| Nacida en Nápoles, Alessandra Amitrano vivió en Bolonia, París, Londres y Madrid, lo que sin duda le dará una visión cosmopolita de la vida. Autora de cortometrajes, Broken Barbie que ha sido traducida al español y está en trámites de hacerlo al inglés y al francés, configura un dramático fresco de la vida actual de la juventud, esa juventud que como Stella se pasa la vida buscando de manera obsesiva a aquellos que son como ella.
Luis García.- Alessandra Amitrano, toda una desconocida para una dura novela... ¿Cómo nació Broken Barbie?
Alessandra Amitrano.- Pues la verdad España no es tan desconocida para mi. Estuve en Madrid dos años y mi tesis de final carrera fue un libro sobre el cortometraje español. Nadie lo había escrito nunca, y por eso fue publicado por la filmoteca valenciana y presentado en el festival de cinema joven de Valencia donde además aquel año yo estaba de jurado. Además escribí con Antonio Llorens un libro sobre el director catalán Paco Betriu. Broken Barbie nació... como todo lo que escribo. Son cosas que vienen de la realidad y cosas de ficción. En ese momento de mi vida, creo que la realidad es el argumento mas interesante. Siempre me ha atraído explorarla. También en mis videos, siempre me han atraído las cosas extrañas de la realidad… como mi documento sobre el sadomasoquismo… Ahora está muy de moda, pero cuando lo hice yo, hace bastantes años, era un argumento muy raro.
L. G.- ¿Y cómo diste con ese personaje tan atormentado? ¿Cómo lo fuiste perfilando?
A. A.- La vida de algunas chicas es superdramática, y merecía la pena contarla. Además las chicas, algunas de ellas, viven en un estado de continua eleccion del tormento. No se trata tanto de ser victima de algo como de vivir en sintonia, en empatia con un determinado tormento. Stella no es una victima, y lo sabe.
L. G.- Un personaje victima de su tiempo, de su siglo diría yo... ¿Te inspiraste en alguien real?
A. A.- Stella es una chica, un individuo, con su propia historia, con su propio corazon... Dejemos a los psicologos en televisión hablar de los problemas de nuestros tiempos...
L. G.- ¿Podríamos catalogar la novela como novela para jóvenes?
A. A.- No puedo responder, lo siento. Para mi la vida no está hecha por categorías.
L. G.- ¿Tiene la novela algo de autobiográfica?
A. A.- Pues seguro... como todo lo que voy escribiendo. Me procura dolor vivir a veces, me cuida escribir.
L. G.- Eres una perfecta desconocida, al menos en España, y sin embargo ya eres una autora reconocida en otros países... ¿Cómo llevas la vorágine del éxito?
A. A.- En Italia tuve bastante éxito es verdad... es una experiencia compleja, pero te digo que soy el anti starlettismo por excelencia. Así que era diva antes del éxito y antidiva ahora. Lo que ya no tengo ahora es la libertad de ser mala, tanto en Internet como en las fiestas, o en los circuitos donde me movía (undergound). Ahora tengo que ser más discreta, más equilibrada (menos flashatona se dice en Roma). Pero sobre todo ahora soy madre de un niño de 10 meses.
L. G.- ¿Tan difícil te parece ser feliz en esta sociedad, en este siglo?
A. A.- Cierto que esa sociedad es una mierda alucinante, pero creo que cada época tiene tanto el mal como el bien dentro. Quizás ahora está peor, pero... yo soy feliz. Creo que para ser feliz es necesario crecer, eso sí. Tienen que darte el tiempo de esperar que pase, siempre. Y por lo tanto trabajar, eso continuamente. Trabajar sobre ti entiendo. Ser feliz no es fácil, pero es posible, trabajando cada día por ello. Y si un día no lo haces, no importa, la vida esta hecha también de mañanas (en el sentido de futuro, no de parte del día).
L. G.- ¿Qué referentes literarios tienes, si los tienes?
A. A.- Más cinematográfico. Pero el referente más grande es la realidad. Cuando era joven miraba mi vida desde fuera y la encontraba terrible o maravillosa...
L. G.- ¿Y qué estás escribiendo actualmente?
A. A.- La historia de Mary, una mujer de periferia. Tiene tres hijos y un cabrón de marido. Es muy guapa, pero ella no lo sabe, ella no sabe nada. Nada de nada. |