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ESCRITORAS
ESPAÑOLAS A LO LARGO DE LA SEGUNDA
MITAD DEL SIGLO XX

por
©Cristina
Aparicio
Licenciada
en Filología
Inglesa, Universidad de Sevilla,
1998
El ascenso social de las
mujeres, la revolución femenina que
se ha producido en Occidente durante
los últimos cincuenta años ha tenido
su reflejo, como no, en la Literatura.
A lo largo de estos años han ido
surgiendo numerosas mujeres escritoras
y ascendiendo en el escalafón, en los
premios, en el reconocimiento hasta
situarse, hoy en día, a una escala
igual (o casi) que la de sus colegas
masculinos. En España este fenómeno
ha sido especialmente significativo,
seguramente porque en nuestro país la
mujer partía de una situación de
mayor atraso que en el resto de
Europa. El propósito de este artículo
es dar a conocer cómo las escritoras
españolas, a lo largo de la segunda
mitad del siglo xx, han ido abriéndose
camino paulatinamente en el mundo de
las Letras hasta llegar, como ocurre
en la actualidad, a disfrutar de un
reconocimiento literario y a una
"normalidad" como escritoras
hasta hace poco impensables.
Concluida la Guerra Civil, tras
un momento de declive general de la
creación artística aparecen a
mediados de los años 40 una serie de
mujeres escritoras, nuevas voces que
van a irrumpir con fuerza. Las novelas
de estas nuevas escritoras destacan,
como el resto de la novelística, por
su afiliación al Realismo Social, que
surge entre los años 1939 y 1962,
cuando alcanza su momento de mayor
auge.
Algunas de las características
de la literatura escrita por mujeres
en esta época es el deseo de cambiar
una sociedad en la que estas mujeres
sufrieron la guerra de niñas o
adolescentes. Sus historias están
llenas de frustración, inadaptación,
soledad o muerte. La mayoría de las
historias describen la vida en el
campo criticando la burguesía. El
estilo que utilizan para narrar estas
historias es sencillo y directo.
Pronto estas escritoras
comienzan a ser avaladas por premios
importantes. Carmen Laforet,
Barcelona (1921) es la primera
mujer en ganar el Nadal por su obra Nada,
en 1944. Una novela sombría
y existencial que refleja
la decadencia material y moral
de la sociedad de su tiempo. Algunas
otras obras de esta autora son: La
mujer nueva 1955, La niña
y otros relatos (1970) o Paralelo
35 (1967). A esta nueva voz
se une la de Ana María Matute quien
también refleja el desolado mundo de
la posguerra y lo hace desde una
perspectiva pesimista y existencial. Ana
María Matute, Barcelona (1926)
gana el Premio Nadal por Primera
Memoria. en 1961. De los
quince premios Nadal concedidos
anteriormente diez habían recaído en
hombres y cinco en mujeres. Con
posterioridad al Nadal, Matute sería
galardonada con diversos premios,
entre ellos el Premio de la Crítica
en 1958 y el Premio Fastenrath
de la Real Academia Española por Los
Soldados lloran de noche. Obras
cruciales en la trayectoria de esta
autora son Los Abel y Fiesta al
Noroeste donde deja ver un
realismo social amargo y nostálgico,
con descripciones detalladas de
ambientes familiares. La obra de
Matute es considerada unas de las
aportaciones más significativas a la
literatura de Posguerra, y ha ido
oscilando entre el retrato de la
realidad histórica, la recreación
imaginativa y la profundización en
varios temas recurrentes: La
injusticia, el paso de la infancia a
la adolescencia y la denuncia social.
Después de un largo periodo de
silencio, Ana María Matute ha vuelto
a la actualidad literaria
recientemente con la publicación de
sus novelas Olvidado Rey Gudú y
Aranmanath, ambas de corte fantástico.
Carmen Martín Gaite,
Salamanca (1925-2000) es otra
de las escritoras premiadas con el
Nadal por Entre Visillos (1957).
Esta escritora también destaca por el
Realismo Existencial que refleja en
sus novelas. Al igual que Ana María
Matute se le concederán
posteriormente numerosos y destacados
premios, como el Premio Príncipe de
Asturias de las Letras, (1994)o
el Premio Castilla y León de las
Letras. Entre las obras más
importantes de esta autora cabe
destacar: El Balneario, (1955),
Retahílas (1970)o Lo
raro es vivir, (1996).
