Revista Literarias Independientes Españolas
SENTADOS VIÉNDOLAS VENIR
|
REVISTA
CALAMAR
1. ¿Cómo nació su publicación? 1. Calamar
nació en Burgos en septiembre de 1999 como
continuación de una extinta revista
universitaria de contenidos muy variados. El
propósito de Calamar
es promocionar a autores jóvenes o
noveles. 2. ¿No se advierte un exceso de
publicaciones literarias? 2. Creo que no. Las que se dedican
exclusivamente a la creación literaria son
relativamente pocas y generalmente efímeras.
En cualquier caso, son un síntoma de la
vitalidad creadora del ámbito donde surgen,
así que la abundancia, si la hubiera, sería
un excelente signo. 3. ¿Ve adecuada la política cultural
existente? 3. Los criterios que rigen la educación
en España son, a mi modo de ver, muy
deficientes en todos sus niveles, desde la
primaria a la universitaria. El resto de la
política cultural me parece (casi siempre) una
forma de propaganda institucional. 4. ¿Qué opinión le merece los Planes
de animación a la lectura? 4. Desconozco en qué consisten tales
planes. 5. ¿Y la política de subvenciones
tanto a las publicaciones como a los
escritores? 5. Sólo conozco los programas de ayuda a
jóvenes escritores o a publicaciones juveniles
de la Junta de Castilla y León y del
Ayuntamiento de Burgos, que son los que han
permitido subsistir a Calamar durante todo este tiempo. De
ellos puedo decir que me parece muy positivo su
espíritu: el alentar a los autores que
comienzan. No sé qué ayudas públicas reciben
las revistas literarias “de adultos”, ni
cómo puede llegar uno a ser un “escritor
subvencionado” (mi impresión es que los
escritores están absolutamente desprotegidos,
pero habrá quien tenga mejor información). En
cualquier caso, estoy a favor de que cualquier
ciudadano, sea escritor o no, reciba una renta
básica (como en España defiende, por ejemplo,
el profesor Daniel Raventós) que le permita
hacer lo que quiera. 6. ¿Es posible aún hoy en día hablar
de publicaciones independientes? 6. No entiendo el énfasis en el “aun
hoy en día” (creo que en España ha habido
épocas mucho más difíciles para desarrollar
labores intelectuales que la que vivimos) y la
propia palabra “independiente” me parece
equívoca. Pero si con tal se califica a
aquella revista literaria que no está
concebida como negocio ni como órgano de
expresión de una ideología concreta y que
nace de la ilusión y el esfuerzo desinteresado
de sus promotores, creo que casi todas merecen
el adjetivo de “independientes”. Óscar Esquivias, director de Calamar,
revista de creación.
|