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LITERATURA
WEBLOG

Fotografía
©Heriberto
Yépez. Autorretratos en la playa.
por
©Heriberto
Yépez
Heriberto
Yépez, nació y vive en Tijuana
(México 1974). Es profesor de filosofía
en la Universidad Autónoma de Baja
California. Ha colaborado en revistas
latinoamericanas y estadounidenses en
los últimos años. Sus dos libros más
recientes dentro de su abultada
bibliografía son "Cuentos
para oír y huir al otro lado"
(Plaza y Valdés, 2003) y "Todo
es otro. A la caza del lenguaje en
tiempos light" (Tierra
Adentro, 2002). En la actualidad
trabaja en novelas cortas de tipo
experimental.
Escribe
especialmente para Literaturas.com este
articulo sobre la ascensión de los
weblogs en Estados Unidos y América
Latina.
Weblog
del autor: www.hyepez.blogspot.com
"No
me cabe la menor duda de que hay un
mundo invisible. La cuestión es qué
tan lejos está del centro de la
ciudad y hasta qué hora permanece
abierto".
Woody
Allen
“Examining
Psychic Phenomena”
1.
Back to the Big Bang (o, en Expañol:
Aloha al Aleph!)
La
computadora es un electrodoméstico. Sí,
pero es el único electrodoméstico
que ha cambiado al lenguaje. Recursos
internéticos tan sencillos como la
hipervinculación, el caos chátíco o
incluso la combinación comunicacional
de palabras y emoticons, son
formas que alteran la producción,
distribución y recepción lingüísticas.
Debido al monitor en línea, el texto
está cambiando de aspecto—tal como
lo hizo cambiar de look la publicidad
de las revistas—para escándalo de
Walter Benjamin, por cierto; aunque
quizás la obra interferencial y
fragmentaria en la que Benjamin trabajó
de 1927 hasta su suicidio en 1940 (en
la que hacía citas y anotaciones
sobre temas diversos que tendrían que
cruzarse unos a otros) fue una
enciclopedia que sólo podría haber
sido realizada gracias a hiperlinks.
En
la historia de las relaciones entre
literatura e Internet, 1999 fue un año
genético. En enero de ese año se
fundó en San Franciscó una pequeña
compañía llamada Pyra Labs. Hacia
agosto del mismo año se lanzó un
servicio llamado Blogger, inventado
por Evan Williams (www.evhead.com) y
Meg Hourihan (www.megnut.com) y diseñado
para ser usado por pequeñas empresas
como un tablero en red para
intercambiar información entre los
empleados o con otras corporaciones,
para así seguir desempleando al teléfono
e inclusive al email. Gracias al
servicio de Blogger (www.blogger.com)
se podría poner en red mensajes con
información fechada. Cada entrada se
sumaba para cometer una bitácora o
informe puntual.
Dos
años después, ya 750 000 personas en
el mundo habían abierto una de estas
cuentas gratuitas (tan fáciles de
abrir y usar como una cuenta de email).
Esas bitácoras no eran abiertas para
usos laborales mayoritariamente, sino
para escribir géneros íntimos o lúdicos:
diarios, portales de noticias, reseñaderos
de música o películas, crónica de
afterparties, revistas, foros de
discusión, etcétera. Se comenzó
entonces a hablar de una blogósfera,
ya que los links entre los distingos
weblogs se multiplicaron y comenzaron
a engendrarse comunidades de
escritores amateurs, autoeditores,
programadores y simples
cibervoyeuristas. El Blog World creció
alocadamente y a dos años de su
aparición se convertió en el último
recurso para publicar literatura
emergente o enredar las páginas de
distintos autores y sus lectores.
Se
ha dicho repetidamente que este tipo
de páginas (tendientes a la
autobiografía, al confesionario publi-privado
o al noticiero textual) son el
equivalente en letra de los reality
shows. De hecho han probado ser tan
adictivas como éstos y cuando la
sociología estudie realmente la metafísica
del reality show, tendrá que
analizarla de la mano de la blogofilia.
Ya que el texto redactado por el autor
aparece públicamente en su bitácora
instantáneamente, sus receptores
suelen estar al tanto, a la caza de
nuevos textos durante el día o cada
cierto tiempo lo visitan para leer las
novedades.
