Sumario. Entrevistas.

Entrevista a Paloma Orozco Amorós

“Cualquier cosa me provoca la idea para una historia”

por Sonia Antón Ríos

La casualidad hizo que siguiera el consejo de un desconocido en una librería y comprara “ Historias de la otra tierra”. Y, tras permanecer unos días exiliada entre sus páginas, no dejé pasar la oportunidad de hablar con la creadora de la tierra del árbol enamorado, del eco sinonímico, del río que cantaba, de la campanilla del Fa sostenido o del peón de la torre. Paloma Orozco Amorós es una madrileña que cuenta en su haber con obras como “Latidos” , “Cien relatos geniales” o “Historias del circo” , entre otros títulos, así como el primer premio de novela corta del Ayuntamiento de Torremolinos 2003, por nombrar alguno de los más importantes. “Historias de la otra tierra” (Editorial Anaya. 1999) va por su tercera edición en España, se ha traducido al coreano y en México ha vendido más de cien mil ejemplares, donde se firmó un acuerdo para que la obra estuviera en todas las Bibliotecas Públicas. Este es un resumen, grabadora en mano, de nuestra amena conversación.

-¿Dónde está esa otra tierra?

- Bueno, yo creo que está dentro de cada uno de nosotros, porque la otra tierra, la del libro, no es algo ajeno a nosotros. Yo soy una devota admiradora de “El Principito” de Saint Exuperí, y comparto la idea que tenía el Principito cuando decía que todos somos de nuestra infancia, que nuestra infancia es nuestro país. La otra tierra es el niño que aún llevamos dentro, que aún es capaz de ilusionarse por las cosas y el que es capaz, dentro de la realidad en que vivimos, de ver algo más, de ver las cosas más pequeñitas que hay y que a la gente se le pasan . Entonces, para mí esa es la otra tierra, donde todo es posible, donde todo se cumple. La gente que lea este libro tiene que ser un poco niño por dentro todavía porque si no no va a entender nada ni le va a gustar. Está dirigido a todos los niños que éramos y a todos los niños que somos ahora. Es un libro sin edad.

- Y mientras lo escribías, ¿imaginabas un lector determinado?

- No creo en la dicotomía entre la literatura para adultos y la literatura para jóvenes. Tampoco en las etiquetas. Yo escribo y si les interesa a los niños pues, fenomenal, y si les gusta a los adultos pues lo mismo.

-Pero, una vez terminado el libro, ¿cómo lo presentas al editor?

- En concreto , este libro lo presenté al premio Lazarillo de 1999. Entonces ganó Emilio Pascual con “Días de Reyes Magos” . Cuando yo fui a recoger mis ejemplares vi que había quedado entre los finalistas por así decirlo, porque en el Lazarillo no hay finalistas. Entonces Emilio me dijo que le diera lo que yo había escrito porque le interesaba el hecho de que yo fuera una persona que acababa de empezar a escribir. Y se lo dejé. En principio eran seis historias. Le interesó y me dijo que escribiera más.

-¿Cómo empiezas a escribir?

-Mi madre era periodista y una mujer increíble en todos los sentidos. Y claro, cuando una persona así, a la que has querido y quieres muchísimo, desaparece de tu vida sin esperarlo te deja un vacío muy grande. Una noche me senté sin más y me puse a escribir el primer cuento de “Historias de la otra tierra” con esa fuerza que antes me había faltado. Y al día siguiente, otro cuento y así hasta que terminé la primera parte en menos de dos meses. Me nació de dentro, aunque también era algo que tenía ahí. Siempre he estado rodeada de libros y de personas que escribían. Mi abuelo era periodista y crítico taurino, en él está inspirada mi próxima novela, mi madre era periodista y escribía cosas para niños, y mi padre también escribe poemas. Además de que he tenido una infancia muy feliz, muy feliz. Todo esto ha sido un caldo de cultivo bueno para que yo acabara escribiendo.

-¿Cómo es tu proceso creativo?

-Todo es cuestión de tener, como suelo decir, las antenas abiertas y todos los sentidos alerta, me surgen miles de historias. El problema que tengo es que me falta tiempo para escribirlas todas. En cualquier sitio se me ocurren, cualquier cosa puede ser detonante, algo que veo en el metro o en la televisión, una palabra que he leído, cualquier cosa actúa en mí como un resorte, y no precisamente para un cuento también para un poema o una narración más extensa. Siempre he sido muy imaginativa, desde pequeña. A veces se me ocurre primero el título y a partir de ahí crece toda la historia, otras veces se me ocurre un final y cuando me pongo a escribir la historia avanza y exige un final totalmente diferente al que en principio tenía en mente.

