WHO IS ME, POETA DE LA CENIZA, EL CONTEXTO DEL AUTOR
Este libro inconcluso de Pasolini se sitúa en la época en la que éste visita la ciudad de Nueva York y continúa su línea autobiográfica, muy presente en toda su obra. La poesía de Pasolini que nace a mediados de los 50 en dialecto ha crecido tanto para la redacción de este libro que el propio autor parece cansado de ella; así, la única poesía que concibe es la acción, y toda emoción fuera de la vivencia -y de la vivencia como acción- es criticada y abandonada:
“ Las acciones de la vida solo serán comunicadas,/ y serán ellas, la poesía,/ porque, te repito, no hay más poesía que la acción real/ (tú tiemblas solo cuando la encuentras/ en los versos, o en la rosa,/ cuando su evocación es perfecta)./ Siempre anhelaré esa poesía/ que es acción en sí misma, en su desapego de las cosas,/ en su música que no expresa nada/ más que la propia árida y sublime pasión por sí misma” .
Este periodo es el último de su prosa novelada, en él escribe Teorema en 1968 y póstumamente Petroleo en 1975, sin embargo es el comienzo de su escritura -en el fondo su continuación- más ideológicamente explícita. Desde 1965 a 1975 escribe una decena de libros, entre ellos se encuentran obras muy importantes para comprender el pensamiento y la vida de Pasolini, me refiero a Cartas luteranas de 1976 y a sus Escritos corsarios de 1973-1975. Con respecto al teatro escribe Orgia y Porcile en 1968, Calderon en el 1973 y tres obras más póstumas en 1977, Affabulazione , Pilade y Bestia da stile . Finalmente en el cine es el periodo que engloba La terra vista dalla luna (1966), Che cosa sono le nuvole? (1967), Edipo re (1967), Appunti per un film sull'India (1967-68), Teorema (1968), La sequenza del fiore di carta (1968), Porcile (1968-69) y Appunti per un Orestiade africana , (1968-69) del cual se habla en el libro de poemas.
POESÍA COMO AUTOBIOGRAFÍA
Todo este libro de Pasolini está sembrado de versos que aluden a su situación familiar; de hecho, esta obra nos resulta especialmente útil ya que informa de sus sentimientos con respecto a las personas más cercanas. El tono autobiográfico lo confirman los tres primeros versos:
“Soy uno/ que nació en una ciudad de pórticos en 1922./ Tengo pues cuarenta y cuatro años, que llevo (muy) bien”.
Tras estos tres primeros versos hace un introducción general -de unos veinte- general a la propia obra, anticipando muchos de los aspectos que aparecerán después. Aquí, además, ya aparecen los temas propios y recurrentes del poeta: la política, el amor, la escritura y la lengua.
Lo familiar en Whos is me, poeta de la ceniza como ya hemos anunciado se encuentra transido de elementos concretos familiares:
" Mi padre murió en el 59,/ mi madre está viva ".
Esta madre y este padre, uno muerto y la otra viva, no dejarán de estar presentes para siempre en la obra de Pasolini. El padre como modelo a evitar, aunque reconozca su amor hacia él, y la madre como ejemplo de valor y ternura, es ella quien viaja a Roma con el niño Paolo. Su hermano, no me refiero a la vida sino al poema, desaparece muy pronto tras las primeras páginas:
" Todavía lloro, cada vez que pienso/ en mi hermano Guido,/ un partisano asesinado por otros partisanos, comunistas/ (pertenecía al partido de Acción, pero porque yo se lo/ aconsejé:/ él había empezado la Resistencia como comunista) ".
El poeta retoma más adelante, en este primera etapa del libro sus sentimientos por la madre: " Lo más importante en mi vida ha sido mi madre "; y también situaciones vividas con el padre, su reacción ante el primer libro de poemas del hijo:
" Le produjo un placer inmenso recibirlo, lo sé: éramos grandes enemigos, pero nuestra enemistad formaba parte del destino, estaba más allá de nosotros (...) ¡aquel libro dedicado a él estaba escrito en dialecto friulano! ¡El dialecto de mi madre! El dialecto de un mundo pequeño, que solo él podía despreciar -o aceptar, en todo caso, con la paciencia de un padre... ".