El
11 de septiembre del 2001 fue también
una fecha radial del Blog World, pues
gracias a este servicio fácil de
montar y usar, muchas personas
pudieron poner en línea información,
crónicas, autoterapia verbal o
periodismo crítico sobre lo que ocurría
u opinaban sobre el día que auténticamente
nació el mundo post-moderno. El día
que la modernidad fue abortada gracias
a sus propios logros tecnológicos.
2.
El decálogo del weblog
Podríamos
resumir los encantos y reglas de la
literatura weblog en estas diez
funciones y atributos:
I.
Gracias al Blog World
publicar tanta obra como se desee
perdió su carácter de privilegio de
las élites. Abrir y publicar en una
cuenta personal de weblogs es tan fácil
como abrir y usar el email. (No son
necesarios, siquiera, los amigos diseñadores).
En momentos, por ejemplo, que en
Latinoamérica, las editoriales
convencionales se fusionan a
consorcios europeos o norteamericanos
y se sigue apostando por el
best-seller al mismo tiempo que las
editoriales independientes son
aniquiladas por las grandes cadenas y
los impuestos, consolidar los espacios
de autopublicación en la red es
cuestión de vida o muerte para el
escritor o los aspirantes. Ante la
ascendente primacía de la novela
comercializable, los géneros menores
o el experimentalismo tienen su
residencia ideal en el cibermundo.
II.
La textualidad de las páginas
de autopublicación automática no sólo
son una obra literaria indefinidamente
abierta (que se puede expander, al
contrario de fuentes cuyos límites
están ya establecidos: libros o
revistas) u obras inacabadas, móviles,
sino que además son obras que,
inmersas en el mundo electrónico, son
simultáneamente obras de arte visual,
que el autor puede rediseñar o
perfeccionar con un conocimiento mínimo
de HTML o simple copy-paste. El weblog
es la escritura de la era visual y del
prevalecimiento universal del diseño
como contexto forzoso de todo acto
verbal. (Además de las frecuentes imágenes
adjuntas en los weblogs). Lo que sigue
de aquí es el multimedia. E-libros
autopublicables que incluyan sonido
directo e imagen de video. Estas
nuevas tecnologías transtornarán
severamente las relaciones entre autor
y receptor.
III.
El
weblog (o abreviándolo blog)
es probablemente el género literario
más novedoso del Internet. Si el
e-mail es privado, el weblog comparte
con el chat colectivo la propiedad de
ser público, una intimidad al aire
libre, una privacidad en línea,
obedeciendo perfectamente la lógica
exhibicionista del Internet (desde las
webcams hasta los chats públicos). El
blog está probando ser un espacio
escritural que reforma al párrafo y
la distribución de los vocablos. El
blog, sencillamente, ya no es una página.
IV.
La blogósfera adscribe al autor en
ambientes en que el escritor siempre
ha deseado habitar: un espacio de
expansión textual, de aceleración de
la publicación, de autoedición (¡adiós
a los editores!) y de
intereferencialidad. (Cada autor se
liga a los otros sitios en los que se
contextualiza, por ejemplo). Este es
el sueño cumplido de Kristeva (la
intertextualidad como crónica de una
referencia hipervinculada) y Bajtin
(escribir es siempre dialógico e
inmediatamente ser-para-otro). La blogósfera
es la fantasía del escritor hecha
monitor.
V.
Las páginas personales con bancos de
textos parecen ya anticuadas. Una
webpage convencional es sólo digna de
un autor muerto a quien se almacena
cierta bibliografía para acceso de
sus lectores póstumos. Pero de un
escritor vivo se espera ahora una página
activa, permanentemente actualizada,
donde la re-publicación sería
reprensible y se exige, en cambio, la
redacción especial de weblogs o
textos escritos directamente para su
publicación en ese sitio. ¿Quién
será el primer escritor
hispanoamericano de las grandes ligas
a hacer su blog? Los estamos
esperando. ¿Por qué se han tardado
tanto? Así que, por favor bajen del
Olimpo y ya entren al Internet. Click
here.
VI.
El blog incita superávits de redacción.
