<<Una
estrella, más azul que las demás, temblaba, respiraba,
tenía vida, y yo presentí que mi hermano estaba en ella,
mirándonos, y alcé la mano para saludarle, aprovechando
un momento en que Alber arrojaba el palo y atendía a la carrera
de Charlie, y me imaginé que mi hermano también levantaba
la mano para devolverme el saludo, hola, hermano del alma, qué
noche tan bella>>. Así termina El chico que imitaba a
Roberto Carlos, un libro sincero de Martín Casariego. Martín,
al igual que su hermano Nicolás, comienzan cada libro con una
cita de PE CAS COR, un poeta. ¿Citas de quién?
Pedro Casariego Córdoba nació
en Madrid en 1955. Se licenció por la Universidad Complutense,
y le declararon inútil para la "mili" por su miopía.
Empezó a escribir poesía en 1974, como una manera
de escribir música con palabras. Un poeta es un fingidor
(Pessoa), pero la poesía de Pedro Casariego se somete mejor
a palabras espontáneas y francas. La obra publicada -oficialmente-
de Pedro la componen ocho libros: Maquillaje. Letanía de
pómulos y pánicos (Editora Nacional), La vida puede
ser una lata/Falsearé la leyenda (Árdora Ediciones),
La voz de Mallick, Dra (CODA), El hidroavión de K. (Ave del
Paraíso), Pliegos de la Ínsula Barataria, Te quiero
porque tu corazón es barato (Astrolabio), y Cuadernos amarillo,
rojo, verde y azul (Árdora Expres). Parte de su obra -fuera
de libros- se recoge en multitud de revistas, suplementos literarios
de periódicos, y antologías poéticas.
Pedro dijo que la felicidad es un ángel aventajado que a
veces contesta, pero que también es un ángel aburrido.
Pensaba que la vida no se puede encuadrar fuera de la monotonía
y el aburrimiento, pues ahí mismo se encuentra la felicidad,
pero nunca con obsesiones. Un poeta de ciudad -que no urbano-, escribe
en prosa o en verso, en clave de lírica, y se traduce en
sus palabras rasgos de amor, odio, vida, muerte, aburrimiento, sentimientos,
erotismo, sexualidad, enemistad, suavidad, dulzura, sinceridad,
pasión..., y otras muchas ideas que confluyen en la tinta
de un cuaderno ajado. <<Mi forma de escribir es la imitación
del torrente. Consiste simplemente en abrir un grifo y dejar que
manen de ese grifo todos los líquidos y todos los cantos
químicos posibles, tratando de hacer acopio de imágenes,
robando palabras a los periódicos, expresiones a las gentes,
términos a los diccionarios>>.
Por esos tiempos, Pedro sobrevivía con trabajitos aquí
y allá, nunca relacionados con los versos. En 1989 deja a
un lado la literatura, sólo escribe en cuadernos ilustrados
con dibujos propios, y buena parte de la culpa la tiene su boda
con Ana Ruiz de la Prada. Comienza a pintar cuadros de gran formato
y con pintura acrílica. Un año después, fruto
de una honda crisis espiritual que arrastraba desde hace varios
años, abandona la literatura, y sigue con la pintura.
Francisco Umbral, en su Diccionario de la Literatura, dice de Pedro
Casariego que <<hay timidez y sabiduría en su manera
de no hablar de él sin hablar de otra cosa. La libertad tipográfica,
tan vieja, es en él una cosa nueva, fresca, sincera>>.
La poesía de Pedro es radical, experimental, sistemática,
vanguardista, creativa, inteligente e indefensa. A nivel semántico,
destaca su simbolismo, las imágenes, la tonalidad melancólica,
y sobretodo, la voz propia, la voz que tanto falta a muchos poetas.
<<No son nuestras palabras lo que nos permite expresarnos
en esa habitación sino aquellas pequeñas manchas mecánicas
que tenemos en nuestro interior>>.
Pedro Casariego tiene en su curriculum más géneros:
diálogos, cuentos y relatos, obras de teatro, guiones cinematográficos
inéditos, traducciones... Pero la pintura que ocupó
la vida de Pedro hasta 1993, nace de un intento de superación
de su estado interior. Apoyado en Kierkegaard, y más tarde
en Rembrandt o Matisse, utiliza la pintura como un nuevo medio de
expresión para él.
Dame un beso que de mi obtendrás honestidad. Hazme una caricia
que igual pierdo la educación y te digo que te quiero. Parsimonia.
Tranquilidad. Calma. Paz. Sosiego. Recogimiento... ¿Por qué
no venden esas cosas en la primera planta de El Corte Inglés?
Sigue susurrándome al oído mientras te desnudas. Así
está bien.
Muchos artistas han sido consagrados después de muertos,
también otros han sido convertidos en leyendas por el hecho
de fallecer. Pedro Casariego sigue en el anonimato, algo malo. Algo
bueno. Esto no es un reclamo, sólo es un pequeño homenaje
o un reconocimiento, a modo de información, sobre un poeta
que el 8 de enero de 1993 se suicidó exponiendo su cuerpo
al paso de un tren.
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Nuestras palabras
nos impiden hablar.
Parecía imposible.
Nuestras propias palabras.
<<En cierto sentido todas las vidas son una misma cosa,
ya que cada vida es una cuerda.
Pero unas cuerdas sirven para saltar a la comba
y otras para ahorcarse con ellas>>.
y aquí entre dos calmas
lejos del cementerio
abro un libro de silencios
por la página de tu espalda
y encuentro la palabra alegría
y la palabra alegría lleva acento
y yo se lo quito
y te lo pongo en la nuca
Pedro Casariego Córdoba
Poemas encadenados (1977-1987)
Editorial Seix Barral. 2003
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Diego
Marín Abeytua (Logroño, 1979) estudia Filología
Hispánica en la Universidad de La Rioja. Colabora en
los suplementos Larioja.com, Imagina y Focus del diario La Rioja
y el periódico El Péndulo, es miembro del Consejo
de Redacción de la revista literaria Fábula, coordinador
el Aula Literaria de Logroño, donde edita un fanzine
de poesía. Ha sido premiado en los concursos literarios
'Día del Libro' de Logroño en la modalidad de
ensayo, 'Esteban Manuel de Villegas' de Nájera, Bretón
de los Herreros de Quel y el 'Mª Agustina' de Lorca (Murcia)
en la modalidad de narración breve. Ha publicado artículos
y relatos en la revista Fábula y los libros recopilatorios
Relatos Riojanos 98 (Diario La Rioja, 1998) y La Garbo y otros
cuentos de cine (Tamaño Natural, 1999) y colabora en
revistas y fanzines como Holo (de Arnedo) y Faktoría
(de Barcelona) y las webs literarias Nausícaa y Borraska.
Su poemario Poemas para Carlota ha sido publicado en el libro
recopilatorio Materia prima. Siete poetas del Aula Literaria
de Logroño (Ayuntamiento de Logroño, 2002). |
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