Pasolini tiene una imagen de su madre casi pura, medio virginal, semejando a la ternura del " Hay madre en el mundo un lugar que se llama París " de César Vallejo. Aquí el poeta muestra su visión del matrimonio, donde la ternura es elemento preponderante:
" Así, mediante ella, ese mundo pequeño, inferior,/ campesino, casi negro, que él despreciaba,/ lo había convertido en un esclavo:/ pero esta vez el tampoco lo sabía./ No sabía que su amo era ese amor/ que, a través de una mujer-niña (¡mi madre!),/ bella, de cuello hermoso y un alma demasiado inocente/ de ángel incapaz de vivir fuera de un pueblo, o del campo,/ había frustrado todas sus certezas morales ".
Resulta interesante cómo Pasolini conecta la figura del padre con el fascismo, y su oposición al padre parece tomar después un cariz político:
" Debo agregar que mi padre aprobaba el fascismo./ Y he aquí la segunda contradicción, la pública:/ el fascismo no toleraba los dialectos (...)/ Con el ocaso del fascismo comenzó el ocaso de mi padre./ Lo del fascismo es una excusa, con la que también/ justifico mi odio,/ injusto, hacia ese hombre: debo sin embargo/ confesar que es un odio/ horriblemente mezclado con compasión. "
Este odio que siente por el padre es matizado posteriormente: " Porque debo recordar/ que, en el amor inicial por mi madre,/ también había un amor por él: y un amor sensual ". Todo lo anterior y lo que vendrá después, recuerda notablemente a la película Mamma Roma , parece casi un trasunto de lo tratado en estos primeros versos. Pasolini contará lo que supone la ruptura con lo paterno y la nueva situación a la que se incorporan madre e hijo en la ciudad de Roma:
" Huí con mi madre, una maleta y algunas joyas que/ resultaron ser falsas,/ en un tren lento como un mercancías,/ por la llanura friulana cubierta con un manto de nieve/ delgado y duro./ Íbamos a Roma./ Habíamos abandonado a mi padre/ junto a una estufa de pobres,/ con su gastado abrigo de militar/ sus iras horribles de cirrótico y sus síndromes paranoicos ".
Las semejanzas con Mamma Roma se acentúan cuando Pasolini habla de la persona que les ayuda y, posteriormente, pone de relieve la llegada -no deseada y recibida con distancia- del padre:
" Llegamos a Roma,/ ayudados por un tío afable,/ que me ofrendó un poco de su sangre (...)/ Mi madre tuvo que rebajarse a trabajar de criada por un/ tiempo./ Y yo nunca me curaré de este mal./ Porque soy un pequeño burgués, y no sé sonreír.../ como Mozart (...) Entre tanto mi padre/ nos había alcanzado/ y nosotros nunca hablamos de nuestra fuga, la de mi/ madre y la mía./ Fue un hecho normal, un desplazamiento en dos etapas./ Vivíamos en una casa sin techo y sin revoque,/ una casa de pobres, en el último arrabal, cerca de una/ prisión ".
La imagen que Pasolini tiene de sus ancestros persiste, existirá una glorificación de la madre y un odio hacia el padre, no exento de compasión.
