|
|
Dai
Sijie
Balzac y la joven costurera china
Salamandra
- Barcelona - 2001
Literatura
china
Hay
novelas que guardan en su interior
sorpresas que van mas allá de las
meramente literarias. ¿Qué tienen en
común un joven deportado, heredero de
la Revolución Cultural Maoísta,
una costurera china y un autor como
Balzac?. Aparentemente, nada. Pero el
autor chino Dai Sijie si que parece
encontrárselas, y con ellas, y
algunas otras, construye una de las
novelas de amor más homogéneas de
los últimos años. Porque no es fácil
que una historia tenga la virtud hoy
en día de conmover a los lectores a
pesar de su bisoñez poética. No hay
que olvidar que en literatura está
casi todo escrito, y esto, lejos de
ser una virtud, no es mas que una
carencia intelectual a la que nos
estamos acostumbrando y nos entregamos
diariamente cuantos nos movemos en las
pantanosas aguas de este oficio. Lejos
de sus familias y amigos, en el corazón
de la China profunda, un joven,
el propio autor, lo que le confiere al
relato un carácter autobiográfico,
es enviado junto a otros compañeros a
una aldea perdida en las montañas del
Fénix del Cielo, cerca de El Tibet,
para seguir el obligado proceso de
reeducación de todos sus congéneres.
Allí conocerá a Luo, con quien
compartirá algo más que puras
aficiones intelectuales, y allí se
habrá de tropezar con Cuatrojos,
otro adolescente como ellos en idéntica
situación, que guarda celosamente una
vieja maleta que levantará rápidamente
las suspicacias de sus compañeros.
Esa maleta contiene toda una puerta de
entrada a un nuevo mundo de
inexplicable belleza: las obras de
Balzac, Sthendal, Dumas..., que se
encuentran en su interior, adquieren
una nueva dimensión y su lectura una
fantástica excusa de evasión. Y como
no, descubrirán que la lectura de las
mismas les ayudará no sólo a que el
tiempo les pase más rápido, sino
también para conquistar a la
sastrecilla, la hija del sastre de
una aldea vecina. El relato se
convierte así en una historia de amor
que les sobrepasa, no en vano ellos,
su condición, continúa siendo la de
presos en camino de ser reeducados. En
tiempos de represión intelectual la
lectura de aquellos autores que en
otras condiciones y circunstancias
hubieran pasado casi desapercibidos,
adquiere tintes catárticos. La madre
de Cuatrojos, teje jerséis
azules mientras mentalmente hace
poemas (pag. 93) al igual que Penélope
tejía de día lo que destejía de
noche. Ambas esperan el regreso de un
ser querido y ambas maldicen en
silencio el tiempo que les tocó
vivir. Novela que ahonda en los
sentimientos de toda una generación,
la que se vio privada del derecho a
una juventud en libertad, Balzac
y la joven costurera china es
un ejemplo de cómo la realidad puede
superar y convertirse en ficción, y
de cómo aún es posible encontrar un
nuevo giro en la lectura de los clásicos,
lamentable peaje que sin duda hay que
agradecerle a Mao y a su calamitosa
política cultural.
©Luis
García


Noticias
Literarias | Libros
| Entrevistas
| La
Polémica | Opinión
| Rutas
Literarias |
Escaparate
| Documentos
| Memoria
| Monográficos
|
Tablón
Literario |
Lectores
Opinan | Galería
de Letras
| Vistazos Literarios
| Sabías Qué
|
Editores
| Asociados
| Quiénes
somos |
Escríbenos
|
| Publicidad
|
|
|