PERSONA 

Vicente Gallego

Bibliografía:
"La luz, de otra manera" Visor, Madrid, 1988 (Reedición corregida en El
Maillot Amarillo, Granada, 1998)
"La plata de los días" Visor, Madrid, 1996
"Santa deriva" Visor, Madrid, 2002
"Cuentos de un escritor sin éxito" Valencia, Pre-textos, 1994 (cuento)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 POESÍA

 

ESCUCHANDO LA MÚSICA SACRA DE VIVALDI

 A Carlos Marzal y Felipe Benítez

 Como agua bendita, como santo rocío tras la noche de fiebre lava el alma esta música con su perdón sincero, fluyente arquitectura que en el aire vertebra la ilusión de otra vida salvada ya para gozar la gloria de un magnánimo dios. 

De lo terrestre naces, del metal y la cuerda, de la madera noble, de la humana garganta que estremecida afirma la hora suya en el mundo; y sin embargo vuelas, gratitud hecha música, evanescente espíritu que en el viento construyes tu perdurable reino. Si algún eco de ti sonara en nuestra muerte... En mitad de la muerte suenas hoy, cadencioso milagro, pura ofrenda de fe en honor de ese dios que no escucha tu ruego o que escucha escondido, tras su silencio oscuro, la demanda de luz con que el hombre lo abruma.

 Y si no existe un dios, ¿quién inspira en tu canto tan cumplido consuelo, extraña melodía de blasfema belleza que a los hombres sugieres su condición divina, para qué sordo oído -cuando sea ya el nuestro desmemoria en el polvo-, en mitad de la muerte, orgullosa plegaria emocionada, celebras esa frágil plenitud de no sé qué verano o qué huérfana espuma feliz de aquella ola que en la mañana fuimos?

 

©Vicente Gallego

 

 

 

 

 

 

 

 

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POÉTICA

Cuanto más sé de la poesía, menos comprendo su misterio irreductible:
esa capacidad que muestra de conducirnos a un lugar tan íntimamente nuestro, tan remotamente cercano, que nada sabíamos de él hasta que el poema nos lo revela. Poesía: consuelo y llaga abierta a un mismo tiempo, vida, con toda
su terrible carga de desolación y de belleza