ESPECIAL

Infantil y Juvenil

 

 

 

 por

 ©Silvia Beatriz Zurdo

 

º“El uso total de la palabra para todos” me parece un buen lema, de bello

sonido democrático. No para que todos sean artistas,

sino para que nadie sea esclavo”

(de Gramática de la Fantasía

de Gianni Rodari)

Recuerdo haber leído en algún libro que es esencial transmitir las propias experiencias.

Tal vez, sería interesante que este artículo lo hubiera escrito alguno de los asistentes a los talleres que he dictado durante los últimos años.

Tengo siempre presentes los conceptos que han vertido al compartir la evaluación final del taller.

Los participantes han resumido en una palabra o en una frase lo vivido en ese tiempo de creación. Entre otros conceptos expresaron:

 

Muchas de estas palabras se reiteraban. Elegí las más significativas y conservo todos y cada uno de los diminutos papeles de colores en los que  los participantes del taller se expresaron al terminar.

Quiero aclarar que en mis inicios asistí a talleres literarios y de creatividad, participé con pasión, disfruté cada encuentro, compartí la magia de crear en grupo. Por eso me animé luego a multiplicar esta experiencia, pero ahora coordinándolos.

 He intentado hacer de mis talleres un lugar de juego y creación en un tiempo de participación y reflexión.

Juegos que liberan y desinhiben. La participación como comunicación en un clima de respeto por las individualidades. Todos podemos crear, pero para ello necesitamos trabajar, descubrirnos y descubrir a los otros y por que no reflexionar constantemente en este proceso creador.

Proceso creador que necesita tiempo y espacio. Proceso creador que busca la fluidez, la flexibilidad, la originalidad y la viabilidad.

 En mis inicios dicté talleres literarios a niños y adolescentes en mi ciudad natal (Punta Alta-provincia de Buenos Aires- Argentina)

Hace dos años lo hago en Neuquén, actual lugar de residencia. Con la diferencia de que ahora los dicto a docentes. Es placentero ser agente multiplicador de esta dinámica y muy gratificante saber que las vivencias han sido positivas.

 Los talleres que coordino en la actualidad tienen 8 horas de duración cada uno. La distribución horaria se pacta con quienes solicitan el taller. Generalmente en 3 o 4 encuentros.

“La vida es cuento y los libros, libros son”, y “Palabras mágicas para crear jugando”, son los talleres que dicto en el marco del Proyecto la Universidad en los Barrios de la Secretaría de Extensión de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Comahue.

He tenido la suerte de dictarlos en varias localidades y a docentes de diferentes niveles. Aunque es el mismo taller lo voy adaptando a partir de las expectativas del grupo, sus necesidades y apetencias. Lo he dictado a niños, a maestras de maternal y de preescolar, docentes de nivel primario, directivos, alumnos de magisterio e incluso a personas que nada tienen que ver con la educación y he tenido la satisfacción de que para ellos también el taller fue productivo.

 Es requisito fundamental que no sean más de 30 asistentes para poder tener tiempo de compartir producciones y reflexiones.

Está de más decir que me mantengo en búsqueda constante de material sobre el tema.

Cuando coordino un taller lo hago con la mayor sencillez, humildad, entrega  y alegría.

Tanto para coordinar como para participar de un taller conviene hacerlo con sentido del humor, teniendo los sentidos abiertos para la búsqueda y el corazón dispuestos al cambio y al crecimiento.

 A continuación, los docentes que lean este artículo, podrán compartir una breve, pero no por ello menos importante, reflexión.

 Los docentes sabemos que la educación debe desarrollarse integralmente y conocemos los múltiples beneficios de los textos literarios, pero no todos los docentes favorecemos “el uso total de la palabra”.

          ¿Ponemos, padres y docentes, buenos libros al alcance de nuestros niños? Sí, esos que estimulan la capacidad de asombro y de sorpresa. Esos que satisfacen la curiosidad, amplían el vocabulario, forman el espíritu crítico y contribuyen al ajuste individual y social.