Desde el dumping hasta la sobrexposición,
estas conductas blogosféricas son
parte de un ataque posible al carácter
mercantil de la escritura (sobre todo
la dirigida contra el libro). Escribir
en red (sin remuneración económica
y sin objeto físico resultante)
parecería ser un acto
anticapitalista, un gasto textual
(“Gasto, luego existo”, Bataille),
un gran derroche. Escribir en la red,
ilimitada o periódicamente sin otra
razón que poner a disponibilidad
gratuita de los lectores nuestra
textualidad es un gesto claramente
antiburgués, claramente amenazante
del poder absoluto de los editores
establecidos. Siempre he pensado que
tantas palabras que se arrojan en el
ciberespacio a causa del email, chats,
messengers o weblogs son una gran
venta de garage del lenguaje. (¡Remate
total!). Blogspot = Potlach.
VII.
El weblog puede servir como refugio y
estímulo para autores amateurs o
emergentes cuyas probabilidades de
publicación (y, por ende, de producción
de ciertos textos debido a su extensión,
ideología, temática o lenguaje) serían
nulas o menores en el mundo del papel
o los espacios institucionales. Pero
si sirve sólo como refugio, sería un
desperdicio. El uso estratégico de la
autopublicación virtual estaría bien
dirigida si se le concibe como un
mecanismo de presión, una competencia
a los medios convencionales (revistas,
sitios de Internet oficiales, periódicos,
editoriales). Autopublicando en red,
se presionará a los editores a abrir
sus espacios a nuevas autorías,
auto-reveladas en el Internet o que al
escribir sin restricciones en sus páginas
personales terminan empujando a los
editores a ensanchar sus gustos,
limitantes de espacio o puntos de
vista.
VIII.
El weblog representa un incremento del
poder del autor. Por ejemplo, para
adelantar obra suya que el sistema
editorial retiene obedeciendo sus
reglas de mercado. O probando
borradores ante lectores reales. O
utilizando su sitio como publicidad
para sus publicaciones impresas. O
aprovechando este espacio para no
tener que esperar que se le entrevista
sobre tal o cuál suceso. En cualquier
momento, el autor, por primera vez en
la
historia, puede publicar lo que
le desee en el momento que así lo
decide. Post & Publish.
IX.
Constantemente se habla de que el
weblog (tomando en cuenta su carácter
instantáneo y biografémico)
establece nuevas relaciones neuronales
entre los autores y sus receptores. No
sólo los lectores parecen meterse a
la mente del redactor y conocer
detalles tan específicos como la hora
de producción del texto o sus
subsecuentes correcciones, sino que
también el autor puede meterse al
lector, gracias a recursos electrónicos
que le permiten conocer cuántos
visitantes ha tenido su página, cómo
fue que dieron con ella, cuál es su
nombre, etc. El autor parecería
haberse mudado al ciberespacio para ahí
poder entablar una vigilancia o
comunicación más estrecha con el
Otro. Ambas partes, se espían y creen
meterse al cerebro y vida de la otra.
Blogspot, dicen sus teóricos más
alucinantes, es el fin de la lectura
como espacio binario para ser un
ensayo general hacia la telepatía.
X.
Como todo fenómeno surgido
de la globalización, el Web World
tiene origen estadounidense. El riesgo
es norteamericanizar la escritura, no
sólo por la invasión de todo un
nuevo vocabulario anglicista –un
mundo en que El Quijote tendría
que ser traducido al espanglish para
que lo pudiera entender en Buenos
Aires, México y Barcelona– sino que
también los procesos semióticos de
la literatura weblog sean
predominantemente norteamericanos. Sin
embargo, este riesgo es también una
nueva oportunidad de contraconquista (Lezama),
pues permite actuar en el seno mismo
de la tecnología y cultura
norteamericana y, potencialmente,
deconstruirla, decodificarla,
sabotearla o canibalizarla.
3.
La expansión de la escritura como
medio cotidiano de representación
En
pocos años el Internet ha hecho más
que el libro o la educación escolar,
para conseguir que millones de
personas utilicen cotidianamene la
escritura como medio de comunicación.
El uso del email, messengers o chats
alentaron que millones de personas que
antes no escribían regularmente, se
hicieran productores cotidianos de
textos. Se expandió la literatura
confesional, los foros verbales, la
pornografía y el género epistolar
readquirió un papel protagónico en
la vida de muchas culturas. El texto súbitamente
se hizo tan popular como la voz (el
habla) para comunicarse entre sí o
realizar introspección. La redacción
perdió su carácter de actividad
profesional o privilegiada de las élites
cultas y pasó a ser un instrumento
popular.
