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Creo que hoy por hoy no hay nadie que no sepa que existe una película titulada Las horas y que esa película está protagonizada por tres de las mejores actrices del actual panorama norteamericano, para más señas, de Estados Unidos.
Sin embargo, no pensemos que ha sido la primera, ni la última, adaptación de la obra de Virginia Woolf.
Benjamín PradoEl poder de Virginia (Woolf)
6.180 resultados en español, 191.000 en total. Fuente: www.google.com
Virginia Woolf fue una mujer que por nacer a principios del siglo pasado se vio obligada a firmar con el apellido de su marido. Una mujer que soñaba con encontrar un remanso de tranquilidad, pero que perseguida por ella misma, por su manera de ser y de pensar, nunca llegó a encontrarla. Una escritora cuyas inquietudes, todavía hoy, no hemos superado y que no murió tan joven como todo el mundo creerá gracias a la película ya citada.

Su obra, Mrs. Dalloway (en la que se inspiró Michael Cunningham para escribir su novela Las horas) fue publicada en 1925, pero como ella misma confesó a su diario no se sentía capaz de escribir una novela larga con el mismo estilo que sus historias anteriores. De lograrlo, ¿quién le garantizaba que no sería un fracaso? Todavía después del éxito de su novela, esos miedos seguían acompañándola: "Siento brotar en mí ahora mismo por lo menos seis relatos, y siento por fin, que puedo traducir a palabras todos mis pensamientos ¿Y si fuera a convertirme en una novelista interesante -no digo en uno de los grandes- pero sí interesante? Curiosamente -para lo vanidosa que soy- hasta ahora no he tenido mucha fe en mis novelas".
Sin embargo, la novela fue un éxito y vista desde nuestros días, una obra maestra. En ella ya aparece el tema principal de la escritora: la escisión entre el deber ser y el querer ser de la mujer de su época; así como sus temas menores: saber envejecer y la sexualidad.

"Cada vez que me sumerjo en la corriente de mis pensamientos,
me siento expulsada de ella".
Virginia Woolf

Un día puede ser todos los días
Entonces, ¿qué tiene Mrs. Dalloway que todavía hoy, más de setenta y cinco años después de su publicación, sigue sirviendo de inspiración para novelistas y cineastas?
Ambientada en la sociedad inglesa del verano de 1923, Mrs Dalloway es un drama romántico, dotado con la profunda penetración psicológica que tiene toda la obra de Virginia Wolf. En ella nos narra un día del mes de junio de Clarissa Dalloway. Ella, Clarissa, a sus cincuenta y dos años vive inmersa e

n obligaciones y quehaceres propios de su condición. Ese día en concreto, deberá encargarse de organizar una fiesta. Sin embargo un reencuentro le hará recapacitar sobre las decisiones que ha tomado a lo largo de su vida. ¿Acertó cuando, treinta años antes, se casó con el político Richard Dalloway? ¿No hubiese sido mejor la vida romántica y aventurera que le proponía su otro pretendiente?
Un simple paseo, la toma de decisiones triviales, sirven de excusa (primero a Virginia Wolf, luego a tantos otros) para preguntarse por quién gobierna nuestros destinos, en qué nos convertimos o por qué acabamos siendo la copia exacta de lo que nunca quisimos ser.

Ésta es, a grandes rasgos, la trama de la novela. Podría parecer una historia simple y muy tratada, pero no es así.

O no lo era en aquella época y, según mi opinión, todavía no ha sido superada en otros muchos aspectos. Por ejemplo en el magistral empleo de la analepsis para introducir fragmentos de la infancia y juventud de la protagonista, sin que en ningún momento perdamos la situación temporal o espacial del relato. Lo más curioso, es que para hacerlo tuviese que recurrir a elementos típicos del cine: montaje, close-ups y los cortes rápidos. Un arte que por aquella época acababa de nacer.

"Mientras todas las demás artes nacieron desnudas, ésta, la más joven (el cine) ha venido al mundo completamente vestida. Puede decir lo que sea antes de tener algo que decir. Es como si una tribu salvaje, en lugar de encontrar dos barras de hierro para jugar, hubiese encontrado esparcidos por la playa violines, flautas, trompetas, grandes pianos Erard y Bechstein, y con increíble energía pero sin saber una nota de música, empezase a hacerlos sonar todos al tiempo."

