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POESÍA
Vuelvo
a clavar por los marcos
rajados
de humedad
las
chinchetas de cabezas rosadas
y
puntas fieles
que
ingresan en la madera
y
se asientan como flechas
para
soportar el peso invariable
de
las manitas
de
mis muñecas.
Con
vestidos de niña
aterciopelada.
Vuelvo
a observar el susto aterrado
de
las caras andrajosas
de
mis muñecas hembras.
Y
vuelvo a temer (imaginar)
un
temblor en sus ojos.
De
harina.

Lobos
Se
me ocurre
que
vagas detrás de los perros
porque
te sientes uno mas
y
que zarandeas los árboles
cuando
el viento ya es potente
porque
te gusta lo insalvable
y
la presencia de Dios.
Se
me ocurre
que
las damas duermen sin ropas
porque
esperan la humedad
y
que saben, aunque esperan,
que
la humedad sólo saldrá de los ojos
y
no de otro lugar, ya seco.
Se
me ocurre
que
las niñas vienen por el monte
porque
anoche aúlla el lobo.
©Pilar
Adón
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