|
Entrevista
Enrique
Vila-Matas

Enrique
Vila Matas (derecha) con Manuel
Borras. Foto inédita cedida por el
editor de Pre-textos.
por
©Luis
García
Enrique
Vila Matas. Barcelona 1948. Es un
escritor con una amplia obra
narrativa que se inicia en 1973 y que
hasta la fecha ha sido traducida a
nueve idiomas. Junto a La
asesina ilustrada (1977),
sus títulos más destacados son: Impostura
(1984), Historia abreviada de
la literatura portátil
(1985), Una casa para siempre
(1988), Suicidios
ejemplares (199l), Hijos
sin hijos (1993) y Lejos
de Veramz (1995). De
1994 es Recuerdos inventados,
una antología personal de sus mejores
relatos. En 1992 publicó una
colección de artículos y ensayos
literarios bajo el título de El
viajero más lento, a la que
siguió en 1995 una segunda entrega, El
traje de los domingos. Un
tercer volumen: El péndulo
caótico. Ganador
del Premio Rómulo Gallego 2001
con su novela Bartleby y
compañia. Ganador del Premio
Herralde de Novela 2002 con El
mal de Montano.
Luis
García.-
Vila-Matas, tercer Rómulo
Gallegos consecutivo de la Editorial
Anagrama. ¿Un éxito personal o
empresarial?. Quiero decir que no
parece casual. El Rómulo Gallegos
es un premio de prestigio en Hispanoamérica,
y curiosamente premia a tres novelas
anagramas.
Enrique
Vila-Matas.
El éxito es una horterada
porque depende siempre del juicio de
los otros. En cuanto a lo de Anagrama debo
decirle que no tiene porque ser tan
raro que de las últimas cuatro
convocatorias tres Rómulos Gallegos
hayan ido a parar a esta editorial.,
que a fin de cuentas en el ámbito
hispánico tiene el catálogo más
inteligente, espectacular y brillante
del momento
Pregunta.-
La lectura de Bartlebly y
compañía me retrotrajo a las
lecturas de mi juventud, a los clásicos.
¿Cómo nació el libro, cual
fue su génesis?.
Enrique
Vila-Matas.
Busque el
último ensayo de EL VIAJERO
MAS LENTO, un libro mío de 1992 que
acaba de reeditarse ahora, allí
encontrará uno de los orígenes más
probables
de BARTLEBY Y COMPAÑÍA.
Pregunta.-
Porque Bartleblys hay
muchos. Con mayor o menor consideración.
¿Cuál sería el perfil del Bartlebly
preferido por Vila-Matas?. Rulfo y su
universo, Salinger y su voluntario
ostracismo, Thomas Pynchon y su enigmática
existencia......
Enrique
Vila-Matas.
Esto es cómo preguntarme que
suicidio histórico elijo. Depende
mucho de mi estado de ánimo de cada día.
Pregunta.-
¿Cree usted que está muy
extendido el síndrome Bartlebly?.
Porque de síndrome estaríamos
hablando...
Enrique
Vila-Matas.
Enormemente
extendido, como lo de muestra
la gran cantidad de cartas que he
recibido por parte de bartlebys de
todo el mundo. Anteayer, sin ir más
lejos, me llegó la carta de un
bartleby japonés. El libro está
traduciéndose a once idiomas y uno de
ellos es el japonés. Esto da idea de
lo extendido que está el fenómeno o
síndrome bartleby.
Pregunta.-
Curiosamente el libro funcionó,
y bien, a pesar de no responder al
canon de una obra de éxito: novela de
lectura rápida, de fácil consumo... Quizás porque aunaba el
concepto de obra de ficción y ensayo
literario. ¿Le sorprendió dicho éxito?.
Enrique
Vila-Matas.
Creía que iba a ser
minoritario, pero ha sido al revés,
posiblemente porque los lectores se
están volviendo más exigentes
literariamente de lo que piensan los
directores de marketing de las grandes
editoriales tipo
LA SONRISA SENTIMENTAL Y BARATA
DE ISABEL ALLENDE o
PLAZA Y JANÉS AL SERVICIO DE
LOS EMISARIOS DE LA NADA.
Pregunta.-
Desde la ciudad nerviosa
reúne los artículos publicados en la
edición de Barcelona de El País.
¿Es de los que opinan que la
verdadera literatura se encuentra en
los diarios?.
Enrique
Vila-Matas.
La literatura acecha en
cualquier
parte, en los diarios también
puede estar. Pero generalmente se
encuentra en libros como Ulises
de Joyce, La metamorfosis
de Kafka o Jacob von Gunten
de Walser. El
resto, en realidad, es silencio
y Umbral.
Pregunta.-
Y nuevamente el éxito. ¿Le
sorprendió?.
Enrique
Vila-Matas.
Ya le dije lo que pensaba del
éxito. En cuanto al premio,
acostumbrado a los jurados españoles
que premian siempre a los mismos
(porque esos jurados también son
siempre los mismos), me sorprendió la
limpieza del veredicto latinoamericano
Pregunta.-
¿Cual es la génesis
del Mal de Montano?
Enrique
Vila-Matas.
