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LITERATURA WEBLOG

Fotografía ©Heriberto Yépez. Autorretratos en la playa.

por 

©Heriberto Yépez 

 Heriberto Yépez, nació y vive en Tijuana (México 1974). Es profesor de filosofía en la Universidad Autónoma de Baja California. Ha colaborado en revistas latinoamericanas y estadounidenses en los últimos años. Sus dos libros más recientes dentro de su abultada bibliografía son "Cuentos para oír y huir al otro lado" (Plaza y Valdés, 2003) y "Todo es otro. A la caza del lenguaje en tiempos light" (Tierra Adentro, 2002). En la actualidad trabaja en novelas cortas de tipo experimental. Escribe especialmente para Literaturas.com este articulo sobre la ascensión de los weblogs en Estados Unidos y América Latina.

Weblog del autor: www.hyepez.blogspot.com 

"No me cabe la menor duda de que hay un mundo invisible. La cuestión es qué tan lejos está del centro de la ciudad y hasta qué hora permanece abierto". 

Woody Allen

“Examining Psychic Phenomena”

  

1. Back to the Big Bang (o, en Expañol: Aloha al Aleph!)

 La computadora es un electrodoméstico. Sí, pero es el único electrodoméstico que ha cambiado al lenguaje. Recursos internéticos tan sencillos como la hipervinculación, el caos chátíco o incluso la combinación comunicacional de palabras y emoticons, son formas que alteran la producción, distribución y recepción lingüísticas. Debido al monitor en línea, el texto está cambiando de aspecto—tal como lo hizo cambiar de look la publicidad de las revistas—para escándalo de Walter Benjamin, por cierto; aunque quizás la obra interferencial y fragmentaria en la que Benjamin trabajó de 1927 hasta su suicidio en 1940 (en la que hacía citas y anotaciones sobre temas diversos que tendrían que cruzarse unos a otros) fue una enciclopedia que sólo podría haber sido realizada gracias a hiperlinks.

En la historia de las relaciones entre literatura e Internet, 1999 fue un año genético. En enero de ese año se fundó en San Franciscó una pequeña compañía llamada Pyra Labs. Hacia agosto del mismo año se lanzó un servicio llamado Blogger, inventado por Evan Williams (www.evhead.com) y Meg Hourihan (www.megnut.com) y diseñado para ser usado por pequeñas empresas como un tablero en red para intercambiar información entre los empleados o con otras corporaciones, para así seguir desempleando al teléfono e inclusive al email. Gracias al servicio de Blogger (www.blogger.com) se podría poner en red mensajes con información fechada. Cada entrada se sumaba para cometer una bitácora o informe puntual.

Dos años después, ya 750 000 personas en el mundo habían abierto una de estas cuentas gratuitas (tan fáciles de abrir y usar como una cuenta de email). Esas bitácoras no eran abiertas para usos laborales mayoritariamente, sino para escribir géneros íntimos o lúdicos: diarios, portales de noticias, reseñaderos de música o películas, crónica de afterparties, revistas, foros de discusión, etcétera. Se comenzó entonces a hablar de una blogósfera, ya que los links entre los distingos weblogs se multiplicaron y comenzaron a engendrarse comunidades de escritores amateurs, autoeditores, programadores y simples cibervoyeuristas. El Blog World creció alocadamente y a dos años de su aparición se convertió en el último recurso para publicar literatura emergente o enredar las páginas de distintos autores y sus lectores.

Se ha dicho repetidamente que este tipo de páginas (tendientes a la autobiografía, al confesionario publi-privado o al noticiero textual) son el equivalente en letra de los reality shows. De hecho han probado ser tan adictivas como éstos y cuando la sociología estudie realmente la metafísica del reality show, tendrá que analizarla de la mano de la blogofilia. Ya que el texto redactado por el autor aparece públicamente en su bitácora instantáneamente, sus receptores suelen estar al tanto, a la caza de nuevos textos durante el día o cada cierto tiempo lo visitan para leer las novedades.

