DOCUMENTOS


Todos los artículos aparecidos en esta página podrás encontrarlos        archivados en la sección DOCUMENTOS de literaturas.com

Esta semana en La Polémica un trabajo de investigación de Ricardo M De Rituerto para diario español El País . El nuevo director de la Biblioteca Nacional  Luis Racionero tomaba posesión de su cargo el lunes 16 de abril, tres días después el miércoles 18, el flamante director desayunaba con una mala noticia: su ensayo "Atenas de Pericles" aparecido en 1993 había reproducido pasajes enteros de un libro de 1921 sin citar la fuente. Luis Racionero se defiende llamando intertextualidad y el periodista le acusa de plagio. Reproducimos la conversación telefónica mantenida entre ambos y el articulo de fondo del autor de la investigación aparecido en el diario El País el viernes 20 de abril 2001.

 

El País - Miércoles, 18 de abril de 2001

'Se trata de intertextualidad y no de plagio'

 Ricardo. M. De Rituerto. | Chicago

Luis Racionero acaba de presentar El pecado original, su última novela, la historia de una secta que llega a nuestros días desde el origen del hombre y cuyos miembros comen el cerebro de los otros en busca de la perfección humana.

Pregunta. No es mal pecado original apropiarse del cerebro del prójimo. Su libro Atenas de Pericles contiene pasajes que guardan un extraordinario parecido con El legado de Grecia.

Respuesta. No tanto. He utilizado ideas de otros. Se llama intertextualidad: buscar lo que han dicho otros y contarlo. No vas a inventar. Lo hacemos todos.

P. ¿Todos? ¿Puede darme nombres de quienes hagan lo mismo?

R. Lea y compare.

P. He leído y comparado su libro sobre Atenas y El legado de Grecia y el primer capítulo es un calco del de Gilbert Murray.

R. Habrá ideas. No me dedico a traducir. No tengo por qué dar explicaciones. Puede que haya utilizado párrafos y frases, pero citándolo.

P. Es un párrafo tras otro. No cita ni una sola vez a Murray ni a Livingstone y pasa de puntillas por Kitto, Hamilton y Toynbee.

R. Es que no es una tesis doctoral. Hay referencias en la bibliografía que doy al final. Si no, sería pesadísimo.

P. En la bibliografía usted dice haber tomado 'referencias y planteamientos, datos y anécdotas', pero lo que hace es reproducir con generosidad, sin comillas y sin citar, a unos y a otros.

R. Ahí diferimos. No necesito copiar a nadie. He viajado, leído y estudiado lo suficiente como para no tener que copiar a nadie.

P. Y, sin embargo, lo hace. ¿Es plagio conforme a la definición del diccionario de la Academia?

R. Ja, ja. ja. ¿Y qué? ¿Y qué? No es plagio. Es intertextualidad. He utilizado a estos autores como hacen otros. Me da un poco de risa que me llame ahora, a los ocho años de que saliera el libro. ¿Me va a denunciar?

P. Sólo le hago notar que reproduce página tras página sin citar.

R. No es cierto.

P. ¿Niega la evidencia?

R. Yo sé cómo se hizo ese libro. Fue un libro de encargo, fruto de bastantes años, que me costó mucho trabajo.

P. ¿Está Florencia de los Médicis escrito del mismo modo?

R. Vaya y búsquelo.

P. En otros libros cita constantemente las fuentes y aquí las oculta.

R. Si me he olvidado, lo siento. Es una guía para viajeros. En una tesis doctoral se cita. Las guías para viajeros son cosas distintas. Mire lo que hacía Josep Pla. No vas a ir página por página citando. ¿Me está juzgando? ¿Es la Inquisición? Para mí todo esto es absurdo y grotesco.

