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LA
ARGENTINA 2003
Cómo
seguir editando libros en la crisis
por
©Ángela
Pradelli
Lo que
sigue es el diálogo que Literaturas.com
mantuvo con Mario José
Grabivker y Adriana Hidalgo,
directores de Desde la gente, servicio
editorial del Instituto Movilizador
del Fondos Cooperativos, y Adriana
Hidalgo, directora de Adriana
Hidalgo Editora respectivamente.
El primero, con una tirada importantísima
–diez mil ejemplares mensuales y
muchas publicaciones agotadas- y
ambos, con una calidad altísima y una
creciente inserción de sus libros en
otros países de América y Europa.
Introducción: Es esta una de las
peores crisis por la que atraviesa el
país. Hambre y chicos que mueren
desnutridos, inseguridad, falta de
justicia, corrupción. La lista es,
claro, más larga. Desde hace unos
cuantos meses, la Argentina es también
el país más barato para visitar.
Turistas de todas partes del mundo
recorren el país descubriendo los
bellísimos paisajes y nadie se
explica cómo, con tanta riqueza
natural, hemos podido desembocar en
tanta pobreza. El turismo explotó y
quien camina por las calles de Buenos
Aires se encontrará con italianos,
españoles, finlandeses, canadienses,
chilenos, americanos, alemanes. Lo que
también explotó, además del
turismo, es la actividad cultural. No
hay tiempo para ver todas las obras de
teatro de cartelera, se está haciendo
mucho cine, y la mayoría de las películas
ganan importantes premios en el
extranjero. Lo mismo podríamos decir
de la danza, las muestras de pintura y
escultura, la música y casi todas las
disciplinas. Imposible cubrir todos
los eventos y asistir a todas las
funciones. Algunos señalan con razón
que esto no es sin embargo, paradójico
ya que justamente las crisis son, en
general, un caldo de cultivo, una
plataforma sólida para el desarrollo
de todas las manifestaciones artísticas.
En cuanto a la literatura, la
Argentina sostiene la tradición de
tener muy buenos poetas y narradores.
Pero en esta disciplina es tal vez en
la que más se manifiestan las
consecuencias de la crisis económica.
Las pequeñas editoriales se han visto
en grandes dificultades ya que todos
los insumos –tintas, papel- se rigen
con el valor de dólar que ha
incrementado cuatro veces su valor en
apenas unos meses. Ni hablar de las
revistas culturales, muchas de las
cuales han cerrado definitivamente por
no poder afrontar los costos y porque
sus ventas se derrumbaron en pocos
meses. Por otra parte, los grandes
grupos editoriales dejaron de gastar
en publicidad, motivo por el cual, la
mayoría de las publicaciones gráficas
no tuvieron alternativa. Sin
publicidad, sin ventas y con un gasto
hasta cuatro veces más alto les
resultó imposible subsistir.
Las últimas estadísticas
indican que en el 2002 las editoriales
publicaron un 22% menos de novedades y
señalan que la reimpresión de títulos
disminuyó un 47,4% con respecto al
2001.
Hay que decir, sin embargo, que
en medio de esta profunda crisis
algunas editoriales pequeñas son
dignas de destacar ya que logran
hacerle frente y atraviesan las
dificultades con una energía
envidiable. Campean el temporal con
algo de recorte presupuestario y mucho
ingenio para lograr mantener intacta
la calidad de sus publicaciones.
Mario
José Grabivker
Desde
la gente, que desde su fundación
en 1991, lleva ya once años de
trabajo y
tiene un plan de publicaciones
aprobadas para todo el año 2002 y más
de cien proyectos que cubrirían los
próximos cinco años. Mario José
Grabivker muestra una pasión por su
trabajo y una capacidad que
seguramente forman parte del motor de
esta actividad cada vez más
importante
1-Cuál
es la diferencia entre una editorial y
un servicio editorial como el que
ustedes brindan.
El
nuestro es un servicio de una
cooperativa de segundo grado a la cual
están adheridas una cantidad de
cooperativas.
©Fotografía
Angela Pradelli
Si
bien nosotros necesitamos, por
supuesto, cubrir los costos –de
hecho los cubrimos desde su fundación
y tenemos incluso un excedente que nos
permite realizar otras actividades
culturales- la diferencia más
importante es que el eje de nuestra
actividad no tiene fines de lucro.
