| Siempre esperada con expectación, vuelve la escritora Elia Barceló y esta vez por partida doble: primero, por alzarse por segunda vez con el Premio Edebé de Literatura juvenil con la novela Cordeluna y en segundo lugar por Corazón de tango, su nueva apuesta literaria y uno de los platos fuertes de 451 Editores, Editorial vinculada al grupo Edelvives y dirigida por Javier Azpeitia. Barceló regresa por sus fueros: fantasía seductora con el trasfondo del tango y Buenos Aires, unos tiempos en los que el tango ponía música a la vida de la ciudad.
Luis García
Regresas a la novela por partida doble, y lo haces en Corazón de tango en una nueva Editorial.... 451 Editores.... ¿por qué te has decidido a abandonar Lengua de trapo?
Elia Barceló
Yo siempre me he sentido muy bien en Lengua de Trapo y no se trata de que los abandone ahora sino más bien de que he seguido a Javier Azpeitia, que fue director literario de Lengua de Trapo desde mi primera novela con ellos. Él me habló de esta nueva editorial, me contó sus planes, la orientación que pensaban darle y el tipo de textos que les interesaban. Me gustó mucho la idea y, como a ellos les gustó “Corazón de tango” no hubo ningún problema. Yo nunca me he limitado a una sola editorial. En literatura para adultos he publicado también con Ediciones B, con Edaf y con Minotauro; en juvenil trabajo con Edelvives, Edebé y Alba, hasta la fecha. Y supongo que en el futuro lo haré también con otras editoriales, si llegamos a acuerdos interesantes para ambas partes.
Luis García
¿Qué es Corazón de tango?. Hábleme de su novela....
Elia Barceló
Se trata de una novela bastante híbrida, como casi todas las mías. Por una parte es fantástica, pero toda la sección central es absolutamente realista e histórica, ya que sucede en Buenos Aires poco antes de 1920. Es también y sobre todo una historia de amor y el tono general es trágico y tanguero, inspirado tanto en letras de tango como en la realidad social porteña de la época. De hecho, lo que yo quería mostrar era cómo de la vida cotidiana del barrio de La Boca a principio de siglo XX surgen los tangos que ahora conocemos, pero quería que hubiera una vinculación con nuestra época, con la pasión del tango que ha venido desarrollándose en Europa en las últimas décadas. Y el amor como elemento vinculante era lo que mejor se adaptaba a mis propósitos, además de que yo debo de ser de las últimas defensoras del amor sin cortapisas como tema de novela “seria”.
Luis García
Una novela muy musical y seductora.... como el tango que todo lo inunda.... y una novela en primera persona.... ¿se la podría enlazar con tus anteriores novelas?
Elia Barceló
Sin lugar a dudas. Están muchos de los elementos básicos de mi narrativa: lo fantástico, el amor absoluto, el pasado que influye sobre el presente, el rigor documental en las partes realistas. En esta hay más música, por razones obvias, y menos misterios. El lector sabe casi desde el principio lo que va a suceder y, casi como en una tragedia griega, sabe que sucederá y él no podrá hacer nada por evitarlo. La narración en primera persona tampoco es nada nuevo en mis novelas. Suelo usarla cuando me interesa que el lector tenga varios puntos de vista sobre los mismos hechos.
Luis García
¿Como nació Corazón de tango?
Elia Barceló
Hace unos años, unos amigos apasionados del tango nos convencieron para hacer unos talleres de fin de semana. Yo me aficioné enseguida; mi marido algo menos. Empecé a oir tangos, a fijarme en las letras, a buscar información sobre la época en la que surgieron. Tuvimos ocasión de ir a Buenos Aires por motivos de trabajo y, por supuesto, nos las arreglamos para ir a La Boca y ver el ambiente y los cuadros de Quinquela Martín. Entonces empecé a escribir lo que ahora es el principio de la novela y que al principio se iba a llamar “Tríptico del tango” e iba a ser una historia contada desde tres puntos de vista: el del hombre actual, el de la mujer actual y el del fantasma de tiempos pasados. Luego la cosa se fue desarrollando, la historia empezó a interesarme cada vez más y quise saber cómo había sido todo en aquel tiempo en que La Boca era un gran barrio de inmigrantes llenos de esperanzas que casi siempre se vieron frustradas. Poco a poco la novela fue tomando forma hasta ser lo que ahora presento.
Luis García
Y de nuevo Argentina de fondo, como en tu anterior novela, Disfraces terribles.........., ¿casualidad?
Elia Barceló
Argentina y lo argentino siempre me han gustado, supongo que desde que descubrí a Julio Cortázar. Creo también que no está bastante valorado lo que Argentina ha hecho por Europa en el campo cultural, literario, artístico... Ha sido siempre una relación de mutuo enriquecimiento, aunque los europeos siempre hayamos pensado que sólo fuimos nosotros los que aportamos algo. Y además, tratándose de tango, no tenía mucho más donde elegir. Supongo que, si uno quiere, puede hablar de tango en Finlandia –ellos lo consideran su baile nacional-, o de flamenco en Japón, pero la novela resultaría muy, muy distinta.
