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Óscar Esquivias

"Me da la sensación de que el “lector medio” español está más que acostumbrado a la alteración fantástica de la realidad "

José Ángel Barrueco

Óscar Esquivias (Burgos, 1972) dejó de ser, hace tiempo, una promesa de las letras españolas para convertirse en una firme realidad. Ya lo avalaban algunos galardones: el Letras Jóvenes de Castilla y León, el Premio Arte Joven de la Comunidad de Madrid, el Premio Ateneo Joven de Sevilla. Es autor de relatos desperdigados en revistas y de las novelas El suelo bendito , Jerjes conquista el mar , Huye de mí, rubio e Inquietud en el Paraíso . Por ésta última acaba de obtener el IV Premio de la Crítica de Castilla y León.

Inquietud en el Paraíso es una magnífica novela coral, primera parte de una trilogía, que desarrolla dos tramas paralelas ambientadas en la ciudad de Burgos: el empeño de un canónigo en visitar El Purgatorio y los prolegómenos de la guerra civil española. Dos locuras, pues: una, imaginaria y medio fantástica; la otra, realista y brutal.

Pregunta: ¿De dónde arranca esta idea, fenomenal, disparatada y aventurera, de la obsesión del canónigo don Cosme Herrera por viajar al Purgatorio, partiendo de la Catedral de Burgos?

Respuesta: Seguramente de mi gusto por las novelas de Julio Verne, en las que abundan los personajes que proponen viajes en apariencia imposibles, los preparan metódicamente y finalmente los llevan a cabo. Estos personajes quijotescos siempre me han divertido mucho.

P: Una de las virtudes, y aciertos del libro, es esa trama paralela de la búsqueda del Purgatorio, trama de corte fantástico. ¿Crees que el lector medio español está preparado para asumir ese registro fantástico aplicado a un género (la guerra civil, en este caso) dominado por el realismo?

R: En realidad, la novela está contada en clave realista y no hay propiamente una trama fantástica. Casi todos los personajes consideran el plan del padre Herrera un absoluto despropósito y le tratan casi como a un perturbado. En cualquier caso, me da la sensación de que el “lector medio” español está más que acostumbrado a la alteración fantástica de la realidad, al menos eso se deduce de las listas de libros más vendidos que aparecen en los periódicos.

P: La novela está repleta de hallazgos. Uno de los más divertidos es cuando llevan el Cristo a la peluquería. ¿Ese pasaje está inspirado en algo o lo inventaste para el libro?

R: Yo he oído a algún guía de la catedral afirmar con absoluta seriedad que a la imagen del Santo Cristo le crecían el cabello, la barba y las uñas, cosa que los turistas escuchaban con aparente credulidad. El episodio que yo escribí sólo es la consecuencia lógica de esto.

P: La novela da un vuelco a la narrativa sobre la guerra civil española, ya que aporta frescura y, sobre todo, mucho sentido del humor al relato, amén del registro fantástico que hemos mencionado. ¿Te planteaste esa veta humorística antes de comenzar a escribir el libro o, por el contrario, fue surgiendo a medida que avanzabas en la historia, junto a los personajes?

R: Mi primera intención fue situar la novela durante la Primera Guerra Carlista, con Zumalacárregui en el lugar del personaje de Sanjurjo, pero pronto me di cuenta de que el momento óptimo era 1936. Por tanto, la ambientación histórica está al servicio de la trama novelera (el proyecto del viaje al Purgatorio) y no al revés. Esto implicaba manipular la realidad según mis intereses, modificarla con libertad y –si era necesario– con humor. Éste surge de forma natural de las situaciones y del carácter de los personajes: yo no he hecho ningún esfuerzo especial para que la obra sea divertida o graciosa, al contrario, creo que es una historia terrible.

P: ¿Qué autores te influyeron, o tuviste en cuenta, a la hora de escribir Inquietud en el Paraíso ?

R: Me rondaban por la cabeza Madrid, de corte a checa de Agustín de Foxá, La forja de un rebelde de Arturo Barea y también otras obras como El diario del año de la peste de Daniel Defoe, La peste de Camus, Paz en la guerra de Unamuno, Sebastopol de Tólstoi o El país de las últimas cosas de Paul Auster. En general, me interesaban aquellas novelas en las que una ciudad se convertía en una trampa para sus habitantes.

P: Has escrito para jóvenes y para adultos. En alguna parte afirmabas que, en ambos casos, te entregas a la tarea con la misma intensidad. ¿Podrías señalar si hay alguna diferencia entre escribir una novela destinada a un lector adulto y una destinada al lector adolescente? Lo digo para quien considere, erróneamente, que la literatura juvenil es un género menor.

R: Para mí, la diferencia más notable es que las llamadas novelas juveniles suelen estar protagonizadas por personajes que tienen la misma edad de los lectores a los que se dirigen. Yo siento un amor infinito por los autores que me apasionaron de joven y por eso siempre busco suscitar el mismo entusiasmo entre mis lectores adolescentes. Desde luego, rechazo absolutamente que la literatura juvenil deba ser un género ñoño, simplón o menor.

P: La reciente concesión del IV Premio de la Crítica de Castilla y León, organizado por el Instituto de la Lengua de Castilla y León, supondrá la edición de una antología de tus relatos y poemas cortos. ¿Sabes cuándo se publicará este tomo? ¿Encontraremos textos inéditos, o ya publicados, o ambos?

R: El libro se publicará a comienzos del año 2007. Quiero rescatar textos desperdigados en las revistas literarias en las que comencé a publicar. Ahora mismo estoy preparando la antología y no he decidido del todo su contenido, pero supongo que incluiré también algún inédito. En cualquier caso, me gustaría que fuera una suerte de homenaje a aquellas publicaciones en las que me fogueé como escritor.

P: Actualmente vives en Roma, merced a una beca para escribir un libro. ¿Se trata de la continuación de Inquietud… ? Si es así, ¿cuándo podremos disfrutar de sus páginas?

R: El proyecto por el que recibí la beca de la Academia de España en Roma no tiene nada que ver con esta trilogía. En Italia estoy siguiendo los pasos del compositor francés Héctor Berlioz que, con 28 años, estuvo becado en la Villa Medici. Quiero novelar el tiempo que pasó Berlioz allí, pero no me atrevo a aventurar en qué fecha terminaré la escritura ni, mucho menos, cuando se publicará el libro resultante.

P: ¿Qué nos encontraremos en la segunda parte de esta trilogía, titulada La ciudad del Gran Rey ? ¿Puedes adelantar algo a los lectores?

R: Creo que lo educado por mi parte es no desvelar nada y permitir que cada lector llegue al libro sin ninguna pista, con inocencia. Me lo agradeceréis.

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