| Los dos elementos que el viajero capta en la gran ciudad son:
arquitectura extrahumana y ritmo furioso. Geometría y angustia.
En una primera ojeada, el ritmo puede parecer alegría, pero cuando
se observa el mecanismo de la vida social y la esclavitud dolorosa de
hombre y máquina juntos , se comprende aquella típica angustia
vacía que hace perdonable, por evasión, hasta el crimen y el bandidaje.
“Poeta en Nueva York”. Federico García Lorca

Ante una época vertiginosa de colosal apogeo revolucionario en lo científico y tecnológico, frente a un momento histórico donde se han producido más innovaciones tecnológicas que en toda la historia precedente, es importante detenernos un momento, para reflexionar sobre el papel de las humanidades en el mundo contemporáneo, y las revistas culturales (1), , espacios para la imaginación, creación, el placer estético, la reflexión, la crítica y la memoria, siempre han tenido como protagonista al ser humano (sentir, pensar, hacer) por lo tanto, favorecen prioritariamente a la humanización del individuo, pero hoy día, las crisis y desafíos, tal vez son aún mayores que las del propio Guttenberg (2).
Las características de silencio, exilio y marginación, han sido señal de la existencia de las humanidades, y específicamente de la literatura (3). Hoy, cuando campea regodeante por doquier, a causa de un racionalismo límpidamente económico: la reproducción sin cuestionamiento, el mecanicismo absurdo, el dogma fabril, la alienación cotidiana, etc., a las humanidades, -a la literatura- se le busca con cierta expectativa. Por eso, “La aparición de una revista de literatura en estos tiempos es siempre motivo de celebración. Primero, porque es un desafío a la barbarie de la civilización tecnológica; después, porque es un compromiso con la cultura, que es el lugar de lo humano ”. (4)
Las revistas literarias, lejos de posibilitar la transmisión y circulación de ideas estéticas (5), de ser vehículos de promoción y consolidación de grupos literarios, de exploración, innovación y trasgresión literaria, etc., han concretizado la acción de quienes creen en la movilidad de estos, un logro-desarrollo compartido.
En la actualidad, a las revistas culturales, no sólo se les pide ser espacios de libre expresión, también se les reclama, ser punto de encuentro que brinde una permanente lectura-reflexión-crítica, frente a una sociedad pragmática, hedonista y utilitaria, cuyos valores de vida sólo son: competir, producir, consumir, acumular.
La literatura además de ser expresión humana, cumple "funciones" dentro de nuestra cultura, que son analizadas desde la ciencia. Entre otras están: la función ideológica, la pedagógica, la poética y la social […] La novela, el cuento y, sobretodo, el ensayo, dictan la reconceptualización de las formas de ver y conocer la vida. Entonces, la función social de la literatura pertenece al ámbito artístico […] La función social de la literatura consiste en procurar ser un instrumento de crítica, ser el vehículo coyuntural entre el intelectual y sus lectores, ser un medio de comunicación de conciencia, ser un cuestionador de determinismos, y un propositor de identidad. Pretende la multiplicación y diseminación de la unión, integración y reorganización de las relaciones sociales. (6)
Las revistas literarias comprometidas con su tiempo (7), deben facilitar la toma de conciencia de la situación del momento, dilucidar en sus expresiones artísticas un cuestionamiento del vivir diario, con miras siempre, a una sociedad mejor. (8)
Parte de su vocación social, es estar al tanto de los avances sociales y culturales, por discutirlos en su justa dimensión, rompiendo las limitantes de los medios de comunicación que la mayoría de veces, sólo se rigen por intereses económicos, así la palabra escrita, se torna idea, reflexión, pero sobre todo, crítica (9). Así las revistas, abren caminos y tienden puentes para la verdad, son sitios que concilian la amplitud de criterios, la apertura a distintas corrientes ideológicas, como medios de conocimiento, análisis y degustación literaria de y para la sociedad.