El 11 de septiembre del 2001 fue también una fecha radial del Blog World, pues gracias a este servicio fácil de montar y usar, muchas personas pudieron poner en línea información, crónicas, autoterapia verbal o periodismo crítico sobre lo que ocurría u opinaban sobre el día que auténticamente nació el mundo post-moderno. El día que la modernidad fue abortada gracias a sus propios logros tecnológicos.

 

2. El decálogo del weblog

 Podríamos resumir los encantos y reglas de la literatura weblog en estas diez funciones y atributos:

 I. Gracias al Blog World publicar tanta obra como se desee perdió su carácter de privilegio de las élites. Abrir y publicar en una cuenta personal de weblogs es tan fácil como abrir y usar el email. (No son necesarios, siquiera, los amigos diseñadores). En momentos, por ejemplo, que en Latinoamérica, las editoriales convencionales se fusionan a consorcios europeos o norteamericanos y se sigue apostando por el best-seller al mismo tiempo que las editoriales independientes son aniquiladas por las grandes cadenas y los impuestos, consolidar los espacios de autopublicación en la red es cuestión de vida o muerte para el escritor o los aspirantes. Ante la ascendente primacía de la novela comercializable, los géneros menores o el experimentalismo tienen su residencia ideal en el cibermundo.

 

 II. La textualidad de las páginas de autopublicación automática no sólo son una obra literaria indefinidamente abierta (que se puede expander, al contrario de fuentes cuyos límites están ya establecidos: libros o revistas) u obras inacabadas, móviles, sino que además son obras que, inmersas en el mundo electrónico, son simultáneamente obras de arte visual, que el autor puede rediseñar o perfeccionar con un conocimiento mínimo de HTML o simple copy-paste. El weblog es la escritura de la era visual y del prevalecimiento universal del diseño como contexto forzoso de todo acto verbal. (Además de las frecuentes imágenes adjuntas en los weblogs). Lo que sigue de aquí es el multimedia. E-libros autopublicables que incluyan sonido directo e imagen de video. Estas nuevas tecnologías transtornarán severamente las relaciones entre autor y receptor.

 

 III. El weblog (o abreviándolo blog) es probablemente el género literario más novedoso del Internet. Si el e-mail es privado, el weblog comparte con el chat colectivo la propiedad de ser público, una intimidad al aire libre, una privacidad en línea, obedeciendo perfectamente la lógica exhibicionista del Internet (desde las webcams hasta los chats públicos). El blog está probando ser un espacio escritural que reforma al párrafo y la distribución de los vocablos. El blog, sencillamente, ya no es una página.

 IV. La blogósfera adscribe al autor en ambientes en que el escritor siempre ha deseado habitar: un espacio de expansión textual, de aceleración de la publicación, de autoedición (¡adiós a los editores!) y de intereferencialidad. (Cada autor se liga a los otros sitios en los que se contextualiza, por ejemplo). Este es el sueño cumplido de Kristeva (la intertextualidad como crónica de una referencia hipervinculada) y Bajtin (escribir es siempre dialógico e inmediatamente ser-para-otro). La blogósfera es la fantasía del escritor hecha monitor.

 

 V. Las páginas personales con bancos de textos parecen ya anticuadas. Una webpage convencional es sólo digna de un autor muerto a quien se almacena cierta bibliografía para acceso de sus lectores póstumos. Pero de un escritor vivo se espera ahora una página activa, permanentemente actualizada, donde la re-publicación sería reprensible y se exige, en cambio, la redacción especial de weblogs o textos escritos directamente para su publicación en ese sitio. ¿Quién será el primer escritor hispanoamericano de las grandes ligas a hacer su blog? Los estamos esperando. ¿Por qué se han tardado tanto? Así que, por favor bajen del Olimpo y ya entren al Internet. Click here. 

