PERSONA

Pilar Adón. Madrid, 1971. Es licenciada en Derecho. Se inicia en el mundo literario ganando diversos certámenes, entre los que destacan el Premio de Novela Breve Ategua (Córdoba, 1997) y el Premio de Ensayo Regenta (Salamanca, 1998). En 1998 publica el poemario Poemas Nipples, en 1999 la novela El Hombre de Espaldas -que fue Primer Premio Opera Prima de Nuevos Narradores- y en el año 2001 la plaquette Alimento, en la colección AEDO de poemas. Sus textos de narrativa y poemas han aparecido en diversas revistas literarias: Los Cuadernos del Matemático (Madrid); Álamo (Salamanca); La Bolsa de Pipas (Mallorca); El Pájaro de Papel (Madrid); Píntalo de Verde (Mérida).

Ha sido incluida en diversos volúmenes de poemas y relato, entre los que cabe mencionar títulos como Aldea Poética, Lo del Amor es un cuento o Lavapíes, y en la antología perteneciente a la colección Biblioteca de Escritoras de la Editorial Castalia Ni Ariadna ni Penilopes (Quince escritoras españolas para el siglo XXI). En mayo de 2001 participa en los IV Encuentros Hispano-Peruanos de Jóvenes Narradores, celebrados en Lima (Perú) y actualmente es colaboradora habitual del suplemento cultural del diario La Razón (Caballo Verde).

 

 

 

 

 

 

 

POESÍA

 

Vuelvo a clavar por los marcos 
  rajados de humedad

las chinchetas de cabezas rosadas

y puntas fieles

que ingresan en la madera

y se asientan como flechas

para soportar el peso invariable

de las manitas

de mis muñecas.

Con vestidos de niña

aterciopelada. 

Vuelvo a observar el susto aterrado

de las caras andrajosas

de mis muñecas hembras.

Y vuelvo a temer (imaginar)

un temblor en sus ojos.

De harina. 

 

 

Lobos 

 

Se me ocurre

que vagas detrás de los perros

porque te sientes uno mas

y que zarandeas los árboles

cuando el viento ya es potente

porque te gusta lo insalvable

y la presencia de Dios. 

Se me ocurre

que las damas duermen sin ropas

porque esperan la humedad

y que saben, aunque esperan,

que la humedad sólo saldrá de los ojos

y no de otro lugar, ya seco. 

Se me ocurre

que las niñas vienen por el monte

porque anoche aúlla el lobo. 

 

©Pilar Adón

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POÉTICA

Tanto en mi narrativa como en mi poesía, procuro seguir la enseñanza de Horacio Quiroga: "Cuenta como si tu relato no tuviera interés mas que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno". Mis poemas se centran en la serenidad siempre a punto de estallar de unas niñas que no son yo -que tienen experiencias que no fueron mías- pero entre las que me muevo como si hubiera vivido con ellas desde siempre.

La literatura implica normalmente un amor abstracto a seres que no existen y eso, sin duda, hace que nuestra existencia sea algo mas rica, mas sugestiva e, incluso, singular. Tal vez los seres literarios a los que amo sólo existan dentro de mm y al escribir sobre ellos y, de esta forma, traerlos al exterior, este únicamente intentando asimilar mi propio mundo.