“El crítico, dice Tayne, debe desconfiar de los nombres célebres, de las grandes palabras, del entusiasmo; no debe tomar las aspiraciones y las exigencias de nuestra sensibilidad como pruebas y certidumbres, debe descomponer las leyes de la óptica moral, debe estar muy prevenido contra las ilusiones de la palabra, contra los dogmas de la opinión, contra los delirios de la admiración, contra los compromisos del partido; debe investigar y marcar los puntos débiles en una época, en una nación, en un hombre, en sí mismo.” (10)
Otro punto que destacaré, es que, las revistas culturales, han ayudado a cimentar una literatura regional de todos nuestros pueblos, de poder dar cuenta de lo que se crea en el “aquí” donde vivimos todos nosotros. De rescatar la literatura de la comarca, la literatura de provincia, ante un centralismo que siempre minimiza. El caso particular de México, es claro, la mayoría de las revistas, son editadas en la capital y son pocas las publicaciones en otros estados, que han logrado prestigio nacional. El centralismo, es irrefutable.
El esfuerzo de una revista independiente, por sobrevivir en este momento y en el pasado, es en verdad titánico, el gran reto, de no dejarse disolver en la dura escalada de mantener la periodicidad, es una proeza de recurrencia permanente. El factor económico, desde luego, es el principal enemigo. El mismo Salvador Novo y Xavier Villaurrutia se enfrentaron en 1928 a esa sombra que suele acompañar a las revistas independientes con capital económico bajo o mediano, con su revista Ulises , que posteriormente sería Contemporáneos . O en el peor de los casos, llegar hasta la muerte, como con la Revista Ilustrada Pegaso , que a pesar de su destacada venta de publicidad y bajo la dirección de nada menos que González Martínez, Efrén Rebolledo y López Velarde, no pudo vivir mas de un año:
“ Pegaso logró sobrevivir por cuatro meses y quince números, no sin salvar las dificultades impuestas por la falta de recursos y la deficiencia de los medios de impresión, reflejadas en retrasos, defectos tipográficos y erratas. Apoyada sobre todo en el prestigio de sus directores y en una formula que no llegó a funcionar del todo, Pegaso quedó a la mitad del camino entre la revista literaria y la revista de información”. (11)
Rafael Solana, por su parte, director la revista Taller Poético, nos narra :
“La revista que hice yo solo o casi, cuyo propósito era el de lograr la concordia entre todos los poetas existentes en México; era una revista de unificación […] compraba yo el papel, poco, porque nuestras tiradas eran cortas, pero muy fino, y yo mismo vendía las suscripciones y los números sueltos…” (12)
Aquí, marcaremos una clara distinción que bien precisa Juan Pedro Delgado Pérez, (investigador de la representación y praxis de la revista literaria en México) con respecto a las revistas culturales que surgen de los principales centros intelectuales del país ( Universidad de México , Filosofía y Letras , Diálogos de la UNAM, Casa Tiempo por la UAM, UPN por el Politécnico Nacional, Revista de Bellas Artes por el INBA, La Palabra y el Hombre por la Univ. Veracruzana, etc.) donde precisa que, estas publicaciones, son un “órgano representativo de las instituciones”, esto es, portavoz de la extensión del conocimiento que generan, pero donde permean “actitudes académicas, intenciones políticas e imposturas intelectuales”. Entonces veremos, que su discurso es diferente, Delgado Pérez, arguye:
“Es poco frecuente que las revistas universitarias (las propiamente subsidiadas por la institución) y las estatales (aquellas impulsadas por los institutos de cultura o centros culturales legitimados en el campo) apelen al discurso de la contracorriente y la épica o reiteren la dificultad de la edición . Por el contrario, más que centrarse en los intereses y propósitos de la publicación literaria, estas revistas generan un discurso de extensión académica y cultural del organismo que las solventa”. (13)
Así lo demuestran claramente las editoriales de cada revista. Dicha lectura es innegable. Mientras una hace derroche de sus portadas en excelente papel y buen gramaje, deslumbrante diseño, a selección de color, la otra nos describe sus penurias, zozobras y quebrantos para apenas poder adquirir el papel. Tal vez, también a ello se deba una postura crítica más marcada en las revistas independientes. Obvio es, que su misma institucionalidad, el subsidio asegurado, la publicidad redituable, o el peso de los miembros “consagrados” de su plana editorial, (14)aleja del casi “heroico” camino de la supervivencia de la revista independiente que comienza o de bajo capital.