Nuestro eje está en primer lugar en
difundir la poesía, los cuentos y el
ensayo breve entre los mismos
cooperativistas. Nos interesa
contribuir a establecer un mejor vínculo
entre la entidad cooperativa y sus
asociados y como así también entre
las cooperativas, sus asociados y las
entidades sociales de distinto carácter
de la zona en la que actúa esa
cooperativa. La calidad de lo que
hemos ido produciendo a lo largo de
todos estos años, nos ha permitido
insertarnos ya no sólo en
cuatrocientas escuelas y en doscientas
bibliotecas del país a través de las
cooperativas adheridas, sino que
incluso hemos llegado prácticamente a
todas las universidades del país y a
buena parte de las universidades de América
Latina. Nuestros libros están también
en veinticuatro universidades de
Estados Unidos, varias de Canadá,
Cambridge, Oxford, La Sorbona, la
Complutense de Madrid. También en
muchos centros culturales de Europa.
2-
Cuál es el plan de publicación que
tienen.
Hace
once años que venimos publicando un
libro por mes. Nos interesa
fundamentalmente que ese libro sea un
botón de muestra de la literatura
nacional y también latinoamericana.
Nuestra tirada mensual es de diez mil
ejemplares por mes, salvo en algunos
casos como el Juan Gelman por ejemplo
que tiramos diecisiete mil. Y fíjese
que casi todos nuestros libros están
agotados. En este momento estamos en
ciento treinta y cuatro títulos y más
de un millón cuatrocientos mil
ejemplares. Hemos editado alrededor de
mil autores y en todos los casos hemos
pagado el cien por cien de derechos de
autor. Y también tenemos algunas
cosas muy especiales. Por ejemplo,
cuando Ray Bradbury estuvo en el país,
llegó hasta aquí, nos obsequió un
dibujo hecho por él y nos pidió
pertenecer a nuestra colección, lo
pidió especialmente y además nos dio
como exclusividad sus poesías que
publicamos en castellano.
3-Cuál
es el costo del libro para los
lectores.
Nosotros
trabajamos muchos por suscripción. En
este momento, el libro y el envío del
mismo a cualquier punto del país sale
dos dólares. Antes de la crisis era
el equivalente a siete dólares, pero
hemos bajado a dos por la devaluación,
pero no hemos aumentado el precio.
Mantuvimos el tiraje aunque bajamos un
poco la calidad y el gramaje tratando
de mantener la calidad. Y como le dije
tenemos muchos pedidos de otros países.
Yo estuve por ejemplo con directores
de los Departamentos de Literatura
Hispanoamericana de escuelas de
Estados Unidos y nos dicen que los
profesores introducen a sus alumnos
en el mundo de los autores
latinoamericanos a través de nuestros
libros. Estamos llegando a muchos
lugares del país en los que no hay ni
siquiera librerías. La comunidad
wichi, por ejemplo, aprenden a leer en
español a través de los libros de
nuestra colección.
4-
Cuál es el sentido de esta colección
de libros
Hemos
trabajado impulsados por una
necesidad. En la década del 70 se
destruyeron aquí los lazos sociales,
los sueños, las relaciones, los
proyectos y los anhelos de cambio. Uno
de nuestros motores era mejorar el vínculo
social y hacerlo a través de la
literatura porque entendemos que los
sentimientos que la literatura puede
despertar, contribuyen a mejorar los vínculos,
despertar la inquietud y la reflexión
e incluso estimular el protagonismo de
la gente frente a los problemas. El
sentido de nuestra colección es
humanista, busca rescatar los valores
humanos y solidarios. Tenemos que
enfrentarnos a un modelo que tiene un
discurso absolutamente mercantilista
que pretende ser único y que impone
el egoísmo. Para ese modelo, la
pobreza y la miseria no son problemas
sociales que se abordan con la
esperanza de corregirlos sino que
creen que los sectores que padecen
miseria son condición de la
existencia de la sociedad. En realidad
la pobreza y la miseria son condición
de la existencia de ese pequeño grupo
de doscientas personas que ganan lo
mismo que la mitad de la humanidad según
cifras de las Naciones Unidas. Por lo
tanto el sentido de esta actividad, a
través del disfrute de la lectura, es
mejorar los vínculos en el nivel
social y ayudar a formar el espíritu
solidario.

