| Nerea Riesco, bilbaína de nacimiento pero sevillana de adopción, es licenciada en periodismo por esta ultima ciudad, Sevilla, en la que llegó a trabajar en diferentes medios: Radio Guadalquivir, Amanecer Radio, Canal Sevilla Radio, Giralda Televisión, Sevilla 2000.... Su carrera literaria nace en el 2002 cuando publica Ladrona de almas , un libro de relatos que navega entre la inocencia y la ironía y con el que comenzó a ser considerada como una de las jóvenes promesas dentro de la literatura de nuestro país. Con El país de las mariposas , novela histórica ambientada en la colonización de Nueva España durante el siglo XVI, Nerea Riesco obtuvo el IX Premio Ateneo Joven de Novela.
Luis García.- Nerea Riesco, ganadora del Ateneo Joven de Sevilla 2004 con El país de las mariposas, una novela histórica. ¿Vivimos un renacer del género?
Nerea Riesco.- Sé que nunca se puede ser realmente objetivo con la historia pero he intentado documentarme por diferentes fuentes y ser fiel a los hechos. Sea como sea, la novela tildada así es una delicia. Con ella se rompen las sólidas fronteras de los aburridos libros de historia para poder curiosear en la alacena de Nostradamus, revolcarse en la cama de Lucrecia Borgia o arañar el corazón de Hitler. Creo que es lógico que los lectores disfruten con ello.
L.G.- ¿Qué le supuso en lo personal y en lo profesional el alzarse con dicho Premio?
N.R.- Ser galardonada con el Ateneo Joven de Sevilla supone una gran alegría porque es un premio muy prestigioso, pero también es una responsabilidad. Me sentí dichosa, era la demostración de que lo de escribir no era para mí simplemente un hobbie. Indudablemente, el premio ha supuesto que mucha más gente conozca de mi existencia profesional, a fin de cuentas, el escritor escribe para que le lean y cuanta más gente te conozca, más gente te leerá.
L.G.- Cuénteme como nació la novela, cual fue su génesis....
N.R.- La idea surgió cuando conocí la vida de uno de los personajes reales: Fray Diego de Landa, que luego a pasado a ser un personaje secundario. Su vida me atrapó. Descubrí que lo que uno cree que está bien y lo que nos inculcan culturalmente a creer que está bien, hace a veces que el ser humano se debata en un mar de dudas que le lleve a cometer actos desafortunados. Fray Diego llegó al Yucatán y se enamoró de la cultura maya, de hecho se embarcó en la labor de intentar crear un “diccionario” maya-castellano porque estaba convencido de que sólo a través del mutuo entendimiento se podría llegar a conocer realmente al otro. Pero en un momento dado, descubrió que algunos de sus feligreses compartían el culto al nuevo dios con el culto a las deidades precolombinas (algo que por otra parte era lógico en aquellos momentos de choque religioso). Él no pudo soportarlo y, en el famoso Auto de fe de Maní, quemó cientos de códices mayas. Más adelante escribió el libro “Relación de cosas del Yucatán” en el que se encuentran muchas de las bases que utilizaron futuros investigadores de la cultura maya y que fue la obra que Knorosov halló casi cuatro siglos después. Yo creo fray Diego quiso restituir de esa forma la memoria del pueblo maya. Mi interés por los inicios del periodismo, por la empatía y el choque de culturas hizo el resto.
L.G.- Una novela en cierta medida de aventuras.... como no podría ser de otra forma...., pero también con una historia de amor...
N.R.- A lo largo de estos meses he descubierto que se ha definido a El país de las mariposas tanto como de novela histórica, como de novela de aventuras… incluso, en algunos foros de internet, está colocada en el apartado de novela romántica. Eso me gusta. Demuestra que se trata de una obra viva, versátil. El encuentro entre los dos personajes principales de mi novela, Mariana y Miguel, es una metáfora sobre el encuentro de las dos culturas, sobre el mestizaje y sobre el amor. Su relación es tan bella y evocadora que me hace pensar en lo dichosos que somos de esta combinación producto de nuestro encuentro. Ellos se aman pese a las diferencias, las imposiciones y las circunstancias sociales, porque en el fondo el amor es el sentimiento más fuerte que mueve a los seres humanos. Cuando se ama todo parece posible.
L.G.- Y una novela sobre unos pueblos, los Mayas, los Aztecas......... excesivamente desconocidos.... ¿crees necesario reivindicar literariamente, para bien o para mal, el papel de España en la colonización de Hispanoamérica?
