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Entrevista Exclusiva

José Jiménez Lozano 

Premio Cervantes 2002

por

  ©Luis García  

Premio de Literatura en lengua castellana
"Miguel de Cervantes" otorgado por el Ministerio de Educación Cultura y Deporte del Reino de España

Universalmente reconocido como el galardón literario más importante en lengua castellana, fue creado en 1975 y dotado con 15.000.000 de pesetas, está destinado a premiar la obra de un autor español o iberoamericano cuya contribución al patrimonio cultural hispánico haya sido decisiva. Autores galardonados con este premio han escrito las mejores y más hermosas páginas de la literatura en español del siglo XX. Ellos han forjado el español de hoy, una lengua y un patrimonio literario en dos continentes. Lista de Premiados:

1976 Jorge Guillén
1977 Alejo Carpentier
1978 Dámaso Alonso
1979 Gerardo Diego
Jorge Luis Borges
1980 Juan Carlos Onetti
1981 Octavio Paz
1982 Luis Rosales
1983 Rafael Alberti
1984 Ernesto Sábato
1985 Gonzalo Torrente Ballester
1986 Antonio Buero Vallejo
1987 Carlos Fuentes
1988 María Zambrano
1989 Augusto Roa Bastos
1990 Adolfo Bioy Casares
1991 Francisco Ayala
1992 Dulce María Loynaz
1993 Miguel Delibes
1994 Mario Vargas Llosa
1995 Camilo José Cela
1996 José García Nieto
1997 Guillermo Cabrera Infante
1998 José Hierro
1999 Jorge Edwards
2000 Francisco Umbral

2001 Álvaro Mutis

2002 José Jiménez Lozano

José Jiménez Lozano nació en Langa (Ávila), en 1930. Entre sus ensayos cabe destacar Guía espiritual de Castilla (1984) y Ávila (1988); su obra narrativa comprende títulos como Historia de un otoño (1971), El sambenito (1972), La salamandra (1973), El santo de mayo (1976), El grano de maíz rojo (1988), que obtuvo el premio de la Crítica, El mudejarillo (1992), La boda de Ángela (Seix Barral, 1993), Teorema de Pitágoras (Seix Barral, 1995), Las sandalias de plata (Seix Barral, 1996) y Los compañeros (Seix Barral, 1997). Es además autor de los volúmenes de poesía Tantas devastaciones (1992), Un fulgor tan breve (1995) y El tiempo de Eurídice (1996). En 1988 recibió el Premio Castilla y León de las Letras por el conjunto de su obra, y por el mismo concepto obtuvo en 1992 el Premio Nacional de las Letras Españolas.

José Jiménez Lozano, autor abulense de 72 años se ha alzado con el Cervantes 2002 (contra todo pronóstico), uno de los Premios más respetados y que más polémicas ha servido en los últimos años. El Cervantes, que distingue la trayectoria literaria de un autor cuya obra esté escrita en lengua castellana, fue instituido en 1976 por el Ministerio de Cultura y entregado en su primera convocatoria a Jorge Guillén. Jiménez lozano, autor de una extensa obra literaria que combina por igual el ensayo con la poesía o la novela, formó parte de una destacada generación de periodistas junto a nombres como Francisco Umbral o Cesar Antonio de los Ríos, y fue Director del Norte de Castilla hasta su jubilación. Os ofrecemos una entrevista exclusiva para Literaturas.com

 

Luis García.- Empecemos por el principio.  Premio Cervantes 2002.... ¿Lo esperaba?

 José Jiménez Lozano.-  Pienso que estas cosas no se esperan, ni deben esperarse. Como si no existiesen. Escribir no es una acumulación de méritos, y un premio es gratuito, no un concurso de méritos. Es un honor que a se le hace a alguien,  debe agradecerlo sencillamente, y tratar de no defraudar lo que significa. Esto es todo.

Pregunta.-    Porque no cabe duda que ha sido una auténtica sorpresa....

 

José Jiménez Lozano.-   Seguramente, y hasta cierto punto es  bastante lógico. No parece que tuviera yo pedegree extendido en la forma acostumbrada, y con los sellos correspondientes. Pero ya le digo que todo esto es como si no existiera, para mí.

 

Pregunta.-     ¿No resulta especialmente gratificante sustituir en el puesto a Álvaro Mutis?

 José Jiménez Lozano.-  No se si es gratificante el adjetivo más exacto. Es, déjeme repetírselo, todo  un honor estar ahí, entre todos esos hombres de letras de tan especial signifación. Soy perfectamente consciente.

 Pregunta.-    En palabras de Luis Alberto de Cuenca es usted “un escritor castellano viejo...” ¿Cómo se define usted?.

