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Carlos
Ruiz Zafón
Por
©Luis García
Carlos
Ruiz Zafón. Barcelona 1964.Obtiene
en 1993 el Premio Edebé con su
primera novela, El Príncipe
de la Niebla Posteriormente publica
las novelas El Palacio de la
Medianoche, Las luces de Septiembre y
Marina. Sus obras han
sido editadas en seis idiomas. La
Sombra del Viento,
finalista del Premio de Novela
Fernando Lara 2000. Actualmente reside
en Los Ángeles.
Introducción.- Lentamente, como
mandan los cánones, se fue abriendo
paso entre los
innumerables ejemplares que a
diario pueblan las mesas de novedades.
Hablamos de La
sombra del viento, una novela
que no por casualidad ha conseguido
auparse en el “top-ten” de las
diez más vendidas a pesar de llevar
dos años en la calle, y de su autor,
Carlos Ruiz Zafón, un perfecto
desconocido que vive en Los Ángeles
totalmente alejado de los círculos
mediáticos literarios españoles y a
quien el éxito le ha sorprendido
tanto como a sus lectores.
Luis
García.-
¿Cuándo y cómo empezó a
escribir Carlos Ruiz Zafón?
Carlos
Ruiz Zafón.- Inventar y
contar historias es algo que vengo
haciendo desde que tengo uso de razón.
Alfabetización mediante, ya en mi
tierna infancia empiezo a ponerlas en
papel y a amenazar al mundo y a mis
semejantes con ellas. Tras muchos años
de truculentos experimentos juveniles,
novelas de adolescencia y otras
ficciones malditas, mi primera
publicación "profesional"
llega con la novela EL PRINCIPE DE LA
NIEBLA, que gana el premio de
literatura Edebe de 1993. Desde
entonces estoy en esta trinchera de la
escritura, con cinco novelas a cuestas
y sin ánimos de rendición en el
horizonte.
L.G.-
Sorprende La
sombra del viento por ser una
obra tremendamente ágil, totalmente
alejada de los postulados literarios
actuales en nuestro país salvo
honrosas excepciones. ¿Podríamos
estar ante un relevo generacional?.
C.R.Z.-
La palabra la tienen los
lectores y eso que piadosamente podríamos
denominar los azares del mercado
literario. Por mi parte sólo puedo
declararme culpable y consciente de ir
contracorriente de las modas y
convenciones
imperantes en nuestro panorama
literario. No es con el ánimo de ser
impertinente ni tampoco de querer
desplazar a nada ni a nadie, pobre de
mi. Creo que todas las voces y
registros tienen un lugar en nuestra
novelística y que, quizás por
casualidad, yo vengo a ocupar un lugar
que hasta ahora estaba vacante. En la
variedad esta el gusto.
L.G.-
¿Esperaba el éxito y la
polvareda que ha levantado con su
primera novela “adulta”?
C.R.Z.- Nunca me atrevo a hacer conjeturas
sobre cual será la respuesta de los
lectores o de la crítica. Trato de
escribir el libro que yo quisiera leer
y de hacerlo tan bien como me lo
permiten mis facultades en cada
momento. En este caso, al terminar la
novela tuve la certeza de que LA
SOMBRA DEL VIENTO era 100% el libro
que me había propuesto escribir, pero
no tenía la más mínima idea de cual
iba a ser la acogida que le esperaba.
El éxito, más que esperarse, se
desea y sobre todo se agradece.
L.G.-
Un éxito avalado por los
lectores sobremanera....
C.R.Z.
Ciertamente, sobre todo porque
en el caso de LA SOMBRA DEL VIENTO el
éxito es puramente producto del
entusiasmo de los lectores, del efecto
boca-oreja, de recomendaciones de
libreros y críticos independientes.
No hubo lanzamiento ni promoción
alguna. La novela, como el 99% de las
novelas que se publican en España,
tenía todos los puntos de desaparecer
para siempre tras dos semanas en las
mesas de novedades. Los lectores, los
libreros que aún aman los libros y
algunos críticos avezados que aun
creen en mojarse por algo la
rescataron y la hicieron suya.
