el origen de la escritura

© 1997 Chris Patton, Stanford University


  

Escribe Luis Landero en el libro Entre Líneas: El cuento o la Vida- -Tusquets Editores Colección Andanzas 440-  un apartado que él llama Sobre la Brevedad (página 131), donde cuenta la relación de lo breve y sus consecuencias. El autor pone un ejemplo que puede considerarse una exquisita mala elección, está relacionado con Monterroso, sigan leyendo y lo averiguarán.

Sobre la  Brevedad

Pero tampoco hay que fiarse mucho de la Brevedad. Contra la brevedad convendría recordar que, en una guerra, un soldado encontró en la mochila de un cadáver dos libros, a saber: El viaje al centro de la fábula, de Augusto Moterroso y el Conde de Montecristo. Como llevarse los dos le pareció ya rapiña, y por no agravar la soledad del muerto, decidió apoderarse sólo de uno. Tras muchas dudas, y por ir más ligero de equipaje, eligió el de Monterroso. Lo acomodó bajo la guerrera y, andando que te andarás, continuó su camino.  Y he aquí que, más allá,  siente un golpe en el pecho. Da un traspié, suspira, se desploma: una bala perdida lo ha acertado de lleno. En el último instante saca el libro y observa que la bala lo ha atravesado limpiamente desde el copyright hasta el código de barras, y que además le ha llegado hasta el centro mismo del corazón. Viaje al centro del corazón , es el sarcasmo que se le ocurre antes de morir, y aún alcanza a pensar que si hubiese elegido el de Dumas, a estas horas estaría vivo, y que su mala suerte se debe exclusivamente a la excesiva concisión del autor.

He aquí uno de los peligros de la brevedad.

Claro que, de haber tenido tiempo para más sarcasmo, también la víctima podría haber pensado que quizá casi todas la novelas extensas son en el fondo breves, e incluso brevísimas, por la sencilla razón de que casi nadie las lee. Allí donde las balas se equivocan, la sociología no yerra: si uno compra una novela de quinientas páginas y lee sólo treinta, para ese lector la novela constará exactamente de treinta páginas. Lo que ocurre es que, para muchos, los libros voluminosos ofrecen al menos dos ventajas: una, que al ser caros, el prestigio y el placer del consumo son también mayores; y otra, que al ser muy extensos, el comprador compra de paso una coartada para no leerlos. Pero con los libros breves no hay escapatoria. Quien adquiere un libro breve contrae de rebote el engorro de tener que leerlo

A mí, particularmente, hay muchos libros breves que  me ha engañado muchas veces, y así, por ejemplo, hubo un tiempo en que lograron convencerme de que tenían sólo por ejemplo cien páginas. A la cuarta vez que lo leí, me di cuenta, sin embargo, de que encubrían cuatrocientas, y como todavía no he acabado de releerlos, resulta que el autor me ha vendido como prosa breve lo que en realidad es un libro poco menos que interminable. 

 

BREVE ANTOLOGÍA DE LA LITERATURA UNIVERSAL  

Luis Landero

Canta, oh diosa, no sólo la cólera de Aquiles sino cómo al principio creó Dios los cielos y la tierra y cómo luego, durante más de mil noches, alguien contó la historia abreviada del hombre, y así supimos que a mitad del andar de la vida, uno despertó una mañana convertido en un enorme insecto, otro probó una magdalena y recuperó de golpe el paraíso de la infancia, otro dudó ante la calavera, otro se proclamó melibeo, otro lloró las prendas mal halladas, otro quedó ciego tras las nupcias, otro sonó despierto y otro nació y murió en un lugar de cuyo nombre no me acuerdo. Y canta, oh diosa, con tu canto general, a la ballena blanca, a la noche oscura, al arpa en el rincón, a los cráneos privilegiados, al olmo seco, a la dulce Rita de loa Andes, a las ilusiones perdidas, y al verde viento y a las sirenas y a mí mismo.  
Publicado en el libro "Quince Líneas" 1996,  con el seudónimo Faroni

Biografía mínima

Luis Landero Duran .Alburquerque .Badajoz. España. Un 25 de marzo de 1948. De familia campesina extremeña, el menor de tres hermanos. Emigraron a Madrid a finales de los años 50. A los 15 años escribía poemas al mismo tiempo trabajaba como mecánico en un taller de coches y chico de recados en una tienda de ultramarinos. Inicio y terminó sus estudios de Filología Hispánica en la Universidad Complutense, perteneció al grupo Azul (poetas, relatistas, narradores) Comenzó a escribir cuentos y relatos, también hizo incursiones en la poesía, hasta ahora inédita. 

Se ganaba la vida siendo estudiante como guitarrista flamenco, domina la técnica de los palos del flamenco con soltura y conocimiento. Una vez licenciado dio clases de literatura en el Instituto Calderón de la Barca .En 1989 publica su primera novela "Juegos de la Edad Tardía" tardó ocho años en escribirla , más tarde  fue premio Nacional de literatura, Critica, Icaro, Mediterráneo y el Grinzane Cavour en Italia. Es también premio de artículos periodísticos Mariano José de Larra.. En 1995 es contratado como profesor en la Universidad de Yale par impartir un curso de literatura española durante el trimestre enero-marzo del 95. Conferencia, seminarios, coloquios….y el fútbol, su equipo el Real Madrid. Sus otras aficiones, el ajedrez, la guitarra y su canario blanco. En la actualidad es profesor de literatura en la Escuela de Arte Dramático de Madrid. Es Ujier-Presidente del Círculo Cultural Faroni.  Tiene cinco libros publicados: Juegos de la Edad Tardía, Caballero de Fortuna, El Mágico Aprendiz, Entre Líneas y Entre Líneas: el cuento o la vida. En marzo del 2002 aparecerá su nueva novela El Guitarrista. 

 

Sumario