Adriana
Hidalgo Ediciones
Fotografía
Adriana Hidalgo
Otro
caso también destacable es el de
Adriana Hidalgo Ediciones, cuya
representación en España está a
cargo de José Tono Martínez y su
lanzamiento más reciente en el
mercado español es La asesina de
Lady Di,
novela del argentino Alejandro
López que fuera finalista al premio
Clarín, La editorial Adriana Hidalgo
fundada hace tres en Buenos Aires
acaba de comenzar a distribuir en
España a través de Melisa. Su
directora y propietaria es Adriana
Hidalgo, y sus colecciones están
codirigidas por los escritores y críticos
Fabián Lebenglick y Edgardo Russo. A
pesar de que su creación es muy
reciente ya que los primeros libros
salieron al mercado en agosto de
1999, la editorial ya cuenta con un
catálogo de más de 85 títulos.
1.-¿Por
qué editar hoy en la Argentina?
Desciendo
de una familia de editores, eran los
fundadores y dueños de la editorial
El Ateneo. La edición es una especie
de vicio, cuando uno empieza ya no se
puede parar, así que apenas mi
familia vendió El Ateneo ya empecé
a pensar en una nueva editorial para
hacer lo nuestro. Hemos trabajado
muchísimo y el catálogo es muy
bueno. Nosotros no apuntamos a editar
best sellers, queremos sí tener
obras de fondo, que no pasen de moda.
2.-
¿Reciben obras de autores nuevos
para que consideren su publicación?
Lo
que pasa es que somos una editorial
chica, no podemos abarcar todo. Así
que en general, elegimos nosotros los
autores que queremos para que formen
parte de nuestro catálogo. Pero sí,
hay casos de autores que acercan sus
obras. Es el caso de La asesina de
Lady Di, de Alejandro López,
por ejemplo, que en octubre
tuvo su lanzamiento en España.
3.-
Tampoco es frecuente que en este país
se editen libros de poesía, ustedes
publicaron a Marosa de Giorgio.
Sí,
bueno, de Giorgio es una grande. A
fines de enero va a hacer una
presentación de sus libro Los
papeles salvajes en España, en la
Casa de América y la organización
estará a cargo también de Tono Martínez.
4.-
¿Cómo les va con las ventas?
La
venta es muy lenta porque el mercado
local está muy parado, no sólo
ahora, desde que fundamos la
editorial porque si bien la crisis de
hoy ha profundizado mucho más todas
las dificultades, ya en 1999, cuando
abrimos, las cosas estaban muy difíciles.
Pero nosotros inmediatamente
empezamos a exportar y la exportación
es una parte muy importante de
nuestra venta. Tenemos mucha obra
internacional y algún autor
argentino conocido en el exterior, y
eso ayuda mucho a la hora de los números.
5.-
Fue muy importante que publicaran a
Antonio Di Benedetto, porque lo
rescataron del olvido.
Sí,
muy olvidado y sin embargo es un
autor que merece que se editen sus
libros.
6.-
¿Cuáles son los planes que tienen?
Nuestros
planes son seguir agrandando nuestras
colecciones, respetar las líneas que
trazamos desde un principio,
publicando más o menos pero
seguir adelante. Pienso que
toda esta expansión de la exportación
nos va a permitir tal vez, imprimir más.
El primer año publicamos cuatro
libros por mes, fue importante porque
necesitábamos instalarnos en el
mercado. Después tuvimos que ir
bajando, y en el 2002, a causa de la
crisis tan terrible tuvimos que
publicar poco.
7.-
Pero ustedes no parecen bajar los
brazos
No,
editar libros es un trabajo hermoso,
es una pasión que te permite estar
en contacto con las ideas, con
visiones distintas de la vida. Cada
autor es apasionante porque tiene su
punto de vista. Y es muy lindo
analizar todo eso, ver lo que resulta
más interesante. Por otra parte, el
contacto con los autores es lindísimo
porque los escritores son gente que
tienen cosas para decir. Cada libro
es algo nuevo, algo distinto.
©Ángela
Pradelli 2003
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