 

VI. El blog incita superávits de redacción. Desde el dumping hasta la sobrexposición, estas conductas blogosféricas son parte de un ataque posible al carácter mercantil de la escritura (sobre todo la dirigida contra el libro). Escribir en red (sin remuneración económica y sin objeto físico resultante) parecería ser un acto anticapitalista, un gasto textual (“Gasto, luego existo”, Bataille), un gran derroche. Escribir en la red, ilimitada o periódicamente sin otra razón que poner a disponibilidad gratuita de los lectores nuestra textualidad es un gesto claramente antiburgués, claramente amenazante del poder absoluto de los editores establecidos. Siempre he pensado que tantas palabras que se arrojan en el ciberespacio a causa del email, chats, messengers o weblogs son una gran venta de garage del lenguaje. (¡Remate total!). Blogspot = Potlach.

 VII. El weblog puede servir como refugio y estímulo para autores amateurs o emergentes cuyas probabilidades de publicación (y, por ende, de producción de ciertos textos debido a su extensión, ideología, temática o lenguaje) serían nulas o menores en el mundo del papel o los espacios institucionales. Pero si sirve sólo como refugio, sería un desperdicio. El uso estratégico de la autopublicación virtual estaría bien dirigida si se le concibe como un mecanismo de presión, una competencia a los medios convencionales (revistas, sitios de Internet oficiales, periódicos, editoriales). Autopublicando en red, se presionará a los editores a abrir sus espacios a nuevas autorías, auto-reveladas en el Internet o que al escribir sin restricciones en sus páginas personales terminan empujando a los editores a ensanchar sus gustos, limitantes de espacio o puntos de vista.

 VIII. El weblog representa un incremento del poder del autor. Por ejemplo, para adelantar obra suya que el sistema editorial retiene obedeciendo sus reglas de mercado. O probando borradores ante lectores reales. O utilizando su sitio como publicidad para sus publicaciones impresas. O aprovechando este espacio para no tener que esperar que se le entrevista sobre tal o cuál suceso. En cualquier momento, el autor, por primera vez en la  historia, puede publicar lo que le desee en el momento que así lo decide. Post & Publish.

 IX. Constantemente se habla de que el weblog (tomando en cuenta su carácter instantáneo y biografémico) establece nuevas relaciones neuronales entre los autores y sus receptores. No sólo los lectores parecen meterse a la mente del redactor y conocer detalles tan específicos como la hora de producción del texto o sus subsecuentes correcciones, sino que también el autor puede meterse al lector, gracias a recursos electrónicos que le permiten conocer cuántos visitantes ha tenido su página, cómo fue que dieron con ella, cuál es su nombre, etc. El autor parecería haberse mudado al ciberespacio para ahí poder entablar una vigilancia o comunicación más estrecha con el Otro. Ambas partes, se espían y creen meterse al cerebro y vida de la otra. Blogspot, dicen sus teóricos más alucinantes, es el fin de la lectura como espacio binario para ser un ensayo general hacia la telepatía.

 

X. Como todo fenómeno surgido de la globalización, el Web World tiene origen estadounidense. El riesgo es norteamericanizar la escritura, no sólo por la invasión de todo un nuevo vocabulario anglicista –un mundo en que El Quijote tendría que ser traducido al espanglish para que lo pudiera entender en Buenos Aires, México y Barcelona– sino que también los procesos semióticos de la literatura weblog sean predominantemente norteamericanos. Sin embargo, este riesgo es también una nueva oportunidad de contraconquista (Lezama), pues permite actuar en el seno mismo de la tecnología y cultura norteamericana y, potencialmente, deconstruirla, decodificarla, sabotearla o canibalizarla.

 

3. La expansión de la escritura como medio cotidiano de representación

 En pocos años el Internet ha hecho más que el libro o la educación escolar, para conseguir que millones de personas utilicen cotidianamene la escritura como medio de comunicación. El uso del email, messengers o chats alentaron que millones de personas que antes no escribían regularmente, se hicieran productores cotidianos de textos. Se expandió la literatura confesional, los foros verbales, la pornografía y el género epistolar readquirió un papel protagónico en la vida de muchas culturas. El texto súbitamente se hizo tan popular como la voz (el habla) para comunicarse entre sí o realizar introspección. La redacción perdió su carácter de actividad profesional o privilegiada de las élites cultas y pasó a ser un instrumento popular.

