borde Sumario. Opinión. Colaboraciones
 

Mirando al "yo"

Walt Whitman & Emily Dickinson

 

Alejandro Tobar

 

Breve conxtextualización

 

 

 

 

Tanto Emily Dickinson (1830-1886) como Walt Whitman (1819-1892) son voces fundamentales dentro y fuera de la literatura norteamericana. Mientras que Whitman está considerado como una de la más notorias e innovadoras figuras en el S.XIX, mostrando una vía alternativa al pesimismo vital de T.S.Eliot, Dickinson encarna un perfil único; presentada por algunos biógrafos como solitaria, tímida al extremo, frágil y cerrada a todo lo que no fuese literatura, otros, en cambio, la muestran como una rebelde, excéntrica y poseedora de un extraordinario sentido del humor; Natalie Ginzburg escribió que «tuvo una vida similar a la de cualquier otra mujer soltera, envejeciendo en su pueblo, con flores, un perro, el correo, el cementerio... pero era un genio... ninguna de esas mujeres era una gran poeta, exceto Emily» (1). Resulta ardua tarea la de separar el mito de la realidad en el caso de ambos escritores. Tanto Dickinson como Whitman han dejado un legado intemporal que se erigió como fundamental en la poesía del siglo XIX.

Estados Unidos era por entonces una democracia emergente en pleno asentamiento de su idiosincrasia e identidad. Los valores victorianos predominaban y esto conllevaba un punto de discordia entre los senderos de entradas de ambos autores a la Literatura.

Whitman, nacido en una familia de clase económica baja, llegó al mundillo literario por la vía editorial, la periodística y gracias a sus viajes a las zonas sureñas como Nueva Orleans, lugar en el que se topó con nuevas y diversas realidades y formas de vida, mientras que Dickinson venía de un ámbito puritanista y economicamente pudiente de Nueva Inglaterra. Estas cuestiones identitarias la sobrevuelan obsesivamente (incluyendo tanto su identidad como poeta como su identidad como mujer). El contrato social requería de la mujer una actitud modesta y retirada; o como Dickinson sugiere: escondida.

Es el momento del auge de la metrópolis, que Whitman proyecta como emblema americano. Dickinson, por contra, no presta atención a este nuevo fenómeno cultural urbano; ella trenzará su poesía por el mundo en que mejor se mueve: el rural.

El conflicto del género, la sexualidad y el erotismo

Whitman experimenta un vasto cambio desde sus primeros poemas hasta la primera edición de Hojas de Hierba, transformando el tono lírico inicial en uno más provocativo e innovador. Incluye temas y alusiones sexuales a lo largo de toda su poesía; en ocasiones, como se ha dicho, no puramente retóricas sino con un marcado tono de provocación. Estas arriesgadas invitaciones encontraron resistencia y chocaron a menudo con la reticencia de sus admiradores. Tal es el caso de David Thoreau, para quien el carácter sexual de los poemas adquieren un aura desagradable, ya que no veía en ellos una celebración del amor sino una expresión de «animalidad descontrolada». En la década de los sesenta, con una nuevo edición de su libro, adoptó el autor una actitud más ecléctica, pero no centrada en su orientación homosexual sino en la celebración de la sexualidad femenina. En Enfant´s d´Adam , Whitman parece hablar de un despertar sexual que America no quería o no estaba todavía preparada para escuchar.

Otra innovación significativa en relación a este conflicto del género y la sexualidad la conforma el hecho de haber inventado un término referido a la atracción o amor entre hombres, «adhesiveness»; y otra, «amativeness», para la atracción y sentimientos hombre-mujer.

El conflicto de género que trata Dickinson atiende a razones muy distintas. De acuerdo con Joyce Appleby, quien dijera «la personalidad humana es masculina», se establece para una mujer del XIX una traba, un freno: la consecución del «yo» pasa por subordinarlo, como mujer y esposa. En relación, a esto, es muy importante subrayar la gran cantidad de ansiedades que la escritora sufría a causa de su sexo.

