MONOGRÁFICO RELATO HIPERBREVE

 

 

                                                                                                                                                                       

"PÉRDIDA"

©Ilustración Rodolfo Franco


Por

 ©Lucas Sarasibar

Lucas Sarasibar (lsarasibar@enfocarte.com)
Nace en 1975 en Necochea, un pueblo balneario en decadencia de la costa
bonaerense de Argentina. Más tarde viaja a Buenos Aires en donde cursa la
carrera de Filosofía en dos solemnes universidades. Trabaja como lector
literario hasta obtener una beca ad eternum en Robert Ale Fundation,
institución hoy desaparecida. Desde entonces se dedica a vivir en paz, a
escribir, y a viajar. Aún prosigue de paseo. Desde el 2000 es co-editor de
www.enfocarte.com 

"Pérdida" 


Hace unos días has despertado sin ti. No estás, no importa que hables o
escuches o reflexiones, tú ya no te encuentras aquí. Te miras al espejo y
nada ha cambiado, la nariz donde siempre estuvo, los labios en el mismo
lugar, tu incipiente calvicie avanzando con su habitual tenacidad, pero en
el fondo de tus ojos falta algo, y entonces adviertes la ausencia. Intentas
ocultarlo, y continúas viviendo como antes de perderte. Trabajas, haces el
amor a tu mujer, lees, miras televisión, vas al cine, tomas taxis, te
indignas por las injusticias del mundo que informa el periódico o el
telediario, piropeas a tu mujer cuando va a la peluquería, te duchas por las
mañanas... ¡Ay!, pero cuando entras al baño, todo cambia. Carne fláccida,
arrugas, manchas epidérmicas, cicatrices, todo se ve, nada puedes esconder.
A partir de tu extravío esa caja de azulejos y espejos se convierte en el
único lugar en donde enfrentas tu pérdida, y no puedes evitar que el vacío
del fondo ocular proclame el problema de tu vida: has desaparecido, como la
mayoría de nosotros.

 

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