Sin pensar en la calidad literaria o el estilo de todas estas nuevas autoras y autores textuales nacidos gracias al Internet, el siguiente pasó fue que además de procurar los servicios textuales electrónicos de intercambio de testimonios personales, información o correspondencia, pronto renació el interés para crear-publicar literatura (amateur) en la red. Todos estos impulsos se combinaron y dispararon a la blogósfera, cientos de miles de páginas de diarios personales, literatura wanna be, novata, experimental, subterránea o sorprendente. Los servicios de autopublicación parecen estar desquiciando los antiguos filtros para determinar que sólo unos cuantos autores pueden ser editados, leídos, distribuidos y contextualizados dentro de la “Literatura”. En el presente, cientos de miles de autorías se pelean por la atención del lector virtual, sobresaturan las líneas y crean sus propios campos literarios. El Pueblo, autopublicándose, pareció dar un golpe de Estado a las distintas Repúblicas de las Letras.

Servicios como el weblogging significan un avance en la democratización de la publicación (empowerment), y una estimulante pérdida de intermediación entre el autor y sus lectores. Aunque a decir verdad, habría que observar el comportamiento futuro de los autores blogueros, pues hasta ahora parecen leerse en círculos concéntricos.

 

4. Súbitamente los Literatos se sumaron a las huestes de la blogomanía

 Los escritores tienden a ser tecnófobos, renuentes a innovar sus medios de trabajo o sus espacios editoriales. Sin embargo, poco a poco fueron enterándose del boom del blog. Y no tardaron en comenzar a subirse a la carroza virtual. La tradición del cuaderno de notas, obviamente, se acomoda a la escritura-click-here. El weblog prosigue la literatura de la anotación suelta (aforísmos o sketches) que nació formalmente con Joubert y Lichtenberg, así como a la persistente praxis del diario literario pasando por León Tolstoi, André Gide, Anais Nin, Franz Kafka o José Kozer. Del fragmento a la “pajarita”, del micro-relato al apunte al margen, de la estampa a la tarjeta, de la tertulia registrada al comentario al calce, el blog cae en el centro de una tradición vivida en Occidente.

Así, por ejemplo, Ron Silliman, el prestigiado teórico y poeta norteamericano de la llamada poesía “Language” (que tomó su nombre de una revista seminal homónima), abrió su sitio en agosto del 2002. A pocos meses, comenzó a recibir más de 180 visitas al día, lo cual es una cifra impresionante tratándose de un sitio dedicado a la poesía. (Y, en el caso de Silliman, de poesía metadiscursiva, cerebral,  poco popular en relación con la poesía mainstream a la que se opone).

En su sitio, Silliman (www.ronsilliman.blogspot.com) resume discusiones acerca de poética, sube acuses de recibo de libros, promueve sus ideas personales, cita sus epistolarios electrónicos  o analiza autores del pasado reciente. Se trata de una ensayística en línea. Mi sitio preferido en inglés, sin embargo, es el de Jonathan Mayhew, un profesor de la Universidad de Kansas, precisamente especializado en literatura española. La página (www.jonathanmayhew.blogspot.com) aborda el jazz y comentarios sobre poesía norteamericana contemporánea.[i]

Los autores norteamericanos se han ido subiendo rápidamente al blog world. Las razones son obvias: este país inventó y popularizo el servicio. Además en Estados Unidos hay una larga tradición de publicación independiente, de bajo costo y de distribución intra-comunitaria. Desde las autopublicaciones de Whitman o los libros (privados) hechos a mano de Emily Dickinson, las editoriales personales alternativas (al estilo de City Lights de Ferlinghetti a mediados de siglo), la revolución del mimeógrafo en los años sesenta, el chapbook (plaquettes) y el uso de la red para publicar, han sido paulatinos instrumentos de autopromoción literaria en Norteamérica. El weblog se suma a esta tradición de autopublicación crítica y semi-marginal.

