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1.- El libro "Ella y La orgía perpetua" parte de la cita de Flaubert "La única forma de soportar la existencia es aturdirse en la literatura como en una orgía perpetua." ¿Considera la literatura parte de su existencia y el aturdimiento un arma para sentirse viva?
En efecto, tanto el libro como el blog del que nace aquél parten de la cita de Flaubert que usted menciona y yo suscribo palabra por palabra. Como escritora soy incapaz de separar literatura y vida, y para sobrellevar la segunda no me queda más remedio que aturdirme en la primera.
2.- Su libro nace de un blog. Usted no se llama Ana, sino Ella, los hombres que pasan por su vida los denomina XY, sus escritos son posts... La terminología está muy relacionada con el medio donde escribe en Internet. ¿Cree que hay un nuevo lenguaje que identifica códigos de texto escritos para la Red?. ¿El formato le impide ser más extensa?
Ella es la regente de La orgía perpetua, Ana la autora que mueve los hilos de ese entramado virtual. Blogs, posts... son términos que yo no he inventado, ya estaban ahí cuando desembarqué en la blogosfera, hace algo más de dos años.
No creo que los textos escritos en un soporte sean, en esencia, distintos a los elaborados en otro. De hecho, he utilizado los mismos códigos a los que usted alude tanto en el blog como en el libro. En su momento los creé por pura diversión, como un guiño a mis lectores, el deseo de elaborar una especie de lenguaje cómplice entre ellos y Ella. Ahora, cuando entran a dejar comentarios, denominan a los hombres XY y a las mujeres XX, como si en ese entorno no existiera otra manera posible de referirse a ambos géneros.
Con respecto a la extensión de los textos, no se pueden escribir posts (o no se debería) de treinta mil palabras, porque la lectura en pantalla y en papel son diferentes. Uno visita una bitácora (yo al menos) con intención de recibir una especie de descarga sensorial, y no para padecer la grafomanía del bloguero de turno.
De todas formas, como autora, en general, soy bastante breve, cualquiera que sea el medio en el que escriba. Me siento incapaz de elaborar un relato de diez o quince folios. Prefiero contar lo mismo en uno solo o, a ser posible, en cinco líneas.
Las ocasiones en que he sentido la necesidad de narrar una historia más larga en el blog, la he espaciado en varias entregas.
3.- En la actualidad imparte un taller denominado "Escritura y blogs", donde orienta sobre la importancia de este género que cada vez tiene más seguidores. ¿Podría darnos algunas claves para realizar un buen blog -como el que usted tiene- y donde radica el éxito de sus textos para atraer a tantos lectores?
En efecto, imparto un taller de escritura de bitácoras literarias en la Escuela de Escritores de Madrid. Cuando le propuse este curso a Javier Sagarna, su director, lo hice consciente de que si existían cursos de poesía, relato, novela, guión o periodismo, ¿por qué no podía haber un taller de escritura de blogs?
En cuanto a las claves para realizar una bitácora literaria de calidad, lo principal, evidentemente, es que esté bien escrita. Aparte de esa condición básica, me parece imprescindible crear una atmósfera atrayente, jugar con la estética del sitio, y que el texto, las imágenes y todos los elementos accesorios estén en armonía con el conjunto, den sensación de unidad, como cualquier obra artística.
Sin duda alguna, la fuerza de La orgía perpetua radica en su protagonista, Ella, en su mirada, en ese don que tiene de ir fijándose en todo aquello que la mayoría de los mortales no perciben.
Según me cuentan los lectores, una de las cosas que más les atrae de Ella es su capacidad para sugerir, para mostrar sin enseñar, para realizar una cuidada danza de los siete velos en lugar de un burdo estriptease, de disparar la imaginación de la otra parte bordeando el límite, siempre sin llegar a traspasarlo. Eso y que, al parecer, cuando se colocan ante los textos del blog (o ahora también del libro), tienen una sensación de reconocimiento que les permite reconciliarse un poquito más con el mundo, e incluso con ellos mismos.