 

         La literatura debería ser una de las formas más importantes de recreación en la vida del niño por la utilización del lenguaje, por el papel que desempeña en el crecimiento psicológico, intelectual y espiritual, por la riqueza de motivaciones y recursos que ofrece.

 Se dice que la literatura es una expresión de vida por medio del lenguaje. Por eso, algunos de los objetivos generales de los talleres que dicto son :

 

v   Favorecer la creatividad, la participación, el pensamiento crítico, el diálogo y la curiosidad de los participantes.

v   Enriquecer por medio de actividades lúdico- literarias el sentido comunicativo del grupo.

v   Reconocer características de cuentos infantiles y recrear otros para narrar a nuestros alumnos.

v   Favorecer la comunicación y la convivencia grupal.

v   Generar actividades personales y de intercambio grupal.

v   Transmitir estrategias de creatividad literaria y expresión.

v   Aprender jugando.

Los talleres son vivenciales, pues sólo de esta forma los docentes podrán transmitir experiencias y convencerse de que, por medio de diferentes actividades de taller literario, el niño puede llegar a conocer y usar la lengua escrita jugando con las palabras, siempre en libertad.

Con el uso flexible del lenguaje, el niño logrará estructurar su pensamiento, ya que hay reciprocidad entre organización previa de ideas y la forma correcta de expresarse.

 

ACTIVIDADES de TALLER

A modo de ejemplo, compartiré algunas

  

“En frascos de vidrio estaban las palabras,

y cada una tenía un color, un olor y un sabor,

 y cada una sonaba y quería ser tocada”.

(Eduardo Galeano

de “La casa de las palabras”)

 

JUEGOS DE ENCUENTRO Y PRESENTACIÓN

 No pueden faltar juegos de encuentro y presentación cuyo objetivo es darse a conocer.

Al elegir estos juegos tenemos que tener en cuenta si los miembros del grupo se conocen previamente. En este caso el objetivo podría ser demostrar cuánto conocemos a los otros y cómo los otros nos conocen.

Sería conveniente prever un juego de encuentro en cada reunión.

Uno de los que más me gustan es el de identificarse con una foto.

Primero se colocan fotos tomadas de revistas, de personas con diferentes actitudes, o realizando distintas actividades sobre las mesas, o en el suelo una al lado de la otra. En silencio las observan hasta encontrar una con la que se identifiquen, porque la imagen corresponde a un sueño, un deseo, porque es realidad o sólo recuerdos.

Entonces de a uno por vez dicen su nombre y explican la razón de la elección.

Si los talleres duraran más tiempo, los mismos integrantes pueden buscar las imágenes en revistas.

 No sólo es importante que los demás conozcan nuestro nombre sino también reconocer nuestras cualidades y darlas a conocer.

 

JUEGOS PARA DESINHIBIRNOS

 

 Paulatinamente iremos incorporando juegos para desinhibirnos, generando confianza y seguridad en los otros.

En un clima de respeto será posible que luego podamos expresar nuestros pensamientos.

 Entre otras actividades buscaremos juegos para descubrir, acercar, conocer nuestros límites y para generar confianza por ejemplo: mímicas, dramatizaciones en las que cada uno tendrá un rol diferente (Ej. viaje en autobús, dos náufragos en la isla desierta, una oficina pública, hablando por teléfono, amigas en un restaurante, un reportaje, un casamiento, etc)

Teatralizar y sonorizar cuentos o hacer construcciones con papel de diario en grupo para luego idear una historia con lo realizado.

 

JUEGOS PARA EXPRESARNOS, CREAR, PARTICIPAR, IMAGINAR E INVENTAR

 

El camino del proceso creativo es muy especial y diferente en cada uno.

Generemos espacios para descubrir que necesitamos usar la imaginación .

Inventemos países extraños, personas desconocidas, soñemos con artefactos ignorados... porque el pensar en lo extraño nos lleva a modificar la actitud interior hacia lo desconocido, transformando el modo de recibir lo nuevo.