Este atavismo, por otra parte, no es nada raro tampoco a nuestra propia tradición hispanoamericana. La idea de correos organizados por un autor ha sido muy socorrido en Latinoamérica y España. El mexicano Alfonso Reyes concebía al periódico semanal o quincenal, boletín o gaceta literaria como una “nebulosa” distinta al libro y a la revista. Acerca de las gacetas, Reyes comentaba en 1930 (como hoy se podría comentar del blog): “Hoy este género de pliegos se ha popularizado como un verdadero síntoma del siglo”. Habría que recordar, por ejemplo, su propia autopublicación unipersonal llamada Monterrey (precisamente hecha de miscelánea y escrita desde Brasil). Este tipo de publicaciones administradas por su propio autor son los antecedentes impresos del weblog; son una continuación electrónica y un resurgimiento de la gaceta o el boletín literario; de aquel género que, como diría Reyes, es “una carta circular entre los amigos”.[ii]

 

5. Un caso específico: Tijuana Blog Front

 En Tijuana, ciudad fronteriza con California y siempre atenta a la cibercultura, pronto se subió al auge del blogueo. Quien coordinó a una comunidad de jóvenes escritores o simples tijuanense involucrados en la escena electrónica fue Rafa Saavedra (www.rafadro.blogspot.com), escritor alternativo mexicano y DJ. Saavedra es autor de varios libros de narrativa experimental, que se han ido convirtiendo en objeto de culto dentro de la literatura underground mexicana por su acidez y su fusión irónica del lenguaje musical, mediático y el post-espanglish.

Saavedra (www.rafadro.blogspot.com) usando sus vinculos personales y su conocido espíritu de fanzinero y Do-It-Yourself Man, coordinó el llamado TJ Bloguita Front cuyos links están en su página, junto a otros muchos del interior de México, Estados Unidos, España y Sudamérica. La autoría más notable que participa de esa comunidad es la prestigiada novelista Cristina Rivera Garza (www.cristinariveragarza.blogspot.com). Además de haber ya publicados tres libros en Tusquets, ahora se puede leer periódicamente anotaciones suyas en su página. Ella es quizás la primera autora mexicana de renombre en haber subido a la red con este tipo de servicio autopublicacional. Ella vive en San Diego, ciudad vecina de Tijuana. El TJ Bloguita Front, como se ha autodenominado, es uno de los primeros ejemplos de grupos de literatos establecidos combinados con emergentes o amateurs que construyen su propio contexto de lectura y inter-redacción.

Este tipo de comunidades virtuales podrían ser uno de los contextos particulares de las literaturas venideras.

 

 6. Weblibro, Clickwriting & politopía

 El weblog es otra forma de libro. Es un rollo archivante; es un libro intangible basado en el calendario. El weblog es un libro ligado esencialmente al tiempo. Su estructura original (que ha mantenido hasta el momento) registra la hora exacta de su anotación. Como libro cronológico, corre en orden inverso al libro gutemberguiano. La primera página será siempre la última. Esto sugiere que en la era de la aceleración (donde se ha roto el intervalo entre redacción y recepción) (producir es ya distribuir) el pasado va quedando atrás, al contrario del libro tradicional donde el Primer Texto es siempre el punto de partida.

Lo que podríamos llamar clickwriting (cualquier semejanza con el kickwriting de Cassady y Kerouac es mera eufonía) es la escritura basada en el golpe instantáneo y en la concomitancia de escritura y edición. (El software fue permitiendo al autor convertirse en el propio editor visual de sus textos, un proceso antes generalmente separado del acto y persona escritural). El botón como estrategia de diseño espacial y tipográfica, y como medida de inmediatez publicacional.

El clickwriting tiende a ser rápida porque parece ir contra el reloj, parece ser antecedida por el lector, al contrario de la publicación impresa, donde es el texto quien espera a sus lectores. El clickwriting es veloz, llega y es consumida de facto por su receptor, que espera más, pues frecuentemente la relación entre escritura y lectura se genera en tiempo real, prácticamente en vivo.