LA POLÍTICA EN WHO IS ME
Ningún tema tratado permanece aislado en la obra de Pasolini, podríamos decir que todos se encuentran en menor o mayor medida en el resto del conjunto. La política se difumina y posteriormente empapa toda su obra, su creencia determina su visión familiar, nacional y literario. No resulta nada extraño encontrar la asociación de la que hablamos antes, padre = fascismo, en cuanto a representación extrema de una autoridad degenerada; recordemos los episódicos ataques de ira de su padre cirrótico. El caso de la lengua es semejante, lo hemos comprobado ya, Pasolini escribe sus primeros libros en dialecto porque el fascismo no lo tolera; dentro de este último aspecto encontramos también su visión de la nacionalidad. En Poeta de la ceniza los planteamientos políticos son más explícitos que los aspectos familiares, esto no implica que se deje de lado esta temática porque en mi opinión subyace a todo el poemario. Pasolini nos recuerda su primera vocación cuando escribe los poemas Ruiseñor de la Iglesia Católica en 1943:
" Esos hijos de campesinos, ya más crecidos,/ se ataron un día el pañuelo rojo al cuello/ y marcharon / hacia la cas del gobierno cantón, de puertas/ y palacetes venecianos./ Así fue como supe que eran peones,/ y que por lo tanto había patronos./ Simpaticé con los peones y leí a Marx ".
Después, a juzgar por sus propias palabras, su pensamiento se hace más carnal y menos idealista, pierde ese halo romántico, y se encarna en unas palabras mucho más duras hacia la burguesía:
" Por cierto, qué importante es, aun en el sentido más/ miserable,/ una situación económica:/ no importaba que fuera rico en cultura y amor,/ importaba mucho más que yo, ciertos días,/ no tuviera cien liras para un afeitado ”.
Este reproche a la burguesía y a su forma de entender el mundo se hace extensible a toda la burguesía, no sólo a la italiana y a la situación del poeta:
" La burguesía italiana que me rodea es una caterva de/ asesinos./ Y no espero por cierto mejor recibimiento de la/ burguesía americana./ En el mundo del capital la vida es una apuesta/ a ganar o perder:/ es la condición humana del laicismo burgués ".
Este pseudo paisaje descrito por Pasolini, recuerda la cruel imagen lorquiana de Poeta en Nueva York , donde la gente se arroja desde los rascacielos durante el crack del 29. Recordémoslo, Pasolini se encuentra también Nueva York cuando escribe estos poemas, él mismo se verá engullido por la metrópolis. Pero Pasolini no es pesimista, propone la acción como forma de enfrentamiento:
" Hay que clamar más fuerte que nunca el desprecio/ contra la burguesía, gritar contra su vulgaridad,/ escupir contra la irrealidad que ha elegido como única/ realidad,/ no ceder ni en un acto ni en una palabra/ en el odio absoluto contra sus policías,/ sus jueces, su televisión, sus periódicos:/ y aquí/ yo, pequeño burgués que lo dramatiza todo,/ tan bien educado por una madre de dulce y tímida/ alma/ de moral campesina,/ quisiera hacer un elogio/ de la inmundicia, la miseria, la droga y el suicidio:/ yo, poeta marxista privilegiado,/ que posee instrumentos y armas ideológicas para/ combatir,/ y suficiente moralidad para condenar el puro acto del/ escándalo,/ yo, hondamente respetable,/ pronuncio este elogio, porque la droga, el asco, la rabia/ y el suicidio/ son, junto con la religión, la única esperanza que queda:/ contestación y pura acción ".
Creo que este fragmento del poemario aclara el planteamiento político del autor, que se continúa a lo largo del poema porque es una escritura de acción pero sobre todo una acción de escritura.
LAS REFERENCIAS A LA PROPIA ESCRITURA DE WHO IS ME
La trayectoria poética del propio autor se describe en algunos versos. Lo paradójico es que Pasolini nos insta dentro del poema a olvidar el poema y traza un recorrido preciso por su obra: la ternura, cargada de significado político en sus primeros libros en dialecto, sus obras de madurez y finalmente el desencanto poético con su correspondiente superación a través de la acción política. La paradoja está servida cuando se compara con Rimbaud:
" En cuanto a la poesía, empecé con ella a los siete años:/ pero no era precoz sino en voluntad./ He sido un "poeta de siete años"/ -como Rimabud- pero sólo en la vida ".
