NOVELA NEGRA

 

ENTREVISTA 

 

 CÉLINE GERMANN

Céline Germann

por 

©Miguel Baquero

CÉLINE GERMANN,  es autora de " Mujeres Letales", una de las más atractivas novelas publicadas recientemente en Francia, donde se combina el genero Negro y la sexualidad salvaje de dos mujeres en busca de su dramático destino. Este intento de renovación del genero negro con elementos de la novela homosexual y del "gore", junto a la innegable calidad del estilo literario, es lo que ha provocado que "Mujeres letales" haya tenido en Francia una excelente acogida y, superando el círculo un tanto cerrado de las novelas de temática homosexual, haya trascendido a esferas mayores. Así lo demuestra, por ejemplo, el reconocimiento obtenido en el prestigioso Salón de Novela Negra de Cognac (Francia), donde fue saludada como una de las propuestas más innovadoras, radicales y sugerentes, amén de divertida, del panorama novelístico actual. Y así lo demuestra también su traducción a otros idiomas. "Mujeres letales" llega ahora a España de la mano de Odisea, una editorial dedicada a la novela gay y lesbiana que, sin embargo, apuesta fuerte por la calidad de los textos que publica y la validez universal de esta temática. Con motivo del lanzamiento en nuestro país de "Mujeres letales", hemos hablado con la autora. La primera y obligada pregunta en estos casos es si le ha sorprendido la repercusión de su primera novela  

 

"MUJERES LETALES"

   Dos mujeres acuden a una cita que concertaron diez años atrás, cuando eran amantes. El lugar de encuentro es un bucólico hotel rural donde se conocieron y disfrutaron de los mejores momentos de su relación. Ambas esperan, ilusionadas, rememorar aquellos días... Con esta escena se abre "Mujeres letales", la primera novela de la autora francesa Céline Germann. Un comienzo convencional y romanticoide que, muy pronto, en menos de diez páginas, es rasgado como un decorado de papel para dar paso a la verdadera acción, una aventura entre policíaca y salvaje que, a través de los ambientes lésbicos de París, conducirá al lector de sorpresa en sorpresa, en un constante asombro, hasta la hecatombe final. Una historia contada a un ritmo trepidante, sin descanso; un texto que, tomando como referencia la novela negra tradicional, huye sin embargo del tópico y el lugar común para desarrollarse con total frescura, desparpajo y originalidad. En "Mujeres letales" ninguna de las situaciones ocurre como cabría pensar, ni ninguno de los personajes actúa como de él se espera; ajena a los clichés, la novela desarrolla su propia realidad cruda y violenta, aunque no exenta de humor, y lleva al máximo grado la tensión sin recurrir a soluciones anteriores ni a reglas ya en cierto modo anquilosadas.

   

Miguel Baquero .- ¿Le ha sorprendido la repercusión de su primera novela?

  CÉLINE GERMANN.- Estoy muy sorprendida, realmente, del impacto tan favorable que ha tenido mi novela, y no sólo en lo que se refiere al público más obvio, el público lésbico, sino en un tipo de lector más amplio. En un principio, el libro se vendió solamente en algunas librerías parisinas, especializadas en literatura gay. Pero, muy rápidamente, gracias a algunas Ferias donde mi editorial presentó mi libro (Cognac, Le Mans), más gente tuvo la oportunidad de conocerlo. Ahora, se trata de un libro agotado en Francia (a un año de su publicación, con una tirada de mil ejemplares, lo que no está mal en una primera novela), pero está programada una edición de bolsillo que saldrá en diciembre de 2002. > Respecto a la edición española, estoy muy orgullosa y agradecida por haber sido invitada por Odisea a promocionar en España "Mujeres Letales". Escribir y publicar una primera novela es una gran experiencia, y espero que el éxito que tuvo la novela en Francia se reproduzca en la edición española.

 Pregunta.-  Como comenta en su biografía, "Mujeres letales" es el fruto de un experiencia amorosa fracasada.