4.- En su libro late un toque de melancolía que trata de ocultar con su humor y su optimismo. Debajo de lo que escribe hay una gran mundo de perdedores, quizás como sus influencias literarias. ¿Es un usted bivocal? ¿Cuales son esas influencias?
Si pienso que Cervantes fue considerado un escritor bivocal gracias al diálogo que estableció entre el espíritu trágico y el humor cómico en El Quijote, le diré que ignoro si soy bivocal, pero me haría una ilusión tremenda que alguien se refiriera a mí, como autora, o a mi obra, de esa forma.
En cuanto a mis influencias literarias, no soy consciente de escribir al amparo de unas concretas. Sí puedo citar títulos cuya lectura me ha marcado: El guardián entre el centeno, Madame Bovary, Historias de Cronopios y de Famas, La conjura de los necios, Desayuno con diamantes, Catedral, Las relaciones peligrosas, Ciudad de cristal, Las vírgenes suicidas, Velocidad de los jardines..., y autores que considero imprescindibles: Salinger, Cortázar, Flaubert, Capote, Carver, Nabokov... Seguro que me olvido de muchísimos. Esto de las listas es siempre bastante injusto. El año pasado descubrí a Sándor Márai, y si hubiera llegado a sus novelas una década antes ahora también lo consideraría una influencia, aunque quién sabe si no la será en el futuro.
Los escritores somos esponjas que, de manera inconsciente, nos vamos empapando de cuanto nos rodea, de lo que hemos vivido, hemos visto o nos han contado. Un día las circunstancias nos estrujan, mojamos todo lo que nos sale al paso y, con un poco de suerte, calamos el techo bajo el que se encuentran los lectores.
5.- Los temas que trata en sus posts son muy cotidianos pero contados con una gran fuerza narrativa que los hace parecer muy interesantes. El descubrimiento de sus textos está en la inteligencia y en el dominio de un lenguaje cercano pero con muchas claves de ritmo ocultas. Se planteó la escritura como un ejercicio de vanidad o sólo de estilo
La cotidianidad puede ser apasionante, sólo hay que detenerse a mirarla, a recordarla y a repasarla cada noche antes de ir a dormir. Luego, por supuesto, hacen falta dosis considerables de paciencia y sentido del humor para plasmarla. La pena es que, normalmente, nos dedicamos a regodearnos en nuestras pequeñas glorias y grandes miserias, a contemplar nuestro ombliguito con deleite, y eso nos impide invertir un solo segundo en apreciar una sonrisa en el metro o un guiño lanzado detrás de la barra de un bar.
¿La escritura como ejercicio de vanidad o de estilo? La escritura siempre, la escritura a secas, la escritura como válvula de escape del holocausto existencial. Para mí la escritura no es otra cosa que un modo de supervivencia, por eso mi blog y mi libro parten de la cita de Flaubert que ha mencionado al comienzo de esta entrevista, porque si no me aturdiera en la literatura no podría aguantar los golpes de la vida.
6.- El sexo, las relaciones amorosas fallidas, la desclasificación laboral, el naufragio de un domingo, el ocio inteligente...forman parte de su mundo creativo y sus conversaciones. ¿A qué cree que es debida esta mirada en su texto?
Cuando escribo no me planteo si lo que voy a contar es trascendental ni a qué número de lectores puede importarle lo que tengo que decir. Me interesan las pequeñas cosas, las miradas, las caricias, los susurros, la forma mucho más que el fondo (no descubro nada si afirmo que todo está contado desde hace varios siglos). Me gusta jugar con las palabras. Considero el lenguaje algo dúctil, maleable, un trozo de arcilla mojada a la espera de unas manos dispuestas a modelarlo a su antojo.
¿A qué se debe esa mirada en mi texto? A que estoy viva, supongo.
