Guerra Civil Española

 

Juan Carlos Arce

por

©Luis García

Juan Carlos Arce. Albacete 1958. Novelista y dramaturgo, combina la literatura con su actividad profesional como jurista. Experto en Derecho Comunitario, ha sido letrado del Tribunal Supremo y secretario general de las Agregadurías Laborales de las embajadas de España en Berna y Londres. Actualmente es letrado del Consejo General del Poder Judicial. Su primera novela fue Melibea no quiere ser mujer. En el campo del teatro ha obtenido el Premio de Teatro Universitario con la obra Para seguir quemando preguntas y ha publicado La chistera sobre las dunas. Su obra Retrato en blanco fue estrenada comercialmente en Dallas. Estrena al año siguiente, La segunda vida de doña Juana Tenorio, una actualización del mito de don Juan en clave de humor. Ha obtenido el Premio Fernando Lara de Novela 2002 con su obra Los colores de la guerra.

Introducción.- Se dio a conocer Juan Carlos Arce en 1991 con su primera novela, publicada en Planeta, Melibea no quiere ser mujer, fama que ha consolidado con la publicación en esta misma editorial, de El matemático del rey y La mitad de una mujer. Obras en las que el protagonismo recaía sobre las mujeres por considerar que “esta llena de registros y es más literaria”.  Su actividad literaria ya había cosechado éxitos en otros géneros. Ahora se presenta definitivamente en sociedad (no olvidemos que estamos hablando de un autor hasta la fecha desconocido para el gran publico) con la novela Los colores de la guerra, Premio de Novela Fernando Lara 2002, obra en la que narra uno de los episodios más románticos y a la vez más desconocidos del final de la Guerra Civil española. Que el exilio no estaba reservado sólo a los mortales era algo sabido. Pero lo que muchos desconocíamos  fueron los peculiares avatares que sufrieron los cuadros de la pinacoteca del Museo de Prado en el último intento por parte de la Republica de sacarlos de España lejos de las manos de Franco. Camino de la frontera con Francia, se habrían de encontrar en el camino con todos aquellos milicianos, soldados e intelectuales para quienes la guerra lejos de ser un mal sueño había adoptado la forma de pesadilla, y quienes son ajenos al hecho de estar compartiendo habitáculo con los lienzos de Goya, Velázquez o Ticiano. Entre medias, una historia de amor se va fraguando lentamente mientras en Suiza se inicia una trama auspiciada y consentida por Naciones Unidas para salvar tan valiosa colección.

 

 

Luis García.-  ¿Cuál es la génesis de Los colores de la guerra, novela con la que se ha alzado con el Premio Fernando Lara de Novela 2002?.

 

Juan Carlos Arce .-  Cuando conocí el suceso histórico de la evacuación del Prado en la guerra civil me pareció que era una materia con mucha literatura detrás. Supongo que a lo largo del tiempo esa idea ha crecido en mi cabeza y ha acabado convirtiéndose en una novela.

  

Pregunta.-   Se lo pregunto porque una vez más (y ya van unas cuantas) se premia una novela con el trasfondo de la Guerra Civil, y como otras –Soldados de Salamina-  con un fuerte componente histórico.

 

Juan Carlos Arce .-  Se trata de un conflicto que no nos es ajeno, de un conflicto en el que participaron nuestros padres o nuestros abuelos. El interés por un asunto tan doloroso y cercano es normal.

 

Pregunta.-  ¿No teme a las comparaciones?

 

 Juan Carlos Arce .-  No las temería, por supuesto, aunque fueran comparables. Pero menos aún no habiendo términos de semejanza. Yo no hablo de la Guerra civil, ni de trincheras o ideologías. No hago una pintura negra del desastre de la guerra. Al revés, es una novela sobre colores y esperanza, una novela con el fondo histórico de un éxito, el  éxito del salvamento del Prado.  Dicho de otro modo, lo que importa en la novela es la emoción y los sentimientos de quienes arriesgaron su vida para salvar el museo del Prado.

 

Pregunta.-  Un Premio, el Fernando Lara, que gana prestigio año tras año, y en el que el listón está cada vez mas alto.... ¿Cómo se vive la vorágine del Premio?

 

 Juan Carlos Arce .-  Un premio es siempre una cosa agradable. En este caso, espero que sirva para ampliar el número de lectores, que es la ambición de cualquier escritor, al menos la mía.

 

 Pregunta.-    Hay en la última literatura española una creciente inquietud por viviseccionar la Guerra Civil, sus antecedentes y sus consecuencias. Pero a diferencia de tus colegas, salvo honrosas excepciones, tú no te has quedado en la superficie. ¿Obedece este hecho a algo en concreto?.

 

 Juan Carlos Arce .- Mi interés no es viviseccionar la guerra civil. Mi interés era contar una historia de besos y balas  mientras se produce la evacuación del Prado, cosa que ocurre en la guerra civil.

 

 Pregunta.-  Sorprende en la novela la utilización de algo tan poco dado a convertirse en "personaje novelesco" como la pinacoteca del Museo del Prado.... y a la vez el estar enmarcada en uno de los episodios más desconocidos de la contienda. ¿No temía por ello perder el pulso narrativo al relato?. Parece fácil que pudiera llegar a perderse........

 

 Juan Carlos Arce .-  No, no he tenido esos temores. Cuando abordé la novela la tenía muy pensada.

 

 Pregunta.-   Y le ha salido de una  novela muy cinematográfica....

 

 Juan Carlos Arce .- Muy visual. Me interesa que los lectores “vean” lo que escribo. Mi relación intensa con el teatro puede tener algo que ver en ese modo de escribir.

 

Pregunta.-   La historia comienza con una doble huida, la de los lienzos y la de los perdedores entre los que entre otros se encuentra Antonio Machado. Los dos hacia el exilio...¿Un homenaje?

Juan Carlos Arce .- La estampa del exilio es muy importante. En España se echa siempre al que pierde. Son siempre dos derrotas. Perder y marcharse para no perder todavía más. Pero a parte del homenaje a los protagonistas del exilio, el verdadero homenaje debe realizarse sobre los que sufrieron el exilio interior. Los que ni siquiera pudieron irse, los que se quedaron dentro y transformaron desde dentro la vida política y social de España.

 

 Pregunta.-   Afirmas que se trata de una novela que cuenta una historia de amor, la de la enfermera republicana con dos soldados, pero sobremanera que pretendías "rescatar de la memoria aquel suceso histórico de primer orden". ¿Crees haberlo conseguido?.

 

Juan Carlos Arce .- Eso creo.  Mucha gente no sabía que el Prado se había evacuado.

 

 Pregunta.-    La novela a medida que avanza va "adquiriendo vida propia" hasta dar forma a un entramado argumental pleno de acción e intriga.  ¿Cree que acertó en su desarrollo?.

 

Juan Carlos Arce .-  Lo que importa es lo usted crea, lo que crean los lectores. ¿Qué piensa usted que puedo yo responder a eso?  

 

  ©Luis García 2003

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