Entrevista
Ana
María Shua
por
©Angela
Pradelli
Ángela
Pradelli es profesora de Letras, escritora y periodista.
Vive en Buenos Aires - Argentina.
Ha ganado el primer premio 2002 de la editorial Emece
por su novela "Amigas Mías".
La
microficción: Un universo completo en unos pocos renglones
Ana María
Shua escritora Argentina ha publicado cuatro
novelas: Soy paciente (Premio Losada), Los amores de
Laurita (llevada al cine), El libro de los recuerdos
(Beca Guggenheim) y La muerte como efecto secundario
(Premio Sigfrido Radaelli otorgado por el Club de los XIII).
Entre sus libros de cuentos hay dos que abordan el género de
la microficción: La sueñera, Casa de geishas y
Botánica del caos, su libro más reciente del cual
extraemos los cuentos que se transcriben en el final de la
entrevista.
Pregunta.-El
cuento breve es una síntesis ajustadísima de cómo puede
plasmarse un universo completo –el del relato- en unos pocos
renglones. ¿cómo se logra esa escritura?
Ana María
Shua.- Es simple. Se parte de la idea de que será
un universo pequeño. Eso determina la proporción de caos que
uno toma para construirlo. A veces, pero no siempre, se
trabaja con los conocimientos del lector. En un cuento de tres
palabras como: “Maremoto busca profeta” entiendo que el
lector debe tener un conocimiento previo de las relaciones
complejas y profundas entre los profetas y las catástrofes
naturales. A veces, pero no siempre, se trabaja con la
materialidad misma del texto, como en esta ínfima historia:
“Huyamos, los cazadores de letras estan aq...”. Los
procedimientos son variados.
Pregunta-Parecería
que en este género como en ningún otro se da aquello de Hay
otros mundos... pero están en éste. Esto aparece mucho
en tus cuentos, ¿cómo hacés para captar esos elementos fantásticos
y fusionarlos con el realismo hasta hacer desaparecer las
barreras?
Ana
María Shua.-Hay cuentos brevísimos rigurosamente
realistas. Por ejemplo, muchos de Eduardo Galeano. Pero es
cierto que el género tiene una inclinación inocultable hacia
lo fantástico. Son ellos, mis cuentos, los que optan por ese
camino mientras yo trato inútilmente de llevarlos en rebaño,
azotándolos a veces, hacia la más cruda imitación de la
realidad. Por otra parte el tejido de lo fantástico y lo
cotidiano en una sola trama es típico de la literatura
argentina en todos los géneros: Borges, Cortázar, Bioy
Casares, Denevi...Tal vez sólo Puig fue capaz de romper esa
estructura.
Pregunta-¿Cuáles
son las limitaciones y las ventajas del género?
Ana
María Shua.-La única limitación es que no
permite el desarrollo de personajes. Por lo demás, un cosmos
de quince líneas puede contenerlo todo. Eso sí, es
preferible que los muebles sean pequeños. Por otra parte el
cuento brevísimo exige una escritura impecable. En ese tamaño,
la más mínima falla adopta proporciones gigantescas. Pero
esa no es una limitación, sino una ventaja para el lector.
Para el escritor se reserva un gran goce: la posibilidad de
llegar desde el mineral en bruto hasta una talla perfecta de
una sola vez. En la producción del género hay instantes de
éxtasis y de revelación, como en la poesía. En lo personal,
escribir cuentos brevísimos me sirve de consuelo cuando estoy
lidiando con los enormes y eternos borradores de una novela.
Pregunta-Los
lectores de cuentos breves a veces tenemos la sensación de
que estas escrituras barren con todas las páginas que se han
escrito sobre la teoría del cuento. ¿Es así?
Ana
María Shua.-No sé mucho sobre teoría del cuento,
pero sé que hay varias teorías contradictorias y que nuevos
cuentos fundan nuevas teorías. Lo que espero del cuento brevísimo
es que resulte tan inasible y resbaladizo como cualquier pez o
cualquier buen texto literario.
Pregunta-En
la Argentina tenemos una tradición importante de escritores
de cuentos breves, Jorge Luis Borges, Cortázar, Adolfo Bioy
Casares, Marco Denevi, Isidoro Blaisten, entre otros. ¿Cómo ves el presente del género en nuestro país?
Ana
María Shua.- La crisis del cuento en el mercado
editorial hace que sea todavía más difícil publicar cuento
brevísimo. Eso no nos permite ver con claridad lo que está
pasando hoy. Raúl Brasca, Juan Sabia, Luisa Valenzuela, entre
otros, persisten en el género. Pero además, estos universos
pequeños florecen fácilmente en los intersticios. No siempre
son obvios, buscarlos es parte del goce que deparan.
Relatos
Hiperbreves
Amores
entre guardián y casuarina
Por
Ana María Shua.
Plaza
pública. Guardián enamorado de casuarina (secretamente,
incluso para sí mismo). Recorte del presupuesto municipal.
Guardián trasladado a tareas de oficina. Casuarina
languidece. Guardián languidece. Patéticos encuentros
nocturnos. Con el correr de los días, casuarina transformada
en palo borracho. Murmuraciones en el barrio. Una noche, trágico
parto prematuro: vástago discretamente enterrado. Previsible
crecimiento in situ de una planta desclasada y rebelde que se
niega a permanecer atada a sus raíces pero tampoco quiere
estudiar y bebe desordenadamente cerveza sentada en el cordón
de la vereda.
Malos
consejos
Por
Ana María Shua
Por
consejo del hechicero, tallo una figura de madera con la forma
exacta de su enemigo. La quemó en el campo, de noche, bajo la
luna. Atraído por el resplandor de la hoguera, su enemigo lo
descubrió y lo mató de un lanzazo.

Ángela
Pradelli . Ha publicado Las cosas ocultas
(Ediciones del Dock) y cuentos y poesías de su autoría
figuran en las antologías La otra palabra, antología de
cuentistas argentinas (Editorial Biblos); Concurso
Nacional de Poesía Miguel Angel Bustos, Roberto Santoro,
Francisco Urondo (Ediciones Ultimo Reino); Quince líneas
(Ediciones Tusquets) y Nuevos cuentos, nuevos cuentistas
(Grupo Editor Latinoamericano). Por su obra literaria ha
recibido distinciones en varios premios y concursos nacionales
y extranjeros. Como periodista, colabora en el suplemento
semanal Las 12, del diario Página/12, y en la revista
literaria Lea. Ha ganado el primer premio 2002 de la editorial
Emece en Argentina por su novela "Amigas Mías".
angelapradelli@ciudad.com.ar