Sin
pensar en la calidad literaria o el
estilo de todas estas nuevas autoras y
autores textuales nacidos gracias al
Internet, el siguiente pasó fue que
además de procurar los servicios
textuales electrónicos de intercambio
de testimonios personales, información
o correspondencia, pronto renació el
interés para crear-publicar
literatura (amateur) en la red. Todos
estos impulsos se combinaron y
dispararon a la blogósfera, cientos
de miles de páginas de diarios
personales, literatura wanna be,
novata, experimental, subterránea o
sorprendente. Los servicios de
autopublicación parecen estar
desquiciando los antiguos filtros para
determinar que sólo unos cuantos
autores pueden ser editados, leídos,
distribuidos y contextualizados dentro
de la “Literatura”. En el
presente, cientos de miles de autorías
se pelean por la atención del lector
virtual, sobresaturan las líneas y
crean sus propios campos literarios.
El Pueblo, autopublicándose, pareció
dar un golpe de Estado a las distintas
Repúblicas de las Letras.
Servicios
como el weblogging significan un
avance en la democratización de la
publicación (empowerment), y una
estimulante pérdida de intermediación
entre el autor y sus lectores. Aunque
a decir verdad, habría que observar
el comportamiento futuro de los
autores blogueros, pues hasta ahora
parecen leerse en círculos concéntricos.
4.
Súbitamente los Literatos se sumaron
a las huestes de la blogomanía
Los
escritores tienden a ser tecnófobos,
renuentes a innovar sus medios de
trabajo o sus espacios editoriales.
Sin embargo, poco a poco fueron enterándose
del boom del blog. Y no tardaron en
comenzar a subirse a la carroza
virtual. La tradición del cuaderno de
notas, obviamente, se acomoda a la
escritura-click-here. El weblog
prosigue la literatura de la anotación
suelta (aforísmos o sketches) que
nació formalmente con Joubert y
Lichtenberg, así como a la
persistente praxis del diario
literario pasando por León Tolstoi,
André Gide, Anais Nin, Franz Kafka o
José Kozer. Del fragmento a la
“pajarita”, del micro-relato al
apunte al margen, de la estampa a la
tarjeta, de la tertulia registrada al
comentario al calce, el blog cae en el
centro de una tradición vivida en
Occidente.
Así,
por ejemplo, Ron Silliman, el
prestigiado teórico y poeta
norteamericano de la llamada poesía
“Language” (que tomó su nombre de
una revista seminal homónima), abrió
su sitio en agosto del 2002. A pocos
meses, comenzó a recibir más de 180
visitas al día, lo cual es una cifra
impresionante tratándose de un sitio
dedicado a la poesía. (Y, en el caso
de Silliman, de poesía metadiscursiva,
cerebral,
poco popular en relación con
la poesía mainstream a la que se
opone).
En
su sitio, Silliman (www.ronsilliman.blogspot.com)
resume discusiones acerca de poética,
sube acuses de recibo de libros,
promueve sus ideas personales, cita
sus epistolarios electrónicos
o analiza autores del pasado
reciente. Se trata de una ensayística
en línea. Mi sitio preferido en inglés,
sin embargo, es el de Jonathan Mayhew,
un profesor de la Universidad de
Kansas, precisamente especializado en
literatura española. La página (www.jonathanmayhew.blogspot.com)
aborda el jazz y comentarios sobre
poesía norteamericana contemporánea.[i]
Los
autores norteamericanos se han ido
subiendo rápidamente al blog world.
Las razones son obvias: este país
inventó y popularizo el servicio.
Además en Estados Unidos hay una
larga tradición de publicación
independiente, de bajo costo y de
distribución intra-comunitaria. Desde
las autopublicaciones de Whitman o los
libros (privados) hechos a mano de
Emily Dickinson, las editoriales
personales alternativas (al estilo de
City Lights de Ferlinghetti a mediados
de siglo), la revolución del mimeógrafo
en los años sesenta, el chapbook (plaquettes)
y el uso de la red para publicar, han
sido paulatinos instrumentos de
autopromoción literaria en Norteamérica.