“ En general, la historia de la literatura en México no podría hacerse sin recurrir a las revista literarias o a los suplementos o a las páginas dedicadas a la literatura en los periódicos. Ya desde la Revista Azul y la Revista Moderna , la literatura y el periodismo no solo se hallan vinculados, sino que el periodismo, da un campo muy amplio para que los escritores sean, además periodistas, hombres de letras. Si vemos cómo se desarrolló el vanguardismo y las posteriores tendencias literarias, nos daremos cuenta de cómo la palabra escrita en revistas es decisiva para el ejercicio de esta profesión. Desde la Revista Moderna , hasta las últimas elaboradas por jóvenes, han contribuido a que el arte literario sea una forma constante, periódica y, digamos, decisiva de lo que ha sido desde hace más de cien años”. (15)
Entonces, vemos que la revistas culturales, siempre y en todas partes han representado a grupos, movimientos y eso les da cierta coherencia, regularmente se reúnen los que encuentran cierta afinidad ideológica o estilística, o en otros casos, el director, provoca dichas afinidades; distinguimos que son excelentes medios de difusión tanto para autores como para posturas estéticas, así mismo como entidades representativas de instituciones.
Ahora, valdría la pena esclarecer el porqué del involucramiento editorial, dicha “ ganancia simbólica ” como la entiende Delgado Pérez,
“ Se trata de un poder nacido al interior de la distinción de la práctica editorial, una autolegitimación y un reconocimiento ante los individuos que forman progresivamente los espacios sociales de interacción: la opinión-distinción generada por los familiares, por los amigos, por el campo cultural inmediato, etcétera. Tal autopercepción constituye el impulso para generar y mantener un proyecto literario como una revista. Es significativo que, en las situaciones desfavorables de producción, sea frecuente maximizar el estado negativo del campo cultural y el esfuerzo en efectuar la empresa, así como la reiteración de categorizar la edición literaria como un acto desinteresado, tal como si fuera una particularidad natural (normalización)…” (16)
De esta forma, el génesis de una revista cultural, parte de una legitimación racional literaria a través de la misma praxis editorial. Ve en dicha concreción impresa o hasta digital, la configuración donde las aspiraciones artísticas se cristalizan. Un espacio que ubica en escena la posibilidad no sólo de expresión, sino de reconocimiento; vemos entonces que la operación de escribir supone la de leer, como su correlativo dialéctico y estos dos actos conexos, necesitan dos agentes distintos. El acto creador es un momento incompleto y abstracto de la producción de una obra. Con esto, coincidimos con Sartre cuando afirma que: “Sólo hay arte por y para los demás”.
Finalmente, quisiera recalcarles mi invitación por brindar espacios de lectura-crítica-reflexiva en sus publicaciones, y no sólo de creación y degustación estética, los retos en literatura, creo que nunca se podrán acabar, en México, los amigos que editamos el suplemento Cultural “ Coordenadas de la Utopía ”, nos hemos propuesto algún día, llegar a editar una revista cultural que, como la coterránea, pero amarillista revista Alarma tenga tiradas superiores al millón de ejemplares… Como buenos lectores de Galeano, nosotros creemos en la utopía… Y es que simplemente, en un mundo donde persisten la intolerancia, el fanatismo, las actitudes mesiánico–redentoras–yanquis, la guerra, el odio, la destrucción. En un mundo donde la brecha entre los que lo tienen todo y los que no tienen nada crece desmesuradamente, nosotros intentamos conjuntar “ tabiques que construyan algo distinto, algo que reconcilie la memoria de la tradición con los tiempos que corren, algo que vuelva a proponer sentido. Eso sólo se logra pensando críticamente los axiomas del mundo moderno […] implica, como lo dijo Sheridan de Contemporáneos, crear una red que atrape algo (sentido), pero que al mismo tiempo deje afuera algo (lo que no lo tiene), que selecciones hacia ambos lados, y por ello discuta con el mundo que le tocó vivir y que lo ilumine .” (17)
Alejandro Campos Oliver*, Octubre de 2004
Alejandro Campos Oliver (Cuernavaca, 1983) Estudia licenciatura en docencia en el ICE de UAEM, México. Diplomado en Artes Plásticas por el CMA. Docente de nivel medio superior. Ha impartido talleres de expresión escrita y apreciación literaria. Ponente en importantes eventos nacionales e internacionales en México y el extranjero. Representante Internacional de la Casa del Poeta Peruano en México. Director y Editor de diversas publicaciones. Nominado al premio estatal de la juventud en el 2004. Promotor cultural y de lectura. Ha publicado poesía, ensayo, crítica y narrativa en diversas revistas, diarios y páginas electrónicas de Latinoamérica. Su trabajo ha sido incluido en antologías de México, Argentina, Uruguay, Perú, Brasil y Cuba. Coordinador del Comité Internacional del Festival Internacional de Revistas de Arte y Literatura de Perú. Actualmente es miembro del equipo estatal de capacitación del programa de salas de lectura de Morelos, Secretario Académico y de Difusión Cultural de la Federación de Estudiantes Universitarios de Morelos periodo 2003-2006 y productor del programa radial juvenil “Venadeando” en Radio Universidad UFM Alterna.