7.- Cada "trozo de su vida" tiene un título, ¿quizás influenciada por las características de los blogs o le sirven como elementos de animación para encapsular los territorios que pisa?
A mí encapsular no me resulta nada fácil. No me gusta crear compartimentos estancos en los que meter nada. Posiblemente, al hablar de “trozos de la vida de Ella” (no de Ana Muñoz de la Torre) se refiera a las categorías en las que está dividido el blog, llamadas Perversiones. En ese sentido, me divertía la idea de ir trazando un mapa vital de la anfitriona de La orgía perpetua a través de una especie de índice, era un modo de ponérselo más fácil al lector que se asoma por vez primera a su universo: Ella y el agua, Ella y el tango, Ella y ellos...
8.- Creo que hay mucha magia y elegancia en sus descripciones y buena literatura de ciudad global. Esto atrae muchos lectores y concita muchas respuestas en forma de comentarios en su bitácora. ¿A qué cree que es debido su éxito en la Red?
Muchas gracias por lo de la magia, la elegancia y la buena literatura. Lo cierto es que, hasta hace poco, no era consciente de lo que estaba sucediendo. Un día me dio por consultar la página de estadísticas del blog, y comprobé que en el último año las visitas aumentaban a un ritmo de cien por mes, hasta alcanzar el actual millar diario.
¿Mi éxito en la Red? Sin duda alguna se debe en su totalidad a Ella, a su fuerza, su descaro, su misterio... Es un personaje irresistible, tanto para ellos, que la desean y la utilizan como instrumento dirigido a comprender al otro género, como para ellas, que se identifican con las aventuras y desventuras de esta antiheroína contemporánea.
9.- ¿Como afronta el futuro de su próximo trabajo?, ¿Lo ve tan pegado al terreno como su primer libro "Ella y La orgía perpetua"? ¿Seguirá siendo Madrid el objeto de deseo?
Con ganas, incertidumbre y un poco de vértigo. Soy consciente de que no va a resultarme fácil cortar el cordón umbilical que me mantiene unida a Ella, y por otra parte tampoco sé si deseo dar ese tajo, al menos de momento.
Con relación a Madrid, tengo claro que siempre será mi oscuro objeto del deseo. Es una ciudad golfa y generosa que se me ha abierto de par en par dispuesta a dármelo todo, pero eso no significa que no vaya a situar próximas historias fuera de la capital. Lo que sí tengo muy claro es que jamás me marcharé al espacio exterior a explorar colonias siderales. El universo que habito se me antoja lo suficientemente apasionante como para no desear convertirme en una exiliada galáctica.
De todas formas, permítame que disienta con respecto a que Ella y La orgía perpetua esté pegado al terreno. ¿Acaso le parece terrenal una mujer que se autodenomina cronopio en ciernes y que un día, por azar, se percata de su condición de ser alado?
10.- ¿Ha tenido algún problema con personas que salen en sus textos, lectores que se hayan visto reflejados en algunas de sus líneas?
En general no, porque las personas reales a partir de las cuales he creado personajes no conocían la existencia del blog en ese momento. De lo contrario habría sido imposible tirar para adelante con este proyecto virtual. Pero sí, sufrí un episodio desagradable cuando un tipo, sin ningún derecho, me pidió que no escribiera sobre él. Lo más gracioso de todo es que jamás ofrecí un solo dato que permitiera a nadie identificarlo, que salía muy bien parado y que, durante un tiempo, no dejó de agradecerme los textos en los que se reconoció.
11.- ¿En qué momento de su vida literaria está y qué supone presentarse ante el público y sus lectores de Internet con una pequeña editorial como Gens?
En un momento dulce, pero lleno de interrogantes, con ese cosquilleo en el estómago del que no nos libramos ni los más kamikazes. Cuando mi editor se puso en contacto conmigo para comunicarme que quería trasladar al papel La orgía perpetua, sólo pude sentir la felicidad propia de los sueños cumplidos, y un orgullo muy grande porque alguien hubiera considerado que mi literatura tenía la calidad suficiente para ser impresa.