-¿Y por qué el cuento?

- Generalmente me gusta más que la novela. Para mí es como un fogonazo, por su brevedad te exige que sea bueno al principio, bueno en su desarrollo y bueno al final. No puedes engañar al lector. En la novela puedes tener periodos más brillantes que otros sin que ello altere el resultado. En el cuento no, tiene que ser brillante de principio a fin, decir muchas cosas en pocas palabras.

-En tus cuentos llama siempre la atención la moraleja...

- Sí, es verdad. Pero fíjate que yo no me planteé hacerlo así, me salió. Y son cosas que pienso, porque suelo escribir para mí, así que creo que mucho de lo que aparece en esos relatos soy yo. Por ejemplo, el “Erizo de púas interiores” está basado en una persona que yo conocí, una persona que le cuesta mucho expresar sus sentimientos. Y como ésta hay muchas historias motivadas por gente que conozco. También creo que un escritor tiene que estar comprometido con sus ideas y, de alguna manera, tiene que aportar su granito de arena e intentar mover las conciencias.

-Actualmente ¿te dedicas sólo a escribir o lo compaginas con otro trabajo?

- Llevo trabajando desde los catorce años, lo que pasa es que hace casi ocho meses dejé mi trabajo porque me di cuenta de que lo quería hacer era dedicarme profesionalmente a esto, quería darme tiempo para ver si yo era capaz de “triunfar” escribiendo. Y triunfar no es hacerte famoso o ganar mucho dinero, sencillamente es poder vivir haciendo lo que tú quieres. Así que me planteé estar un año trabajando sólo en esto, además tenía dos novelas que entregar y otras cosas que escribir. Llegó un momento en el que trabajaba más de doce horas al día en un puesto muy estresante como es el de directora comercial. Llegaba a mi casa y no tenía tiempo como para que las cosas me surgieran, como si el personaje estuviera ganando a la persona y yo quería que la persona ganara al personaje. Entonces, obtuve una serie de premios literarios y ese dinero me permitió sobrevivir un tiempo. Y ahora lo que me gustaría es trabajar, pero en algo relacionado con la literatura. Se podría decir que ahora estoy luchando por conseguir mis sueños, esos que tienes desde pequeña.

- Y cuando escribes, ¿cómo eres? ¿Te gusta tener todo ordenado a tu alrededor o eres más anárquica?
-Necesito soledad y evitar distracciones. Cualquier hora es buena, como dicen, es mejor que la inspiración te pille trabajando. A veces estoy doce horas casi sin parar. Es como una droga que necesito todos los días, necesito escribir. Antes lo hacía de una forma más anárquica pero ahora sé que la inspiración hay que apoyarla con técnica y trabajo. El primer borbotón de inspiración lo escribo pero vuelvo muchísimas veces sobre el texto, y cada vez que vuelvo sobre él es para mejorarlo. También lo dejo descansar o se lo doy a leer a personas de confianza. Esto me ayuda mucho sobre todo para perfeccionar el factor sorpresa en la narración que es algo que me gusta mucho, sorprender, sobre todo con el final del cuento. Incluso sorprenderme a mí misma, por eso siempre dejo un margen a mis personajes para que puedan salir del arquetipo donde yo les meto, para que se desarrollen también por sí mismos. Esa libertad en la creación es la que me hace disfrutar más.

-¿En este momento estás preparando la segunda parte de “ Historias de la otra tierra ”?

- Sí, pero no exactamente. También son cuentos pero en lugar de cómo en “Historias de la otra tierra” que eran cuentos sin un hilo conductor entre ellos, ahora hay una historia por debajo, por así decirlo, que los enlaza. Una historia que me pareció muy bonita porque la soñé y en cuento desperté tuve que apuntarla para que no se me olvidara. Posiblemente se llame “Basabel estuvo aquí”. Creo que estará lista para el año que viene. Este año tengo una novela sobre Madrid y “La Biblia para niños” , que saldrá en primavera en la editorial San Pablo. También me he presentado a varios premios y estoy esperando a ver si pasa algo.

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