NOTAS AL PIE
(1) Muchas de las grandes revistas literarias en México ( Contemporáneos , Letras de México ó el Hijo Pródigo ) no fueron exclusivamente “literarias”, de hecho, la última destacó la importancia del cine, y fue de las primeras publicaciones nacionales que defendió la fotografía como nueva forma de arte, entonces, compartiremos a lo largo de este texto, la visión de Revista Cultural , como aglutinadora de distintas manifestaciones artísticas, y además que, para mejor venderse, desarrollan un lenguaje no tan especializado y de más receptividad para las mayorías. Dicha característica y preocupación, se ve presente desde hace cientos de años en los impresos de México; Véase: Guía de Forasteros. Estanquillo Literario IV . “El Iris”, Periódico crítico literario (1826). Año III, Vol. IV, Núm. 6 (54) Dirigido por Fernández de Lizardi, Fiorenzo Galli y José Manuel Heredia, INBA, México, 1986.
(2)Esto, salvo la enrome ventaja moderna de los medios digitales, que ofrecen en ese sentido una posibilidad muy diferente: costos de producción reducidísimos y posibilidades de difusión multiplicadas, aunque asentirán conmigo que es indudable que el medio digital no sustituirá la magia Gutenbergiana del papel impreso.
(3)Posiblemente, la única época donde reinaron las humanidades , fue en el renacimiento, de donde surge precisamente el término; aplicado a determinadas disciplinas se llamó así, para poder diferenciar los estudios teológicos (acerca de Dios) y el hombre (los que estudiaban claramente lo humano), la producción humana y concretamente la literaria. Es decir, los humanistas estudiaban los textos escritos en latín y griego y desde entonces el conocimiento, investigación y comprensión de esas lenguas es lo que más se ha distinguido en los estudios sobre las humanidades.
(4)Sicilia, Javier. (2002). El desafío de las revistas literarias, hoy . Tabique, revista para la obra, la zozobra y los colados. 1, pp. 5-7
(5)Ejemplos de revistas como promotoras de corrientes literarias: Romanticismo : El Europeo (Barcelona, 1823) y el Diario Literario y Mercantil (Madrid, 1825); Modernismo , Revista Azul, cofundad por Manuel Gutiérrez Nájera; Generación del 98 : Madrid Cómico (mientras la dirigió Jacinto Benavente), La Vida Literaria, Electra, Helios, Juventud, Prometeo, Renacimiento y Mundial Magazín dirigida por el propio Rubén Darío; Ultraísmo : Los Quijotes, Grecia, Cervantes, Ultra, Cosmópolis, Horizonte, Vértices; Generación del 27 que fue inmensamente pródiga en la creación de revistas, destacaremos: La Gaceta Literaria (Madrid, 1927) dirigida por Federico García Lorca; Favorables París Poema (París, 1926), por Juan Larrea y César Vallejo; Caballo Verde para la Poesía en 1933, por Pablo Neruda y un largo etcétera.
(6)Cfr. Pérez Arredondo, Yulma Zuleyka. (2002). Función social de la literatura y el ensayo . Página Electrónica. Poetas Antiimperialistas. Consultado el 18 de septiembre de 2004 en el World Wide Web: http://poetas.com/editorial/ActasLiterarias.shtml?category=4&id=1028390528
(7)Sobre este tema, (el compromiso social de la literatura) me he referido en “ El autor frente a la globalización, en el marco de nuevas opciones. Utopía literaria frente a la globalización”. Ponencia presentada en el V Encuentro Internacional aBrace, Montevideo, Uruguay, abril de 2004.