Sin embargo, esta novela no es un experimento afortunado de Virginia Woolf, sino el producto de su investigación sobre un tipo de personaje superficial y dependiente, inmerso en una vida insustancial y que sobrevive a base de no mirar atrás: Clarissa Dalloway. Basado en una amiga de la infancia, Kitty Maxse, realizó varios cuentos (el primero de ellos Mrs. Dalloway en Enlace Street publicado en 1923) hasta que se atrevió, o no pudo evitar, escribir la novela.
No contenta con los resultados que estaba obteniendo y con la intención de darle más profundidad al personaje de Clarissa, Virginia Woolf le construyó unas memorias, procedimiento que hoy se utiliza para la construcción de teleseries y en la escritura profesional de guiones. La idea del suicidio de la protagonista fue lo que más le costó escribir. Para ello tenía que enfrentarse a sí misma, buscar en su interior lo que le estaba pasando. Los personajes de los doctores, como no, también están basados en médicos que la trataron durante sus depresiones.
Tanto estos personajes como la narración se mueven en dos niveles: el histórico, externo y lineal, y el psicológico, interno y subjetivo que, como en toda historia que se precie, acabarán imbricándose para transformar al personaje que los experimenta.
Otro acierto, fue el planteamiento temporal. Al igual que el Ulises de James Joyce, Mrs. Dalloway se desarrolla en un solo día de la vida de los protagonistas, lo que se transforma en una sensación de estar viviendo en tiempo real los sucesos que se nos cuentan. Y que conste mi predilección por esta última frente a la espesa y más que difícil lectura, no apta para todos los públicos, del Ulises.
Pero todo lo anterior, que no es poco, no habría servido para nada sin el marco londinense al que decidió circunscribirse. Esa ciudad, lejana y añorada para Virginia Woolf, se llena -a través de la percepción de sus personajes- de tonalidades, ruidos, olores, formas; y gracias a esta solidez, a esta falta de universalidad que dirían algunos, la novela toma cuerpo y nos ayuda a creer en lo que se nos está narrando.
Todo este proceso, que hoy en día da por hecho cualquier estudioso de su obra a pesar de que pueda no ser verdad, para ella no se hizo evidente hasta el momento de entregar la versión final a la imprenta. En el último momento, la escritora, consciente de que toda la novela giraba alrededor del personaje de Clarissa, decidió que la novela aparecería con el título de "Mrs. Dalloway". El título que aparece en los borradores, más abstracto, era "Las horas", ¿les suena?.
Para Virginia Woolf su novela era "un estudio de la locura y el suicidio; el mundo visto por el sano y el insano de lado a lado". La crítica confirmó su éxito. Era su primera gran obra.

Las adaptaciones: Mrs. Dalloway y... Las horas
Han sido muchas las obras de Virginia Woolf que se han llevado a la gran pantalla. Pero por razones obvias y con temor a alejarme demasiado del tema de este artículo sólo citaré la adaptación titulada: Virginia Woolf's Mrs. Dalloway, distribuida en España como Mrs. Dalloway.
Escrita para la pantalla por Eileen Atkins, actriz y co-creadora de la genial Arriba y abajo, fue dirigida por Marleen Gorris y protagonizada por Vanessa Redgrave, una de las mejores actrices británicas de todos los tiempos (incluso han tenido a bien otorgarle un Oscar de la Academia); y Natascha McElhone como Clarissa joven.
Esta versión, realizada en 1998, es un fiel reflejo de la novela que le da título, siendo sus principales virtudes una puesta en escena casi teatral, unos diálogos muy bien llevados y la calidad indiscutible que consigue el cine británico en la mayoría de sus producciones de época.
No es casualidad que Eileen Atkins haya sido la responsable de la mayoría de las adaptaciones de las obras de Virginia Woolf (ya sea para televisión, teatro o cine) en Gran Betraña. Quizá como agradecimiento a esta tarea, Stephen Daldry decidió darle un papel en Las Horas: Bárbara, la dueña de la floristería donde Clarissa Vaughan compra las flores.
El mismo año en el que se estrenaba Virginia Woolf's Mrs. Dalloway, 1998, Michael Cunningham publicada su novela Las horas... Pero esto ya es otro artículo que, si ustedes me lo permiten e insisten al redactor jefe, espero vender muy pronto.
Que ustedes puedan leerlo.

Más información en http://www.flp.com/films/mrs_dalloway/ o http://us.imdb.com/Title?0119723

Pedro A. Ramos
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