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Miguel Baquero
Hace diez años, en el marco del Círculo de Crítica de Fuencarral, nació la conocida como “crítica acompasada”. Se trata de un género novedoso donde se combinan por igual un factor hasta ahora inusual en la crítica, como es el humor, con otros dos que, si un tiempo fueron habituales, hoy han sido relegados y están en trance de desaparecer, como son la expresión clara y sin aires eruditos y la postura comprometida. Esto sobre todo, el compromiso del crítico, es lo que en último extremo caracteriza a la crítica acompasada, una crítica que página a página, línea a línea, va demoliendo a los autores más alabados por el sistema, en lo que constituye no un ataque personal contra un determinado autor (como muchos, de visión menguada y ególatra, han querido ver) sino un ataque contra el sistema cultural y literario en general, contra esas componendas y falsos valores que todos sabemos existen, están ahí, pero preferimos mirar para otro lado; postura que si en un lector y en un autor es lamentable, en un crítico no deja de ser cuasi delictiva.
Esta nueva crítica, en fin, pretende recuperar ese viejo papel abandonado. Ello, junto a sus novedosos métodos, junto a esa visión irónica de la que parte, y junto a ese tinte de creación literaria que pretende dar a sus textos, ha provocado que, poco a poco, haya ido teniendo mayor número de lectores, se hayan interesado por ella las universidades y escuelas literarias y, finalmente, haya desembocado en el libro. Un aspecto éste, el de darlo a la imprenta, en el que esta humilde publicación, Literaturas.com, fue pionera, al editar hace unos meses los Cuadernos críticos de Clandestino Menéndez, uno de los cultivadores de esta nueva crítica. Hoy nos complace ver que ese frente que abrimos con la intención última de dar a conocer a nuestros lectores lo que se comenzaba a cocer en el mundo literario, tenga su continuación con un libro como La gran estafa , de Manuel García Viñó, escritor y estudioso de la novela, crítico de larga tradición y que puede considerarse como el alma mater del Círculo de Fuencarral y de la crítica acompasada.
Editado por Vosa y con el subtítulo: “Alfaguara, Planeta y la novela basura”, La gran estafa analiza punto por punto, al modo acompasado, varios novelas de algunos de los novelistas que el sistema actual considera como “punteros”; novelas que en su gran parte han merecido por parte de los críticos el calificativo de obras maestras, imprescindibles, sublimes, y otros términos con los que se despacha esa crítica acomodada más atenta a contribuir a la publicidad y a los intereses del grupo mediático para el que escriben, y también más adocenada y abandonada a la inercia, que dispuesta a cumplir su papel de guía de lectores y rectora de escritores.
Almudena Grandes, Antonio Gala, Muñoz Molina, Javier Marías, Rosa Montero y alguna otra más son las “figuras” cuyas obras pone en tela de juicio este libro, siempre partiendo del humor, del olfato literario y en ocasiones del simple sentido común, que le lleva a encontrar entre las páginas cientos, miles de chistes involuntarios, de incongruencias que conducen a la risa (aunque la mayoría de las veces al sonrojo). Por no hablar de las frases hechas, tan contrarias a lo que se supone es la buena literatura (un escritor ha de ser siempre original en su expresión), pero que en La gran estafa se recolectan a brazadas, por montones, en hectáreas, para sonrojo de quienes se creen (y nos quieren hacer creer) que son escritores exquisitos, artistas y gente sensible.
Un libro, en fin, recomendable no sólo para practicar la risa (siempre tan sana y corrosiva) sino también para aprender, aquellos que escriben, de los errores de los demás, y aquellos que leen, a cultivar el oído literario. |