El weblog se suma a esta tradición de
autopublicación crítica y semi-marginal.
Este
atavismo, por otra parte, no es nada
raro tampoco a nuestra propia tradición
hispanoamericana. La idea de correos
organizados por un autor ha sido muy
socorrido en Latinoamérica y España.
El mexicano Alfonso Reyes concebía al
periódico semanal o quincenal, boletín
o gaceta literaria como una
“nebulosa” distinta al libro y a
la revista. Acerca de las gacetas,
Reyes comentaba en 1930 (como hoy se
podría comentar del blog): “Hoy
este género de pliegos se ha
popularizado como un verdadero síntoma
del siglo”. Habría que recordar,
por ejemplo, su propia autopublicación
unipersonal llamada Monterrey (precisamente
hecha de miscelánea y escrita desde
Brasil). Este tipo de publicaciones
administradas por su propio autor son
los antecedentes impresos del weblog;
son una continuación electrónica y
un resurgimiento de la gaceta o el
boletín literario; de aquel género
que, como diría Reyes, es “una
carta circular entre los amigos”.[ii]
5.
Un caso específico: Tijuana Blog
Front
En
Tijuana, ciudad fronteriza con
California y siempre atenta a la
cibercultura, pronto se subió al auge
del blogueo. Quien coordinó a una
comunidad de jóvenes escritores o
simples tijuanense involucrados en la
escena electrónica fue Rafa Saavedra
(www.rafadro.blogspot.com), escritor
alternativo mexicano y DJ. Saavedra es
autor de varios libros de narrativa
experimental, que se han ido
convirtiendo en objeto de culto dentro
de la literatura underground mexicana
por su acidez y su fusión irónica
del lenguaje musical, mediático y el
post-espanglish.
Saavedra
(www.rafadro.blogspot.com) usando sus
vinculos personales y su conocido espíritu
de fanzinero y Do-It-Yourself Man,
coordinó el llamado TJ Bloguita Front
cuyos links están en su página,
junto a otros muchos del interior de México,
Estados Unidos, España y Sudamérica.
La autoría más notable que participa
de esa comunidad es la prestigiada
novelista Cristina Rivera Garza (www.cristinariveragarza.blogspot.com).
Además de haber ya publicados tres
libros en Tusquets, ahora se puede
leer periódicamente anotaciones suyas
en su página. Ella es quizás la
primera autora mexicana de renombre en
haber subido a la red con este tipo de
servicio autopublicacional. Ella vive
en San Diego, ciudad vecina de
Tijuana. El TJ Bloguita Front, como se
ha autodenominado, es uno de los
primeros ejemplos de grupos de
literatos establecidos combinados con
emergentes o amateurs que construyen
su propio contexto de lectura y inter-redacción.
Este
tipo de comunidades virtuales podrían
ser uno de los contextos particulares
de las literaturas venideras.
6.
Weblibro, Clickwriting & politopía
El
weblog es otra forma de libro. Es un
rollo archivante; es un libro
intangible basado en el calendario. El
weblog es un libro ligado
esencialmente al tiempo. Su estructura
original (que ha mantenido hasta el
momento) registra la hora exacta de su
anotación. Como libro cronológico,
corre en orden inverso al libro
gutemberguiano. La primera página será
siempre la última. Esto sugiere que
en la era de la aceleración (donde se
ha roto el intervalo entre redacción
y recepción) (producir es ya
distribuir) el pasado va quedando atrás,
al contrario del libro tradicional
donde el Primer Texto es siempre el
punto de partida.
Lo
que podríamos llamar clickwriting (cualquier
semejanza con el kickwriting de
Cassady y Kerouac es mera eufonía) es
la escritura basada en el golpe
instantáneo y en la concomitancia de
escritura y edición. (El software fue
permitiendo al autor convertirse en el
propio editor visual de sus textos, un
proceso antes generalmente separado
del acto y persona escritural). El botón
como estrategia de diseño espacial y
tipográfica, y como medida de
inmediatez publicacional.
El
clickwriting tiende a ser rápida
porque parece ir contra el reloj,
parece ser antecedida por el lector,
al contrario de la publicación
impresa, donde es el texto quien
espera a sus lectores. El clickwriting
es veloz, llega y es consumida de
facto por su receptor, que espera más,
pues frecuentemente la relación entre
escritura y lectura se genera en
tiempo real, prácticamente en vivo.