En 1952 se crea un nuevo
Premio Literario, el Planeta, con el
cual muy pronto van a verse
reconocidas estas nuevas voces
femeninas que se asoman a una nueva
era y que van tomando posiciones en un
panorama como el de la Literatura,
dominado hasta entonces, casi de forma
exclusiva, por los hombres. Así ya en
1954
Ana María Matute recibe el
Premio Planeta por Pequeño Teatro.
A partir de 1960 la sociedad
española entra en una época de
profundo cambio, generado por el
desarrollo económico, cultural y
social. Empieza el progreso y con él
se afianza un nuevo tipo de
literatura, la hecha por escritoras.
Son cada vez más las mujeres que
escriben y que son publicadas.
Entre 1960 y 1978
se produce en nuestro país, aunque de
forma muy lenta, una apertura social y
una renovación artística que pueden
verse reflejadas en obras como El
Cuarto de Atrás (1978) de
Martín Gaite. Esta obra se crea entre
dos épocas, la del Franquismo y otra
nueva que comienza.
A partir de los ochenta, las
mujeres comienzan a ser premiadas de
forma consecutiva y mayoritaria, cosa
impensable hasta la fecha. La sociedad
española había experimentado ya en
esta época un profundo cambio a favor
de las mujeres. También el mundo de
las Letras comienza a considerar y a
valorar a las mujeres escritoras, con
lo cual el panorama de la literatura
española se hace más rico. Ya no es
sólo cosa de hombres, salvo raras
excepciones; ahora es también de
mujeres. Algunas como Rosa Montero,
Maruja Torres, Carmen Posadas, Soledad
Puértolas han crecido en una nueva
sociedad, con nuevas perspectivas
respecto a la mujer y el mundo
laboral. Son escritoras que nacen
entre los años cincuenta y sesenta y
sus producciones literarias se dan a
conocer en torno a los ochenta. Todas
estas escritoras serán galardonadas
con el premio Planeta entre
1989 y 2000. Casi
todas ellas se confiesan feministas,
al menos por gratitud histórica.-
Rosa Montero nace en
Madrid en 1951. Estudia
periodismo, pero se considera
escritora y periodista. Con su novela La
hija del Caníbal su primera
incursión como escritora, gana el
Premio Primavera en 1997. Es
una de las autoras más leídas de
nuestro tiempo. Crónica del
Desamor (1979), La Función
Delta (1981) o Te trataré
como una reina (1983) son
algunas de sus obras. Rosa Montero es
una escritora que llega a la madurez
en los últimos años de franquismo y
los primeros de la democracia. Según
sus palabras:"-no podemos cerrar
los ojos ante el fenómeno cada vez más
comercial en que se está convirtiendo
el mundo de los libros". Habría
que preguntarse, al hilo de esto, en
qué manera ha cambiado realmente y si
con la aparición cada vez mayor de
escritoras en los últimos años
estamos ante una operación de
marketing o, por el contrario,
asistimos a un fenómeno social y
cultural. En este sentido, Rosa
Montero concibe la literatura como algo único,-y
no como literatura de hombres o de
mujeres. Entiende la literatura como
acceso a los otros mundos que llevamos
dentro-y en ello no puede haber
diferencia de sexos.
Al igual que Rosa Montero, Maruja
Torres es periodista antes que
escritora. Nace en Barcelona en 1943
y cultivó todas las facetas del
periodismo. Torres habla sobre el
franquismo como algo que no quiere ni
nombrar. Fue una etapa de su vida que
le tocó vivir y que prefiere olvidar.
Reconoce que fue una época de atraso
cultural: había pocos libros y los
que había eran caros. Se prohibieron
muchísimas obras, había una censura
muy férrea. Reconoce que
culturalmente eran muy pobres y por
eso se rebelaban. Sus obras hablan de
inconformismo. Ella quería vivir de
otra manera, dejando a un lado lo
tradicional o lo convencional. Maruja
Torres ganó el Premio de Literatura
extranjera por Un Calor tan cercano
en 1998 y el Premio Planeta
por Mientras vivimos en el año
2000, una obra en la que
describe el cambio generacional
ocurrido en España y cómo las nuevas
mujeres se han podido formar en un
ambiente menos opresivo. Destacan
otras obras tales como: Mujer en
Guerra, (1999) Amor América,
(1993) o Ceguera de amor,
(1991).
Otra de las escritoras en auge
es Almudena Grandes. Nace en
Madrid en 1960 y se da a
conocer en el mundo literario por Las
Edades de Lulú que fue Premio de
narrativa erótica en 1989.
Cabe destacar obras como Malena es
un nombre de tango (1994) o
Atlas de Geografía humana (1998).