Hay que entender bien este verso, se compara con el francés pero en lo que atañe a la vida, no a la escritura, es decir: vida cargada de acción igual a vida poética - especialmente si se es escritor. Unos cuarenta versos después nos habla del material de su escritura, muy distinto al de Rimbaud:
" En el 42, en una ciudad en la que mi país es tan igual/ a sí mismo/ que parece un país de ensueño, con la gran poesía de lo/ no-poético,/ rebosante de campesinos y pequeñas industrias, mucho/ bienestar,/ buen vino, buena comida,/ gente educada y tosca, algo vulgar pero sensible,/ en aquella ciudad publiqué mi primer librito de versos,/ bajo el título, conformista por entonces, de' Poesías a Casarsa', dedicado, por conformismo, a mi padre ".
Según el autor, al menos en ese momento de su vida, me refiero hacia el 1966, los versos de esa época son los que mejor consideración tienen por su parte, esta apreciación está quizá teñida de nostalgia ante "el joven que siempre fue y deseó ser Pasolini":
" Esos versos friulanos son mis versos más bellos/ (con los que escribí hasta los veintitrés o veinticuatro años,/ publicados más tarde bajo el título 'La mejor juventud',/ y con los versos italianos de la misma época,/ nacidos de aquella honda elegía friulana/ de masoquista, exhibicionista y masturbador,/ entre las moreras y los viñedos vistos con el ojo más/ puro del mundo;/ esos versos se llaman 'El Ruiseñor de la Iglesia Católica',/ y su 'falsete' suena aún como una música sutil/ y atroz que me en canta y me atrae) ".
Que Pasolini encuentra en la poesía una solución vital como después sucederá con el cine queda claro en estos versos:
" Todo, en la poesía, podía encontrar una solución./ Era como si Italia, su descripción y u destino,/ dependiera de lo que yo escribía,/ en versos imbuidos de realidad inmediata,/ ya nada nostálgica, como si la hubiese conquistado con/ mi sudor." Y así, esta escritura capaz de resolver los problemas de una nación se vive: "Y hoy os diré que no sólo hay que comprometerse/ escribiendo/ sino viviendo ".
Creo que Pasolini optará finalmente por la vía cinematográfica porque el cine es más marxista que la escritura, en cuanto que es un lenguaje más universal, menos nacional y más realista:
" Os he contado esto/ evitando ser poético/ para que tú no me leyeras como se lee a un poeta ".
La decisión aparece tomada y resulta irreversible:
" Mientras me interrogo/ a la luz del sol de un Manhattan desierto,/ descubro que/ yo (que sólo a través de la literatura he podido ser/ poeta)/ ya no soy un literato".
Así la poesía, en su abandono, dará lugar a una concepción distinta del mundo, la acción vital habrá de ser la única acción poética, esa es la única poesía, que en definitiva le importa a Pasolini :
"Las acciones de la vida sólo serán comunicadas,/ y serán ellas, la poesía,/ porque te repito, no hay más poesía que la acción real/ (tú tiemblas solo cuando la encuentras/ en los versos, o en la prosa,/ cuando su evocación es perfecta)./ Siempre anhelaré esa poesía/ que es acción en sí misma, en su desapego de las cosas ".