Quedé paralizado como
escritor tras publicar Bartleby y
Compañía, pero hallé precisamente
en mi problema de escritor paralizado
la inspiración para regresar al mundo
de la creación de ficciones. Le
trasladé a Montano, un hijo
inventado, ese problema, ese mal. El
arranque del libro es éste: El joven
Montano ha escrito un libro sobre los
escritores que dejan de escribir y se
ha quedado en Nantes, donde vive con
su mujer, paralizado, ágrafo trágico,
víctima del mal de no escribir.
El narrador, es decir su padre, es
decir un crítico literario de
prestigio, viaja a Nantes para ayudar
a su hijo a salir del problema y
curarle del mal. Pero el hijo recibe
al padre de forma desconcertante. Se
comporta ante el padre como un
personaje de carácter voluble,
hamletiano: primero, cortés y
ceremonioso, después sensato y
reflexivo, más tarde melancólico, y
finalmente loco y vengativo. Cuando
todo esto sucede, sólo estamos en la
página 13 del libro y éste tiene
313, de modo que la novela aun ha de
depararnos muchas sorpresas. El padre,
el crítico literario, también tiene
un mal, está enfermo de
quijotismo...Todo esto no es más que
el punto de partida.
Pregunta.-
¿Qué papel juega la figura del doble en
la novela?
Enrique
Vila-Matas.-
El
libro lo ve doble todo, pero no es eso
lo más importante. El libro es
una reflexión en torno a la función
de la literatura en el mundo contemporáneo.
El libro es una crítica de la
realidad. El libro juega con los
dobles y con la presencia constante de
los espejos que nos duplican. El libro contiene
en miniatura la historia de
la literatura vista como una sucesión
de escritores que a lo largo de los días
y los años han sido imprevistamente
visitados por la memoria de escritores
que les antecedieron en el tiempo.El
libro es un diálogo entre el
ensayo y la ficción. El libro es una
reflexión sobre el estado de las
cosas en el mundo de la literatura
actual. El libro es una invitación poética
a la resistencia. El libro es el
triunfo de la literatura. El libro es
una búsqueda de la supervivencia de
ésta, amenazada por los emisarios de
la Nada, por los enemigos de lo
literario. El libro aborda el
desciframiento de los diarios
personales de los escritores que
revolucionaron el género. El libro
está a medio camino entre el diario
íntimo y la novela, el viaje
sentimental, la autoficción y el
ensayo. El libro se mueve como
Montano, es decir como Hamlet, se le
ve siempre como un bandido doblemente
armado. El libro es consciente -no
muchos libros de los de ahora lo
saben- de que la literatura es la única
alternativa a las tiranías
cotidianas.
Pregunta.-
Porque es usted un escritor de
minorías, muy conocido y respetado,
eso sí, pero de minorías al
fin y al cabo.
Enrique
Vila-Matas.-
Me encanta que me encasillen,
siempre logro quebrar esas
expectativas.
Pregunta.-
Releyendo viejos recortes de
prensa, me encontré con el del fallo
del Jurado del II Premio Casa de
América de Literatura Innovadora.
¿Qué hay de cierto en la historia de
que desecharon las novelas
seleccionadas previamente ello y que
hay de leyenda?.
Enrique
Vila-Matas.-
Es totalmente cierto. Fuimos un
jurado muy justo en tiempos de
corrupción. Y el destino ha querido
que el jurado de ultramar fuera también
anticorrupto y
el espejo del premio Casa de América.
Pregunta.-
Nuevamente, un autor totalmente
desconocido en nuestro país, Tulio
Stella, pero con la suficientemente
dosis de romanticismo (algo que no
abunda hoy en día en la literatura,
por cierto) como para interesar a los
más puristas. ¿Dará que hablar el
autor en los próximos años?.
Enrique
Vila-Matas.-
La crítica española se ha
lucido una vez más, no prestando
atención a un argentino
desconocido para ella. Así les
va. Stella es un escritor muy
interesante, creo en él.
Pregunta.-
Siete novelas cortas (La
familia fortuna) para siete
historias o situaciones que dicen,
recuerda y mucho a Rayuela
o a la Tetralogía de Lawrence Durrel El
Cuarteto de Alejandría. ¿Está
todo inventado en literatura?.
Enrique
Vila-Matas.-
No. Queda poco por
decir, pero lo suficiente como para
que yo y algunos otros autores sigamos
escribiendo con cierta confianza en el
derrumbe de viejos edificios.
Pregunta.-
¿Se incluiría usted junto a
Gogol y Gombowicz entre los excéntricos
de la literatura?.
Enrique
Vila-Matas.-
No soy un excéntrico
profesional.
Pregunta.-
Se lo pregunto porque hay quien
opina que usted es un autor un tanto
excéntrico...
Enrique
Vila-Matas.-
Sus preguntas lo son más.
Pregunta.-
¿Que está preparando
Vila-Matas en estos momentos?.
Enrique
Vila-Matas.-
La respuesta
a su pregunta. Cuando haya
terminado esta entrevista voy a
regresar a la novela en la que trabajo
desde hace medio año y de la que sólo
estoy seguro de una cosa: Que no
volveré a tener el Rómulo ni a tener
que dar más explicaciones de por qué
en Latinoamérica se valoró antes mi
obra que en mi país. Ciao, lea a
Stella y vuelvase italiano y excétrico
como Gogol cuando estaba en Roma. O si
lo prefiere vuélvase argentino como
cuando Gombrowicz estaba en la Buenos
Aires de Stella. Un abrazo de su amigo
de Barcelona.
©Luis
García 2002
Volver
Página Principal



|