P. ¿Qué es grotesco?

R. Está invadiendo mi intimidad. No hay más que hablar.



El País - Viernes, 20 de abril de 2001

'¿Qué pasa en España?'
por
Ricardo M  De Rituerto


La copia por Luis Racionero de pasajes de la obra El legado de Grecia ha producido estupefacción en medios universitarios de Estados Unidos y Canadá conocedores de la cultura española, donde suscita burla la ampulosa tipificación como intertextualidad de lo que es considerado como simple bricolaje sin atribuir autoría intelectual a terceros.

El novelista mexicano Carlos Fuentes expresó ayer en Providence, donde participa en un seminario sobre literatura latinoamericana, su sorpresa, y se preguntó: '¿Otro plagio? ¿Qué pasa en España? Todo el mundo copia'.

La noticia de la reproducción de párrafos de El legado de Grecia, de Gilbert Murray, por parte de Luis Racionero en su libro Atenas de Pericles, publicado por Planeta en 1993, llegó a la Universidad de Brown, en Providence, Rhode Island (EE UU), cuando iba a comenzar un seminario sobre literatura y otros aconteceres de la vida latinoamericana, organizado por Julio Ortega, jefe del departamento de estudios hispánicos de esa universidad.

 Profesores de universidades de Estados Unidos y Canadá, junto a Carlos Fuentes, iban a hablar, entre otros temas, sobre Gabriel García Márquez, José Donoso o las Diez reglas para nuevos (y también viejos) escritores elaboradas por Carlos Fuentes. 

El autor de Los años con Laura Díaz no incluyó el plagio en su decálogo, y, en cambio, propuso como primer mandamiento el trabajo. 'Los libros no se escriben por sí mismos, ni en comité, sino que hay que trabajarlos', dijo el novelista. 

Racionero pone en práctica una tesis distinta. 'Quienes han estudiado más a los griegos, porque trabajan más y escriben más, son los alemanes y los ingleses', escribe en Atenas de Pericles.

 'Los mediterráneos, como tenemos otras cosas que hacer, nos cuesta mucho escribir, investigar y trabajar seriamente sobre la historia y sobre la arqueología, hemos dejado que nos contaran la historia los alemanes e ingleses'.

Las ideas y el trabajo de Gilbert Murray, Richard Livingstone, Arnold J. Toynbee, Goethe, Shelley, Jane Harrison, Kitto... son asumidos como propios sin reconocer suficientemente la procedencia, o directamente ocultándola.

En palabras de Racionero: 'Si las cosas están ya dichas y bien dichas, no voy a inventar'. A lo que replica un sorprendido Fuentes: '¿Qué pasa en España? Todo el mundo copia'.

La cortina de humo de la intertextualidad, tras la que se escuda Racionero, es rechazada por los hispanistas reunidos en Brown.

 En conversaciones informales, Julio Ortega; Ricardo Gutiérrez Mouat, del Emory College (Atlanta), y Calin-Andrei Mihailescu, profesor en la Universidad de Western Ontario, describían lo ocurrido con figuras del Código Penal. 'A la intertextualidad podríamos definirla como la idea-Adán, de la que proceden las que siguen, pero no es copiar sin atribuir autoría', señaló Mihailescu. 'Lo que hace Racionero se llama bricolaje'. 

A estos intelectuales les parece esperpéntico que la ministra de Cultura avale como director de la Biblioteca Nacional a un autor que fusila libros sin recato.

También llamó la atención que Racionero quitara trascendencia al incidente alegando que implicaba a un libro de hace ocho años.

Según el decálogo de Fuentes, 'una vez publicada, la obra deja de pertenecer al autor para ser del lector'. Un libro publicado ya es para siempre, y para custodiarlos quedan recogidos, como seres vivos, en las bibliotecas, subrayó una bibliotecaria, antes de caricaturizar: '¿Qué va hacer Racionero con El Quijote?, ¿lo va a quemar o destruir porque es de 1605?'.

Todos los artículos aparecidos en esta página podrás encontrarlos        archivados en la sección DOCUMENTOS de literaturas.com