Me llamo Sara y viví entre las uvas negras.
Viví en las noches de risas estiradas hacia mis cicatrices.
Y una costra, la fuente en que te di a beber del ruido limpio de nuestros corazones tronando entre las sábanas.
Porque ayer en ti y en mí y por los cauces de mis llagas corre el amor y la mentira y vuelas con tus manos en mi cuerpo.
El fin fue nuestra búsqueda.
Tú me rozas y yo despierto entre los brazos sin destino que aún no conoces.