Esta instantaneidad y enredo textual, es lo que hace posible que el libro virtual funcione gracias a la politopía: la propiedad de poder estar en muchas partes al mismo tiempo. ¿Cuántos ejemplares tiene un weblog? Tantos como visitantes o usuarios en un momento dado. El número de ejemplares de un weblog o una webpage aumenta o decrece en relación con sus usuarios. El ejemplar aparece y desaparece dependiendo de su consumo—lo cual es una virtud enteramente nueva respecto al libro impreso.

El libro se multiplica según resulte necesario. Y puede estar en distintos lugares al mismo tiempo. Esta politopía identifica al acto de lectura con la existencia del texto, como si fuera una réplica electrónica de la estética de la recepción. Sólo que el weblibro no sólo es interpretado, reorganizado o deconstruido por el lector (y recordemos aquí que en muchos weblogs se pueden dejar comentarios: el lector como textocontribuyente) sino que la realidad física del texto mismo depende de su receptor, quien lo hace aparecer o desaparecer a su voluntad.

En este sentido, el lector de la literatura-web es quien controla la cantidad, durabilidad y la ubicación del texto.

  

7. Gracias al Blog World, todos tendremos 15 links de fama

 El email –que provocó la reemergencia del género epistolar– acostumbró a los autores a que la producción de su texto y la recepción de su texto fueran actos prácticamente simultáneos. El blog es la consecuencia de escribir emails; es resultado de la aparición, gracias al Internet, de la inmediatez entre el acto de escribir y el de publicar. Así, en la época de la aceleración de la información y la comunicación, el Autor va perdiendo una de sus características modernas: el de la demora o intervalo largo entre la redacción de su texto y el de aparición pública. Ese periodo se ha acortado o incluso virtualmente desaparecido gracias a la publicación electrónica. El diario o bitácora en la red hace que día a día el lector consulte a cierto escritor como consulta el periódico. Los textos del autor se convierten en noticias frescas, borradores expuestos o literatura de entrega inmediata.

Aunque esta pérdida del intervalo entre escribir y publicar, producir y recibir, tiene aspectos que probablemente asustarían a Baudrillard o Virilio (la Impaciencia y la Semiorragia como categorías privilegiadas de la comunicación), este fenómeno también puede ser interpretado como la recuperación de una de las funciones primigenias de los intelectuales: dirigirse directamente a su público. Sin necesitar de la intermediación del editor o de la demora (inherente a los mercados culturales contemporáneos), los filósofos griegos viajaban para leer u improvisar ante los otros. Así, la autopublicación electrónica inmediata le provee al autor la oportunidad de distribuir en el momento que él crea adecuado toda la cantidad de textos que desee poner a disponibilidad de sus otros.

Las posibilidades amenazantes de la literatura weblog, sin embargo, no son pequeñas. Como el Blog World fue concebido para tratarse de un diario o informe periódico, tiende a convertir la escritura en un ejercicio autobiográfico (obligatorio). Esto sucede precisamente en una era de metateoría literaria donde la Muerte del Autor (Foucault, Barthes) parecerían ya axiomas universalmente aceptados. (Incluso clichés). En este sentido, regresar al yo-confesional, al yo-autoritario, al yo-como-central-referencial parecería un retroceso. No sólo entre los literatos ya formados que acudan a este servicio, sino inclusive entre los escritores amateurs. En pocos meses, el weblog añadió cientos de miles de autores confesionales a Estados Unidos, Europa y Latinoamérica.

Por otra parte, la escritura en línea tiende a convertir al autor electrónico (digamos Ron Silliman) en una Autoridad omnipresente en la pantalla de las comunidades que lo leen. La cantidad de receptores y la frecuencia con que es leído aumenta: su función en el Campo Literario (Bourdie) crece. Las preguntas autoritarias cambian de ¿ya leiste el último libro de Fuentes? a ¿no has leído su último texto en la revista? a ¿no has leído la última entrada de su página, hoy? El Autor se convierte en un Big Brother que a cada momento estamos tentados a consultar porque sabemos que a lo largo del día o la semana ya nos ha arrojado nuevos materiales y es necesario mantenerse actualizado respecto a su obra creciente, inmediata.

