PERSONA 

Ana Bravo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 POESÍA

 

ANGEL OF HARLEM

 
 
Has acabado ya su otoño.

Y ahora se adorna, dulce

-tranquila-

como una vestal más.

Acude pura, indestructible,

a darte un beso. 

Es un ángel de Harlem. 

Y tú has acabado con los sones

-alegres, despreocupados-

de sus trompetas.

Por eso odia ya esa rítmica cadencia

con la que marcaba sus pasos de baile

cuando te seducía. 

Es un ángel de Harlem. 

Ahora apura, entre copas y cigarrillos,

todos los universos oníricos de ilusiones

que han cambiado,

cuando tú cambiaste su otoño

por todo un invierno de olvido. 

Es un ángel de Harlem. 

Toda la vida esperando amor,

y llega en otoño,

para quedarse hasta el 21 de diciembre;

cuando noches ganen a días,

cuando sea fácil bajar las persianas

y no de pena abrir el paraguas.

Cuando, en fin, abra sus alas

y cierre el corazón.

Cuando, por fin, sepa que... 

Es un ángel de Harlem.

 

©Ana Bravo

 

Volver a Índice de Autores  

 

 

POÉTICA

Ni siquiera sé si soy poeta. Yo sólo intento escribir poesía, porque sé que ella es el mejor traje para mis sentimientos.

La poesía existe porque el vaivén de las hojas cuando caen del árbol es sinuoso. Y porque existen las palabras. Y las manos que las ayudan a nacer. Hay un poema ya sentido para cada segundo de vida: la tarea de cada poeta que habita en las conciencias es saber pedir audiencia a la imaginación, para moldearlos con acierto. De ahí que los sentimientos sean continentes inabarcables y cada poema, el milmillonésimo matiz de luz de alguno de sus contenidos.

La meta utópica de toda creación es su versión ideal. Yo aspiro siempre a escribir el poema de mi vida. Y la certeza de que no voy a conseguirlo me impulsa a seguir pidiendo audiencia a la imaginación.