Escribe
Luis
Landero
en el libro Entre Líneas: El cuento o la Vida- -Tusquets
Editores Colección Andanzas 440- un apartado que él
llama Sobre la Brevedad
(página 131), donde cuenta la relación de lo breve y sus
consecuencias. El autor pone un ejemplo que puede considerarse
una exquisita mala elección, está relacionado con Monterroso,
sigan leyendo y lo averiguarán.
Sobre
la Brevedad
Pero
tampoco hay que fiarse mucho de la Brevedad.
Contra
la brevedad convendría recordar que, en una guerra, un
soldado encontró en la mochila de un cadáver dos libros, a
saber: El viaje al centro de la fábula, de Augusto
Moterroso y el
Conde de Montecristo. Como llevarse los dos le pareció ya
rapiña, y por no agravar la soledad del muerto, decidió
apoderarse sólo de uno. Tras muchas dudas, y por ir más
ligero de equipaje, eligió el de Monterroso.
Lo acomodó bajo la guerrera y, andando que te andarás,
continuó su camino. Y
he aquí que, más allá,
siente un golpe en el pecho. Da un traspié, suspira,
se desploma: una bala perdida lo ha acertado de lleno. En el
último instante saca el libro y observa que la bala lo ha
atravesado limpiamente desde el copyright hasta el código de
barras, y que además le ha llegado hasta el centro mismo del
corazón. Viaje al centro del corazón , es el sarcasmo que se
le ocurre antes de morir, y aún alcanza a pensar que si
hubiese elegido el de Dumas,
a estas horas estaría vivo, y que su mala suerte se debe
exclusivamente a la excesiva concisión del autor.
He
aquí uno de los peligros de la brevedad.
Claro
que, de haber tenido tiempo para más sarcasmo, también la víctima
podría haber pensado que quizá casi todas la novelas
extensas son en el fondo breves, e incluso brevísimas, por la
sencilla razón de que casi nadie las lee. Allí donde las
balas se equivocan, la sociología no yerra: si uno compra una
novela de quinientas páginas y lee sólo treinta, para ese
lector la novela constará exactamente de treinta páginas. Lo
que ocurre es que, para muchos, los libros voluminosos ofrecen
al menos dos ventajas: una, que al ser caros, el prestigio y
el placer del consumo son también mayores; y otra, que al ser
muy extensos, el comprador compra de paso una coartada para no
leerlos. Pero con los libros breves
no hay escapatoria. Quien adquiere un libro breve contrae
de rebote el engorro de tener que leerlo
A
mí, particularmente, hay muchos libros breves que
me ha engañado muchas veces, y así, por ejemplo,
hubo un tiempo en que lograron convencerme de que tenían sólo
por ejemplo cien páginas. A la cuarta vez que lo leí, me di
cuenta, sin embargo, de que encubrían cuatrocientas, y como
todavía no he acabado de releerlos, resulta que el autor me
ha vendido como prosa breve lo que en realidad es un libro
poco menos que interminable.
BREVE
ANTOLOGÍA DE LA LITERATURA UNIVERSAL
Luis
Landero
Canta,
oh diosa, no sólo la cólera de Aquiles sino cómo al
principio creó Dios los cielos y la tierra y cómo luego,
durante más de mil noches, alguien contó la historia
abreviada del hombre, y así supimos que a mitad del andar de
la vida, uno despertó una mañana convertido en un enorme
insecto, otro probó una magdalena y recuperó de golpe el
paraíso de la infancia, otro dudó ante la calavera, otro se
proclamó melibeo, otro lloró las prendas mal halladas, otro
quedó ciego tras las nupcias, otro sonó despierto y otro
nació y murió en un lugar de cuyo nombre no me acuerdo. Y
canta, oh diosa, con tu canto general, a la ballena blanca, a
la noche oscura, al arpa en el rincón, a los cráneos
privilegiados, al olmo seco, a la dulce Rita de loa Andes, a
las ilusiones perdidas, y al verde viento y a las sirenas y a
mí mismo.
Publicado
en el libro "Quince Líneas" 1996, con
el seudónimo Faroni
Biografía
mínima
Luis
Landero Duran .Alburquerque .Badajoz. España. Un 25 de marzo
de 1948. De familia campesina extremeña, el menor de tres
hermanos. Emigraron a Madrid a finales de los años 50. A los
15 años escribía poemas al mismo tiempo trabajaba como mecánico
en un taller de coches y chico de recados en una tienda de
ultramarinos. Inicio y terminó sus estudios de Filología
Hispánica en la Universidad Complutense, perteneció al grupo
Azul (poetas, relatistas, narradores) Comenzó a escribir
cuentos y relatos, también hizo incursiones en la poesía,
hasta ahora inédita.
Se
ganaba la vida siendo estudiante como guitarrista flamenco,
domina la técnica de los palos del flamenco con soltura y
conocimiento. Una vez licenciado dio clases de literatura en
el Instituto Calderón de la Barca .En 1989 publica su primera
novela "Juegos de
la Edad Tardía" tardó ocho años en escribirla , más
tarde fue premio Nacional de literatura, Critica, Icaro,
Mediterráneo y el Grinzane Cavour en Italia. Es también
premio de artículos periodísticos Mariano José de Larra..
En 1995 es contratado como profesor en la Universidad de Yale
par impartir un curso de literatura española durante el
trimestre enero-marzo del 95. Conferencia, seminarios,
coloquios….y el fútbol, su equipo el Real Madrid. Sus otras
aficiones, el ajedrez, la guitarra y su canario blanco. En la
actualidad es profesor de literatura en la Escuela de Arte
Dramático de Madrid. Es Ujier-Presidente del Círculo
Cultural Faroni. Tiene cinco libros publicados: Juegos
de la Edad Tardía, Caballero de Fortuna, El Mágico Aprendiz,
Entre Líneas y Entre Líneas: el cuento o la vida. En
marzo del 2002 aparecerá su nueva novela El
Guitarrista.

Sumario
