el origen de la escritura

 © 1997 Chris Patton, Stanford University

 

 
 Decálogo del Perfecto Cuentista

Horacio Quiroga


"Decálogo del perfecto cuentista" de Horacio Quiroga, publicado por primera vez en la revista El Hogar (Buenos Aires Argentina), en julio de 1927:


I -Cree en un maestro.


II -Cree que su arte es una cima inalcanzable. No sueñes en dominarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.


III -Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia.


IV -Ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu novia, dando todo tu corazón.


V -No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.


VI -Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes.


VII -No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es precise, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.


VIII -Toma a tus personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos no pueden o no les importa ver.


IX -No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.


X -No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino.


XI -No pienses en tus amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relate no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida en el cuento.

 

Biografía mínima

Horacio Quiroga nace el 31 de diciembre de 1878 en Salto, Uruguay.

En 1897 hace sus primeras colaboraciones en medios periodísticos. En 1900 viaja a París.

En 1902 mata accidentalmente, con una pistola, a su amigo Federico Ferrando. Se muda a Buenos Aires, Argentina.

Trabaja como profesor de castellano y acompaña, como fotógrafo, a Leopoldo Lugones. En 1906 publica su relato Los perseguidos, un adelanto de lo que después se conocería como literatura psicológica.

Se casa con Ana María Cirés en 1909 seis años después su mujer se suicida.  Regresa a Buenos Aires en 1916.

En 1917 publica Cuentos de amor, de locura y de muerte y en 1919, Cuentos de la selva, libro escrito para sus hijos.

En 1927 se casa con María Bravo. En 1936 su mujer lo deja . Quiroga vuelve  sólo a Buenos Aires.

El 19 de febrero de 1937, aparece muerto por ingestión de cianuro poco después de enterarse que sufre de cáncer gástrico.

Fuente: www.patriagrande.net  

 

Sumario