Luis García
Y además Premio Edebé con Cordeluna....¿Te mueves mejor en el terreno de la literatura juvenil o en el de digamos.... la de adultos?
Elia Barceló
Yo no veo diferencias, la verdad. Quizá para otro tipo de escritor la cosa sea muy distinta, pero yo soy el tipo de novelista al que le encanta narrar, contar historias con peripecias, sentimientos, conflictos, dificultades, misterios, secretos... Eso contacta con un tipo concreto de lector que no tiene edad, que busca salir de su realidad cotidiana durante unas horas o unos días para vivir otros tiempos, lugares, mentes, improbabilidades incluso. Yo me aburro leyendo larguísimos monólogos reflexivos, por muy buena que sea la prosa, y el tipo de lector para el que escribo es como yo. Eso no significa que rebaje el nivel de exigencia literaria, ni en el estilo ni en la estructuración de los materiales, pero no busco que el lector esté todo el tiempo teniendo que mirar en el diccionario y pensando que el texto debe de ser muy bueno si resulta tan pesado de leer. Por eso mis novelas juveniles son también interesantes para un lector adulto: porque no son “para los 15 años”, sino “a partir de” y la gente que en mi opinión vale la pena, tiene aún sus quince años en algún rinconcito del corazón o del cerebro.
Luis García
Porque no es la primera vez que ganas dicho Premio. Sorprende que a pesar del éxito de novelas como El secreto del orfebre, tu reconocimiento te haya llegado en el terreno de la literatura juvenil....
Elia Barceló
No es de extrañar, considerando que nunca me he presentado a un premio de literatura para adultos. Yo entré en este mundo editorial por puro placer, sin pretender nunca vivir de ello o hacerme un nombre y una carrera en el establishment literario nacional. Cuando tenía algo escrito que me parecía lo bastante bueno como para intentarlo, buscaba alguna editorial que tuviera interés en publicarlo. Ahora me he ido haciendo un huequecillo en el panorama de la narrativa en España y algunos otros países, pero todo ha ido viniendo despacio, paso a paso. Claro que me gustaría que una novela mía para adultos ganara un premio prestigioso, pero siempre que fuera la novela que yo quiero escribir. Nada de ponerse a ver qué está de moda, qué tiene posibilidades y qué no. Yo escribo porque disfruto muchísimo con ello; si el placer desaparece, ya no vale la pena.
Luis García
¿Es más difícil escribir para chicos o jóvenes?. Tengo la sensación que sus juicios suelen ser mas certeros pero mas agradecidos...........
Elia Barceló
A mí no me parece más difícil, siempre que el tema elegido sea algo que les interese. No se le puede pedir a un joven de dieciséis años que se apasione por “Doctor Fausto” o incluso por “Don Quijote”. No lo entienden, no les afecta; sus angustias y preocupaciones están a años luz de su experiencia. Ningún joven soporta un tono nostálgico porque la nostalgia es algo que aún no pueden sentir por falta de años, sin más. Cuando uno escribe para jóvenes tiene que recordar cómo se sentía uno a su edad y qué cosas le preocupaban: su propio futuro, el amor, las decisiones a las que uno se enfrenta en la vida, la amistad, las relaciones con padres, maestros, adultos en general, la aventura, los misterios y secretos que hay en todo, las cosas imposibles... Si se les da lo que necesitan –y que no es tan diferente de lo que también queremos muchos de los lectores adultos- entonces son muy agradecidos, muy sinceros en sus críticas, muy apasionados. Eso es maravilloso para cualquier escritor. El que una persona de quince años te diga que una novela tuya le salvó un periodo asqueroso de su vida y le ha ayudado a ver más claro, a tomar una decisión o, simplemente, a olvidarse por un tiempo de su angustia adolescente vale más que una reseña entusiasta en una revista, aunque eso también haga mucha ilusión.
Luis García
Y te lo digo desde el conocimiento directo de tener una hija lectora de trece años muy exigente con las lecturas..... De hecho cuando algo no les gusta, son incapaces de disimular como suelen hacer muchos críticos.............