  CÉLINE GERMANN.- Comencé a escribir este libro tras una ruptura amorosa que me dejó bastante triste. Decidí curar mi tristeza y mi decepción escribiendo. Esta historia, con algunos cambios, fue al principio una especie de modo terapéutico de olvidar a esta chica. Incluso mantuve su nombre verdadero (Florence). Pero los demás personajes se apartaron rápidamente de cualquier referente real, y forman parte de una historia autónoma

 

  Pregunta.- ¿Concibió la novela en un primer momento como destinado a los círculos literarios homosexuales o el hecho de que se desarrolle en los ambientes lésbicos de París es circunstancial?

  CÉLINE GERMANN.- No he pensado a priori en el tipo de público al que me gustaría dirigirme. Cuando escribes tu primer libro, no sabes siquiera si será publicado. Así que escribí simplemente lo que deseaba decir. La única persona en la que pensé (como destinataria, si cabe), fue en mi antigua amante, que a fin de cuentas fue la que motivó todo. Como la novela se publicó en una editorial gay francesa, fue vendida, en principio, en el circuito de librerías gays francesas. Luego, lo he visto en librerías belgas, canadienses, y también en otras librerías francesas, en la mayoría de los casos librerías generalistas. Y ahora sale la edición española, que tiene una vocación también abiertamente generalista (la novela está en todo tipo de librerías). Esto, indudablemente, me hace muy feliz, saber que el libro gusta a todo tipo de público.

 

 Pregunta.-  ¿Cree que el tono en apariencia desenfadado y divertidamente transgresor de la literatura gay puede suponer un revulsivo para la Literatura en general?

  CÉLINE GERMANN.- No creo que al hablar de literatura gay estemos hablando de un "estilo" particular. Cuando a uno le hablan de literatura gay, piensa en novelas porno para chicos, o en novelas románticas para chicas. Pero no piensan que la literatura gay puede ser también simplemente literatura escrita por personas que son gays o lesbianas. Bajo este punto de vista, ¿uno puede creer que Proust o Virginia Wolf hacen literatura gay? . No me gusta categorizar la literatura. El único modo en que me parece posible hacerlo, es separándolo por géneros (novelas, ensayos, libros de historia, novelas de detectives), porque ir más allá, y establecer algún otro tipo de categorizaciones, puede ser incluso discriminatorio.

   

Pregunta.-  "Mujeres letales" destaca por la violencia y crudeza de muchas de sus escenas. Sin embargo, se trata de una violencia tan desmesurada que raya con lo esperpéntico y lo humorístico. ¿Considera asimismo que la violencia tal y como se entiende actualmente, al estilo "gore", puede llegar a constituirse en un recurso literario?

  CÉLINE GERMANN.- Desde un punto de vista artístico, creo que la violencia pura y dura no es interesante. A mí me gusta jugar con ella, dar vueltas en torno al fenómeno, y para mí la violencia es sólo el pretexto para crear escenas intensamente cómicas con gente desequilibrada. Es el mejor modo que conozco de liberar mi propia violencia. El humor es el modo de derivar la violencia hacia algo aceptable. "Mujeres letales" es una especie de fantasía "no limit". Es una historia oscura pero muy humorística, con lesbianas duras azuzadas por sentimientos de venganza y de celos. En ella, chicas sadomasoquistas luchan contra polis de grandes "porras". Ya dije en algún sitio que en "Mujeres letales", las chicas son duras, bellas y saben cómo usar un arma.

 

Pregunta.-  Usted es licenciada en Psicología Clínica. Muchos de los protagonistas de "Mujeres letales" se comportan de un modo neurótico y brutal. ¿Hay alguna influencia en este sentido?

  CÉLINE GERMANN.- Más que las situaciones extremas, prefiero la gente extrema: los locos, los monstruos cerebrales de todo tipo, las barbis ninfómanas, los esquizofrénicos. Suelo encontrármelos en mi trabajo de psicóloga, y he aprendido un montón acerca de las relaciones humanas en estos encuentros. Ahora, ellos son los héroes de mis libros. Me gusta recrear personajes "border line", gente poco usual que intenta desesperadamente parecer "normal". Así que imagino sus vidas cotidianas, y describo los detalles que hacen que el lector descubra que están como cabras.