Esto llega a ser incluso tenebroso por el hecho de que el autor de un weblog, como ya lo habíamos dicho, frecuentemente coloca contadores, que le indican cuántos lectores han leído o visitado su página, cuántos minutos se quedaron ahí, cómo fue que llegaron (qué palabras colocaron en los buscadores como yahoo o altavista), quiénes son, etcétera. El autor gracias a estos recursos de la Red ahora vigila a sus lectores. El Autor no sólo resucitó sino que regresó con Poderes Especiales. Este fortalecimiento del Poder del Autor (de su Autoridad) es uno de los aspectos menos afortunados de la literatura de entrega inmediata. Tan peligroso como el confesionalismo (el egocentrismo) para el que fue diseñado. (El grado teenager de la escritura).

Y, sin embargo, te recomiendo que coloques tu contador lo antes posible.

 *

 Ante las tempranas bonanzas del weblog habría que ser cautelosos. Podría resultar un recurso gratuito que pase luego a ser de uso restringido. (Podría ocurrir algo similar a Napster o resultar tan sólo una moda virtual). Así que para no ser tan cándidos como Leibniz o McLuhan, no diremos que el Blog World es la mejor de las aldeas posibles. (Recordemos, por otra parte, que el Internet es un no-lugar, es decir, estrictamente una utopía; sí, pero una utopía llena de virus y que suele caerse cada cinco minutos).

Lo que sí es patente es que desde los dos primeros años de la blogósfera, casi un millón de personas se hicieron súbitamente seres publicantes. Quedó claro que el monopolio de Gutenberg recibió un nuevo golpe, y que si el mundo de los blogs no resulta un espacio editorial autónomo, por lo menos sí será un nuevo mecanismo de presión en contra del reinado (ya demasiado duradero) del papel de los editores y del imperio de los editores del papel.

Esperemos, pues, que la literatura de entrega inmediata, la literatura weblog haya llegado para quedarse –o, mejor dicho, para que aparezca y desaparezca de la pantalla cada vez que al autor o al lector así lo decida. 


[i] El lector español encontrará ahí comentarios críticos sobre un poema de Ángel González burlándose de Mallarmé (para disgusto de Mayhew); lo kitsch que podían ser los textos de Octavio Paz; la bilis de Juan Benet dirigida contra Solzhenitsyn, o que en la lista de poetas predilectos de Mayhew están Antonio Gamoneda, José Angel Valente y Claudio Rodríguez o se topará con su tesis de que el gobierno socialista de España en los años ochenta promovió una escuela de poesía que reflejaba sus propias ambiciones culturales “tan grandiosas como mediocres”. “La llamada ‘poesía de la experiencia’ es poesía realista banal sobre la vida diaria, no desemejante a la poesía de taller literario en Estados Unidos”. www.jonathanmayhew.blogspot.com

[ii] Ante el Monterrey (1930-1937) de Reyes, Guillermo de Torre le escribía diciéndole: “Observo, leo, que algunos andan buscando precedentes olvidados por usted, a Monterrey. ¿Puedo agregar un par más? El de Ramón (Gómez de la Serna) con sus tres o cuatro hojas de Pombo (hacia 1919), que era también una especie de revista íntima, privada. Por otra parte... aquella hoja-manifiesto llamada Vertical, que publiqué yo en Madrid en 1929...” (citado en Alfonso Reyes, Obras Completas, tomo, México, F.C.E, p. 171-172) Publicaciones unipersonales de este tipo, recuerda Reyes, también las tuvieron Emilia Pardo Bazán y G. K. Chesterton.

 

 ©Heriberto Yépez 2003

Weblog del autor: www.hyepez.blogspot.com

 

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