Elia Barceló
Es que nadie tendría por qué disimular. Yo leo muchísimo y no me gusta todo lo que leo. Me entusiasmo con lo que me va y, si puedo, lo reseño en algún sitio para compartirlo. Si no me ha gustado, no me molesto en pregonarlo. Cada uno es muy libre de formar su propia opinión. Me parece que a los jóvenes habría que dejarles la libertad de decir sin ninguna traba si les ha gustado o no, y enseñarlos a que expliquen por qué. Cuando yo estaba en el instituto (hace ya algunos años) teníamos que escribir trabajos sobre obras obligatorias hablando bien de ellas, porque para eso eran clásicos indiscutibles. Tuvo su gracia porque me enseñó a mentir con cierto aplomo. Pero en la universidad tuve la suerte de dar con un profesor al que no le importaba que tu juicio fuera positivo o negativo, siempre que lo justificaras en el texto. Nunca olvidaré cuánto disfruté destrozando “Tender is the night”, de Scott Fitzgerald (“El gran Gatsby”, por el contrario, me había encantado). Cualquier día de estos me la volveré a leer, a ver si es como yo la recuerdo o se trataba simplemente de que yo no tenía la edad necesaria. Si queremos formar lectores con criterio propio, no debemos imponerles el nuestro, sino enseñarlos a leer como analistas. Es un esfuerzo que vale la pena porque, además de pasarlo bien, se aprende a pensar. Y eso cada día se hace menos en nuestras escuelas, por desgracia.
Luis García
Cultivas además la Ciencia Ficción he incluso el genero de terror en el que te has atrevido con la novela El contrincante. (Minotauro – 2004). De hecho, eres una admiradora de Stephen King.... ¿Cómo combina una novelista como Elia Barceló con el autor norteamericano?
Elia Barceló
Stephen King es, a mi juicio, uno de los mejores narradores estadounidenses vivos. Es el gran realista americano actual. Y su sentido del ritmo, de la tensión y de la ambientación es de lo mejor del mundo. Tiene problemas a veces dibujando personajes femeninos, suele abusar de coloquialismos y de un sentido del humor cada vez más grosero, pero cuando se concentra –hay primeros capítulos modélicos- escribe novelas que uno no puede literalmente dejar de leer. Mi admiración es de colega a colega, razonada, analizada. He pasado muchos ratos aprendiendo de él, descubriendo cómo me hace lo que me hace. Lo he hecho también con muchos otros: con Cortázar, con Torrente Ballester, con Poe... Así se aprende. Mi novela “El contrincante” fue mi primera historia realmente larga. Creo que he aprendido muchas cosas desde entonces, pero estoy contenta con esa novela. Disfruté muchísimo de escribir una novela de terror, sobre todo las partes más ambiguas, y no descarto volver a hacerlo. Me gusta cambiar de géneros, ver de explorar las fronteras que tiene cada uno de ellos, ver si soy capaz de ir un poquito más allá; también me gusta mezclar, combinar... es como meterse en la cocina y probar cosas para mejorar un plato. Hasta ahora esos “experimentos”, como “El vuelo del hipogrifo” me han dado muchas satisfacciones.
Luis García
No es una pregunta con trampa... muchos colegas me lo han comentado en mas de una ocasión, y yo siempre les comento de King (Stephen) es un escritor maravilloso, cuya única pega es que nunca se sabe cuándo escribe una novela con la mano izquierda (Missery) o con la mano derecha....
Elia Barceló
Te doy la razón, en principio, pero si te repasas su enorme lista bibliográfica verás que sería prácticamente imposible que todas le hubieran salido redondas. Además de que él sólo trabaja en un género –amplio, sí, pero uno solo- y al cabo de casi cuarenta años ya es difícil seguir siendo original, escalofriante y tan efectivo como al principio. Pero están “Salem’s Lot”, “The Shining”, “It”, “Pin up”, “The green mile”, “Low men in yellow coats”... sólo por eso soporta uno cosas como “On a Buick 8”, que es el equivalente en literatura de terror al arte abstracto frente al figurativo: uno sabe con el cerebro qué es lo que está intentando, pero no le llega al corazón.
Luis García
Supongo que ahora vendrá la promoción, mero, ¿qué nos deparara en el futuro Elia Barceló?
Elia Barceló
Pues sí, ahora estaré una semana en España para presentar la novela en Madrid, Barcelona y Bilbao. Luego a casa, a ver si entre mi trabajo en la universidad, mi familia, alguna conferencia, algún congreso y otras hierbas aromáticas encuentro tiempo para ponerme por fin a escribir una de las dos novelas que tengo empezadas. Una es una novela policiaca ambientada en Innsbruck, mi ciudad, en la que el tema principal es la identidad en todas sus derivaciones (nacional, regional, lingüística, sexual, de clase, etc) y que a pesar de ser novela negra, está concebida también como un híbrido de géneros. La otra es una novela digamos del estilo de “Disfraces terribles”, realista, en la que casi todos los personajes son mujeres de mi edad, y a través de una trama policíaca, habla del efecto que el pasado compartido tiene sobre el presente actual. De momento las dos están empezadas y las dos luchan por ganar y conseguir que las escriba. Por otro lado, tengo dos juveniles también empezadas y una que se va coagulando en mi interior y que sería fantástica y larga. Ya veremos qué pasa. En cuanto lo sepa, serás el primero en saberlo. |