Tanto Las Edades de Lulú como Malena
es un nombre de tango se llevaron
al cine. Grandes dice ser escritora
por equivocación y opina que lo
importante para el escritor no son los
premios literarios sino los lectores.
Para ella, cada uno escribe desde los
materiales de su propia memoria.
Carmen Posadas es otra
Premio Planeta femenina. Se lo
concedieron en 1998 por Pequeñas
Infamias. Nació en Uruguay en 1953
pero lleva toda su vida viviendo en
España. Antes de dedicarse a la
novela escribió literatura infantil,
guiones y colaboró en prensa escrita.
En la década de los noventa toca
todos los géneros, teatro, cuentos,
novela y ensayos. Para Carmen Posadas
un premio es importante sólo en la
medida en que puede darte a conocer,
ya que en este país, los escritores o
tienen mucho éxito o directamente se
mueren de hambre. Se casó con el
entonces director del banco de España
Mariano Rubio. Otro de los premios en
su haber es el de Literatura Infantil
por El señor viento del norte ,
(1984).
Soledad Puértolas, nació
en Zaragoza en, 1947. Fue
Premio Sésamo por El bandido
doblemente armado, (1979) y
Planeta en 1989 por su obra Queda
la Noche. Puértolas reconoce que
la narrativa española actual es más
rica y que surge con más fuerza tras
la dictadura franquista. “La vida
cotidiana de entonces era de tonos
grises, la Posguerra es gris”, dice,
recordando las rígidas
normas convencionales de
entonces. Todo ello era señal de una
sociedad estancada y sin creatividad.
Ahora sin embargo, para Soledad Puértolas
“somos mucho más libres y tenemos
que aprender a vivir con esa
libertad”. Puértolas opina que el
cambio que ha dado la mujer en nuestra
sociedad ha sido revolucionario, “La
mujer no sólo se ha incorporado al
trabajo sino que ahora tiene un papel
social que antes no tenía, ahora en
el hogar se comparten las
responsabilidades. En todos los ámbitos
de la sociedad española están las
mujeres presentes y eso significa un
cambio muy importante". Pese a
todo, opina también que ha habido una
importante incorporación de la mujer,
pero ningún desplazamiento de los
hombres. Para Puértolas aun la mayor
parte de los intervinientes en
congresos son hombres, y la mayoría
de obras son títulos de autores
masculinos."Los críticos
literarios son asimismo en su mayoría
hombres, y el control sigue en manos
de los hombres”.
Laura
Freixas
y su Literatura y Mujeres pone
de manifiesto este cambio que han
supuesto las escritoras en el panorama
literario español en las últimas décadas
del siglo XX. Freixas nace en
Barcelona en 1958 . Escribe
relatos como Cuentos a los Cuarenta
y novelas como Entre Amigas.
Para Freixas la creación artística
es el camino para llegar a esa salvación
de mediocridad y mentira. Opina que el
hombre está más preocupado por la
realidad y la mujer se refugia más en
la fantasía. Considera que el hecho
de que las escritoras actuales hablen
de un mundo femenino tiene motivos
históricos. Lo masculino ha sido
siempre universal y lo femenino se ha
visto siempre como algo particular.
Las mujeres están aportando a la
literatura una perspectiva nueva.
Y
Rosa Regás, la última Planeta
2001 por La canción de
Dorotea, es una escritora atípica
ya que empieza a escribir a la edad de
58 años. Nace en Barcelona en 1933,
es fundadora y directora de varias
editoriales, y ha recibido varios
premios de periodismo y otros tantos
literarios como el Nadal en 1994
por Azul .
En la actualidad estamos
asistiendo a un boom de jóvenes
escritoras que triunfan, con alguna
polémica sobre si ese éxito obedece
a su calidad literaria, montajes
comerciales, a la editorial que las
respalda o a los premios que se le
otorgan. Pero lo principal es que son
mujeres escritoras. Se trata de Lucía
Etxebarria, Premio Nadal en 1997
por Beatriz y los Cuerpos Celestes,
Espido Freire, Premio Planeta por Melocotones
Helados, Clara Sánchez, Premio
Alfaguara 2000 por Ultimas
noticias del Paraíso o Eugenia
Rico con La Muerte Blanca,
premio Azorin de novela 2002. Una
nueva generación de escritoras que
vendrán a confirmar si el auge de la
mujer en este terreno de las Letras es
tan sólo una moda pasajera o, por el
contrario, si las editoriales apuestan
fuerte por las mujeres es porque
realmente lo merecen.
©Cristina
Aparicio
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