundo que sospechamos está ahí, aunque no siempre se vea. La mariposa detrás del horizonte.
A la espera de la última novela, la serie de las Nocillas (también visuales y herederas del zapping y del Cimoc, sí, aunque menos de lo que muchos creen) se va erigiendo como un mojón sobresaliente en la literatura española por venir.
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