Publicar con una editorial pequeña significa, por una parte, saber que alguien ha creído en tu obra y que no la ha publicado pensando en las cifras, pero por otra supone la incapacidad de llegar al público en igualdad de condiciones con respecto a los autores editados por los titanes del sector. En España se publican al año más de sesenta mil títulos, y los libreros tienen poco espacio en sus mesas de novedades para los libros que consideran menos comerciales o que no vienen respaldados por el nombre de una gran editorial. Eso por no adentrarme en el pantanoso terreno de la distribución.
12.- ¿Seguirá manteniendo su blog? ¿Le pagan por escribir su blog? ¿Cómo puede mantener un nivel de visitas tan alto y con tantos comentarios?
Mi intención es seguir manteniendo abierta La orgía perpetua, aunque, la verdad, la pérdida del anonimato de su autora no ayuda demasiado a cumplir ese deseo en las condiciones creativas ideales, pero, bueno, estoy hablando de algo común, en mayor o menor medida, a todos los autores que firman sus obras con nombre y apellidos.
Y no, no sólo no cobro por escribir mi blog, sino que pago por ello: anualmente desembolso cierta cantidad por mantener un dominio propio (laorgiaperpetua.com) y un alojamiento.
Con respecto al nivel de visitas, el boca-oreja es fundamental en la Red, y se establece a través de enlaces. En cuanto a los comentarios, tengo la tremenda suerte de contar con lectores muy fieles, que llevan dos años participando en la bacanal de Ella y la han hecho algo suyo. Por otra parte, cada semana aparece un número considerable de nuevos orgiastas, que se suman a la fiesta llenos de entusiasmo y generosidad.
13.- ¿Cuanto de verdad y cuanto de invención hay en el personaje de ELLA? ¿Se considera exhibicionista? ¿Atrae lectores que una XX diga, piense y actué como una mujer liberada en el más amplio sentido de la palabra?
Imagino que en Ella hay tanta verdad y tanta invención como en cualquier otro personaje literario (no debemos olvidar que La orgía perpetua es un blog literario, no una bitácora personal). Desde el preciso instante en que alguien decide contar algo y pasarlo por su criba particular, ofreciendo unos datos y omitiendo otros, ya está haciendo ficción. Si regresamos al maestro Flaubert, él afirmó aquello de “Madame Bovary soy yo”, y el buen hombre tenía mostacho y pene. Así que como para que yo me atreva a decir que no soy Ella, que no tengo nada que ver con una treintañera cosmopolita que vive en los albores del segundo milenio de la era cristiana.
¿Exhibicionista? Como mujer en absoluto. Como escritora supongo que sí. Un autor que no sepa desprenderse de cualquier tipo de corsé creativo no podrá respirar en condiciones, y de eso, evidentemente, se resentirá su escritura.
Que una XX piense, hable y actúe como una mujer liberada atraerá a unos lectores y hará salir corriendo al resto, pero no creo que un escritor deba aspirar a la complacencia generalizada. Aún así, tengo que decir que ignoro lo que atrae y lo que aleja a los lectores de una obra, o tal vez prefiera no saberlo. Jamás me he puesto frente al teclado tratando de escribir algo que provocase esto o aquello en quienes iban a leerme, ni con intención de disparar el contador de visitas de mi blog. Eso me parece demasiado fácil y obsceno, de una obscenidad muy chunga, en absoluto orgiástica.
Nos puede poner un post para los lectores de Literaturas.com
Pues como la experta en estas lides es Ella, y ahora está de vacaciones, yo me limitaré a dejar impresa la huella de mis labios en forma de beso fortísimo para todos los lectores de esta publicación, a modo de agradecimiento emocionado por el amor que profesan a la literatura.
por Nacho Fernández - Madrid Junio 2007 |