EL CINE EN WHO IS ME
Lo cinematográfico, como hemos dicho, permanece atento a los restantes elementos de la estética de Pasolini. Esa estética, que se ha venido a llamar del "descampado", penetra todas la obra del autor. Quiero subrayar la continuidad de este elemento estético y ampliarlo hacia lo interno de los personajes. Los personajes, por ejemplo, de Saló o las 120 jornadas de Sodoma como los muchachos de Mamma Roma , se encuentran en un descampado sentimental y psicológico. Pasolini llega a lo cinematográfico desde la literatura y finalmente se olvida de ésta, aunque no completamente. La relación con la literatura, que evoluciona, no deja nunca de penetrar su mundo cinematográfico, recordemos, por ejemplo, su ensayo Cine de Poesía . Además, Pasolini adapta muchas obras literarias fundamentales para nuestra cultura, por lo que su abandono nunca es definitivo: Edipo de Sófocles en 1970, Las mil y una noches en 1974, El Decamerón de Bocaccio en 1971, Los cuentos de Canterbury de Chaucer en 1972, Saló o las 120 jornadas de Sodoma de Sade en 1975. Lo que verdaderamente refleja este Who is me, poeta de la ceniza es el conflicto entre el cine y la literatura, y se nos habla de la problemática existente entre ambos. Pasolini, recordando una entrevista y preguntándose a sí mismo acerca de su porqué responde:
"Respondía siempre que lo hacía para cambiar de técnica,/ que necesitaba una técnica nueva para decir una cosa/ nueva,/ o bien, al contrario, que decía siempre lo mismo,/ y por eso tenía que cambiar de técnica: según las variantes/ de mi obsesión./ Pero no era del todo sincero respondiendo así:/ la verdad se encontraba en lo que había hecho hasta/ entonces./ Después advertí/ que no se trataba de una técnica literaria,/ perteneciente casi a la misma lengua con la que se/ escribe:/ sino que ella misma era una lengua.../ Entonces confesé las razones oscuras/ que presidieron mi elección:/ ¡cuántas veces, rabiosa e intempestivamente,/ declaré querer renunciar a la ciudadanía italiana!/ Pues bien, al abandonar la lengua italiana, y con ella,/ poco a poco, la literatura,/ renunciaba a mi nacionalidad./ Decía no a mis orígenes pequeño burgueses,/ huía de todo lo que es italiano".
CONCLUSIÓN
Creo que esta pequeña obra de Pasolini ayuda a comprender el planteamiento global de su obra. En ella se dan cita todas las facetas de lo artístico junto a lo político. De hecho, esto último termina subordinando no sólo a aquello sino a la totalidad de la vida: familia, instituciones, etc. Sus obras siguen siendo fundamentales para el espectadores, críticos y directores. Decir Pasolini es decir coherencia en el compromiso, eso es algo de lo que no muchos artistas en la actualidad pueden presumir. Es probable que las próximas corrientes de cine político lo tengan como uno de sus principales baluartes aunque hoy en día la política y el cine, desafortunadamente, se hayan alejado con respecto a la proximidad que tuvieron durante los años 60 y 70. La obra de este autor se presenta como un estilo consolidado dentro de la historia del cine, tanto como lo es, por ejemplo, la de Courbet en la pintura, y no parece que en ese aspecto su posición vaya a variar sustancialmente pase lo que pase.
Bibliografía consultada:
- Gimferrer, Pere. Cine y Literatura . Seix Barral, Barcelona, 1985.
- Pasolini, P.P. y Rohmer, E. Cine de Poesía contra cine de prosa . Anagrama, Barcelona, 1970.
- Pasolini, P.P. Who is me, Poeta de la ceniza . DVD ediciones, Barcelona, 2001.
Filmografía consultada:
1962 · Mamma Roma (Mamma Roma) ·
Guión: P.P. Pasolini con la colaboración de Sergio Citti
1964 · El evangelio según San Mateo (Il vangelo secondo Matteo) ·
Guión: P.P. Pasolini
1966 · Pajarracos y pajaritos (Uccellacci e uccellini) ·
Guión: P.P. Pasolini
1967 · Edipo, el hijo de la fortuna (Edipo Re) ·
Guión: P.P. Pasolini de la obra de Sófocles
1970 · Medea (Medea) ·
Guión: P.P. Pasolini sobre la obra de Eurípides
1972 · Los cuentos de Canterbury (I racconti di Canterbury) ·
Guión: P.P. Pasolini basado en la obra de Goffrey Chaucer
1975 · Saló, o los 120 días de Sodoma (Salo o le 120 giornate di Sodoma) ·
Guión: P.P. Pasolini y Sergio Citti
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