Esta
instantaneidad y enredo
textual, es lo que hace posible que el
libro virtual funcione gracias a la
politopía: la propiedad de poder
estar en muchas partes al mismo
tiempo. ¿Cuántos ejemplares tiene un
weblog? Tantos como visitantes o
usuarios en un momento dado. El número
de ejemplares de un weblog o una
webpage aumenta o decrece en relación
con sus usuarios. El ejemplar aparece
y desaparece dependiendo de su
consumo—lo cual es una virtud
enteramente nueva respecto al libro
impreso.
El
libro se multiplica según resulte
necesario. Y puede estar en distintos
lugares al mismo tiempo. Esta politopía
identifica al acto de lectura con la
existencia del texto, como si fuera
una réplica electrónica de la estética
de la recepción. Sólo que el
weblibro no sólo es interpretado,
reorganizado o deconstruido por el
lector (y recordemos aquí que en
muchos weblogs se pueden dejar
comentarios: el lector como
textocontribuyente) sino que la
realidad física del texto mismo
depende de su receptor, quien lo hace
aparecer o desaparecer a su voluntad.
En
este sentido, el lector de la
literatura-web es quien controla la
cantidad, durabilidad y la ubicación
del texto.
7.
Gracias al Blog World, todos tendremos
15 links de fama
El
email –que provocó la reemergencia
del género epistolar– acostumbró a
los autores a que la producción
de su texto y la recepción de
su texto fueran actos prácticamente
simultáneos. El blog es la
consecuencia de escribir emails; es
resultado de la aparición, gracias al
Internet, de la inmediatez entre el
acto de escribir y el de publicar. Así,
en la época de la aceleración de la
información y la comunicación, el
Autor va perdiendo una de sus características
modernas: el de la demora o intervalo
largo entre la redacción de su texto
y el de aparición pública. Ese
periodo se ha acortado o incluso
virtualmente desaparecido gracias a la
publicación electrónica. El diario o
bitácora en la red hace que día a día
el lector consulte a cierto escritor
como consulta el periódico. Los
textos del autor se convierten en
noticias frescas, borradores expuestos
o literatura de entrega inmediata.
Aunque
esta pérdida del intervalo entre
escribir y publicar, producir y
recibir, tiene aspectos que
probablemente asustarían a
Baudrillard o Virilio (la Impaciencia
y la Semiorragia como categorías
privilegiadas de la comunicación),
este fenómeno también puede ser
interpretado como la recuperación de
una de las funciones primigenias de
los intelectuales: dirigirse
directamente a su público. Sin
necesitar de la intermediación del
editor o de la demora (inherente a los
mercados culturales contemporáneos),
los filósofos griegos viajaban para
leer u improvisar ante los otros. Así,
la autopublicación electrónica
inmediata le provee al autor la
oportunidad de distribuir en el
momento que él crea adecuado toda la
cantidad de textos que desee poner a
disponibilidad de sus otros.
Las
posibilidades amenazantes de la
literatura weblog, sin embargo, no son
pequeñas. Como el Blog World fue
concebido para tratarse de un diario o
informe periódico, tiende a convertir
la escritura en un ejercicio autobiográfico
(obligatorio). Esto sucede
precisamente en una era de metateoría
literaria donde la Muerte del Autor (Foucault,
Barthes) parecerían ya axiomas
universalmente aceptados. (Incluso
clichés). En este sentido, regresar
al yo-confesional, al yo-autoritario,
al yo-como-central-referencial parecería
un retroceso. No sólo entre los
literatos ya formados que acudan a
este servicio, sino inclusive entre
los escritores amateurs. En pocos
meses, el weblog añadió cientos de
miles de autores confesionales a
Estados Unidos, Europa y Latinoamérica.
Por
otra parte, la escritura en línea
tiende a convertir al autor electrónico
(digamos Ron Silliman) en una
Autoridad omnipresente en la pantalla
de las comunidades que lo leen. La
cantidad de receptores y la frecuencia
con que es leído aumenta: su función
en el Campo Literario (Bourdie) crece.
