Sumario. Defensor del lector
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Premios Literarios


Sr. Nacho Fernández:


Leí con atención el editorial "Producciones de Presencia" que escribió para su revista digital Literaturas.com.


Es cierto lo que usted dice. Yo he participado en varios concursos: Alfaguara, Planeta, Biblioteca Breve de Seix Barral, etc. En el de Alfaguara, creo que no llegaron a enviar mis novelas, porque de haberlo hecho, habría ganado. Eso es seguro. Participé dos años consecutivos y nada. Ni siquiera de finalista. Igualmente de las otras editoriales que promueven concursos. Porsupuesto, siempre cabe la posibilidad de que yo sea una mala escritora, o tal vez, una pésima escritora, pero si nosotros, los que nos dedicamos a satisfacer el interés de nuestros lectores, únicamente nos preocupamos de narrar o escribir asuntos tales como "Delirios" de Laura Restrepo,  la última ganadora del Premio Alfaguara, creo que los lectores irían desapareciendo poco a poco.

Yo me considero una escritora audaz, trato de tener una prosa simple, entendible, sin caer en chabacanerías, que de ellas estamos hartos. Parece que los que forman parte del jurado en los concursos se olvidan que los escritores famosos se deben a su público lector, que está conformado la mayoría de las veces por gente común y silvestre, que lo que desea es pasar buenos momentos sumergido en una historia que lo envuelva, lo atrape
y le haga vivir cosas que jamás podría hacer, a no ser que sea leyendo esas novelas. A ellos no les interesa si la historia tiene alta calidad literaria, o un estilo lingüístico depurado, o tal vez se haya escrito en primera y en tercera persona al mismo tiempo. Claro, muchos de nosotros, lo digo como lectora, nos nutrimos de la calidad literaria, pero a mí en particular, no me atraen las novelas aburridas por más calidad que tengan. Tampoco estoy de acuerdo en que todo escritor latinoamericano deba limitarse a escribir asuntos regionales como prostitución, problemas políticos, drogas, mafias colombianas o historias de inmigrantes. Resulta que la mayoría de los escritores latinoamericanos se han convertido en analistas políticos. Creo que es un estigma que debemos borrar cuanto antes. Por otro lado, muchos de esos temas son de orden global, lo único es que no ocurren en Cali, Lima, Caracas o Buenos Aires.

Lo felicito por atreverse a plantear de manera seria el tema de los Premios Literarios.  Yo no vuelvo a participar en otro. Ya lo venía analizando, y al leer su editorial me convencí.  Por lo menos en literatura, no participo más. ¿A qué jurado le podría interesar leer "El cóndor de la pluma dorada" o "La hija de Hitler" ? Si lo que ellos están esperando es la historia tortuosa de un hombre que se encuentra con que su mujer después de tres días de ausencia, está más loca que de costumbre, lo que sucedía era que no había reparado en ello y a final de cuentas termina quedándose con su loca. Cada loco con su tema, digo yo. Que si la historia estaba narrada en primera y tercera persona simultáneamente y los "entendidos" llaman a eso una "incursión maravillosa y contemporánea de la tercera dimensión en la literatura actual" (eso fue lo que leí en un artículo de alguien que quería ser más papista que el papa), allá ellos y sus problemas de personalidad o tal vez monetarios, porque como usted dice, Sr. Fernández,  debido a la presión que ejercen los agentes literarios en muchos casos y las propias editoriales en otros, a ellos no les interesan los nuevos escritores ni una novela realmente buena. Les interesa quedarse con lo que saben que se vende, aunque lo que hayan escrito sea una obra mediocre. Yo también compro discos por inercia. Sé que no es tan bueno como el anterior, pero... ahí voy, compro el último disco de Luis Miguel. Pero ¿Y los nuevos oyentes, qué?


Atentamente,
B. Miosi