L.G.-
No se puede negar la influencia
del cine en la misma, algo que se
entiende quizás con su trabajo de
guionista en EEUU. ¿Influencia o
perversión?.
C.R.Z.- Dejémoslo en préstamo no hipotecario. Una de las muchas cosas que LA
SOMBRA DEL VIENTO aspira a ser es una
fusión de géneros y técnicas que,
retomando la ambición de la novela
del siglo XIX, la del gran libro de la
vida, incorpore muchos elementos técnicos
que nos ha aportado la evolución de
la narrativa del siglo XX, desde las
vanguardias a la novela negra. En este
contexto, la sintaxis del cine, de la
imagen, es un factor más que nos
ayuda a enriquecer los recursos de la
novela y crear una experiencia de
lectura más intensa, más sensorial y
táctil. La novela siempre ha
evolucionado como gran síntesis y
amalgama de todo lo que otros géneros
y dramaturgias han puesto sobre la
mesa a lo largo de los siglos. No
vamos a pararnos ahora y despreciar
todo lo que el turbulento siglo XX nos
ha puesto a tiro.
L.G.- Porque algunos críticos no dudan en
calificar a su novela como un “best
seller”, como pretendiendo
demonizarla....
C.R.Z.-
Me
parece que en año y medio en las
librerías sólo una crítica entre
decenas ha apuntado esa pintoresca
teoría de un "best-seller"
que se publica sin promoción alguna,
casi en secreto, y que vende unas 10
veces menos de ejemplares que
cualquier "best-seller" español
de los que se ensalzan como
"minoritarios". No es el
papel de los escritores el dar réplica
a los críticos, aunque sólo sea uno
entre docenas. Cada crítico dice lo
que le parece, y esa es su función.
L.G.- ¿Cómo nació Daniel, el mozalbete
protagonista que madura a medida que
la novela avanza?
C.R.Z.-
Todos los personajes son una
parte del autor, un fragmento de la
experiencia personal. En este caso,
Daniel es también un resorte
narrativo, un personaje de entrada que
sirve un reflejo para el lector.
Aunque Daniel sea el narrador de la
historia, LA SOMBRA DEL VIENTO es más
una novela coral, con una amplia galería
de personajes tan importantes como él.
L.G.- Tampoco se pueden obviar “sus
ramificaciones borgianas” (y seguro,
corríjame si me equivoco, que cuando
escribía sobre El
Cementerio de los libros Olvidados
estaba pensando en la Biblioteca
de Babel). ¿Qué otras
influencias literarias considera
determinantes?.
C.R.Z.- La referencia a ese babel laberíntico
es clara. De hecho existe un nivel de
lectura de la novela que juega con el
lector y emplea numerosas referencias
literarias enterradas en la trama,
casi un jeroglífico de narrativas. No
es necesario entrar en ese juego para
leer la novela y disfrutarla, pero añade
una dimensión adicional a la
experiencia de la lectura. LA SOMBRA
DEL VIENTO es una novela de novelas,
un relato que esta muy relacionado con
el acto de leer, de fabular, de vivir
la literatura desde ambos lados de la
barrera.
Toda lectura, consciente o
inconsciente, es una influencia. Es un
canto al propio acto de leer, sin
prejuicios, racismos literarios o
estrecheces mentales de ninguna clase,
Por ese motivo creo que cada lector
encontrará en la novela un espejo de
su propio bagaje literario y personal.
L.G.- Novela de misterio, gótica a su modo,
pero muy barcelonesa, lo que nos
invita a preguntarle por su conexión
con la obra de Eduardo Mendoza. ¿Es
la ciudad otro personaje más en la
obra?.
C.R.Z.- El marco urbano, el imaginario de esa
ciudad misteriosa, me interesa muchísimo.