Las preguntas autoritarias cambian de
¿ya leiste el último libro de
Fuentes? a ¿no has leído su último
texto en la revista? a ¿no has leído
la última entrada de su página, hoy?
El Autor se convierte en un Big
Brother que a cada momento estamos
tentados a consultar porque sabemos
que a lo largo del día o la semana ya
nos ha arrojado nuevos materiales y es
necesario mantenerse actualizado
respecto a su obra creciente,
inmediata.
Esto
llega a ser incluso tenebroso por el
hecho de que el autor de un weblog,
como ya lo habíamos dicho,
frecuentemente coloca contadores, que
le indican cuántos lectores han leído
o visitado su página, cuántos
minutos se quedaron ahí, cómo fue
que llegaron (qué palabras colocaron
en los buscadores como yahoo o
altavista), quiénes son, etcétera.
El autor gracias a estos recursos de
la Red ahora vigila a sus lectores. El
Autor no sólo resucitó sino que
regresó con Poderes Especiales. Este
fortalecimiento del Poder del Autor
(de su Autoridad) es uno de los
aspectos menos afortunados de la
literatura de entrega inmediata. Tan
peligroso como el confesionalismo (el
egocentrismo) para el que fue diseñado.
(El grado teenager de la escritura).
Y,
sin embargo, te recomiendo que
coloques tu contador lo antes posible.
*
Ante
las tempranas bonanzas del weblog habría
que ser cautelosos. Podría resultar
un recurso gratuito que pase luego a
ser de uso restringido. (Podría
ocurrir algo similar a Napster o
resultar tan sólo una moda virtual).
Así que para no ser tan cándidos
como Leibniz o McLuhan, no diremos que
el Blog World es la mejor de las
aldeas posibles. (Recordemos, por otra
parte, que el Internet es un no-lugar,
es decir, estrictamente una utopía; sí,
pero una utopía llena de virus y que
suele caerse cada cinco minutos).
Lo
que sí es patente es que desde los
dos primeros años de la blogósfera,
casi un millón de personas se
hicieron súbitamente seres
publicantes. Quedó claro que el
monopolio de Gutenberg recibió un
nuevo golpe, y que si el mundo de los
blogs no resulta un espacio editorial
autónomo, por lo menos sí será un
nuevo mecanismo de presión en contra
del reinado (ya demasiado duradero)
del papel de los editores y del
imperio de los editores del papel.
Esperemos,
pues, que la literatura de entrega
inmediata, la literatura weblog haya
llegado para quedarse –o, mejor
dicho, para que aparezca y desaparezca
de la pantalla cada vez que al autor o
al lector así lo decida.
[i]
El lector español encontrará ahí
comentarios críticos sobre un poema
de Ángel González burlándose de
Mallarmé (para disgusto de Mayhew);
lo kitsch que podían ser los textos
de Octavio Paz; la bilis de Juan
Benet dirigida contra Solzhenitsyn,
o que en la lista de poetas
predilectos de Mayhew están Antonio
Gamoneda, José Angel Valente y
Claudio Rodríguez o se topará con
su tesis de que el gobierno
socialista de España en los años
ochenta promovió una escuela de
poesía que reflejaba sus propias
ambiciones culturales “tan
grandiosas como mediocres”. “La
llamada ‘poesía de la
experiencia’ es poesía realista
banal sobre la vida diaria, no
desemejante a la poesía de taller
literario en Estados Unidos”.
www.jonathanmayhew.blogspot.com
[ii]
Ante el Monterrey (1930-1937)
de Reyes, Guillermo de Torre le
escribía diciéndole: “Observo,
leo, que algunos andan buscando
precedentes olvidados por usted, a Monterrey.
¿Puedo agregar un par más? El de
Ramón (Gómez de la Serna) con sus
tres o cuatro hojas de Pombo
(hacia 1919), que era también una
especie de revista íntima, privada.
Por otra parte... aquella
hoja-manifiesto llamada Vertical,
que publiqué yo en Madrid en
1929...” (citado en Alfonso Reyes,
Obras Completas, tomo, México,
F.C.E, p. 171-172) Publicaciones
unipersonales de este tipo, recuerda
Reyes, también las tuvieron Emilia
Pardo Bazán y G. K. Chesterton.
©Heriberto
Yépez 2003
Weblog
del autor: www.hyepez.blogspot.com
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