 Observemos imágenes, objetos, comparemos y recreemos. Inventemos algo nuevo, personifiquemos elementos, frutas, verduras...

La imaginación suele crear y producir a medida que la exigimos y la utilizamos.

 Es muy fácil y económico recortar palabras o imágenes para sacar al azar y a partir de allí crear.

La invención necesita de la exploración. La memoria emotiva generará recuerdos a partir de disparadores como un perfume, un sabor, una textura, una melodía, un ruido, un color, un objeto muy querido.

Organicemos actividades individuales y grupales que estimulen la capacidad imaginativa y generen la invención participativa.

 Al buscar respuestas o soluciones a las dificultades propuestas se genera la necesidad de comunicación entre los participantes.

 Que no falte el tiempo de lectura, ni el tiempo para exponer y compartir experiencias, sensaciones y emociones del proceso.

 Cartas, poesías, cuentos, historietas, cuadros, canciones, refranes, retratos, esculturas, títeres, adivinanzas, imágenes, palabras y más palabras, (orales y escritas)... irán desfilando por este tiempo de taller.

 Me pareció importante recordar los derechos de los niños a escuchar cuentos, con el deseo de que no se pierda este tiempo mágico.

 

DERECHOS DE LOS NIÑOS A ESCUCHAR CUENTOS

 

Quisiera escuchar un cuento

sentadito en tus rodillas

y guardarme estos besos

que me das en las mejillas

Silvia Beatriz Zurdo

 

·     “Todo niño tiene derecho a quedarse dormido mientras le leen un cuento.”

 

·     “Todo niño tiene derecho a pedir otro cuento y a pedir que le cuenten un millón de veces el mismo cuento.”

 

·     “Todo niño tiene pleno derecho a exigir que sus padres le cuenten cuentos a cualquier hora del día. Aquellos padres que sean sorprendidos negándose a contar un cuento a un niño, no sólo incurren en un grave delito de omisión culposa, sino que se están autocondenando a que sus hijos jamás les vuelvan a pedir otro.”

 

·     “Todo niño tiene derecho a exigir cuentos nuevos. Los adultos están en la obligación de nutrirse permanentemente de nuevos e imaginativos relatos, propios o no, con o sin reyes, largos o cortos, lo único obligatorio es que éstos sean hermosos e interesantes y que sean contados con amor y ternura ( que es como se cuentan los cuentos).”

 

·     Todo niño goza a plenitud del derecho a conocer las fábulas, mitos y leyendas tradicionales de su país.

 

·     El niño también tiene derecho a inventar sus propios cuentos, así como a modificar los que ya existen creando su propia versión.

 

·     Todo niño tiene derecho a escuchar cuentos sentados en  las rodillas de sus abuelos, aquellos que tengan vivos a sus cuatro abuelos, podrán cederlos a otros niños que por diversas razones no tengan abuelos que les cuentes ; del mismo modo, aquellos abuelos que carezcan de nietos están en libertad de acudir a escuelas, parques y otro lugares de concentración infantil en donde con entera libertad podrán contar cuantos cuentos quiera.

 

·     Todo niño, sin distinción de raza, idioma o religión, tiene el derecho a escuchar los más hermosos cuentos de la tradición oral de los pueblos, especialmente aquellos que estimulen su imaginación y su capacidad crítica.

 

·     Todo niño que por una u otra razón no tenga a nadie que le cuente cuentos tiene absoluto derecho a pedirle a un adulto de su preferencia que se los cuente, siempre y cuando éste demuestre que lo hace con amor y ternura, que es como se cuentan los cuentos.

 

Papá... mamá... yo quiero :

una vuelta en calesita,

días de sol en la plaza.

Quiero que amor y paciencia

sean el color de mi casa.

 

Me gustan palabras buenas,

quiero respuesta a mis dudas

y sobre todas las cosas,

caramelos de ternura.

 

 ©Silvia Beatriz Zurdo 2002

 

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