N.R Yo vivo en un lugar privilegiado para encontrar información directa sobre la época ya que en Sevilla se encuentra el Archivo de Indias, pero también es cierto que los datos que yo encontraba eran de los que se escribieron con la mentalidad de “este lado del océano”. Tenía mucho interés en saber cómo se sintieron los que se vieron sorprendidos por una nueva cultura a la que tuvieron que adherirse por obligación. Tuve la suerte de contar con un grupo de amigos en México que me ayudó muchísimo y a los que les agradezco su dedicación cuando la novela era sólo un sueño mío. Estuve mucho tiempo leyendo crónicas de indias, cartas y obras literarias de mujeres de aquella época para que mi protagonista, Mariana Enríquez, pudiera expresarse como ellas en las cartas que le escribe a Felipe II al comienzo de cada capítulo y en las que le cuenta las maravillas que descubre en Nueva España. Me duele profundamente pensar en los abusos, en el dolor infringido y en tantas cosas bellas que quizás no podamos conocer por culpa de esa imposición de una cultura sobre otra. Siempre digo que los seres humanos no cambiamos con el paso de los años y que en la actualidad seguimos pensando que nuestra cultura es mejor que la de otros y nos empeñamos en imponerla. Mi novela es un canto al conocimiento y al acercamiento a la cultura de los demás y que los demás se acerquen y conozcan la nuestra… sin imponer nada. Que cada uno tome lo que le interese y le haga feliz.
L.G.- La tolerancia no es precisamente una de las virtudes de nuestro mundo.... ni del siglo XVI...
N.R.- La palabra “tolerancia” no me gusta demasiado. ¿tolerar el qué? ¿que otro no sea como yo? El país de las mariposas es una novela histórica basada en hechos ocurridos en el XVI pero que muy bien puede compararse con lo que nos ocurre hoy día. Siempre somos los mismos; en el México del XVI o en el Irak del XXI. Nos movemos por los mismos intereses, tenemos miedo a las mismas cosas… No nos queda otra que verle futuro a esta “empatía de culturas” porque es a lo que nos encaminamos. Sólo podremos enriquecernos tomando lo bueno de cada uno. Pero espero que haya respeto y que no se pierdan identidades en el camino.
L.G.- Y una novela que arranca en el Berlín de la posguerra.... ¿Por qué?
N.R.- Uno de los personajes reales de mi novela es Knorosov, un hombre excepcional que dedicó gran parte de su vida a descifrar el lenguaje de los antiguos mayas. Vivió el momento de la toma de Berlín por parte de los rusos y allí encontró el libro Relación de cosas del Yucatán que escribiera Fray Diego de Landa. Esa unión entre los dos separada por la menudencia de cuatro siglos me pareció increíblemente extraordinaria y evocadora. Tenía que escribir sobre ello.
L.G.- Este verano has tenido ocasión de formar parte de las “tertulias literarias de la Semana Negra de Gijón”, en esta ocasión con la Novela Histórica como excusa... ¿Gratificante la experiencia?
N.R.- Maravillosa experiencia, sin duda alguna. La Semana Negra de Gijón, como bien dices, sirve de excusa perfecta para que los escritores tomen contacto entre ellos y salgan durante unos días de esa deliciosa burbuja en la que normalmente viven… inmersos en sus mundos. De vez en cuando es interesante relacionarse con gente que disfruta con lo mismo que tú.
L.G.- Novela histórica, negra, erótica.... ¿no se percibe un intento de reivindicar la NOVELA con mayúsculas, en unos tiempos en que parecía estar cayendo en el ostracismo?
N.R.- ¿Ostracismo?, espero que no. Soy terriblemente optimista en ese sentido. Creo en la sensación de plenitud que uno siente junto a un buen libro. Creo que la gente lee, que disfruta leyendo, que se informa sobre literatura… ahora sólo queda que haya más fomento desde los medios. Fíjate que hay poquísimos programas de televisión dedicados a la literatura, y siempre a horas de menos audiencia, en cambio hay cientos de ellos dedicados al mundo del corazón (por llamarlos de alguna manera). Es por eso que da la impresión de que la gente no se interesa por la literatura. Se considera que lo que no aparece en los medios no interesa, pero es un error. No concibo un mundo sin la literatura.
L.G.- ¿Qué referentes literarios tiene Nerea Riesco? ¿Cuáles son sus lectores de cabecera?
N.R.- Bueno, me gusta la literatura latinoamericana: García Márquez, Cortazar, Neruda…
L.G.- ¿Y que está preparando actualmente?
N.R.- Trabajo en mi nueva novela, también histórica y en la que también la mujer tiene un papel importante. Creo que la historia que aparece en nuestros libros de referencia se ha contado por hombres, e incluso me atrevería a decir que para hombres. A las mujeres, salvo honrosas excepciones, nos han dejado fuera casi siempre de esa élite de seres humanos que cambian el rumbo de la historia. Pero hay muchas mujeres que han tenido papeles importantes en las circunstancias políticas de países, en los cambios de mentalidades, que han influido en la cultura… me gusta poner un altavoz para que se escuchen sus voces. |