 

Pregunta.-  Hammet, Chandler, Ross MacDonald... imagino que estos y otros grandes nombres de la literatura negra norteamericana habrán sido sus modelos.

  CÉLINE GERMANN.- Mi escritor favorito de historias de detectives es el norteamericano James Ellroy. El ha conseguido dar a este tipo de literatura la consideración de "gran literatura". Las novelas negras realmente nunca se habían considerado literatura intelectual. Las novelas de Ellroy demuestran que este tipo de literatura puede ser profunda, densa y estar bien escrita. Sus historias son complicadas, tensas, y sus personajes tienen intensidad y fuerza. Es capaz de desdoblar a un personaje mediante múltiples puntos de vista. Esta ambivalencia le permite dar profundidad a sus historias. Hay otros muchos autores que me seducen: "Crimen y castigo", de Dostoievski, es la novela más negra que he leído en mi vida. Los autores de novela negra parecen gozar de más libertad para escribir lo que quieren. Este tipo de literatura, con su apariencia de ligereza y superficialidad, es una literatura que no se toma en serio a sí misma, y sus autores están constantemente probando nuevos caminos narrativos (en cuanto a tiempo, feed back,.), y también nuevos caminos dramáticos (gente extrema, personajes no convencionales, locos.). Me gustaría pensar que la literatura negra es "experimental" o "underground".

 

 Pregunta.-  Uno de los elementos más llamativos de "Mujeres letales" es, sin embargo, la reescritura que hace usted del genero negro, apartándose un tanto de las reglas comunes y los estereotipos. Personajes como el del policía desorientado y blando son significativos en este aspecto

 

CÉLINE GERMANN.- Ciertamente, intento plasmar mi propia historia con mis propios personajes. La verdad es que me apasiona experimentar con personajes nuevos. Y a continuación trato de crear la historia en la que estos personajes puedan encontrar un modo de expresarse. Imagino sus relaciones y el modo en que reaccionan afrontando los elementos que yo introduzco en la narración

 

  Pregunta.-  Asimismo, la novela destaca por su ritmo trepidante. Una de las técnicas utilizadas es la del cambio constante de narrador y punto de vista. ¿La adoptó de forma estudiada, después de varios intentos, o se trata de un recurso espontáneo?

  CÉLINE GERMANN.- Cambiar frecuentemente los puntos de vista de los personajes me permite construir una historia basada en diferentes ritmos. Por ejemplo, cuando quiero acelerar la acción, cambio rápidamente los puntos de vista. Algunas veces, no sabes quién está pensando realmente, o hablando, pero esto no constituye en realidad un problema. Me gusta el clima que se crea en las escenas violentas. Todo el mundo parece confundido: los personajes y el lector. Selby (el autor de "Última salida a Brooklyn") hacía uso de este recurso con gran habilidad, dando el protagonismo del discurso a cada personaje, y permitiendo también presentar cada situación desde un punto de vista inédito y complementario a los anteriores. Con este tipo de escritura, puedes jugar con aproximaciones diferentes a la realidad, que a veces son hasta opuestas, y construir personajes ambivalentes y profundos.

  

Pregunta.- Quisiéramos conocer si se encuentra trabajando en una nueva novela y, si es posible, la línea que va a seguir.  

 CÉLINE GERMANN.- A lo largo del pasado invierno, escribí otra novela a cuatro manos con una amiga. La historia es puro "trash", es pura pornografía para chicos. Es muy dura, negra, pero siempre teñida por un humor que permite plasmar escenas horribles con ligereza.Este mes de junio acaba de ser publicado un volumen colectivo, "Histories qui fondent sous la langue", de historias eróticas y lésbicas francesas, donde se incluye una novela corta mía. 

 

©Miguel Baquero. Agosto 2002

 

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