 

José Jiménez Lozano.-No sé muy bien lo que quiere decir esto de castellano viejo. Para Larra era algo horrible; pero para Laín Entralgo que también dijo algo parecido de mí, y seguramente para Luis Alberto de Cuenca evoca  un cierto modo de ser y unas virtudes antiguas asignadas al castellano, y que, más o menos apuntan a un cierto senequismo. Y yo no me encuentro especialmente senequista, pero se entiende muy bien lo que quieren sugerir tan amablemente. Aunque quizás también quieran aludir a una cierta utilización de la lengua. ¡Ojalá tengan razón! Nada podría satisfacerme más. Por mi parte, sólo le recordaré que en la definición no debe entrar lo definido, y, mucho menos, el definidor. Pascal decía que la civilidad no toleraba hablar de sí mismos; y me parece que está en lo cierto, desde luego. .

 Pregunta.-  ¿Se considera antes escritor o periodista?

 José Jiménez Lozano.-  No hay un antes ni un después, lo uno es una profesión, lo otro una elección. Escribir, es algo gratuito, hacer periodismo es cumplir con la obligación profesional. Como sería estar en el despacho o en la gasolinera, si el escritor fuera notario o estuviera empleado en una estación de gasolina, como lo estuvo Faulkner.

Pregunta.-  Ha cultivado la poesía (Elegías menores...), la novela (Los lobeznos, El viaje de Jonás...), las memorias (La luz de una candela....) y el ensayo (Fray Luis de León, Pecado, poder y sociedad en la historia...). ¿En qué genero se ha encontrado más a gusto?.

 

José Jiménez Lozano.-  No es cuestión de encontrarse a gusto. Si uno se propone contar una historia, tendrá que narrar; si hacer un estudio o desarrollar unas ideas,  tendrá que escribir un ensayo o un artículo, y la poesía  se presenta como un fulgor, se cae de las manos como decía el Maestro fray Luis de León; así que no se decide hacer esto o lo otro. No se escoge, y no resulta ni más fácíl ni más difícil hacer  lo uno o lo otro; o sale o no sale. Si no sale, se deja, y en paz.

  

Pregunta.- ¿Cómo es su relación con la lengua española?.

José Jiménez Lozano.- Seguramente como la de usted y la de todos los hombres con respecto a su propia lengua. Pero el lenguaje tiene dos dimensiones, por decirlo así, la una meramente comunicativa, o de lenguaje ahí.a.la.mano, y la otra simbólica, adámica, que trata de nombrar la realidad en todas sus sonoridades interiores, El lenguaje de los afectos, de las esperanzas y las alegrías, o de las confidencias. no es el mismo que el lenguaje instrumental o comunicativo, y se supone, por principio, que el lenguaje literario no es meramente comunicativo.

 Pregunta.-  Un hombre en raya (por citar un ejemplo) fue calificada por algunos críticos como de “extraordinaria novela, breve pero intensa”. ¿A que cree que es debido el que no haya conseguido ser un autor de masas?.

  José Jiménez Lozano.- No creo que mi escritura contenga, ni remotamente,  ninguno de los ingredientes normales para atraer a las masas lectoras. Sería bastante necio, si pretendiera ser un autor para esas  masas. No tengo nada contra los que lo son; simplemente no es lo mío. 

Pregunta.- En Teorema de Pitágoras (Seix Barral) ya avanzaba muchos de los problemas de la actualidad (xenofobia, violencia, drogas...). ¿Cree como entonces, cuando la publicó, que aún hay sitio para la esperanza?.

 José Jiménez Lozano.-Como no va a haber sitio para la esperanza? Este mundo tiene sus noches, siempre las tuvo, y siempre salió de ellas. Con heridas, desde luego; pero salió. Lo importante es querer salir, pero, desde luego, no saldrá mientras no haya un ethos  social, un ámbito cultural en el que al hombre sólo se le considere en su propia dignidad y gloria de ser hombre, y me permita serlo a mí, porque sin el otro diferente yo no podré serlo. Y esto no es una cuestión ética fundante, elemental, la convicción no ya sólo intelectual, sino como cosida a los sentimientos y a la carne de que es tan valioso lo que a otro hombre me une porque los dos somos hombres, que as diferencias, por difíciles de aceptar que pueden ser, no tienen la mínima importancia. +El me soporta a mi y yo a él en nuestras diferencias. Esto es la tolerancia, un mínimo de civilidad.

 

Pregunta.- Participó activamente en la puesta en marcha del proyecto Las Edades del Hombre. ¿Qué valoración general hace de su aportación?.

  

José Jiménez Lozano.-  Mi aportación fue al proyecto de un amigo, José Velicia, que murió ya. Nunca quisimos otra cosa que mostrar cosas hermosas, Si se logró, ya no hay nada que comentar.

 Pregunta.- ¿Qué está escribiendo actualmente José Jiménez Lozano?

José Jiménez Lozano.- Estoy re-escribiendo. Es decir dando otra vuelta a cosas que dormían, mientras poco a poco va avanzando otra narración.

  ©Luis García 2003

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