Barcelona, como ente enigmático y
plagado de dobleces, ofrece mucho
campo para desatar la fábula y tramar
un personaje tan determinante, vivo y
complejo como los de carne, hueso,
papel y tinta. La referencia a Mendoza
es quizás la más
directa, sobre todo en lo hace
al humor y a esa ciudad embrujada de
sus dos grandes obras "La verdad
sobre el caso savolta" y "La
ciudad de los prodigios".
L.G.- También la historia del libro maldito,
nos lleva al más puro Lovecraft y su Necronomicóm, por más que su
parecido sea inexistente. ¿Quién no
ha encontrado un libro que cambiara el
rumbo de nuestras vidas?.
C.R.Z.- Quizás más de los que pensamos. Lo
triste es pensar en todos aquellos que
no lo encuentran, que pasan por la
vida en estado de la más pura
castidad literaria, vírgenes de la
imaginación y el espíritu, devotos
cartujos de la telebasura y las mil
tramas de gris de una vida sin libros.
L.G.- ¿Podría decirnos que lectura ha sido
determinante en su formación como
escritor?
C.R.Z.- Creo que todo cuanto leo y analizo me
aporta algo nuevo, me permite aprender
y plantearme mecanismos, ideas, técnicas
y recursos.
L.G.- ¿Y como lector?
C.R.Z.- Creo que la lectura en si, el mundo de
la imaginación, de las ideas, de la
narración, es lo que es importante
para mi como lector. Sin etiquetas ni
juicios a la moda pasajera. Soy lector
voraz y omnívoro.
L.G.- Nunca me han gustado las etiquetas,
pero usted ya tenía experiencia
literaria dentro de la literatura
juvenil e incluso se había alzado con
el Premio Edebe en 1993 con la novela El
príncipe de la niebla. ¿Le
costó dar el salto a la “literatura
de adultos”?.
C.R.Z.- No. De hecho lo que me costó fue
permanecer más o menos inmerso en
bajo esa "etiqueta" hasta LA
SOMBRA DEL VIENTO. La llamada
literatura juvenil nunca ha sido mi
registro natural como narrador. De algún
modo fui víctima de mi éxito en ese
género, que desde el principio sabía
no era el mío. Mis novelas
"juveniles" no son más que
relatos de misterio y aventura que
curiosamente suelen gustar tanto o más
a adultos que a adolescentes. Con
todo, era consciente de que debía
coger el toro por los cuernos de una
vez por todas y escribir en mi voz
natural. De ahí LA SOMBRA DEL VIENTO.
L.G.- ¿Encuentra muchas diferencias a la
hora de afrontar una novela según el
tipo de lectores?
C.R.Z.-
Una buena novela es una buena
novela, sin excusas. Bien escrita,
bien construida, honesta y trabajada.
Las limitaciones de género son anecdóticas.
Hay que respetar al lector y ofrecerle
lo mejor que uno tiene, no preguntarle
si es mayor de edad.
L.G.- ¿Qué opina de la actual literatura
española?
C.R.Z.- Para poder opinar con un mínimo de
credibilidad debería conocerla mucho
mejor. Al llevar casi 9 años viviendo
en el extranjero, me avergüenza
confesar que estoy más al corriente
de lo que pasa fuera que dentro. Además
, tiendo a pensar que los menos
indicados para opinar o polemizar
sobre sus contemporáneos son los
propios escritores. Hay algo de poco
higiénico en esas diatribas o
alabanzas aceitosas que a veces nos
intercambiamos por motivos
inconfesables. Quien debe opinar sobre
el estado de la literatura son los
lectores y los estudiosos del tema.
Los escritores deben opinar menos y
escribir más. Y a ser posible mejor.
L.G.- ¿Qué
está escribiendo actualmente Carlos
Ruiz Zafón?
C.R.Z.
Estoy
trabajando en una nueva novela en la línea
de LA SOMBRA DEL VIENTO que explora el
concepto de fusión de géneros y técnicas
y, con suerte, avanza un paso más en
este experimento narrativo en el que
ando metido.
©Luis García 2003
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