La sexualidad y el amor en su poesía discurren en una línea simbólica, de modo que no resulta tan obvia como la de Whitman. Dado que la feroz hambre de amor sentida por Emily nunca fue satisfecha, ella interpretó este fracaso como un cruel rechazo y creció con una rabia reprimida hacia la figura materna; se resentía de su condición de mujer y por ello se rebelaba contra el rol femenino tradicional. Un buen ejemplo de este uso simbólico es la ecuación poética comida=amor (food=love), cuyas raíces vienen creciendo desde su infancia.

I had been hungry, all the years --
My Noon had Come -- to dine --
I trembling drew the Table near --
And touched the Curious Wine --

Walt Whitman: aproximación a Hojas de Hierba

En 1845 Whitman escribe un cuaderno titulado Pictures ; En él exhibe una amplia gama de imágenes discurridas en su mente; anticipan cuadros, viñetas, figuras históricas, fantasmas y efigies que más tarde se asentarían con Hojas de Hierba .

La irrupción de la fotografía en Norteamérica fue un fenómeno cultural sin precedentes, un radical y privilegiado medio de captura de la idiosincrasia y la emergente diversidad democrática. Whitman coincide con Gabriel Harrison en sus afirmaciones visuales y estéticas, concretamente con el «carpintero» como reflejo del estilo norteamericano. Si la fotografía permite al autor aproximarse a las ilimitadas posibilidades de exploración de su país, la pintura —especialmente la de género— contribuirán asimismo a definir su visión democrática. El autor nos habla de la necesidad de un realismo social y un espíritu esteta.

Las primeras Hojas , con 12 poemas, aparecerán en algunas librerías de Nueva York y Boston en 1855 (alrededor de 800 copias). Su título atiende a la premisa de «folios populares». Habrá hasta 8 ediciones (en vida del poeta), revisada por el propio Whitman a lo largo de su vida.

Dickinson y sus contemporáneas norteamericanas

Ya desde las primeras publicaciones de su poesía en la década de los noventa, tanto los grupos estudiantiles como feministas le otorgaron un trato de excepción, de rara avis literaria, tal y como ella diría «el único canguro entre la belleza» (2). Continuamente ha sido alineada o bien del lado de las grandes escritoras británicas de su tiempo (las hermanas Brontë) o bien con el grupo de escritores americanos pertenecientes al movimiento renacentista. Todavía hoy, y de forma creciente, está considerada una modernista dentro de la vestimenta del siglo XIX, sin conexión alguna con el resto de sus contemporáneas. Las consecuencias de este hecho han sido la permanencia de su estatus de mito, de un modo aislado, algo que ella había elegido y que tiene claro reflejo en su vida.

En vida, no gozó de las mismas condiciones que las escritores de fin de siècle ; éstas no se escondían en áticos ni necesariamente habían de renunciar al matrimonio e hijos. Sarah Piatt, por ejemplo, una poeta relevante en el siglo posterior, dio a luz a ocho hijos de los cuales seis llegaron a la madurez, e incluso así pudo publicar más de 440 poemas, muchos de ellos de temática política considerados entre los más relevantes de todo el siglo

El hecho de que Dickinson quisiera escribir no para el hoy sino «para cualquier tiempo», también contribuye a perfilar su imagen de figura única y singular de la literatura.

Bibliografía

- Emory Elliot (1991) Historia de la Literatura Norteamericana . Madrid. Eds. Cátedra, S.A.

- Ezra Greenspan (1995) The Cambridge companion to Walt Whitman . Cambridge University Press.

- Félix Martín (2003) Walt Whitman . Madrid. Ed. Síntesis.

-Sally Wehmeier (2000) Oxford Advanced Learner´s Dictionary. Oxford Universisty Press.

- Wendy Martin (2002) The Cambridge companion to Emily Dickinson . Cambridge University Press.

- Walt Whitman (1995) Hojas de Hierba. Antología bilingüe . Translator: Manuel Villar. Madrid. Alianza Editorial.

Otros recursos:

- http://www.waltwhitmanarchive.org

- http://www.emilydickinson.org

- http://www.bartleby.com

(1)http://www.emilydickinson.org

(2) Johnson, Thomas H and Theodora Ward, eds. The letters of Emily Dickinson. 3 vols. Cambridge, MA and London. The Belknap Press of Harvard University Press, 1958.

Literaturas.com