(8)Véase el excelente artículo de Jorge Etcheverry, “ Una vez más: escritor y sociedad ”, donde desarrolla una interesante tesis, sobre la imagen social del escritor con un papel histórico y mítico de re-presentador, que se confunde con el papel de “dador de la palabra” e “intérprete de la escritura”.
http://poetas.com/editorial/ActasLiterarias.shtml?category=4&id=1059097090
(9) La crítica, ha sido un elemento característico de la revista literaria y no sólo en México. Octavio Paz, en Plural , con respecto a la represión Argentina, se interrogaba: “¿Cómo puede haber crítica en un país donde no hay revistas literarias?” Cit. por Delgado Pérez, Juan Pablo, ob. cit.
(10)B ulnes , F rancisco, Paginas Escogidas . Biblioteca del Estudiante Universitario, p. 3
(11) ------------- Revistas Literarias Mexicanas Modernas. PEGASO Revista Semanal . 1917. Fondo de Cultura Económica, México, 1979, p. 8
(12)Solana, Rafael. Revistas Literarias Mexicanas Modernas. Taller Poético 1936-1938. Poesía 1938 . Fondo de Cultura Económica, México, 1981, pp. 9
(13)Delgado Pérez, Juan Pablo (2003). Representación y praxis de la revista literaria en México . Dossier. Los Estudios sobre impresos en América Latina. Siglos XIX y XX. Revista Universidad de Guadalajara 28, Verano 2003 en http://www.cge.udg.mx/revistaudg/rug28/art7.html
(14)René Avilés Fabila, se refiere así de los escritores del estado o de derecha que soportan el aparato ideológico del estado: “No saben resistir los coqueteos de esa señora rica y gorda que es la burocracia y a cambio de viajes, premios, empleos bien remunerados, pierden una gran virtud: la de ser críticos”. Vid. El escritor y sus problemas . Archivo de Fondo 42. René Avilés Fabila, CFE, México, 1972, pps. 17-18
(15)Vázquez del Mercado, Angélica. (2001, junio–julio) . [Entrevista con Alí Chumacero: Las revistas literarias en el siglo XX ] Tierra Adentro 110, pp. 29-34
(16)Delgado Pérez, Juan Pablo, ob. cit.
(17) Sicilia, Javier. ob. cit . p. 7
BIBLIOGRAFÍA
Avilés Fabila, René . “ El escritor y sus problemas”. Archivo de Fondo 42, CFE, México, 1972, pps. 17-18
B ulnes , F rancisco , Paginas Escogidas . Biblioteca del Estudiante Universitario, UNAM, México, 1978, p. 3
Campos Oliver, Alejandro . “ El autor frente a la globalización, en el marco de nuevas opciones. Utopía literaria frente a la globalización”. Ponencia presentada en el V Encuentro Internacional aBrace, Montevideo, Uruguay, abril de 2004.
Delgado Pérez, Juan Pablo (2003). Representación y praxis de la revista literaria en México . Dossier. Los Estudios sobre impresos en América Latina. Siglos XIX y XX. Revista Universidad de Guadalajara 28, Verano 2003 en http://www.cge.udg.mx/revistaudg/rug28/art7.html
Etcheverry, Jorge . “ Una vez más: escritor y sociedad ”, donde desarrolla una interesante tesis, sobre la imagen social del escritor con un papel histórico y mítico de re-presentador, que se confunde con el papel de “dador de la palabra” e “intérprete de la escritura”. http://poetas.com/editorial/ActasLiterarias.shtml?category=4&id=1059097090
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Vázquez del Mercado, Angélica . (2001, junio–julio). [Entrevista con Alí Chumacero: Las revistas literarias en el siglo XX ] Tierra Adentro 110, pp. 29-34
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------------ Guía de Forasteros. Estanquillo Literario IV . “El Iris”, Periódico crítico literario (1826). Año III, Vol. IV, Núm. 6 (54) Dirigido por Fernández de Lizardi, Fiorenzo Galli y José Manuel Heredia, INBA, México, 1986.
------------ La Falange (1922-1923). Revistas Literarias Mexicanas Modernas. Fondo de Cultura Económica, México, 1980, p. 13
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